martes, 1 de abril de 2014

EL TUNEL. ERNESTO SÁBATO
Carmen nos ofrece hoy un resumen de la obra que acabamos de comentar en el club.

 
 "Estamos ante una obra de pesimismo, desesperanza y compasión donde el protagonista Castell se encierra en sí mismo ante la contemplación del espectáculo humano.
Castell equivoca el camino de su salvación porque intenta la resolución de un problema metafísico(es decir ,lo absoluto) a través de la razón y de la lógica perdiéndose en suposiciones y conjeturas sobre la realidad y elabora, a priori, respuestas y justificaciones de hechos concretos.
 Castell se entrega a la agresión del ser amado y de sí mismo llegando a lo patológico. Al final se da cuenta de que nada es absoluto y que no hay túneles paralelos. Dentro de su paranoia para convocar “el amor-verdad” termina aceptando que solo hay un túnel, solitario y sórdido,” el suyo”. Túnel en el que transcurrió su infancia y su juventud. De nada le sirve pintar esa ventana de evasión de su propio yo, esa ventana de amor, de libertad y de vida.
Como diría Graham Green “es un magnifico estudio psicológico” y yo añado: me ha sobrecogido, pero me ha encantado.

CARMEN
ERNESTO SÁBATO – FRASES
(Rojas – Argentina 1911 – Santos Lugares 2011)
Pepa hace una selección de frases de este gran autor que se cometan por si mismas
Yo también he leído de chico, y fueron los libros quienes me ayudaron a comprender y a querer la grandeza de la vida. Quienes sembraron en mi alma lo que luego los años pudieron expandir.
Leer les agrandará, chicos, el deseo, y el horizonte de la vida. Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable.
Conocí una vez a un maestro de verdad. Fue un espíritu de síntesis, que ansiaba armonizar el mundo de la razón con el de la inspiración irracional, el universo de la ciencia con la de la creación artística. Su síntesis de individuo y universo, de razón y emoción, de originalidad y tradición, de concreto y abstracto, de hombre y humanidad es evidente en toda su obra de investigación y de enseñanza. No era un ecléctico; era un romántico que quería el orden, un poeta que admiraba la ciencia.
Es curioso, pero vivir consiste en construir futuros recuerdos; ahora mismo, aquí frente al mar, sé que estoy preparando recuerdos minuciosos, que alguna vez me traerán la melancolía y la desesperanza.
Un creador es un hombre que en algo perfectamente conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobre todo, es un exagerado.
Privar a un niño de su derecho a la educación es amputarlo de esa primera comunidad donde los pueblos van madurando sus utopías.
La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.
Lamentablemente, en estos tiempos en que se ha perdido el valor de la palabra, también el arte se ha prostituido, y la escritura se ha reducido a un acto similar al de imprimir papel moneda.
Me pregunto en qué clase de sociedad vivimos, qué democracia tenemos donde los corruptos viven en la impunidad, y al hambre de los pueblos se la considera subversiva.
El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria. Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse.
Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte.
PEPA. LECTURA DE “EL TÚNEL” – MARZO DE 2014

 

martes, 18 de marzo de 2014

Sueños en el umbral. Fátima Mernissi

Hoy es Lourdes la que nos da su visión sobre este libro. Tiene la experiencia de haber vivido en lugares muy cercanos a aquellos en los que se desarrolla esta personal  autobiografía de Fátima Mernissi

La escritora narra desde la inocencia y curiosidad de la infancia sus recuerdos y sueños  de niña en el harén.

Mediante la belleza de las palabras árabes nos acerca al harén interior y exterior. Como en un cuento de Las mil y una noche  va descubriendo la vida y costumbre de las mujeres. Un mundo intimista lleno de sensibilidad, imaginación y fantasía; todo ello envuelto en las historias narradas en las que desaparecen las fronteras.

Desde ese umbral que separa la tradición del mundo moderno, la autora va entrelazando ambos mundos y lo hace tejiendo caminos entre la realidad del harén, la fantasía, los deseos y las dificultades que les impiden superar la frontera que marca el espacio cerrado del harén en el que viven. La  única puerta de salida es la de la educación. Solo así podrán conseguir una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres.

Es un libro cuya lectura transmite ternura. Está escrito en un lenguaje sencillo y lleno de encanto.

