miércoles, 5 de noviembre de 2014

 RELATO DE UN NÁUFRAGO – G. GARCÍA MÁRQUEZ

     El  relato o novela corta, publicado en 1970, está basado en hechos reales.

       El 28 de febrero de 1955, un buque de guerra perteneciente a la Marina de Guerra de Colombia que se dirigía a Cartagena de Indias, procedente de un  puerto del Sur de los Estados Unidos en pleno Golfo de México, sufre un golpe de mar, a consecuencia del cual caen al agua y desparecen ocho marinos de la tripulación. Pese a ellos, el barco reanuda el viaje llegando a Cartagena dos horas después del accidente.

     
La operación de rescate de los náufragos se prolongó durante cuatro días, con resultados infructuosos. Pasado ese tiempo, se dio oficialmente por muertos a todos los desaparecidos.

      Sin embargo, a los diez días del accidente, uno de los náufragos apareció con vida a a bordo de una barca salvavidas, en las costas Colombianas. Recogido y atendido, se le trasladó a Cartagena, donde fue recibido como un héroe de la Patria, homenajeado y aclamado por las multitudes, enriquecido por la propaganda y condecorado por las autoridades.

      Un mes después del naufragio, la aventura del náufrago solitario durante diez días, en una barca comienza a ser publicado en un periódico de Bogotá, de cuya redacción forma parte García Márquez, a razón de un capitulo diario durante catorce días seguidos, y con gran regocijo por parte de sus lectores.
Al conocerse, a través de las publicaciones diarias, que la causa real del naufragio había tenido que ver:

* Con la sobrecarga que el buque portaba en la cubierta
* Con el mal amarre de la misma que con el golpe de mar cayó parte al mar arrastrando con dicha carga a los ocho tripulantes
* Con la propia sobrecarga de electrodomésticos- contrabando prohibido-que  impidió que el buque pudiera maniobrar correctamente para socorrer a los náufragos.

        La indignación de los ciudadanos y autoridades creció como la espuma.
El héroe fue desposeído de cargos y honores y condenado al olvido.La redacción del periódico fue clausurada y García Márquez tuvo que exiliarse para evitar males mayores.

     En 1970, 15 años después, una vez superada la etapa de gobierno dictatorial, se recogieron los relatos en este libro aunque no fue de la entera satisfacción de su autor.

A mi entender tres factores destacan poderosamente  en este relato:

          EL TIEMPO. El control del paso de los días – para no volverse loco- y de la hora exacta en cada día- para prever la llegada de los tiburones-  son una constante a lo largo del libro. Para ello cuenta como únicas herramientas con un reloj y una llave con la que marca una raya en la barca por cada día que pasa. Contrastan asi mismo, los momentos de calma a lo largo del día- mientras espera que alguien llegue a rescatarle, y de las noches  cuando parece que el tiempo se ha detenido- con otros de mayor agitación  y desorden - como la caída desde el buque al mar, el intento de ayudar a los compañeros o la caída de la barca cuando queda atrapado con el cinturón bajo el agua - que  aun asiendo de poca duración dan la sensación de que no acabarán nunca

         LA MEMORIA del náufrago que le permite recomponer, con multitud de detalles, cada día y cada instante vividos en la barca.
       La extrema extenuación que padece el náufrago, especialmente en los últimos días le provoca alucinaciones y visiones en las cuales llega a recibir visitas de amigos con los que mantiene ciertas conversaciones.

