martes, 13 de mayo de 2014

JUEGOS DE LA EDAD TARDÍA – Luis Landero


Luis Landero es profesor de Lengua y Literatura españolas…y se nota…porque si hay una nota que destacar en su novela, en sus novelas – al menos en las que yo he leído – es el derroche literario: el conocimiento de la Lengua – con mayúsculas – y la composición de la sintaxis, la estructura del discurso y la arquitectura de la narración…pero como dijo en algún momento el inolvidable maestro G.G. Márquez: “Escribir no es redactar respetando la corrección idiomática sino un acto de creatividad por encima de las normas académicas”, y creo que si algo “le sobra” a esta novela es precisamente creatividad, imaginación, fantasía, delirio, ilusiones y quimeras, innovación, ruptura, proyectos, observación, abstracción, alegoría…y humor, mucho humor…



Antes de informarme sobre algunas pinceladas de la biografía del autor, y ya desde las primeras páginas del capítulo IV (pag. 45 y 46 ) cuando al marchar Alicia de veraneo, él, Gregorio Olías se descubre en una conducta reaccionaria contra todo el mundo que le rodea y habla de la conducta de los ancianos como de un acto de venganza contra el mundo: “Con los viejos, se obsesionó Gregorio. Los veía pasar al término de la tarde, agarrados a sus bastones como si fuesen la mano paterna y una nueva infancia viniese a escarnecerlos con segundas torpezas…Había allí ancianos venerables de verdad, pero otros eran aquellos que habían esperado a ser viejos para desquitarse de los melindres de la juventud “,  empecé a comprender la influencia de sus fuentes literarias: Cervantes y el Quijote, G.G. Márquez, Kafka, Faulkner…y creo que no iba despistada en mi observación…Pero a pesar de ello, me costaba entregarme a ella, me resultaba excesiva, redundante y hasta obsesiva…Seguramente porque ya me había contagiado de la magia de la historia…La historia de Gregorio Olías, es la historia de un hombre solitario…la soledad de una infancia curtida entre la protección de una madre silenciada y de un padre y un abuelo “soñadores”, pero enfrentados y sin más referente que “el afán”, el deseo de ser un gran hombre y de hacer grandes cosas, y la pena y la gloria que todo eso procura” (pag. 48)…de una adolescencia, entre la higiénica miseria de la vida real y la fantasía del “afán”, bajo la protección de su tío Félix Olías…del descubrimiento del amor primero y fuera de su alcance…de un trabajo rutinario sin ninguna humanidad alrededor…de un deseo de progresar y aprender sin base sobre la que apoyarse…de un matrimonio por casualidad con una mujer, Angelina, que es feliz sin hacerse preguntas…Hasta que una mañana, después de seis años trabajando en la más absoluta y silenciosa rutina, sonó el timbre del teléfono y alzó el vuelo de las palomas que dormitaban sobre el techo de luz y lo arrancó para siempre de su mundo plano…
Gil Gil y Gil, entró en su vida…A requerimientos de éste, un ser desplazado y sin arraigos que se mueve entre la rutinaria simplicidad y la inercia, pero que sueña a imaginar un mundo invadido e inmerso por y en la “cultura” y la “ciencia”, Gregorio Olías va construyendo, lenta y meditadamente, una farsa con personajes imaginarios a partir de seres comunes y corrientes, y así nacen Augusto Faroni - su alter ego - y Dacio Gil Monroy, y Márilin y el Maestro Merlín…y el café de Los Ensayistas, antiguo Hispano Exprés…y las tertulias literarias…y la clandestinidad y actividad encubierta de los militantes del partido comunista…y la represión política del “caudillo”…y los viajes, y los idiomas, y el arte…y la empresa de Gil en su “afán” de “promotor cultural” de crear un “Círculo Cultural Faroni”…y la recreación en la mente, en los sentimientos y en las emociones de Gregorio, de ese universo irreal pero satisfactorio…hasta que Gil regresa a la ciudad dispuesto a descubrir el mundo imaginado…Entonces todo se vuelve gris, y opaco, y confuso para Gregorio que a través de diferentes y heterodoxos callejones sin salida intenta deshacer la farsa… Finalmente, Gregorio y Gil, resucitarán la figura de Faroni para mantener el deseo y la esperanza - en sus estériles y reducidas vidas - de otra vida más noble, pero después de haber sido tratados por la brutalidad de Antón Requejo y el miedo y la descarga de su particular justicia, la vigilancia estelar del viejo Isaías y el paciente y afectuoso consentimiento de Angelina…