Sueños en el umbral me lleva a los recuerdos de mi infancia  en Sidi Ifni. Allí pasé algunos años de mi vida, esos en los que mi mirada era tan ingenua como la de la protagonista del libro. La lectura de “Sueños en el umbral” me ha hecho soñar, a través de la memoria, con  espacios, olores, sabores y sobre todo personas especiales que dejaron huella en mi vida.

LOURDES 
FÁTIMA MERNISSI

Aunque no es habitual antes de comentar el libro, en esta ocasión, nos ha parecido oportuno poner la biografía de la autora de la obra que comentaremos la próxima reunión.Es una mujer tan especial que creemos que conocerla nos ayudará a profundizar en la lectura que tenemos entre manos SUEÑOS EN EL UMBRAL- memorias de una niña del harén - Esta biografía está tomada de internet, de "BIOGRAFÍAS Y VIDAS"


(Fátima o Fatema Mernissi; Fez, 1940) Escritora marroquí, una de las voces más relevantes de la intelectualidad del mundo árabe y una autoridad mundial en estudios coránicos. Fátima Mernissi nació en 1940 en un harén de Fez. Pertenecía a una familia acomodada, dueña de grandes extensiones de tierra y fiel a las tradiciones. La pequeña Fátima creció en un mundo de niños y mujeres cuya frontera vigilaba celosamente un portero llamado Ahmed.

La infancia de Mernissi son recuerdos de un patio cuadrado rodeado de columnas de mármol y azulejos y con una fuente en el centro. Cuatro enormes salones se abrían a este espacio: el de su familia, el de la abuela paterna, el de sus tíos y sus siete primos y, por último, la sala donde los hombres comían, escuchaban las noticias en la radio, cerraban negocios y jugaban a las cartas. En el piso superior habitaban las tías divorciadas y viudas con sus hijos. Todas las ventanas se abrían al patio. Ninguna daba a la calle.

En esta amplia vivienda cerrada al exterior no había eunucos ni esclavos ni bellas mujeres reclinadas voluptuosamente: el harén imperial otomano que ha llegado a Occidente a través de la pintura y las películas desapareció en 1909. En su lugar quedó el harén doméstico como el que Fátima Mernissi vivió en su infancia y describió más tarde en Sueños en el umbral. Memorias de una niña del harén (1994), su única obra narrativa y una de las más aclamadas por la crítica internacional.

Hija y nieta de mujeres analfabetas, Fátima Mernissi habló sólo árabe hasta los veinte años. Decidida a traspasar, entre otras, la barrera del idioma, no sólo aprendió varias lenguas sino que casi nunca ha escrito en la propia. Hasta la guerra del golfo Pérsico, en 1991, escribió en francés. Desde entonces, con un sentido pragmático, lo hace en inglés.

Mernissi se licenció en ciencias políticas en Marruecos y prosiguió sus estudios con una beca en la Universidad de la Sorbona, en París. Más tarde, obtuvo el doctorado en sociología en la Universidad de Brandeis (Estados Unidos) y, de vuelta a su país, pasó a ejercer de profesora en la Universidad de Mohamed V de Rabat y se dedicó a la investigación en el Centre Universitaire de la Recherche Scientifique de la capital marroquí. También en esa ciudad dirigía un Taller de Escritura.

Defensora de los derechos de la mujer

Al regresar a Marruecos en los años setenta tras haber completado sus estudios en el extranjero, Mernissi se dio cuenta de que, más que convertirse en experta en su trabajo, lo que necesitaba primero era defender sus derechos a estar plenamente en ese trabajo, y para ello tuvo que volver a revisar los textos coránicos.

Tras un minucioso estudio de las diferentes versiones del Corán, Mernissi lanzó su más célebre afirmación: el profeta Mahoma había sido un hombre feminista y muy progresista para su época, y no fue él, sino otros hombres, quienes empezaron a considerar a las mujeres como personas de segunda clase. Escribió El harén político con estas teorías, enfureció al régimen y el libro se convirtió en el único libro prohibido en Marruecos (todavía hoy), aunque en otros países musulmanes, como en Siria, obtuvo gran éxito.
El velo y la elite masculina, publicado en 1987, fue otro de sus estudios censurados en Marruecos y en algunos países musulmanes. La socióloga marroquí fue también una de las primeras en decir públicamente que la educación de la mujer en los países en vías de desarrollo es el mejor anticonceptivo existente.
Suyo es uno de los primeros estudios realizados a principios de los años ochenta en el que se demostraba científicamente la correlación entre la alfabetización de la mujer y el índice de la natalidad. En Marruecos, por ejemplo, y tal como ella misma explica en su libro Marruecos a través de sus mujeres, de cinco hijos en las mujeres no alfabetizadas se pasa a dos en las alfabetizadas. Sus investigaciones en este sentido han sido de gran utilidad para las comisiones especializadas de las Naciones Unidas.

