domingo, 9 de marzo de 2014

MAL DE AMORES. ANGELES MASTRETTA.


   Novela costumbrista que nos narra, desde finales del siglo XIX y parte del XX todos los cambios sociales, económicos y sobre todo políticos, que se van sucediendo en Méjico .Vamos viendo, tras su lectura, cómo de la guerra contra la dictadura y sus abusos no había salido más que guerra y multiplicación de dictadores y desmanes.

 La novela se centra en la vida de Emilia Sauri; su padre, Diego Sauri, cultivó desde joven sus habilidades de curandero. Vivió en Europa donde colmó sus ansias de ver mundo y a la vuelta a su país conoció a Josefa. Al verla, fue consciente de que ” llevaba mucho tiempo persiguiendo su destino como para no saber que lo había encontrado” Tras su boda con ella abrió una botica donde aplicada sus conocimientos de las plantas y como solaz de su espíritu liberal asistía a reuniones con amigos que compartían sus inquietudes políticas. 

Josefa Veytia es mujer de fuerte carácter y personalidad como todas las mujeres que desfilan por esta novela; es como el eje, el centro de la vida familiar, el refugio de Emilia en sus idas y venidas a lo largo de su vida. Estaba muy unida a su marido, las charlas entre ellos no se morían nunca y según pensaba él, Josefa tenía ”el don que equilibra la necesidad de las palabras con la premura de los silencios” Emociona como se describe el momento del parto de Emilia: ” Hasta el último rincón de su cuerpo aprendió entonces que algunos lujos cuestan lo que valen y que la última orgía de parir es más que un dolor una batalla que por fortuna se olvida con la tregua” 

Milagros Veytia, tía de Emilia, mujer culta, intrépida, luchadora y sobre todo libre hasta el extremo de renunciar al matrimonio para así poder vivir su vida plenamente tal y como ella la concebía. Arropa, con mimo los amores de Emilia y de su ahijado Daniel y se compromete en la lucha política defendiendo sus ideales. Solo, tras muchos años, acepta el amor del poeta Rivadeneyra, el que siempre estuvo a su lado en todos los vaivenes de su vida. 

Daniel Cuenca, el amor de Emilia, y enamorado de ella, pero cuya vida está centrada en la lucha política llena de quimeras y utopías que no se harán realidad. Una y otra vez vuelve a ella para volver a irse, porque “siempre era lo mismo, siempre el atisbo y la huida, siempre la sorpresa y la desaparición, siempre la espera como única vuelta de su destino” 

Antonio Zavalza, enamorado de Emilia y de su voz desde la primera vez que la ve. Es capaz de sacar de ella la pena continua de querer a Daniel. Le da paz, tranquilidad, amor al trabajo compartido y sobre todo un futuro con cimientos sólidos en los que basar su unión. A él lo elegirá para padre de sus hijos.

Emilia Sauri, nace en el seno de una familia liberal; su padre siempre predijo que viviría momentos apasionantes en su vida, que sería una mujer del siglo XX, dueña de su destino, como así sucedió. Culta, buscadora intelectual siempre insatisfecha, luchadora por lo que quiere, vital y en fin un estereotipo de mujer infrecuente en esa época y ese país.
ÁNGELES MASTRETTA

 Me quedo con todos los personajes femeninos de esta novela, no solo con los principales, también son dignas de atención las mujeres que aparecen ocasionalmente.

 Novela apasionante, con una prosa poética que conmueve en muchos momentos. He aquí algunos ejemplos: 

“Despues de tanto tiempo de ausencia, a Daniel la boca de Emilia le pareció el primer toque de agua tras el denso desierto”

Antonio Zavalza salió de la iglesia empeñado en convencer a Emilia de que no era un espía sino un cautivo de su voz” 

“Oye, ten mesura, que la viuda soy yo-dijo Emilia - rasgando una sonrisa como arco iris en la tempestad de sus lágrimas” 

Sus vidas se van desarrollando en medio de luchas y avatares y al final de esta larga trayectoria Diego Sauri llega a esta conclusión: “En lugar de democracia conseguimos caos y en lugar de justicia, ajusticiadores”

Mª Joaquina

sábado, 15 de febrero de 2014


TRENES RIGUROSAMENTE VIGILADOS.