         REALISMO NARRATIVO. El autor, con su maestría habitual, describe los recuerdos del náufrago como si tales sucesos estuviesen ocurriendo en el momento de escribirlos.
      Al narrar en primera persona y con tal minuciosidad en los detalles, permite que el lector se sitúe en un observatorio próximo al de los hechos narrados, identificarse con  el náufrago y compartir con él los mismos sentimientos y sensaciones de hambre, sed, dolor, miedo, soledad, desesperación y asfixia.
En fin, una maravilla


         MANUEL JIMÉNEZ

lunes, 27 de octubre de 2014

EL AMANTE DE LADY CHATTERLEY (D. H. LAWRENCE)

El debate sobre esta obra estuvo  muy animado. Aunque las criticas en general fueron negativas también se tuvo en cuenta lo que aporta como marco socio-político de la época - entre guerras- en que está escrita.Gloria, en esta ocasión nos deja su punto de vista. Se lo agradecemos porque no es fácil resumir este libro que por añadidura,es bastante extenso

Acercarse en nuestros días a esta novela es una gran decepción, no porque la obra sea mala, sino porque quizás su fama nos haga esperar un escándalo que no vamos a encontrar.
Pasan los años, cambian las costumbres, y lo que fue una novela absolutamente indecente en su momento hoy no nos parece casi ni atrevida. No obstante, nos encontramos ante un gran clásico de la literatura erótica inglesa que durante muchos años no pudo ser publicada libremente.

La novela está ambientada en los primeros años del siglo XX. Lady Chatterley es una joven educada fuera de los tabúes y de la ocultación social de las relaciones imperante en la sociedad en la que vivía. En la universidad ella era libre y experimentaba, junto a su hermana, las infinitas sensaciones e impulsos sexuales.

Cuando su juventud pasa, la vida de Lady Chatterley da un giro y transcurre junto a su marido, paralítico tras la guerra, en un pueblo minero, entre conversaciones y días monótonos. El amor deja paso al respeto y la compresión y desaparece completamente la pasión… hasta que Connie (Lady Chatterley) decide tomar las riendas de su vida de nuevo y dejar de ser simplemente la compañera y enfermera de Sir Clifford.

Ésta novela perseguida por el puritanismo, acusada de escandalosa e inmoral, relata con extremada minuciosidad y rigor las relaciones libres entre hombres y mujeres, sin escatimar en detalles las sensaciones y emociones que van surgiendo entre los amantes.

Pero no fueron estas descripciones detalladas de los actos eróticos lo que revolucionó la crítica y la moral de la sociedad anglosajona del siglo XX sino la trasgresión social, puesto que el amante de Lady Chatterley no pertenece a su clase.

David Herbert aborda temas inusualmente tratados, el de la mezcla de clases y el de la liberación sexual femenina, no es que Lady Chatterley pudiese serle infiel a su marido en el bosque, es que lo hace con un obrero.

La historia nos ayuda a meternos de lleno en la conciencia de aquella sociedad marcada por los tabúes y la moral, sociedad burguesa que cerraba los ojos y se escandalizaba ante las relaciones sexuales y la pasión.

No es de extrañar que la primera semana en que se permitió su publicación la novela vendió más de un millón de ejemplares.


Comparto el contenido de esta crítica, pero a ello añadiría que es una novela repetitiva (le sobra muchísimas páginas), a veces confusa y contradictoria en cuanto a las ideas sociales, políticas y en cuanto a las características de las relaciones interpersonales (entre los amigos y entre el hombre y la mujer) ya que no he conseguido acabar de saber qué defiende, en cuanto al papel de la mujer en esas relaciones; en cuanto al papel de la iniciativa personal en la búsqueda de la realización personal (tiene muchos pasajes en la que devalúa con ideas muy confusas cómo debe de ser la búsqueda del éxito… la perra diosa), en relación al valor del dinero.

Desvaloriza todo lo relacionado con el papel de la industrialización en el desarrollo humano, para él es un atraso y una forma de alienación que llevará al hombre a perder su contacto con la naturaleza.

Me ha parecido muy enrevesado y poco claro en la descripción de hechos: como por ejemplo la relación de Connie con Michaelis…, incluso en la misma relación con Mellors, mezcla muchas cosas que a mí no me han permitido ver cuáles son realmente sus ideas.