En otro de sus libros traducidos en España, El poder olvidado. Las mujeres ante un islam en cambio, recopiló una serie de artículos escritos en los años ochenta y principios de los noventa que intentaban responder, desde diferentes ángulos, a la pregunta que la obsesionaba por aquel entonces: ¿por qué los Estados árabes son tan hostiles a las mujeres? ¿Por qué no las pueden ver como fuerza motriz del progreso? «No comprendí el misterio de la hostilidad estatal hacia la mujer -afirmó en una ocasión- hasta que estalló la guerra del golfo Pérsico. Fue entonces cuando se vio claramente que no se trataba de una guerra contra la feminidad sino de una guerra contra la democracia.»

Luchadora infatigable

Mernissi compagina sus múltiples actividades en Marruecos con su trabajo como escritora y las incontables invitaciones que recibe de todo el mundo para dar conferencias y presentar sus libros (toda su extensa obra ha sido traducida a varios idiomas y muchos de sus títulos son textos obligatorios en el ámbito universitario).

Su entusiasmo, como su risa, es una de sus características más destacadas. Tiene una extraña capacidad para tomárselo todo con imbatible ánimo, para convertir una derrota en un triunfo. Como, por ejemplo, el tema de su imagen. Fátima procura no salir en televisión y pocas veces se deja retratar en los periódicos y las revistas de manera que su rostro sea reconocible: acostumbra a ponerse un pañuelo o a taparse un ojo o la boca o alguna parte de la cara.
Sin duda, ésta es una medida de prudencia más que necesaria para los tiempos que corren. Pero Fátima se niega a admitir esa limitación de su libertad, el reconocimiento de la presión de los integristas musulmanes, y prefiere decir que le gusta mantener el anonimato para poder investigar mejor y no ser reconocida por la calle y que al retratarse así está construyendo un símbolo de la situación de la mujer árabe, que no es del todo libre para hablar, ver y ser, a la vez que convierte sus retratos en una parte más de su lucha y de su mensaje.

En septiembre de 2003 visitó Barcelona, donde, invitada por el ayuntamiento, leyó el pregón de las Fiestas de la Mercè, que tituló «El cowboy o Simbad. ¿Quién vencerá en la globalización?». Un mes más tarde, recibía en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras junto con la escritora estadounidense Susan Sontag. Para ella, el hecho de compartir el premio con Sontag era todo un símbolo de diálogo entre civilizaciones. Coincidiendo con la entrega del galardón, llegó a Oviedo una caravana cívica en la que participaron ex presos políticos y artistas; para la ocasión, Mernissi escribió el libro Los Simbads marroquíes. Guía para turistas cívicos.

Su incansable activismo, el rigor extremo de sus estudios sobre el Corán y la originalidad de sus tesis feministas han convertido a Fátima Mernissi en una de las más importantes intelectuales del mundo árabe. Autora de obras de referencia como Sexo, ideología e islam (1975) o Sultanas olvidadas (1990), que han sido traducidas a una veintena de lenguas, a diferencia de la mayor parte de sus colegas de los países musulmanes, no vive en el exilio sino en Rabat.
Fátima Mernissi no se ha casado nunca y no tiene hijos, aunque ahora y a sus…años, convertida en una intelectual de prestigio internacional, reconoce que por primera vez le gustaría frenar un poco su actividad inagotable y encontrar a alguien con quien compartir su vida. De momento, ella no para, mientras desde Estados Unidos su agente literaria y secretaria personal, Edite Kroll, atiende las veinticuatro horas del día a cuantos desean invitar, traducir o entrevistar a esta mujer infatigable, a caballo entre Oriente y Occidente, entre la tradición y la modernidad.



domingo, 9 de marzo de 2014

MAL DE AMORES. ANGELES MASTRETTA.


   Novela costumbrista que nos narra, desde finales del siglo XIX y parte del XX todos los cambios sociales, económicos y sobre todo políticos, que se van sucediendo en Méjico .Vamos viendo, tras su lectura, cómo de la guerra contra la dictadura y sus abusos no había salido más que guerra y multiplicación de dictadores y desmanes.