BOHUMIL HRABAL


Ponemos, más abajo, el comentario completo de Gloria sobre este libro aunque, en esta ocasión, el comentario  tiene que ser  coral porque  ha habido tantos  y tan distintos punto de vista sobre él que es la mejor manera de reflejar el pensamiento del club.

◊ Para algunos  es un libro desconcertante porque bajo una apariencia irónica y estrafalaria subyace un fondo trágico.

◊ Para otros hay una carencia de sentimientos y emociones; describe como si estuviera contemplando un cuadro, a distancia, con frialdad. Da la impresión de que banaliza las situaciones, las describe siempre desde fuera, mirando por la ventana. Para  María Masía, Bohumil Hrabal ha utilizado en esta obra la ventana como metáfora y símbolo:

● La ventana que encierra, por la que se ve siempre lo mismo, el pequeño pueblo oprimido, limitado, que no puede escapar de sí mismo.
● La ventana que, en esta obra, aparece cerrada la mayoría de las veces. Una ventana cerrada limita los sentidos, no se perciben los olores, ni sonidos, y solo se ve a través del visillo. Se observa el mundo a través de los cristales pero sin conectarse  con él.
        A través de las ventanas se puede ser espectador de historias ajenas, particulares o universales.El atractivo de la ventana que personifica la mirada, la curiosidad, la indiscreción, la espera, el miedo...gran parte de lo que nos acompaña a lo largo de nuestras vidas, habrá sido mirado a través de alguna ventana
     ● La ventana fuente de inspiración para músicos, novelistas, pintores. Entre estos últimos podríamos citar a Vermeer, Fiedric, Dalí...

◊ Alguien del grupo expresa que el protagonista  no parece interiorizar lo que implica la invasión alemana, lo que se califica como de una gran simpleza.

◊ Hay quien ha destacado su  amor a la naturaleza. Aparecen variedad de animales en escenas importantes del libro así como referencias a los árboles, la lluvia…

◊ Otra participante apostilla que quizás las anteriores apreciaciones sobre la obra sean expresión del carácter particular del autor.Así expresa como era su carácter ya desde niño, en su obra La pequeña ciudad donde el tiempo se detuvo: “Oh que suplicio representaba para mi esa casa que me obligaba a salir aunque fuera por la ventana abierta o cerrada, por las paredes; quería marchar; fuera, lejos, allí donde me llamaban y me hacían señas las ramas de los viejos tilos y castaños, a donde me llamaba la lluvia, golpeando en el cristal y el viento que zumbaba a través de la ventana abierta”

En otra de sus obras :  Quien soy yo:   Nunca, ni en sueños, se me hubiera ocurrido desear o intentar cambiar los acontecimientos políticos que me ha tocado vivir. Nunca he deseado cambiar ni el lenguaje ni el mundo y si he citado a Marx o a Rimbaud o a Mallarmé, fue siempre porque deseaba cambiar lo que tenía a mi alcance, esto es, a mí mismo”  Da la impresión que su compromiso se centra en cada hombre, en concreto y en particular más que en la Humanidad en general.

Esta es la opinión de Gloria sobre la obra:

“A mí la primera lectura de este libro me ha parecido un conjunto de anécdotas ingeniosas, hilarantes, ingenuas con las que va definiendo al protagonista de esta novela, Milos Nrma, un joven aprendiz de factor ferroviario.

Va narrando hechos, que  no delimita bien cuando han ocurrido, con recuerdos de otros momentos de su vida.

 Mezcla escenas terribles de las consecuencias y desastres de la guerra (derribo de un caza nazi..., estado en el que queda un tren bombardeado..., descripción de la situación en la que se encuentra después de haber atentado contra el tren rigurosamente vigilado cargado con municiones) con datos irrelevantes que minimizan la gravedad de lo que está contando (la gente corre a recoger la chatarra, su padre corta 60 tubitos de los conductos del combustible y los une como si fueran un instrumento musical, que después colocó junto a su lápiz metálico; se fija en una carta, en la lengüeta de unas botas...) Me dejó completamente desconcertada, tuve que dejarlo varios días, no era capaz de comprender que había querido transmitir el autor.