Farsa o realidad…Realidad o farsa…Eso no importa…Lo que importa es la palabra y el modo de decirla, y datar con ella de nombre a las cosas y hacer que existan todas aquellas que se nombran y en el modo y forma en que se nombren…”Había en él una mezcla incomprensible de decrepitud y de vigor, quizá porque, aunque robusto, más que fuerza había en su estampa como un derroche de debilidad, y aquella debilidad, al exigir de cierta energía para manifestarse, se confundía con el vigor, el cual confirmaba de nuevo la debilidad, y así sucesivamente” (describiendo la impresión sobre Isaías, pag 342)

Imaginando una forma sencilla para calificar la novela, me surgió una espeiral de círculos concéntricos – si es que esa figura pudiese serlo – que se van estirando hasta un punto inalcanzado e inalcanzable…Y regreso al punto inicial, al de la Literatura…al de la Literatura de Luis Landero, de la que el explica “que no hay que enseñarla, sino que hay que invitar a participar de una pasión”


Pepa Sirvent – Albacete a 8 de mayo de 2014     

miércoles, 30 de abril de 2014

EL ALQUIMISTA IMPACIENTE. LORENZO SILVA


Este libro pertenece al género de novela negra y policíaca. Lorenzo Silva, su autor, se inspira en el tipo de novela negra americana de la primera mitad del siglo XX, en escritores como Chandler y Mammett, autores de obras como  “El Sueño Eterno”, ”El largo adiós” o “El halcón Maltés”

Como en aquellas obras, el autor crea una pareja protagonista formada por el sargento Bevilacqua y la guardia Virginia Chamorro, pareja atípica de la Guardia Civil, jóvenes, especialistas en casos de homicidio.

El argumento es el siguiente:

En un motel de carretera aparece el cadáver de un hombre, en postura un tanto extraña, al parecer a consecuencia de una noche de excesos. Reconocido el cadáver se le identifica como Trinidad Soler, un hombre normal, casado y padre de familia, técnico de la central nuclear próxima, sin problemas económicos ni de otro tipo y sin antecedentes delictivos conocidos. Como el cadáver no presenta señales de violencia y el forense dictamina muerte natural, por parada cardiaca, al no aparecer testigos, se da el caso por cerrado.

Unos meses más tarde, la aparición casual de un dedo humano y, posteriormente del cadáver de una mujer, vinculado con el caso anterior lleva a reabrir  el caso de la extraña muerte en el motel.

Las investigaciones posteriores ponen al descubierto una trama criminal organizada en torno a empresas del sector inmobiliario, en convivencia con organismos institucionales corruptos, en los que el dinero y la conquista de poder constituyen el motor de todas las relaciones personales.

En la investigación aparecen también pruebas sobre la participación del fallecido, Trinidad Soler, en la trama criminal, además de las de ser responsable del robo de una fuente radiactiva en la central nuclear con la que se pretende dar muerte a un rival peligroso en las actividades criminales. La muerte de éste, produce la paradoja de que la muerte del asesino tiene lugar antes que la de la víctima.

Blanca Díez, la esposa del difunto, no comprende las razones de su marido para sustituirla por otras mujeres y mucho menos para convertirse en un asesino. Es ella quien lo nombra como “El alquimista impaciente”, al relacionar su trabajo en la central nuclear como alquimia, la paciencia como cualidad fundamental del alquimista y con el mal uso que hace de ella al dejarse dominar vilmente por el dinero del proceso.

La novela, aparte de una fina ironía, posee un toque impresionista o surrealista en algunas escenas. Por ejemplo, en la aparición inicial del cadáver o en el peso que baja del coche para hacer pipí y regresa jugando con un dedo de mujer; y cuando el jefe de la trama trata de seducir a la chica de la guardia civil en el restaurante o en la muerte del cacique, provocada por la fuente nuclear, que termina destruyéndole los genitales.