Refleja claramente cuál es la opinión de la clase aristocrática sobre los obreros, a los que considera esclavos y con un valor próximo a animales, pero no cual era su opinión sobre ese tema, o cuál debería ser la forma de evolución social… Tiene una idea muy pesimista de la capacidad que tiene el hombre en el progreso de la sociedad.

En resumen creo que ha mezclado demasiados temas y que no ha conseguido reflejar claramente sus ideas.


Creo que el lenguaje que utiliza es poco claro y muy trasnochado. No me ha gustado. No la recomendaría a otros clubs, creo que tiene que haber mejores obras literarias que reflejen la realidad de ese momento histórico. 

GLORIA ESPINILLA

martes, 7 de octubre de 2014

PLATERO Y YO. Juan Ramón Jiménez

No por conocido resulta fácil expresar lo que esta obra  dice al acercarte a ella. En esta ocasión es JUAN CUERDA quien  da unas pinceladas muy personales a la obra cumbre de Juan Ramón Jiménez en el aniversario que celebramos. La puesta en común fue rica  tanto en la variedad de opiniones como en la expresión de los sentimientos que suscitó.

¡PLATERO CUMPLE CIEN AÑOS!

Existen grandes novelas tales como Robinsón Crusoe o Los viajes De Gulliver, que han pasado a engrosar el catálogo de literatura infantil y juvenil cuando, en realidad, sus autores las escribieron pensando en lectores adultos.

Este es también el caso de Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez, del cual su propio autor dijo:

“Suele pensarse que yo escribí “Platero y yo” para niños, que es un libro de niños.
Yo nunca he escrito para niños, porque creo que el niño puede leer los libros que lee el hombre, con determinadas excepciones que a todos se le ocurren.”

Platero y Yo es un libro singular, escrito en lo que podríamos llamar prosa poética y en el que su autor cuenta tanto sus vivencias y emociones como describe paisajes, costumbres y personajes de su querido Moguer, teniendo siempre como confidente y receptor de sus cuitas a su burro Platero, auténtico protagonista de la obra.

La complicidad de Platero sirve a Juan Ramón para explayarse reflexionando sobre todo lo divino y lo humano con un lenguaje lleno de lirismo, sensibilidad y con una riqueza literaria que muy pocos escritores han alcanzado.

He aquí algunos fragmentos que acreditan lo dicho:

En el Capítulo dedicado al eclipse, se lee:

“Alrededor, el campo enlutó su verde, cual si el velo morado del altar mayor lo cobijase. Se vio blanco el mar lejano, y algunas estrellas lucieron pálidas. ¡Cómo iban trocando blancura por blancura las azoteas!”

En el titulado “El niño tonto” –a los niños pobres y enfermos dedica Juan Ramón mucha atención y simpatía– dice:

“Era uno de esos pobres niños a quienes no llega nunca el don de la palabra, ni el regalo de la gracia; niño alegre él y triste de ver; todo para su madre, nada para los demás!

En “el canto del grillo” nos regala con párrafos como éste que no son otra cosa que pura poesía:

“¡Aquí está! ¡Oh canto del grillo por la madrugada, cuando, corridos de escalofríos, Platero y yo nos vamos a la cama por las sendas blancas de relente! La luna se cae rojiza y soñolienta. Ya el canto está borracho de luna, embriagado de estrellas, romántico, misterioso, profuso. Es cuando unas grandes nubes luctuosas, bordeadas de un malva azul y triste, sacan el día de la mar, lentamente...”

Para que seguir..., pues, en verdad, para entresacar los mejores fragmentos de este pequeño tesoro literario tendríamos que copiar todo el libro.

