viernes, 28 de febrero de 2025

 

            PHILIPPE CLAUDEL.- Biografía

 "Me he nutrido de lo que me rodea, de lo que siento, de lo que vivo, de lo que imagino".


 
Phillipe Claudel nació el 2 de febrero de 1962 en Nancy. Pasó su infancia en su ciudad natal hasta que fue al Liceo Bichat de Lunéville. Obtuvo el bachillerato en 1981. Los dos años siguientes los pasó escribiendo numerosos poemas, relatos cortos, escenarios, visitando museos o actuando en numerosos cortometrajes. En 1983 se licenció en Literatura Moderna e Historia del Arte y  mientras tanto, trabajó como supervisor de Escuela Secundaria. En 1985 obtuvo la titulación de Profesor de Secundaria General. En 2001, defendió una tesis doctoral en Literatura Francesa, y el jurado le felicitó, pero él se negó a publicar su obra. Además de su trabajo dando clases en la Escuela Secundaria, trabajó durante doce años en la cárcel de Nancy con niños enfermos, y después, durante cuatro años, en un centro especializado para niños discapacitados.

En 2008 fue director y guionista de la película Hace mucho que te quiero” que consiguió, entre otros premios el César a la mejor ópera prima. Su segundo filme, en 2011, “Silencio de amo”. Posteriormente también dirigiría “Antes del frío invierno” en 2013.

En su faceta de escritor, cultiva el género de la novela. Sus obras, con planteamientos poco frecuentes, profundizan intensamente en los problemas humanos. Con tramas minimalistas y descripciones  sencillas, construye cuadros colosales, teniendo frecuentemente como fondo, el horror de la guerra.

Sus novelas y libros de relatos han sido galardonados en varias ocasiones: la novela J'abandonne recibió el premio Francia Televisión 2000, el libro de relatos Petites mécaniques obtuvo el premio Goncourt de Novela 2003; Almas grises, su quinta novela, fue galardonada con el prestigioso premio Renaudot, también en 2003, y El informe de Brodeck fue premio Goncourt de los Estudiantes 2007.

 “ALMAS GRISES”

 “El equilibrio entre nuestros deseos culpables y la realidad absoluta sólo se da en las guerras.”


Uno de los hechos que marcó la historia del siglo XX, casi en sus inicios, fue la
Primera Guerra Mundial (1914-1918). Después de ella, la concepción del mundo y la humanidad no volvieron a ser nunca como antes y ahora, después de más de cien años, nadie puede contar su experiencia de primera mano, pero tenemos documentos históricos y testimonios para no olvidarla, libros de autores que la experimentaron, y películas como “Sin novedad en el frente” o la reciente “1917” que retratan el horror de las condiciones de vida de los soldados y la rudeza natural de la tierra que fue testigo de todo.

Almas grises, publicada en 2003 y escrita por Philippe Claudel, se desarrolla en V., un pueblo francés cercano a Bélgica durante esta época, en donde la guerra se escucha como un eco: una colina lo separa de un del frente, y los únicos soldados que se nombran son los heridos y/o los que buscan “olvidarse” en los bares del pueblo, o en la casa de la señora Blachart, “que ofreció su cuerpo sin hacer ascos ni distingos a unos y a otros, civiles y militares, a cualquier hora del día o de la noche” . Mientras, los habitantes llevan una vida relativamente normal. Hasta que a finales de 1917 hallan el cuerpo de Belle de Jour, una niña con una caperuza amarilla, flotando de noche por el canal, y eso desencadena una investigación para encontrar al culpable. Veinte años después de “El Caso”, el policía a cargo del mismo, decide narrar el misterio tejido con la historia del pueblo, sus habitantes y su propia vida. Como narrador, y en primera persona, el policía sólo puede valerse de sus recuerdos y de las palabras que éstos pueden evocar, convencido de que “para intentar comprender a la gente hay que excavar hasta las raíces”. Como lectores, sólo podemos conocer a fondo a los personajes y los hechos, a través de los ojos de quien nos habla de ellos. Yo intentaré hacerlo a través de las imágenes que dejaron los hechos y las personas.

 

Veinte años después de ocurridos los hechos, el narrador, en primera persona:

“No sé muy bien por dónde empezar. Es realmente difícil. Todo este tiempo ido, que las palabras no harán volver  jamás, y también los rostros, las sonrisas, las heridas...Pero aun así, debo intentarlo…Los conozco porque me son tan familiares como la caída de la tarde o la salida del sol. Porque me he pasado la vida queriendo juntarlos y recoserlos, para hacerlos hablar, para escucharlos. Voy a hacer desfilar muchas sombras. Una de ellas ocupará a menudo el primer plano: Pierre-Ange Destinat. Fue fiscal en V: durante más de treinta años ejerció su profesión como un reloj que jamás se conmueve ni se avería. Hablaba poco. Imponía mucho. Tenía los ojos claros, que parecían inmóviles, labios finos, sin bigote, frente despejada y pelo gris.”

“Primer lunes de diciembre. En nuestra ciudad. 1917. Frío siberiano. La tierra crujía bajo los pies y el ruido resonaba hasta la nuca. Recuerdo la gran manta con la que habían cubierto el cuerpo de la pequeña, que se empapó enseguida. Un cuerpo de diez años no abulta mucho, sobre todo si está empapado en agua helada. Apareció el rostro de Belle de Jour. Unos cuervos pasaron volando…Parecía una princesa de cuento, con los labios azules y los párpados blancos. Sus cabellos se mezclaban con la hierba quemada por las heladas matinales…El sol se arrebujaba  en su abrigo de niebla, que se deshilachaba poco a poco. Hasta los cañones parecían haberse helado. No se oía nada.”