 La novela se centra en la vida de Emilia Sauri; su padre, Diego Sauri, cultivó desde joven sus habilidades de curandero. Vivió en Europa donde colmó sus ansias de ver mundo y a la vuelta a su país conoció a Josefa. Al verla, fue consciente de que ” llevaba mucho tiempo persiguiendo su destino como para no saber que lo había encontrado” Tras su boda con ella abrió una botica donde aplicada sus conocimientos de las plantas y como solaz de su espíritu liberal asistía a reuniones con amigos que compartían sus inquietudes políticas. 

Josefa Veytia es mujer de fuerte carácter y personalidad como todas las mujeres que desfilan por esta novela; es como el eje, el centro de la vida familiar, el refugio de Emilia en sus idas y venidas a lo largo de su vida. Estaba muy unida a su marido, las charlas entre ellos no se morían nunca y según pensaba él, Josefa tenía ”el don que equilibra la necesidad de las palabras con la premura de los silencios” Emociona como se describe el momento del parto de Emilia: ” Hasta el último rincón de su cuerpo aprendió entonces que algunos lujos cuestan lo que valen y que la última orgía de parir es más que un dolor una batalla que por fortuna se olvida con la tregua” 

Milagros Veytia, tía de Emilia, mujer culta, intrépida, luchadora y sobre todo libre hasta el extremo de renunciar al matrimonio para así poder vivir su vida plenamente tal y como ella la concebía. Arropa, con mimo los amores de Emilia y de su ahijado Daniel y se compromete en la lucha política defendiendo sus ideales. Solo, tras muchos años, acepta el amor del poeta Rivadeneyra, el que siempre estuvo a su lado en todos los vaivenes de su vida. 

Daniel Cuenca, el amor de Emilia, y enamorado de ella, pero cuya vida está centrada en la lucha política llena de quimeras y utopías que no se harán realidad. Una y otra vez vuelve a ella para volver a irse, porque “siempre era lo mismo, siempre el atisbo y la huida, siempre la sorpresa y la desaparición, siempre la espera como única vuelta de su destino” 

Antonio Zavalza, enamorado de Emilia y de su voz desde la primera vez que la ve. Es capaz de sacar de ella la pena continua de querer a Daniel. Le da paz, tranquilidad, amor al trabajo compartido y sobre todo un futuro con cimientos sólidos en los que basar su unión. A él lo elegirá para padre de sus hijos.

Emilia Sauri, nace en el seno de una familia liberal; su padre siempre predijo que viviría momentos apasionantes en su vida, que sería una mujer del siglo XX, dueña de su destino, como así sucedió. Culta, buscadora intelectual siempre insatisfecha, luchadora por lo que quiere, vital y en fin un estereotipo de mujer infrecuente en esa época y ese país.
ÁNGELES MASTRETTA

 Me quedo con todos los personajes femeninos de esta novela, no solo con los principales, también son dignas de atención las mujeres que aparecen ocasionalmente.

 Novela apasionante, con una prosa poética que conmueve en muchos momentos. He aquí algunos ejemplos: 

“Despues de tanto tiempo de ausencia, a Daniel la boca de Emilia le pareció el primer toque de agua tras el denso desierto”

Antonio Zavalza salió de la iglesia empeñado en convencer a Emilia de que no era un espía sino un cautivo de su voz” 

“Oye, ten mesura, que la viuda soy yo-dijo Emilia - rasgando una sonrisa como arco iris en la tempestad de sus lágrimas” 

Sus vidas se van desarrollando en medio de luchas y avatares y al final de esta larga trayectoria Diego Sauri llega a esta conclusión: “En lugar de democracia conseguimos caos y en lugar de justicia, ajusticiadores”

Mª Joaquina

sábado, 15 de febrero de 2014


TRENES RIGUROSAMENTE VIGILADOS.

BOHUMIL HRABAL


Ponemos, más abajo, el comentario completo de Gloria sobre este libro aunque, en esta ocasión, el comentario  tiene que ser  coral porque  ha habido tantos  y tan distintos punto de vista sobre él que es la mejor manera de reflejar el pensamiento del club.

◊ Para algunos  es un libro desconcertante porque bajo una apariencia irónica y estrafalaria subyace un fondo trágico.