En una segunda lectura  es una novela que me ha gustado mucho, sobre todo por cómo está contada, por el punto de vista desde el que define a los personajes y describe los hechos.

Para mí es un relato surrealista, contradictorio, poético y a la vez prosaico de lo que piensa, siente y vive Milos.

Es sobre todo un "libro de imágenes": vivas, frescas, divertidas, como si fuera un comic de lo que piensa y de lo que ocurre.

Me ha gustado la descripción de los personajes, del propio Milos, de su padre, de su abuelo, de su bisabuelo; del factor Hubicka, del jefe de estación, de Masa...
Me ha parecido interesante como lleva a cabo la narración de los hechos, mezcla ternura, ingenuidad, humor, ironía con datos terribles:

- El abuelo pretende detener la invasión nazi hipnotizando a los soldados..., muere decapitado

Los episodios que me han parecido más divertidos:

- El relato que hace de la relación que han mantenido una noche de guardia el factor Hubicka y la telegrafista Zdenicka; por un lado parece que les van a formar un expediente, por otro, para en la estación un tren para ver cómo está el factor (lo que se mezclará con la afición a pintar "marinas" del maquinista del tren); por otro el jefe de estación le dará la enhorabuena por la hazaña de parte del conde Kinsky y para terminar de rematar la hazaña, la explicación que da Zdenicka a los inquisidores no tiene desperdicio: "Esa noche nos aburríamos y nos pusimos a jugar a las prendas".

- Cómo supera los problemas con su mujer y las tensiones en el trabajo el jefe de estación gritando hacia el patio interior...

- El planteamiento que hace Milos a la mujer del jefe de estación para superar sus problemas de eyaculación precoz es apoteósico y la respuesta de la mujer es genial, tierna, humana, "soy menopaúsica, ya no puedo ¿? dar respuesta a estas cosas, pero eres un hombre..." todo ello mientras va cebando a los gansos.

- La descripción de la relación que Milos mantiene con Viktoria Freire en el despacho del jefe de estación para superar definitivamente su problema.

Me ha encantado la descripción que hace del movimiento constante y continuado de la estación de ferrocarril. Me ha recordado los viajes en tren cuando era pequeña, los transbordos, los retrasos de los trenes, las salas de espera, las ventanillas de billetes. Recuerdo los trenes de pasajeros, los trenes de mercancías, los trenes de cercanías, todos de madera, sin puertas ni cristales en las ventana, y también lo divertidos y entretenidos que eran los viajes en tren (aunque esta es una nostalgia añadida, no está en el relato).

En resumen creo que es un hombre que fija su mirada en las cosas sencillas, en la naturaleza, en el hombre concreto, no en el ser humano, que no elabora las ideas sino que pinta el cuadro, lo que ha visto.

Incluso creo que sería mejor expresarlo, que ve la vida y lo que en ella ocurre como en una foto, es un instante, el antes y el después tienes que imaginártelo porque él no te lo cuenta, es como si no le interesara.

Me da la impresión que tiene la perspectiva, la mirada de un humorista, todo son gags, se fija solo en los datos cómicos, chocantes, absurdos, o que ponen de manifiesto lo que hace reír, me da la impresión que ese pudiera ser uno de sus objetivos”

GLORIA ESPINILLA



sábado, 1 de febrero de 2014



TRANVÍA A LA MALVARROSA. Manuel Vicent

En esta ocasión dejamos constancia de dos comentarios al libro que nos ocupa,que se califican por si mismos y que, de algún modo, son complementarios. Gracias a Juan y a Pepa por su aportación.


En el  vetusto y ruidoso tranvía en el que suele viajar su inalcanzable Dulcinea, el autor nos invita a acompañarle en dos trayectos en apariencia diferentes pero muy relacionados entre sí.

El uno es un viaje iniciático por su adolescencia y primera juventud: su evolución en materia religiosa, sus primeras experiencias sexuales y su
paulatina concienciación política; vivencias éstas que si bien son totalmente personales e intransferibles no por ello dejan de tener, de una u otra forma, paralelismo con las de cualquier lector, sobre todo si éste pertenece a una generación próxima a la de aquel.

El otro trayecto es de carácter general y nos lleva a la Valencia –o a la España– de los años cincuenta cuando la dictadura franquista, a pesar de estar en pleno apogeo, empezaba a encontrar cierta contestación en ambientes estudiantiles y obreros.