Juan.

sábado, 13 de septiembre de 2014

LECTURAS DE VERANO 2014

Pepa, recogiendo las sugerencias que hicimos al final del pasado curso de compartir nuestras lecturas de verano,nos ofrece:

"MIS LECTURAS DE VERANO 2014"

De vuelta a la monotonía del invierno, un breve balance de lo “mejor” del verano…sí, entre comillas porque la lectura es una de las mejores inversiones que hago - en verano y en invierno - si bien hay otras muchas que compiten en resultados satisfactorios…Bueno, todo este preámbulo, es porque no sé por dónde empezar, aunque voy a intentarlo…
Al regreso de un viaje a Argentina, mi hijo mayor, con quién comparto muchas lecturas me dejó un libro que había comprado allí: EL FUEGO de Ricardo Garijo…Por mi parte había comprado LAS REPUTACIONES  de Juan Gabriel Vásquez y LOS CORRUPTORES  de Jorge Zepeda Patterson…Coincidencias…tres sudamericanos: un argentino, un colombiano y un mejicano…de una generación más nueva, y con una temática similar que ya casi delatan los títulos…En fin, que me ha parecido interesante para comentarlo con vosotros…

La primera es una novela corta, redactada en el español-argentino de suave cadencia que no dificulta la brevedad de su lectura, precisa y exacta, en la que hay lugar para el humor, el amor entre los camaradas y el amor a la vida sin dejar de tener presente el pasado…Ante el fuego en el que van a preparar un suculento asado para despedir a Leo Bazán - el hijo del camarada víctima de la represión tras el segundo mandato peronista - cuatro camaradas reviven sus sueños revolucionarios, sus trayectorias humanas, la extensa e intensa red de sus vidas en una época política entre los años sesenta y noventa del siglo pasado: Perón, La Dictadura, Los Montoneros…crímenes de estado, traiciones, miedos, lucha clandestina, torturas y delaciones…un mar de dolor, y sufrimiento, y amistad, y remordimientos, y recuerdos, y añoranzas, y conformación y reencuentro con la vida, y hasta gratitud…Se suceden el presente y el pasado sin transición apenas…y hasta el futuro…y entre medias, escrito en cursiva, el relato de lo que fue sin ser real, el recuerdo de lo que pasó pero sin superar la realidad de los hechos…¡DURÍSIMO!...Preguntarse al final de la vida, ¿quién sos?...y aun sin obtener respuesta o reconocerse en lo que se es, admitir con dolor que “ya se apagó el fuego”…La historia de unas vidas, que sencillamente, no harán la historia…

También “Las reputaciones” es una novela corta, mezcla de novela negra y psicológica en la que destacar: una cuidada expresión literaria y fantásticas descripciones, el marco socio-político y la reflexividad de los personajes, y  sobre todo, la conducción de la trama en torno a la memoria encadenada a una frase de Alicia en el País de las Maravillas: “Es muy pobre la memoria que sólo funciona hacia atrás” …acabando la novela sin desvelar el desenlace, pero haciendo funcionar la memoria “hacia adelante”…Javier Mallarino es un caricaturista muy comprometido que trabaja para el periódico propiedad de Rodrigo Valencia, opositor al régimen de gobierno…Casado, divorciado, con una hija, Beatriz, independiente, distante y distanciada…Aislado a las afueras de la ciudad, vive para su delicado trabajo: arte y compromiso…Durante el homenaje que recibe por uno de los muchos reconocimientos a su obra intelectual y de compromiso, una joven y atractiva  Samanta Leal entra en su vida y le obliga a recordar, a bucear en su memoria, a encontrarse con acciones de su pasado, y allí aparece Adolfo Cuéllar, un famoso político caricaturizado por él, caído en desgracia, una familia destruida, el suicidio…Toda la novela, con movimientos que van del presente al pasado y viceversa,  está centrada en las dudas de la memoria sobre los hechos ocurridos, o no, la noche de la fiesta de cumpleaños de su hija Beatriz…y de cómo la versión de esos hechos lastra las vidas de las personas, las reconduce y las cambia, las lastima y las oprime…¡Muy interesante!...