◊ Para otros hay una carencia de sentimientos y emociones; describe como si estuviera contemplando un cuadro, a distancia, con frialdad. Da la impresión de que banaliza las situaciones, las describe siempre desde fuera, mirando por la ventana. Para  María Masía, Bohumil Hrabal ha utilizado en esta obra la ventana como metáfora y símbolo:

● La ventana que encierra, por la que se ve siempre lo mismo, el pequeño pueblo oprimido, limitado, que no puede escapar de sí mismo.
● La ventana que, en esta obra, aparece cerrada la mayoría de las veces. Una ventana cerrada limita los sentidos, no se perciben los olores, ni sonidos, y solo se ve a través del visillo. Se observa el mundo a través de los cristales pero sin conectarse  con él.
        A través de las ventanas se puede ser espectador de historias ajenas, particulares o universales.El atractivo de la ventana que personifica la mirada, la curiosidad, la indiscreción, la espera, el miedo...gran parte de lo que nos acompaña a lo largo de nuestras vidas, habrá sido mirado a través de alguna ventana
     ● La ventana fuente de inspiración para músicos, novelistas, pintores. Entre estos últimos podríamos citar a Vermeer, Fiedric, Dalí...

◊ Alguien del grupo expresa que el protagonista  no parece interiorizar lo que implica la invasión alemana, lo que se califica como de una gran simpleza.

◊ Hay quien ha destacado su  amor a la naturaleza. Aparecen variedad de animales en escenas importantes del libro así como referencias a los árboles, la lluvia…

◊ Otra participante apostilla que quizás las anteriores apreciaciones sobre la obra sean expresión del carácter particular del autor.Así expresa como era su carácter ya desde niño, en su obra La pequeña ciudad donde el tiempo se detuvo: “Oh que suplicio representaba para mi esa casa que me obligaba a salir aunque fuera por la ventana abierta o cerrada, por las paredes; quería marchar; fuera, lejos, allí donde me llamaban y me hacían señas las ramas de los viejos tilos y castaños, a donde me llamaba la lluvia, golpeando en el cristal y el viento que zumbaba a través de la ventana abierta”

En otra de sus obras :  Quien soy yo:   Nunca, ni en sueños, se me hubiera ocurrido desear o intentar cambiar los acontecimientos políticos que me ha tocado vivir. Nunca he deseado cambiar ni el lenguaje ni el mundo y si he citado a Marx o a Rimbaud o a Mallarmé, fue siempre porque deseaba cambiar lo que tenía a mi alcance, esto es, a mí mismo”  Da la impresión que su compromiso se centra en cada hombre, en concreto y en particular más que en la Humanidad en general.

Esta es la opinión de Gloria sobre la obra:

“A mí la primera lectura de este libro me ha parecido un conjunto de anécdotas ingeniosas, hilarantes, ingenuas con las que va definiendo al protagonista de esta novela, Milos Nrma, un joven aprendiz de factor ferroviario.

Va narrando hechos, que  no delimita bien cuando han ocurrido, con recuerdos de otros momentos de su vida.

 Mezcla escenas terribles de las consecuencias y desastres de la guerra (derribo de un caza nazi..., estado en el que queda un tren bombardeado..., descripción de la situación en la que se encuentra después de haber atentado contra el tren rigurosamente vigilado cargado con municiones) con datos irrelevantes que minimizan la gravedad de lo que está contando (la gente corre a recoger la chatarra, su padre corta 60 tubitos de los conductos del combustible y los une como si fueran un instrumento musical, que después colocó junto a su lápiz metálico; se fija en una carta, en la lengüeta de unas botas...) Me dejó completamente desconcertada, tuve que dejarlo varios días, no era capaz de comprender que había querido transmitir el autor.

En una segunda lectura  es una novela que me ha gustado mucho, sobre todo por cómo está contada, por el punto de vista desde el que define a los personajes y describe los hechos.

Para mí es un relato surrealista, contradictorio, poético y a la vez prosaico de lo que piensa, siente y vive Milos.

Es sobre todo un "libro de imágenes": vivas, frescas, divertidas, como si fuera un comic de lo que piensa y de lo que ocurre.