La novela, escrita en 1999 consiguió el premio Nadal en el 2000 y fue llevada al cine por Patricia Ferreira en el 2002.


MANUEL JIMENEZ

sábado, 12 de abril de 2014


 DOÑA PERFECTA.BENITO PÉREZ GALDÓS


Nos  alegra que el comentario de este libro para el blog lo haga Juan Cuerda. Es un buen conocedor del autor .Muchas veces le hemos oído decir que D. Benito Pérez Galdós va inmediatamente después de Cervantes en su consideración como novelista.Esperamos que algún día nos ofrezca el trabajo que está haciendo sobre los Episodios Nacionales.

              
RETRATO DE PÉREZ GALDÓS POR JOAQUÍN SOROLLA
No creo descubrir el Mediterráneo al afirmar que Pérez Galdós, después de Cervantes, es el mayor novelista de la literatura española y en español.

         La novela a comentar esta semana en nuestro club- Doña Perfecta- pertenece a su época de plenitud cuando ya había demostrado su pericia narrativa en obras como La Fontana de Oro y algunos Episodios Nacionales.

         Doña Perfecta supuso, en su tiempo, un tremendo bombazo que suscitó todo tipo de enconadas  controversias sobre la forma de ver y sentir España, las cuales, pese al tiempo transcurrido y a varias guerras civiles, todavía, hasta cierto punto, han llegado a nosotros.

         En aras a la brevedad no voy a relatar el argumento- eso lo dejo para la tertulia-sino simplemente a comentar una de las cosas que mejor se le daban a don Benito, la descripción de sus personajes:

         En el bando de la reacción encontramos a:

         Doña Perfecta, personificación para sus vecinos de la rectitud, de la religiosidad y de la moral más acrisolada, es, sin embargo, una persona de lo más prepotente, amén de vengativa y taimada.

         Don Inocencio, sacerdote melifluo hasta la náusea e insidioso consejero espiritual de Doña Perfecta.

         Remedios, sobrina del sacerdote y madre de Jacintito, que aparece durante casi toda la novela como un personaje sumiso y anodino pero que el final y a la hora de luchar por el bienestar de su hijo se convierte en una verdadera furia mitológica.

         Jacintito, joven abogado, hijo y sobrino respectivamente de Remedios y de don Inocencio, apocado y pedante y al que éstos, desde antiguo, tienen planificado casarlo con Rosarito.

         Otros personajes secundarios, pero igualmente descritos de manera magistral, son Caballuco, El tío Licurgo, Vejaruco y Pasolargo, rufianes de baja estofa incondicionales servidores de Doña Perfecta.

         Frente a tanta falsa religiosidad, tanta hipocresía y tanta maledicencia, se sitúan:
         Pepe Rey, ingeniero y sobrino de Doña Perfecta, representante del progreso y la libertad que Galdós quería para España y,

         Rosarito, hija de Doña Perfecta, joven dulce y sensible, subyugada por su posesiva madre y a la que el amor por su primo Pepe la lleva a rebelarse contra ella.

         Encontramos también un personaje neutral, don Cayetano Polentinos, cuñado de Doña Perfecta, ensimismado en encontrar orbajocenses ilustres como el que con fina ironía describe Galdós al final de la novela cuando hace escribir al ínclito don Cayetano en una carta a un amigo:

“…He descubierto un nuevo orbajocense ilustre, Bernardo Amador de Soto, que fue espolique del duque de Osuna, le sirvió durante la época del Virreinato de Nápoles, y aún hay indicios de que no hizo nada, absolutamente nada, en el complot de Venecia”

         Como telón de fondo, la ciudad de Orbajosa y sus gentes, el ejército y las partidas de facciosos, triste herencia, ésta, de las guerrillas contra los franceses.

         Aún a riesgo de extenderme más de la cuenta, no puedo dejar de comparar la ciudad galdosiana de Orbajosa con la Vetusta de Clarín,- la primera con más violencia, la segunda de forma más irónica- ambas representantes de la España más retrógrada y caciquil de su tiempo.
JUAN CUESTA

martes, 1 de abril de 2014

EL TUNEL. ERNESTO SÁBATO
Carmen nos ofrece hoy un resumen de la obra que acabamos de comentar en el club.