En otro orden de cosas la novela es –al menos así la veo yo– una total
exaltación de los sentidos.

El de la vista se recrea en la incomparable luz del cielo valenciano y en la alusión a películas del momento de las que Vicent parece ser asiduo; el gusto está representado por las numerosas menciones que hace de comidas: carnes, mariscos y, sobre todo, a las paellas, desde las humildes de los chiringuitos hasta la que Franco come con sus aliados americanos; el sentido del olfato, lo recrea, por ejemplo, en los diferentes y profundos olores que encontraba en su ruta cotidiana hacía la universidad, cuando las ciudades olían a algo más que a gasolina o humo de los tubos de escape y de calefacciones; el tacto, lo relaciona con algunos curas “sobones” o con su iniciación sexual; pero es sobre todo el oído el que se ve desbordado por un aluvión de canciones y ritmos, canciones omnipresentes en toda fiesta popular y, sobre todo, en la radio; una radio que suplía la falta de libertad y de opinión a base de emitir horas y horas boleros, pasodobles, coplas y otros ritmos del momento.


La galería de personajes que Vicent nos muestra es de lo más pintoresca y que, a pesar de ser reales, parecen sacados de una película de su paisano Berlanga.

Sirvan como ejemplo éstos:

Vicentico el Bola; asiduo visitante de los prostíbulos de la zona e inveterado bromista capaz de jugarse el tipo frente a la dictadura,cesando y nombrando alcaldes pueblerinos por mero divertimento.

El Semo, violador y asesino confeso poseedor de un intelecto parejo a un australopiteco medio, que sólo se aviene a bien morir en el garrote cuando el cura de la prisión le jura que en el cielo podrá hartarse de paella todos los días.

El capitán general Ríos Capapé, tiranuelo representante regional de la
dictadura que utiliza el ejército para despejar a punta de fusil la playa para uso exclusivo de él y de su harén, o que ordena a la guardia rendir honores militares a su eventual amante, Celia Gámez, cada vez que ésta acude al palacio de Capitanía.

Todo esto y mucho más encierra la novela en poco más de doscientas
páginas,y ese "mucho más" lo han expresado mis compañeros del Club que, como siempre en los coloquios, saben exprimir hasta la última gota de zumo a esta, para mí, magnifica naranja valenciana.


Y ahora la aportación de Pepa:


Mi contacto con el autor, se remonta a los años ochenta y noventa, y a sus columnas en el diario El País.

Tranvía a la Malvarrosa es una larga “crónica” sobre sí mismo, su origen, su familia, sus estudios, su desarrollo personal, emocional y social, su pueblo con sus costumbres y tradiciones, la vida en Valencia, su inmersión en ella y sus descubrimientos, el lento devenir de su formación humana y de su evolución ideológica, así como de todos los elementos confluyentes en ellas, del descubrimiento del sexo y del amor, y todo ello situado y contextualizado en una época histórica en la que todos aquellos que ya hemos cumplido los sesenta años, conocemos y nos reconocemos…

Escrita en un lenguaje sencillo y comprensivo, rico en matices y colorista, la superior riqueza del texto radica en esa prosa poética con la que nos presenta las imágenes…porque sustancialmente, la novela es “un enorme fresco” abigarrado de personas y de espacios, pero en el que también se pueden ver y tocar elementos intangibles: el color, los sabores, los olores y los perfumes, los sonidos, las sensaciones y los temores…el placer y la duda, la muerte con todas sus experiencias…un cuerpo que vuela en caída libre desde el trampolín a la piscina, la resaca del mar, o el golpe seco del taconazo de un militar…Imágenes en las palabras o palabras que se transforman en imágenes…Y como complemento para el decorado o los efectos especiales, la música y sus representantes, los libros y sus autores, y el futbol y sus actores…

Tranvía a la Malvarrosa es una novela llena de pequeños tesoros…

Pepa Sirvent

Gloria, muy a propósito,nos aporta este artículo del autor cuya lectura invita a acompañarle en una profunda r eflexión:


                                          INMERSIÓN



No eres más que un poco de agua salada. En eso consiste tu esencia. La humanidad es otra forma de mar, y la sabiduría estriba en conocer o explorar precisamente el mar que cada uno lleva dentro. Si quieres ser libre, ponte cómodo. Siéntate en tu sillón preferido, y mientras las gaviotas se quedan gritando sobre tu cabeza en el cielo de la habitación, deja que la mente se sumerja con lentitud en las cavernas submarinas de tu carne. Relájate, hermano. Tienes el pecho lleno de peces rojos cuyas escamas iridiscentes te iluminan a ráfagas el ánfora del corazón recostado en un banco de arena. El alma es una suave deriva interior, una corriente de agua azul que te traspasa. La máxima profundidad que puedes alcanzar con el pensamiento nunca irá más allá de la planta de los pies, pero bajando con el pensamiento hasta ellos, convertida la altura de tu cuerpo en una sima acuática, tal vez descubrirás en el camino grutas y quebradas interiores donde algunos escualos oscuros se confundirán con tus deseos, y las algas en las vísceras condensarán la última luz de tu cerebro cuando esté a punto de posarse en el fondo.

Esta inmersión es un buen ejercicio para sacudirse de encima el yo, ese rey que suele elegir como trono la boca de tu estómago. Dilúyelo en agua salada y expúlsalo luego por la sentina. Saber que cualquiera es mar tiene también otra cualidad: uno navega a los demás seres cuando les ama. No pienses, no esperes nada, intenta experimentar el tiempo a modo de suave marea que te conduce hacia aquella bahía siempre prohibida que soñaste un día, y una vez allí espera a que las olas rompan contra tu memoria. Si quieres ser libre intenta refugiarte en el litoral de ti mismo. Para eso basta con que te sientes en tu sillón preferido, cierres los ojos y escuches el mar dentro de ti. Entonces deja que la memoria se vaya sumergiendo con suavidad en el agua de tu cuerpo hasta que alcance la profundidad de los talones. Allí están naufragadas desde tu infancia algunas monedas de oro.

MANUEL VICENT

miércoles, 22 de enero de 2014


EL SEÑOR DE LAS MOSCAS. William Golding
 
 Nuestra compañera Mª Joaquina  después del animado comentario en el club, nos ofrece su punto de vista sobre este libro que no puedes dejar de leer aunque te vaya encogiendo el corazón


El libro, que al principio puede parecer una novela de aventuras, se abre paso enseguida a una  narración con un trasfondo bastante profundo.
La novela nos cuenta la convivencia de un grupo de muchachos, entre 6 y 12 años, en una isla desierta tras un accidente aéreo. Allí inician su lucha por sobrevivir mostrando sus mejores valores y también lo peor de ellos mismos.

El lector se adentra en una situación extrema a través de los ojos de unos niños que, en ausencia de adultos, se ven obligados a organizar su existencia como creen que aquellos lo harían. En este contexto, la razón, la bondad y el orden se oponen a la maldad y a la crueldad.
Es un recorrido alrededor de lo bueno y lo malo del ser humano expresado a través del comportamiento de este grupo de niños abandonados a su suerte. Intentan sobrevivir pero las diferencias entre Ralph y Jack hace que se formen dos grupos cuya tensión lleva  a la lucha entre civilización y barbarie encarnadas en la diferente forma de pensar y actuar ambos chicos.

 
Ralph es elegido jefe por el grupo. Intenta comportarse según los parámetros de los mayores, que él ha vivido, y a los que se agarra para que en el grupo haya orden, disciplina y en definitiva vivan civilizadamente. Como guía usa la lógica y la razón encontrando una gran ayuda en Piggy en el que reconoce una gran inteligencia. Ralph siempre intenta llegar a acuerdos mediante la expresión ordenada de los miembros, en el uso de la palabra, en la asamblea que convoca haciendo sonar la caracola, símbolo de la democracia.

Jack, al contrario, representa la parte más salvaje del hombre que trae aparejada la fuerza bruta, la violencia y en definitiva la crueldad. No duda en usar su superioridad física para formar otro grupo y someter a algunos por el terror que les inspira. Su irracionalidad  lleva a los niños a comportamientos extremos como quemar la isla en su afán de matar a Ralph.