Me ha gustado la descripción de los personajes, del propio Milos, de su padre, de su abuelo, de su bisabuelo; del factor Hubicka, del jefe de estación, de Masa...
Me ha parecido interesante como lleva a cabo la narración de los hechos, mezcla ternura, ingenuidad, humor, ironía con datos terribles:

- El abuelo pretende detener la invasión nazi hipnotizando a los soldados..., muere decapitado

Los episodios que me han parecido más divertidos:

- El relato que hace de la relación que han mantenido una noche de guardia el factor Hubicka y la telegrafista Zdenicka; por un lado parece que les van a formar un expediente, por otro, para en la estación un tren para ver cómo está el factor (lo que se mezclará con la afición a pintar "marinas" del maquinista del tren); por otro el jefe de estación le dará la enhorabuena por la hazaña de parte del conde Kinsky y para terminar de rematar la hazaña, la explicación que da Zdenicka a los inquisidores no tiene desperdicio: "Esa noche nos aburríamos y nos pusimos a jugar a las prendas".

- Cómo supera los problemas con su mujer y las tensiones en el trabajo el jefe de estación gritando hacia el patio interior...

- El planteamiento que hace Milos a la mujer del jefe de estación para superar sus problemas de eyaculación precoz es apoteósico y la respuesta de la mujer es genial, tierna, humana, "soy menopaúsica, ya no puedo ¿? dar respuesta a estas cosas, pero eres un hombre..." todo ello mientras va cebando a los gansos.

- La descripción de la relación que Milos mantiene con Viktoria Freire en el despacho del jefe de estación para superar definitivamente su problema.

Me ha encantado la descripción que hace del movimiento constante y continuado de la estación de ferrocarril. Me ha recordado los viajes en tren cuando era pequeña, los transbordos, los retrasos de los trenes, las salas de espera, las ventanillas de billetes. Recuerdo los trenes de pasajeros, los trenes de mercancías, los trenes de cercanías, todos de madera, sin puertas ni cristales en las ventana, y también lo divertidos y entretenidos que eran los viajes en tren (aunque esta es una nostalgia añadida, no está en el relato).

En resumen creo que es un hombre que fija su mirada en las cosas sencillas, en la naturaleza, en el hombre concreto, no en el ser humano, que no elabora las ideas sino que pinta el cuadro, lo que ha visto.

Incluso creo que sería mejor expresarlo, que ve la vida y lo que en ella ocurre como en una foto, es un instante, el antes y el después tienes que imaginártelo porque él no te lo cuenta, es como si no le interesara.

Me da la impresión que tiene la perspectiva, la mirada de un humorista, todo son gags, se fija solo en los datos cómicos, chocantes, absurdos, o que ponen de manifiesto lo que hace reír, me da la impresión que ese pudiera ser uno de sus objetivos”

GLORIA ESPINILLA



sábado, 1 de febrero de 2014



TRANVÍA A LA MALVARROSA. Manuel Vicent

En esta ocasión dejamos constancia de dos comentarios al libro que nos ocupa,que se califican por si mismos y que, de algún modo, son complementarios. Gracias a Juan y a Pepa por su aportación.


En el  vetusto y ruidoso tranvía en el que suele viajar su inalcanzable Dulcinea, el autor nos invita a acompañarle en dos trayectos en apariencia diferentes pero muy relacionados entre sí.

El uno es un viaje iniciático por su adolescencia y primera juventud: su evolución en materia religiosa, sus primeras experiencias sexuales y su
paulatina concienciación política; vivencias éstas que si bien son totalmente personales e intransferibles no por ello dejan de tener, de una u otra forma, paralelismo con las de cualquier lector, sobre todo si éste pertenece a una generación próxima a la de aquel.

El otro trayecto es de carácter general y nos lleva a la Valencia –o a la España– de los años cincuenta cuando la dictadura franquista, a pesar de estar en pleno apogeo, empezaba a encontrar cierta contestación en ambientes estudiantiles y obreros.

En otro orden de cosas la novela es –al menos así la veo yo– una total
exaltación de los sentidos.

El de la vista se recrea en la incomparable luz del cielo valenciano y en la alusión a películas del momento de las que Vicent parece ser asiduo; el gusto está representado por las numerosas menciones que hace de comidas: carnes, mariscos y, sobre todo, a las paellas, desde las humildes de los chiringuitos hasta la que Franco come con sus aliados americanos; el sentido del olfato, lo recrea, por ejemplo, en los diferentes y profundos olores que encontraba en su ruta cotidiana hacía la universidad, cuando las ciudades olían a algo más que a gasolina o humo de los tubos de escape y de calefacciones; el tacto, lo relaciona con algunos curas “sobones” o con su iniciación sexual; pero es sobre todo el oído el que se ve desbordado por un aluvión de canciones y ritmos, canciones omnipresentes en toda fiesta popular y, sobre todo, en la radio; una radio que suplía la falta de libertad y de opinión a base de emitir horas y horas boleros, pasodobles, coplas y otros ritmos del momento.