“Los corruptores” transcurre en la ciudad de Méjico entre 1970 y 2012…Un grupo de amigos - “Los Azules”: Tomás, Amelia, Jaime y Julián - son los personajes principales, aunque sin Vidal, y Luis, y Salazar, y Restrepo, y…la historia no tendría existencia…El autor, periodista, probablemente se refleja en Tomás, también periodista, que un día destapa la caja de Pandora al escribir en su columna la filtración de un dato que incrimina al más alto cargo del gobierno - Salazar - en la misteriosa y salvaje muerte de Pamela Dosantos…amores y desamores, traiciones familiares, corrupción política: sobornos y venganzas entre los miembros de una administración corrupta, corrompida y corruptora, el poder de los cárteles de la droga, la invisible presencia del control ciudadano a través de Internet, el poderío del espionaje político y la increíble potencia y sometimiento de los hackers…¿Novela negra?...¿De espionaje?...¿De denuncia?...¿Psicodramática?...Muy bien entramada y desarrollada, y con un lenguaje original - ni complicado ni distraído - resulta a veces agobiante, sobre todo al principio, cuando los personajes y el escenario no han alcanzado suficiente consistencia…demoledora cuando el lector va comprendiendo que no hay mas ficción que la de los nombres de los personajes, porque todo lo demás está relatado en las páginas de los periódicos…El final lo aclara todo…¿o no?...Es totalmente probable que el final solo sea el principio de otra ficción de la historia…

Verano de 2014     

miércoles, 28 de mayo de 2014

EL HORLA Y OTROS CUENTOS FANTÁSTICOS

El comentario escrito a esta obra la han hecho a dos manos Aurora y Gloria. Les venía como anillo al dedo, ambas tienen una gran experiencia como psicopedagogas. Aquí nos dejan su punto de vista sobre esta lectura que gustó bastante en el club.

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Recoge una selección de cuentos de terror y soledad, sobre todo psicológicos, escritos en la década de 1881 a 1890 por el escritor francés Guy de Maupassant.

Lo que nos cuenta es verosímil, lo fantástico es una prolongación de lo real. Los relatos se desarrollan entre lo posible y lo imposible, lo normal y lo extraordinario. De la normalidad a la locura hay un paso en el hombre que piensa.

La muerte que genera angustia es un elemento básico de lo fantástico y está presente en muchos de sus cuentos. En todos los cuentos hay algo de autobiográfico, sobre todo en el Horla que no puede ser más que una confesión sobre sus fantasmas, su angustia, sobre su débil salud mental.

Es el clima intelectual de la época lo que explica los intereses del autor. Su obra fantástica está llena de conceptos que proceden de las corrientes de moda de la ciencia y el pensamiento filosófico: positivismo, hipnosis, magnetismo. En este momento de hundimiento de las creencias religiosas, como explicación a fenómenos, que él no quería llamar sobrenaturales, sino más bien inexplicables, conducen a una búsqueda de las causas de estos fenómenos en la naturaleza. El sueño es el reino de las obsesiones, “el miedo algunas veces termina cuando la luz del día revela una explicación racional” y por tanto la noche va a ser un escenario principal.

Además de este ambiente intelectual que impregna su obra, está claramente influenciada por el progresivo deterioro mental que le produjo la enfermedad que padecía.

El miedo, el miedo a la locura – ese miedo que procede, casi siempre, de presencias invisibles - “los grandes temores que acosan a los hombres vienen de su misma psiquis, de su interior”. El tema recurrente en todos ellos es la soledad humana de la que el mismo afirma que “es peligrosa para una mente que trabaja”.

Con todos estos ingredientes y un gran sentido literario, con un lenguaje ágil, lleno de exclamaciones e interrogaciones, que nos hablan de su actitud ante el mundo, de asombro y  de cuestionamiento de la realidad, construye piezas bellísimas, en las que la naturaleza se presenta con mucho detalle y que crean historias evocadoras, sugerentes y sobrecogedoras. Es imposible crear y él lo consigue, atmósferas tan opresivas, tan obsesivas, en menos páginas y con menos palabras.