 
 "Estamos ante una obra de pesimismo, desesperanza y compasión donde el protagonista Castell se encierra en sí mismo ante la contemplación del espectáculo humano.
Castell equivoca el camino de su salvación porque intenta la resolución de un problema metafísico(es decir ,lo absoluto) a través de la razón y de la lógica perdiéndose en suposiciones y conjeturas sobre la realidad y elabora, a priori, respuestas y justificaciones de hechos concretos.
 Castell se entrega a la agresión del ser amado y de sí mismo llegando a lo patológico. Al final se da cuenta de que nada es absoluto y que no hay túneles paralelos. Dentro de su paranoia para convocar “el amor-verdad” termina aceptando que solo hay un túnel, solitario y sórdido,” el suyo”. Túnel en el que transcurrió su infancia y su juventud. De nada le sirve pintar esa ventana de evasión de su propio yo, esa ventana de amor, de libertad y de vida.
Como diría Graham Green “es un magnifico estudio psicológico” y yo añado: me ha sobrecogido, pero me ha encantado.

CARMEN
ERNESTO SÁBATO – FRASES
(Rojas – Argentina 1911 – Santos Lugares 2011)
Pepa hace una selección de frases de este gran autor que se cometan por si mismas
Yo también he leído de chico, y fueron los libros quienes me ayudaron a comprender y a querer la grandeza de la vida. Quienes sembraron en mi alma lo que luego los años pudieron expandir.
Leer les agrandará, chicos, el deseo, y el horizonte de la vida. Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable.
Conocí una vez a un maestro de verdad. Fue un espíritu de síntesis, que ansiaba armonizar el mundo de la razón con el de la inspiración irracional, el universo de la ciencia con la de la creación artística. Su síntesis de individuo y universo, de razón y emoción, de originalidad y tradición, de concreto y abstracto, de hombre y humanidad es evidente en toda su obra de investigación y de enseñanza. No era un ecléctico; era un romántico que quería el orden, un poeta que admiraba la ciencia.
Es curioso, pero vivir consiste en construir futuros recuerdos; ahora mismo, aquí frente al mar, sé que estoy preparando recuerdos minuciosos, que alguna vez me traerán la melancolía y la desesperanza.
Un creador es un hombre que en algo perfectamente conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobre todo, es un exagerado.
Privar a un niño de su derecho a la educación es amputarlo de esa primera comunidad donde los pueblos van madurando sus utopías.
La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.
Lamentablemente, en estos tiempos en que se ha perdido el valor de la palabra, también el arte se ha prostituido, y la escritura se ha reducido a un acto similar al de imprimir papel moneda.
Me pregunto en qué clase de sociedad vivimos, qué democracia tenemos donde los corruptos viven en la impunidad, y al hambre de los pueblos se la considera subversiva.
El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria. Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse.
Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte.
PEPA. LECTURA DE “EL TÚNEL” – MARZO DE 2014

 

martes, 18 de marzo de 2014

Sueños en el umbral. Fátima Mernissi

Hoy es Lourdes la que nos da su visión sobre este libro. Tiene la experiencia de haber vivido en lugares muy cercanos a aquellos en los que se desarrolla esta personal  autobiografía de Fátima Mernissi

La escritora narra desde la inocencia y curiosidad de la infancia sus recuerdos y sueños  de niña en el harén.

Mediante la belleza de las palabras árabes nos acerca al harén interior y exterior. Como en un cuento de Las mil y una noche  va descubriendo la vida y costumbre de las mujeres. Un mundo intimista lleno de sensibilidad, imaginación y fantasía; todo ello envuelto en las historias narradas en las que desaparecen las fronteras.

Desde ese umbral que separa la tradición del mundo moderno, la autora va entrelazando ambos mundos y lo hace tejiendo caminos entre la realidad del harén, la fantasía, los deseos y las dificultades que les impiden superar la frontera que marca el espacio cerrado del harén en el que viven. La  única puerta de salida es la de la educación. Solo así podrán conseguir una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres.

Es un libro cuya lectura transmite ternura. Está escrito en un lenguaje sencillo y lleno de encanto.