La galería de personajes que Vicent nos muestra es de lo más pintoresca y que, a pesar de ser reales, parecen sacados de una película de su paisano Berlanga.

Sirvan como ejemplo éstos:

Vicentico el Bola; asiduo visitante de los prostíbulos de la zona e inveterado bromista capaz de jugarse el tipo frente a la dictadura,cesando y nombrando alcaldes pueblerinos por mero divertimento.

El Semo, violador y asesino confeso poseedor de un intelecto parejo a un australopiteco medio, que sólo se aviene a bien morir en el garrote cuando el cura de la prisión le jura que en el cielo podrá hartarse de paella todos los días.

El capitán general Ríos Capapé, tiranuelo representante regional de la
dictadura que utiliza el ejército para despejar a punta de fusil la playa para uso exclusivo de él y de su harén, o que ordena a la guardia rendir honores militares a su eventual amante, Celia Gámez, cada vez que ésta acude al palacio de Capitanía.

Todo esto y mucho más encierra la novela en poco más de doscientas
páginas,y ese "mucho más" lo han expresado mis compañeros del Club que, como siempre en los coloquios, saben exprimir hasta la última gota de zumo a esta, para mí, magnifica naranja valenciana.


Y ahora la aportación de Pepa:


Mi contacto con el autor, se remonta a los años ochenta y noventa, y a sus columnas en el diario El País.

Tranvía a la Malvarrosa es una larga “crónica” sobre sí mismo, su origen, su familia, sus estudios, su desarrollo personal, emocional y social, su pueblo con sus costumbres y tradiciones, la vida en Valencia, su inmersión en ella y sus descubrimientos, el lento devenir de su formación humana y de su evolución ideológica, así como de todos los elementos confluyentes en ellas, del descubrimiento del sexo y del amor, y todo ello situado y contextualizado en una época histórica en la que todos aquellos que ya hemos cumplido los sesenta años, conocemos y nos reconocemos…

Escrita en un lenguaje sencillo y comprensivo, rico en matices y colorista, la superior riqueza del texto radica en esa prosa poética con la que nos presenta las imágenes…porque sustancialmente, la novela es “un enorme fresco” abigarrado de personas y de espacios, pero en el que también se pueden ver y tocar elementos intangibles: el color, los sabores, los olores y los perfumes, los sonidos, las sensaciones y los temores…el placer y la duda, la muerte con todas sus experiencias…un cuerpo que vuela en caída libre desde el trampolín a la piscina, la resaca del mar, o el golpe seco del taconazo de un militar…Imágenes en las palabras o palabras que se transforman en imágenes…Y como complemento para el decorado o los efectos especiales, la música y sus representantes, los libros y sus autores, y el futbol y sus actores…

Tranvía a la Malvarrosa es una novela llena de pequeños tesoros…

Pepa Sirvent

Gloria, muy a propósito,nos aporta este artículo del autor cuya lectura invita a acompañarle en una profunda r eflexión:


                                          INMERSIÓN



No eres más que un poco de agua salada. En eso consiste tu esencia. La humanidad es otra forma de mar, y la sabiduría estriba en conocer o explorar precisamente el mar que cada uno lleva dentro. Si quieres ser libre, ponte cómodo. Siéntate en tu sillón preferido, y mientras las gaviotas se quedan gritando sobre tu cabeza en el cielo de la habitación, deja que la mente se sumerja con lentitud en las cavernas submarinas de tu carne. Relájate, hermano. Tienes el pecho lleno de peces rojos cuyas escamas iridiscentes te iluminan a ráfagas el ánfora del corazón recostado en un banco de arena. El alma es una suave deriva interior, una corriente de agua azul que te traspasa. La máxima profundidad que puedes alcanzar con el pensamiento nunca irá más allá de la planta de los pies, pero bajando con el pensamiento hasta ellos, convertida la altura de tu cuerpo en una sima acuática, tal vez descubrirás en el camino grutas y quebradas interiores donde algunos escualos oscuros se confundirán con tus deseos, y las algas en las vísceras condensarán la última luz de tu cerebro cuando esté a punto de posarse en el fondo.