Fue muy amigo de Flaubert y de Zola y con ellos comparte el naturalismo de su obra. Hay siempre detrás, encuadrando, un paisaje natural, el Sena, París, Normandía. Hay descripciones exactas, depuradas, sentidas.... como la soledad, el miedo, el terror, los celos, el suicidio, la locura, la hipnosis, el magnetismo, la sugestión, y la obsesión.

Los cuentos siempre tienen una estructura parecida, parten de una situación normal: un paisaje, una reunión, un encuentro, en un mundo ordenado e incluso amable, en la que ocurre algo inesperado (un ruido, el viento, la fiebre, las sensaciones físicas...) que desencadena un proceso mental que le lleva a sentir miedo y angustia, lo que le lleva a reflexionar sobre sí mismo con una gran confusión mental, alucinaciones, fantasmas, apariciones.... El final del cuento se plantea la duda de si fue o no fue, pero algo quedó.

El cuento que contiene todos estos elementos de una forma más detallada, ya que está narrado en forma de diario, lo que permite seguir el proceso de la mente, es El Horla, que es una minuciosa descripción del proceso mental que lleva a la locura. Escrita por el protagonista del proceso, es un cuento que no puede ser una fantasia, si no se ha vivido, no se puede describir con esa precisión, los sentimientos, las sensaciones, los estados de ánimo, los presentimientos, las obsesiones, las alucinaciones...

De todos estos relatos el más naturalista y poético es Sobre el agua, donde describe con maestría el rio que discurre plácidamente en la noche, hasta que un pequeño ruido le pone en guardia y la imposibilidad de sacar el ancla le lleva a la angustia, al miedo.

El más cruel y abominable es “Un loco”, en el que narra la historia de un magistrado que a su muerte a los 82 años, descubren un diario en el que relata con todo lujo de detalles, la atracción que siente hacia la muerte y el placer que ha sentido en su oficio de juez cada vez que ha condenado a muerte a un reo, y en el colmo de su locura, relata cómo ha sido capaz de llegar a matar directamente a un pajarillo, a un niño y a un pescador. Manifiesta su desprecio hacia la vida y una atracción irresistible hacia la muerte cruel y despiadada: la caza, la guerra para él eran pasiones irresistibles por las que se condecoraba a los hombres....

Por último mencionar la ironía, el sentido del humor muy particular que reflejan cuentos como el “Misti, recuerdos de un soltero”, La dormilona (los procedimientos de la Institución de la muerte voluntaria); los cambios de epitafios en el comentario del cuento “La muerta”; ¿Él? El hombre que quería casarse por miedo a los fantasmas que vienen por la noche.

También queremos resaltar la precisión y la fuerza del relato ¿Loco? Y de las consecuencias de una obsesión como los celos que le llevan a matar a su amante y a su caballo.

Estos cuentos provocan en el lector inquietud, desasosiego, angustia, pero son un material riquísimo para el estudio de la psiquis humana desde una estructura patológica, pero esa patología nos ayuda a comprender el poder de la mente humana y de la capacidad de sugestión de la misma para el bien y para el mal, para crear o para destruir.


Aurora y Gloria

martes, 13 de mayo de 2014

JUEGOS DE LA EDAD TARDÍA – Luis Landero


Luis Landero es profesor de Lengua y Literatura españolas…y se nota…porque si hay una nota que destacar en su novela, en sus novelas – al menos en las que yo he leído – es el derroche literario: el conocimiento de la Lengua – con mayúsculas – y la composición de la sintaxis, la estructura del discurso y la arquitectura de la narración…pero como dijo en algún momento el inolvidable maestro G.G. Márquez: “Escribir no es redactar respetando la corrección idiomática sino un acto de creatividad por encima de las normas académicas”, y creo que si algo “le sobra” a esta novela es precisamente creatividad, imaginación, fantasía, delirio, ilusiones y quimeras, innovación, ruptura, proyectos, observación, abstracción, alegoría…y humor, mucho humor…