Sueños en el umbral me lleva a los recuerdos de mi infancia  en Sidi Ifni. Allí pasé algunos años de mi vida, esos en los que mi mirada era tan ingenua como la de la protagonista del libro. La lectura de “Sueños en el umbral” me ha hecho soñar, a través de la memoria, con  espacios, olores, sabores y sobre todo personas especiales que dejaron huella en mi vida.

LOURDES 
FÁTIMA MERNISSI

Aunque no es habitual antes de comentar el libro, en esta ocasión, nos ha parecido oportuno poner la biografía de la autora de la obra que comentaremos la próxima reunión.Es una mujer tan especial que creemos que conocerla nos ayudará a profundizar en la lectura que tenemos entre manos SUEÑOS EN EL UMBRAL- memorias de una niña del harén - Esta biografía está tomada de internet, de "BIOGRAFÍAS Y VIDAS"


(Fátima o Fatema Mernissi; Fez, 1940) Escritora marroquí, una de las voces más relevantes de la intelectualidad del mundo árabe y una autoridad mundial en estudios coránicos. Fátima Mernissi nació en 1940 en un harén de Fez. Pertenecía a una familia acomodada, dueña de grandes extensiones de tierra y fiel a las tradiciones. La pequeña Fátima creció en un mundo de niños y mujeres cuya frontera vigilaba celosamente un portero llamado Ahmed.

La infancia de Mernissi son recuerdos de un patio cuadrado rodeado de columnas de mármol y azulejos y con una fuente en el centro. Cuatro enormes salones se abrían a este espacio: el de su familia, el de la abuela paterna, el de sus tíos y sus siete primos y, por último, la sala donde los hombres comían, escuchaban las noticias en la radio, cerraban negocios y jugaban a las cartas. En el piso superior habitaban las tías divorciadas y viudas con sus hijos. Todas las ventanas se abrían al patio. Ninguna daba a la calle.

En esta amplia vivienda cerrada al exterior no había eunucos ni esclavos ni bellas mujeres reclinadas voluptuosamente: el harén imperial otomano que ha llegado a Occidente a través de la pintura y las películas desapareció en 1909. En su lugar quedó el harén doméstico como el que Fátima Mernissi vivió en su infancia y describió más tarde en Sueños en el umbral. Memorias de una niña del harén (1994), su única obra narrativa y una de las más aclamadas por la crítica internacional.

Hija y nieta de mujeres analfabetas, Fátima Mernissi habló sólo árabe hasta los veinte años. Decidida a traspasar, entre otras, la barrera del idioma, no sólo aprendió varias lenguas sino que casi nunca ha escrito en la propia. Hasta la guerra del golfo Pérsico, en 1991, escribió en francés. Desde entonces, con un sentido pragmático, lo hace en inglés.

Mernissi se licenció en ciencias políticas en Marruecos y prosiguió sus estudios con una beca en la Universidad de la Sorbona, en París. Más tarde, obtuvo el doctorado en sociología en la Universidad de Brandeis (Estados Unidos) y, de vuelta a su país, pasó a ejercer de profesora en la Universidad de Mohamed V de Rabat y se dedicó a la investigación en el Centre Universitaire de la Recherche Scientifique de la capital marroquí. También en esa ciudad dirigía un Taller de Escritura.

Defensora de los derechos de la mujer

Al regresar a Marruecos en los años setenta tras haber completado sus estudios en el extranjero, Mernissi se dio cuenta de que, más que convertirse en experta en su trabajo, lo que necesitaba primero era defender sus derechos a estar plenamente en ese trabajo, y para ello tuvo que volver a revisar los textos coránicos.

Tras un minucioso estudio de las diferentes versiones del Corán, Mernissi lanzó su más célebre afirmación: el profeta Mahoma había sido un hombre feminista y muy progresista para su época, y no fue él, sino otros hombres, quienes empezaron a considerar a las mujeres como personas de segunda clase. Escribió El harén político con estas teorías, enfureció al régimen y el libro se convirtió en el único libro prohibido en Marruecos (todavía hoy), aunque en otros países musulmanes, como en Siria, obtuvo gran éxito.
El velo y la elite masculina, publicado en 1987, fue otro de sus estudios censurados en Marruecos y en algunos países musulmanes. La socióloga marroquí fue también una de las primeras en decir públicamente que la educación de la mujer en los países en vías de desarrollo es el mejor anticonceptivo existente.
Suyo es uno de los primeros estudios realizados a principios de los años ochenta en el que se demostraba científicamente la correlación entre la alfabetización de la mujer y el índice de la natalidad. En Marruecos, por ejemplo, y tal como ella misma explica en su libro Marruecos a través de sus mujeres, de cinco hijos en las mujeres no alfabetizadas se pasa a dos en las alfabetizadas. Sus investigaciones en este sentido han sido de gran utilidad para las comisiones especializadas de las Naciones Unidas.