Piggy encarna la razón y la cordura las cuales al morir él y destruirse la caracola, el símbolo, desaparecen. Era víctima de burlas por su gordura, su asma y sus gafas ¿Puede interpretarse como un antecedente del bulling o acoso escolar de nuestros tiempos? Es un niño que, en medio del caos, conserva su cordura y siempre intenta con unos y otros, a pesar de su timidez, hacer que mejore su comportamiento y guiarles con la razón.
Goldin, en este libro que más parece un ensayo que una novela, articula una fábula en la que civilización y barbarie entran en colisión. Quizás intenta responder a la eterna pregunta ¿Es el hombre malo o bueno  por naturaleza? Parece que él se decanta por la maldad innata y por la necesidad de darse unas normas que hagan posible la convivencia pacífica respetando a los miembros del grupo.

Es una novela bastante asfixiante. El autor ahonda en lo más tenebroso del alma humana. Se llega casi sin aliento al final del libro:
 “Y en medio de ellos, con el cuerpo sucio, el pelo enmarañado y la nariz goteando, Ralph lloró por la pérdida de la inocencia, las tinieblas del corazón del hombre, y la caída al vacío de aquel verdadero y sabio amigo llamado Piggy”

Mª JOAQUINA

 

 

sábado, 14 de diciembre de 2013


LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS.

PAOLO GIORDANO- 2008-

El título del libro resulta enigmático y provoca curiosidad. El propio autor nos revela el significado:
“En una clase de primer curso Mattia había estudiado que entre los números primos hay algunos aún más especiales. Los matemáticos los llaman números primos gemelos: son parejas de números primos que están juntos, o mejor dicho, casi juntos, pues entre ellos media siempre un número par que los impide tocarse de verdad. Números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Mattia pensaba que Alice y él eran así, dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos pero no lo bastante para tocarse de verdad.”

Lo anterior resulta ser una metáfora que une los números con la literatura y que muestra el amor imposible entre Alice y Mattia; dos seres extraños, solitarios, hechos el uno para el otro pero a los que su propia incompetencia social y afectiva les impide juntar sus vidas. Están el uno junto al otro, ayudándose, guiándose pero sin poder fundirse en un mismo ser.

El libro cuenta la historia de dos seres únicos, marcados desde su infancia por una tragedia. Alice por un accidente de esquí que la dejará coja de por vida. Mattia por abandonar a su hermana gemela. Ella es anoréxica en un altísimo grado y él ¿autista?, se autolesiona. Mattia es un genio matemático; Alice sin vocación definida, trabaja como fotógrafa.

Ambos se reconocen, ya adolescentes, en el pasillo del Instituto al que asistían; hubo una atracción especial, tal vez la de la soledad, tal vez el dolor. Quizás vieran su imagen reflejada en el espejo del otro. Así fue como iniciaron una amistad en la que sobran las palabras hasta que un día Alice conoce a Favio y Mattia sale de Italia. Pasarán años hasta que un acontecimiento- que termina sin  expresarse -los reúna. Ahí se desencadenan emociones? y sentimientos? dormidos .
Son seres muy diferentes a todos los que les rodean y eso hace que sean rechazados y que ellos mismos rechacen el mundo que les circunda:” Pasaron los años del instituto como de puntillas, rechazando él el mundo, sintiéndose ella rechazada por el mundo, lo que a fin de cuentas terminó pareciéndoles lo mismo”

La relación que mantienen desde su encuentro en el instituto, avanza a lo largo de su vida adulta, con algún paso adelante y muchos atrás; a punto de unir sus caminos pero sin terminar de conseguirlo
 
Mattia - que para mí es el personaje mejor definido, en su tremenda problemática- fuera de los números y su racionalidad, no es capaz de relacionarse con el resto del mundo como persona: Parece carente de afectividad, de sentimientos…no muestra tener las necesidades físicas y afectivas de cualquier ser humano. Está en su torre, ¿o pozo? del mundo de los números donde se siente seguro. Pero esto tampoco le hace tener fe en sí mismo: “Al contrario de lo que les sucede a las personas normales, que ganan confianza según envejecen, el confiaba en sí mismo cada vez menos”

La historia de estos dos personajes  evoca una profunda soledad y un enorme vacío que curiosamente al tratar de ser llenado se rebela y vuelve a su hermetismo y a su mundo egocéntrico. En el devenir de las vidas de ambos encuentra explicación la expresión del título.”La soledad de los números primos”
Es un libro que mantiene al lector muy interesado aunque realmente te encoge el corazón y te sobrecoge el alma. Nos muestra en varias ocasiones comportamientos crueles; es una historia muy triste y tanto más cuanto que tiene  visos de verosimilitud con realidades conocidas. No me gusta el determinismo que se desprende del tratamiento que el autor hace de los problemas de sus personajes. No existe ayuda en ningún caso, ni la familia, ni los amigos, ni la psiquiatría…Es muy derrotista.  