Antes de informarme sobre algunas pinceladas de la biografía del autor, y ya desde las primeras páginas del capítulo IV (pag. 45 y 46 ) cuando al marchar Alicia de veraneo, él, Gregorio Olías se descubre en una conducta reaccionaria contra todo el mundo que le rodea y habla de la conducta de los ancianos como de un acto de venganza contra el mundo: “Con los viejos, se obsesionó Gregorio. Los veía pasar al término de la tarde, agarrados a sus bastones como si fuesen la mano paterna y una nueva infancia viniese a escarnecerlos con segundas torpezas…Había allí ancianos venerables de verdad, pero otros eran aquellos que habían esperado a ser viejos para desquitarse de los melindres de la juventud “,  empecé a comprender la influencia de sus fuentes literarias: Cervantes y el Quijote, G.G. Márquez, Kafka, Faulkner…y creo que no iba despistada en mi observación…Pero a pesar de ello, me costaba entregarme a ella, me resultaba excesiva, redundante y hasta obsesiva…Seguramente porque ya me había contagiado de la magia de la historia…La historia de Gregorio Olías, es la historia de un hombre solitario…la soledad de una infancia curtida entre la protección de una madre silenciada y de un padre y un abuelo “soñadores”, pero enfrentados y sin más referente que “el afán”, el deseo de ser un gran hombre y de hacer grandes cosas, y la pena y la gloria que todo eso procura” (pag. 48)…de una adolescencia, entre la higiénica miseria de la vida real y la fantasía del “afán”, bajo la protección de su tío Félix Olías…del descubrimiento del amor primero y fuera de su alcance…de un trabajo rutinario sin ninguna humanidad alrededor…de un deseo de progresar y aprender sin base sobre la que apoyarse…de un matrimonio por casualidad con una mujer, Angelina, que es feliz sin hacerse preguntas…Hasta que una mañana, después de seis años trabajando en la más absoluta y silenciosa rutina, sonó el timbre del teléfono y alzó el vuelo de las palomas que dormitaban sobre el techo de luz y lo arrancó para siempre de su mundo plano…
Gil Gil y Gil, entró en su vida…A requerimientos de éste, un ser desplazado y sin arraigos que se mueve entre la rutinaria simplicidad y la inercia, pero que sueña a imaginar un mundo invadido e inmerso por y en la “cultura” y la “ciencia”, Gregorio Olías va construyendo, lenta y meditadamente, una farsa con personajes imaginarios a partir de seres comunes y corrientes, y así nacen Augusto Faroni - su alter ego - y Dacio Gil Monroy, y Márilin y el Maestro Merlín…y el café de Los Ensayistas, antiguo Hispano Exprés…y las tertulias literarias…y la clandestinidad y actividad encubierta de los militantes del partido comunista…y la represión política del “caudillo”…y los viajes, y los idiomas, y el arte…y la empresa de Gil en su “afán” de “promotor cultural” de crear un “Círculo Cultural Faroni”…y la recreación en la mente, en los sentimientos y en las emociones de Gregorio, de ese universo irreal pero satisfactorio…hasta que Gil regresa a la ciudad dispuesto a descubrir el mundo imaginado…Entonces todo se vuelve gris, y opaco, y confuso para Gregorio que a través de diferentes y heterodoxos callejones sin salida intenta deshacer la farsa… Finalmente, Gregorio y Gil, resucitarán la figura de Faroni para mantener el deseo y la esperanza - en sus estériles y reducidas vidas - de otra vida más noble, pero después de haber sido tratados por la brutalidad de Antón Requejo y el miedo y la descarga de su particular justicia, la vigilancia estelar del viejo Isaías y el paciente y afectuoso consentimiento de Angelina…