En otro de sus libros traducidos en España, El poder olvidado. Las mujeres ante un islam en cambio, recopiló una serie de artículos escritos en los años ochenta y principios de los noventa que intentaban responder, desde diferentes ángulos, a la pregunta que la obsesionaba por aquel entonces: ¿por qué los Estados árabes son tan hostiles a las mujeres? ¿Por qué no las pueden ver como fuerza motriz del progreso? «No comprendí el misterio de la hostilidad estatal hacia la mujer -afirmó en una ocasión- hasta que estalló la guerra del golfo Pérsico. Fue entonces cuando se vio claramente que no se trataba de una guerra contra la feminidad sino de una guerra contra la democracia.»

Luchadora infatigable

Mernissi compagina sus múltiples actividades en Marruecos con su trabajo como escritora y las incontables invitaciones que recibe de todo el mundo para dar conferencias y presentar sus libros (toda su extensa obra ha sido traducida a varios idiomas y muchos de sus títulos son textos obligatorios en el ámbito universitario).

Su entusiasmo, como su risa, es una de sus características más destacadas. Tiene una extraña capacidad para tomárselo todo con imbatible ánimo, para convertir una derrota en un triunfo. Como, por ejemplo, el tema de su imagen. Fátima procura no salir en televisión y pocas veces se deja retratar en los periódicos y las revistas de manera que su rostro sea reconocible: acostumbra a ponerse un pañuelo o a taparse un ojo o la boca o alguna parte de la cara.
Sin duda, ésta es una medida de prudencia más que necesaria para los tiempos que corren. Pero Fátima se niega a admitir esa limitación de su libertad, el reconocimiento de la presión de los integristas musulmanes, y prefiere decir que le gusta mantener el anonimato para poder investigar mejor y no ser reconocida por la calle y que al retratarse así está construyendo un símbolo de la situación de la mujer árabe, que no es del todo libre para hablar, ver y ser, a la vez que convierte sus retratos en una parte más de su lucha y de su mensaje.

En septiembre de 2003 visitó Barcelona, donde, invitada por el ayuntamiento, leyó el pregón de las Fiestas de la Mercè, que tituló «El cowboy o Simbad. ¿Quién vencerá en la globalización?». Un mes más tarde, recibía en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras junto con la escritora estadounidense Susan Sontag. Para ella, el hecho de compartir el premio con Sontag era todo un símbolo de diálogo entre civilizaciones. Coincidiendo con la entrega del galardón, llegó a Oviedo una caravana cívica en la que participaron ex presos políticos y artistas; para la ocasión, Mernissi escribió el libro Los Simbads marroquíes. Guía para turistas cívicos.

Su incansable activismo, el rigor extremo de sus estudios sobre el Corán y la originalidad de sus tesis feministas han convertido a Fátima Mernissi en una de las más importantes intelectuales del mundo árabe. Autora de obras de referencia como Sexo, ideología e islam (1975) o Sultanas olvidadas (1990), que han sido traducidas a una veintena de lenguas, a diferencia de la mayor parte de sus colegas de los países musulmanes, no vive en el exilio sino en Rabat.
Fátima Mernissi no se ha casado nunca y no tiene hijos, aunque ahora y a sus…años, convertida en una intelectual de prestigio internacional, reconoce que por primera vez le gustaría frenar un poco su actividad inagotable y encontrar a alguien con quien compartir su vida. De momento, ella no para, mientras desde Estados Unidos su agente literaria y secretaria personal, Edite Kroll, atiende las veinticuatro horas del día a cuantos desean invitar, traducir o entrevistar a esta mujer infatigable, a caballo entre Oriente y Occidente, entre la tradición y la modernidad.



domingo, 9 de marzo de 2014

MAL DE AMORES. ANGELES MASTRETTA.