Por otro lado, resulta bastante extraordinario que el autor, un joven de 26 años tenga esos conocimientos, parecen de primera mano, de las complicaciones psicológicas que muestran sus personajes, sobre todo Mattia.
“El autor de la novela, Paolo Giordano (Turín, Italia, 1982), ganó el Premio Strega en su edición de 2008 con este libro, su primera novela. En el año 2001 se recibió con una calificación excepcional: 100/100, en el Liceo Científico Estatal Gino Segré, de Turín. Finalizó su Licenciatura en Física de las Interacciones Fundamentales, graduándose cum laude en la Universidad de Turín, con una tesis considerada entre las mejores.

Con la novela La soledad de los números primos ganó en 2008 el Premio Campiello a la mejor Opera Prima, el Premio Fiesole Narrativa Under 40 y el ya mencionado Premio Strega. A sus 26 años (en 2008) fue el escritor más joven en ganar este último reconocimiento literario. Según Tuttolibri, el suplemento cultural del diario La Stampa, fue el libro más vendido en italia en 2008, con más de un millón de ejemplares
ISABEL

viernes, 13 de diciembre de 2013


FELICITACIÓN NAVIDEÑA: ES OTOÑO

 Pepa Sirvent ya nos tiene acostumbrados a sus creaciones literarias. En esta ocasión acogemos  con doble placer su poema. Primero porque nos lo dedica como felicitación navideña y además porque nos hace participes de algo tan entrañable como es este marco incomparable de naturaleza  que la vio nacer. Gracias.
 
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 Por Navidad, me gusta escribir algo dedicado a las personas que quiero...
Hace unos días, con el Grupo de Senderismo, fuimos a Bienservida, el pueblo donde viví mi infancia...Hizo un día esplédido, y el campo estaba impresionante...Y me sugirió esta pequeña confesión que comparto contigo...
Mi mejor deseo es que podamos seguir mirando la vida con esperanza...
Un besico...Pepa.




ES OTOÑO
Hoy, es otoño.
Hace calor de primavera y cielos limpios.
Montes lejanos y azules y un valle dorado y verde.
Pinos y arces. Encinas y olivos.
Helechos dorados y rojos espinos.
El río, Turruchel de nombre, va cayendo,
silente casi, y a tramos verde de reflejos,
hasta llegar al pueblo…Bienservida.
“La Cabezuela”, brillante y verde de pinos recientes,
al frente…Recuerdos.
Regreso a mi infancia.
Al olor de olivos en flor y de aceite nuevo.
De mieses doradas y jabón recién hecho.
De pan caliente y de leña quemada.
De matanza fresca y de tomates prietos…
De humo. De tiza. Y de libros viejos…

Regreso a mi infancia.
Sus calles de piedra. Sus blancas fachadas.
Parras para las sombras y moradas malvas.
Las rejas para el cortejo, las puertas para la charla.
Las calles, las plazas, los rincones,
para el juego de los niños.
La casa de mis padres,
y la ventana desde la que veía,
muy detrás de la Iglesia,
“La Cabezuela” pelada, calva.
Ahí está mi infancia.
 

 Mi pueblo…Bienservida.
Allí, aprendí lo que soy,
y el lento caminar del tiempo le dio forma…
Hoy, en el otoño de mi vida, no hay nostalgias…
Me quedan los recuerdos…Hermosos recuerdos…
Y cómo hoy, cada mañana,
un manojo de ilusiones nuevas,
un haz de renovadas y firmes esperanzas.
 
 
 
Albacete 13 de noviembre de 2013
 
             
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
        ¡FELIZ NAVIDAD 2013!