Farsa o realidad…Realidad o farsa…Eso no importa…Lo que importa es la palabra y el modo de decirla, y datar con ella de nombre a las cosas y hacer que existan todas aquellas que se nombran y en el modo y forma en que se nombren…”Había en él una mezcla incomprensible de decrepitud y de vigor, quizá porque, aunque robusto, más que fuerza había en su estampa como un derroche de debilidad, y aquella debilidad, al exigir de cierta energía para manifestarse, se confundía con el vigor, el cual confirmaba de nuevo la debilidad, y así sucesivamente” (describiendo la impresión sobre Isaías, pag 342)

Imaginando una forma sencilla para calificar la novela, me surgió una espeiral de círculos concéntricos – si es que esa figura pudiese serlo – que se van estirando hasta un punto inalcanzado e inalcanzable…Y regreso al punto inicial, al de la Literatura…al de la Literatura de Luis Landero, de la que el explica “que no hay que enseñarla, sino que hay que invitar a participar de una pasión”


Pepa Sirvent – Albacete a 8 de mayo de 2014     

miércoles, 30 de abril de 2014

EL ALQUIMISTA IMPACIENTE. LORENZO SILVA


Este libro pertenece al género de novela negra y policíaca. Lorenzo Silva, su autor, se inspira en el tipo de novela negra americana de la primera mitad del siglo XX, en escritores como Chandler y Mammett, autores de obras como  “El Sueño Eterno”, ”El largo adiós” o “El halcón Maltés”

Como en aquellas obras, el autor crea una pareja protagonista formada por el sargento Bevilacqua y la guardia Virginia Chamorro, pareja atípica de la Guardia Civil, jóvenes, especialistas en casos de homicidio.

El argumento es el siguiente:

En un motel de carretera aparece el cadáver de un hombre, en postura un tanto extraña, al parecer a consecuencia de una noche de excesos. Reconocido el cadáver se le identifica como Trinidad Soler, un hombre normal, casado y padre de familia, técnico de la central nuclear próxima, sin problemas económicos ni de otro tipo y sin antecedentes delictivos conocidos. Como el cadáver no presenta señales de violencia y el forense dictamina muerte natural, por parada cardiaca, al no aparecer testigos, se da el caso por cerrado.

Unos meses más tarde, la aparición casual de un dedo humano y, posteriormente del cadáver de una mujer, vinculado con el caso anterior lleva a reabrir  el caso de la extraña muerte en el motel.

Las investigaciones posteriores ponen al descubierto una trama criminal organizada en torno a empresas del sector inmobiliario, en convivencia con organismos institucionales corruptos, en los que el dinero y la conquista de poder constituyen el motor de todas las relaciones personales.

En la investigación aparecen también pruebas sobre la participación del fallecido, Trinidad Soler, en la trama criminal, además de las de ser responsable del robo de una fuente radiactiva en la central nuclear con la que se pretende dar muerte a un rival peligroso en las actividades criminales. La muerte de éste, produce la paradoja de que la muerte del asesino tiene lugar antes que la de la víctima.

Blanca Díez, la esposa del difunto, no comprende las razones de su marido para sustituirla por otras mujeres y mucho menos para convertirse en un asesino. Es ella quien lo nombra como “El alquimista impaciente”, al relacionar su trabajo en la central nuclear como alquimia, la paciencia como cualidad fundamental del alquimista y con el mal uso que hace de ella al dejarse dominar vilmente por el dinero del proceso.

La novela, aparte de una fina ironía, posee un toque impresionista o surrealista en algunas escenas. Por ejemplo, en la aparición inicial del cadáver o en el peso que baja del coche para hacer pipí y regresa jugando con un dedo de mujer; y cuando el jefe de la trama trata de seducir a la chica de la guardia civil en el restaurante o en la muerte del cacique, provocada por la fuente nuclear, que termina destruyéndole los genitales.

La novela, escrita en 1999 consiguió el premio Nadal en el 2000 y fue llevada al cine por Patricia Ferreira en el 2002.


MANUEL JIMENEZ