   Novela costumbrista que nos narra, desde finales del siglo XIX y parte del XX todos los cambios sociales, económicos y sobre todo políticos, que se van sucediendo en Méjico .Vamos viendo, tras su lectura, cómo de la guerra contra la dictadura y sus abusos no había salido más que guerra y multiplicación de dictadores y desmanes.

 La novela se centra en la vida de Emilia Sauri; su padre, Diego Sauri, cultivó desde joven sus habilidades de curandero. Vivió en Europa donde colmó sus ansias de ver mundo y a la vuelta a su país conoció a Josefa. Al verla, fue consciente de que ” llevaba mucho tiempo persiguiendo su destino como para no saber que lo había encontrado” Tras su boda con ella abrió una botica donde aplicada sus conocimientos de las plantas y como solaz de su espíritu liberal asistía a reuniones con amigos que compartían sus inquietudes políticas. 

Josefa Veytia es mujer de fuerte carácter y personalidad como todas las mujeres que desfilan por esta novela; es como el eje, el centro de la vida familiar, el refugio de Emilia en sus idas y venidas a lo largo de su vida. Estaba muy unida a su marido, las charlas entre ellos no se morían nunca y según pensaba él, Josefa tenía ”el don que equilibra la necesidad de las palabras con la premura de los silencios” Emociona como se describe el momento del parto de Emilia: ” Hasta el último rincón de su cuerpo aprendió entonces que algunos lujos cuestan lo que valen y que la última orgía de parir es más que un dolor una batalla que por fortuna se olvida con la tregua” 

Milagros Veytia, tía de Emilia, mujer culta, intrépida, luchadora y sobre todo libre hasta el extremo de renunciar al matrimonio para así poder vivir su vida plenamente tal y como ella la concebía. Arropa, con mimo los amores de Emilia y de su ahijado Daniel y se compromete en la lucha política defendiendo sus ideales. Solo, tras muchos años, acepta el amor del poeta Rivadeneyra, el que siempre estuvo a su lado en todos los vaivenes de su vida. 

Daniel Cuenca, el amor de Emilia, y enamorado de ella, pero cuya vida está centrada en la lucha política llena de quimeras y utopías que no se harán realidad. Una y otra vez vuelve a ella para volver a irse, porque “siempre era lo mismo, siempre el atisbo y la huida, siempre la sorpresa y la desaparición, siempre la espera como única vuelta de su destino” 

Antonio Zavalza, enamorado de Emilia y de su voz desde la primera vez que la ve. Es capaz de sacar de ella la pena continua de querer a Daniel. Le da paz, tranquilidad, amor al trabajo compartido y sobre todo un futuro con cimientos sólidos en los que basar su unión. A él lo elegirá para padre de sus hijos.

Emilia Sauri, nace en el seno de una familia liberal; su padre siempre predijo que viviría momentos apasionantes en su vida, que sería una mujer del siglo XX, dueña de su destino, como así sucedió. Culta, buscadora intelectual siempre insatisfecha, luchadora por lo que quiere, vital y en fin un estereotipo de mujer infrecuente en esa época y ese país.
ÁNGELES MASTRETTA

 Me quedo con todos los personajes femeninos de esta novela, no solo con los principales, también son dignas de atención las mujeres que aparecen ocasionalmente.

 Novela apasionante, con una prosa poética que conmueve en muchos momentos. He aquí algunos ejemplos: 

“Despues de tanto tiempo de ausencia, a Daniel la boca de Emilia le pareció el primer toque de agua tras el denso desierto”

Antonio Zavalza salió de la iglesia empeñado en convencer a Emilia de que no era un espía sino un cautivo de su voz” 

“Oye, ten mesura, que la viuda soy yo-dijo Emilia - rasgando una sonrisa como arco iris en la tempestad de sus lágrimas” 

Sus vidas se van desarrollando en medio de luchas y avatares y al final de esta larga trayectoria Diego Sauri llega a esta conclusión: “En lugar de democracia conseguimos caos y en lugar de justicia, ajusticiadores”

Mª Joaquina