Esta inmersión es un buen ejercicio para sacudirse de encima el yo, ese rey que suele elegir como trono la boca de tu estómago. Dilúyelo en agua salada y expúlsalo luego por la sentina. Saber que cualquiera es mar tiene también otra cualidad: uno navega a los demás seres cuando les ama. No pienses, no esperes nada, intenta experimentar el tiempo a modo de suave marea que te conduce hacia aquella bahía siempre prohibida que soñaste un día, y una vez allí espera a que las olas rompan contra tu memoria. Si quieres ser libre intenta refugiarte en el litoral de ti mismo. Para eso basta con que te sientes en tu sillón preferido, cierres los ojos y escuches el mar dentro de ti. Entonces deja que la memoria se vaya sumergiendo con suavidad en el agua de tu cuerpo hasta que alcance la profundidad de los talones. Allí están naufragadas desde tu infancia algunas monedas de oro.

MANUEL VICENT

miércoles, 22 de enero de 2014


EL SEÑOR DE LAS MOSCAS. William Golding
 
 Nuestra compañera Mª Joaquina  después del animado comentario en el club, nos ofrece su punto de vista sobre este libro que no puedes dejar de leer aunque te vaya encogiendo el corazón


El libro, que al principio puede parecer una novela de aventuras, se abre paso enseguida a una  narración con un trasfondo bastante profundo.
La novela nos cuenta la convivencia de un grupo de muchachos, entre 6 y 12 años, en una isla desierta tras un accidente aéreo. Allí inician su lucha por sobrevivir mostrando sus mejores valores y también lo peor de ellos mismos.

El lector se adentra en una situación extrema a través de los ojos de unos niños que, en ausencia de adultos, se ven obligados a organizar su existencia como creen que aquellos lo harían. En este contexto, la razón, la bondad y el orden se oponen a la maldad y a la crueldad.
Es un recorrido alrededor de lo bueno y lo malo del ser humano expresado a través del comportamiento de este grupo de niños abandonados a su suerte. Intentan sobrevivir pero las diferencias entre Ralph y Jack hace que se formen dos grupos cuya tensión lleva  a la lucha entre civilización y barbarie encarnadas en la diferente forma de pensar y actuar ambos chicos.

 
Ralph es elegido jefe por el grupo. Intenta comportarse según los parámetros de los mayores, que él ha vivido, y a los que se agarra para que en el grupo haya orden, disciplina y en definitiva vivan civilizadamente. Como guía usa la lógica y la razón encontrando una gran ayuda en Piggy en el que reconoce una gran inteligencia. Ralph siempre intenta llegar a acuerdos mediante la expresión ordenada de los miembros, en el uso de la palabra, en la asamblea que convoca haciendo sonar la caracola, símbolo de la democracia.

Jack, al contrario, representa la parte más salvaje del hombre que trae aparejada la fuerza bruta, la violencia y en definitiva la crueldad. No duda en usar su superioridad física para formar otro grupo y someter a algunos por el terror que les inspira. Su irracionalidad  lleva a los niños a comportamientos extremos como quemar la isla en su afán de matar a Ralph.

Piggy encarna la razón y la cordura las cuales al morir él y destruirse la caracola, el símbolo, desaparecen. Era víctima de burlas por su gordura, su asma y sus gafas ¿Puede interpretarse como un antecedente del bulling o acoso escolar de nuestros tiempos? Es un niño que, en medio del caos, conserva su cordura y siempre intenta con unos y otros, a pesar de su timidez, hacer que mejore su comportamiento y guiarles con la razón.
Goldin, en este libro que más parece un ensayo que una novela, articula una fábula en la que civilización y barbarie entran en colisión. Quizás intenta responder a la eterna pregunta ¿Es el hombre malo o bueno  por naturaleza? Parece que él se decanta por la maldad innata y por la necesidad de darse unas normas que hagan posible la convivencia pacífica respetando a los miembros del grupo.

Es una novela bastante asfixiante. El autor ahonda en lo más tenebroso del alma humana. Se llega casi sin aliento al final del libro:
 “Y en medio de ellos, con el cuerpo sucio, el pelo enmarañado y la nariz goteando, Ralph lloró por la pérdida de la inocencia, las tinieblas del corazón del hombre, y la caída al vacío de aquel verdadero y sabio amigo llamado Piggy”

Mª JOAQUINA