Desde este primer contacto con la novela, se puede precisar su estructura, y desde luego su argumento, también su género…Una historia oscura en un tiempo oscuro, luctuoso: la Primera Guerra Mundial de fondo que muestra su desgarrado dolor, su espantoso atronar y sus efectos irreversibles:…Unos personajes principales fríos, misteriosos, oscuros, siniestros: el juez Miek, el coronel Matziev, Víctor Desharet, el médico, y el fiscal Pierre-Ange Destinat…


Merecen especial atención los paisajes, las puestas de sol, el agua del río, los olores, las carreteras embarradas y el ir y venir de los residuos de la guerra; o los espacios: el Palacio, sus jardines, la puerta de hierro; la Fábrica y su entorno; el restaurante el Rébillon y la forma en que lo gobernaba Bourrache…La casita del Palacio y la casa del Maestro…Y de telón de fondo, la Guerra…

Y los personajes, los principales – que hablan por sí mismos - y los secundarios: El alcalde; la señora Siffert madrina de Bell de Jour; Josephine, la peletera; Barbe, la doncella de Destinat; Bourrache y su restaurante; Martial Marie, que dejaba regalos a la Maestra; el Padre Laurant; Despiaux, compañero y policía; Berthe, su asistenta; Madame de Flers...

­­_ Lysia Verhareine. La joven maestra era toda una mujer, salió a la calle sin juzgar ni estremecerse. No tardamos en adoptarla, supo seducir a todos con pequeñeces, los alumnos la miraban con la boca abierta. La escuela nunca estuvo tan llena ni fue tan alegre… En aquella cama estaba Lysia Verhareine. Con los ojos cerrados. Definitivamente cerrados al mundo y a nosotros.  La noticia de la muerte de la joven maestra cayó como un jarro de agua fría. Las calles del pueblo estaban vacías…Destinat permaneció encerrado en su palacio…

_ El Narrador. He pensado muchas veces en las palabras del cura, el padre Lurant, sobre las flores, Dios y la prueba. Y me he dicho que, seguramente, en el mundo hay sitios en los que Dios no pone nunca un pie. Llevo muchos años intentando comprender. Voy a tientas. Me pierdo, vuelvo al punto de partida…Clemence nos acompañó a la puerta, se despidió de nosotros con un leve gesto, y a mí, solo a mí, me dedicó una sonrisa…Me moría de ganas de besarla, pero me dio vergüenza…Y eso fue todo. Estoy llegando a esa sórdida mañana. A esa detención de todos los relojes. A esa caída infinita. A la muerte de las estrellas. Clémence estaba sobre la cama, con la cara pálida y los labios aún más pálidos…Posé mis labios en los suyos, pronuncié su nombre, lo grité, cogí su rostro entre mis manos, le abofeteé las mejillas, le insuflé aire en la boca. Estaba muy hermosa. Nunca la conocí fea, ni vieja, ni arrugada, ni gastada. La muerte me ha dejado al menos eso, que nada puede arrebatarme…El niño dormía. Tenía los párpados cerrados y las mejillas redondas. Busqué tus facciones en las suyas. No tuve que pensarlo mucho. La idea vino sola. No se movió. Su corazón había dejado de latir…Hoy todo se ha acabado. Hace un rato he descolgado la carabina de Gachentar. Es lunes. Lo he dicho todo. Lo he confesado todo…Ya puedo reunirme contigo.

 

Esta es la historia. La cruel Historia. La historia de unas almas grises:

“Las cosas no son ni blancas ni negras, lo que reina es el gris. Los hombres, sus almas…pasa lo mismo. Tú eres un alma gris, rematadamente gris, como todos nosotros…Eso no son más que palabras…¿Y qué te han hecho las palabras?”

 

Es el gris el color que define esta historia: la niebla que se interpone entre la realidad y los recuerdos; la crueldad y el misterio del crimen; el color de la desesperanza en un país destruido; o simplemente el gélido paisaje interior de los hombres. Para Claudel, el color gris es también la ambivalencia de las almas de las personas. Hay otros elementos que el autor utiliza para atraer la atención del lector: los olores, saber a qué olían los personajes, o ciertos lugares, invita a sentirlos más reales, a dotarlos de vida y nos acercan de una forma más humana a la historia de otra época. Los paisajes. Los colores de la luz. Los gestos…

Este libro ganó el premio Renaudot y fue elegido Libro del Año por la revista Lire; posteriormente fue llevado al cine en 2005 y el propio autor participó en la escritura del guión.


PEPA SIRVENT


martes, 4 de febrero de 2025

 

       CLUB DE LECTURA DOCTOR FLEMING - ALBACETE

HARUKI MURAKAMI (1949) - TOKIO BLUES (NORWEGIAN WOOD) 1987

 

HARUKI MURAKAMI nació en Kioto, en Enero de 1949. Su padre era hijo de un sacerdote budista, y su madre de un próspero comerciante de Oxaca. Ambos enseñaban literatura japonesa. Pasó su juventud en Kobe, por traslado familiar. En este periodo estuvo muy influenciado por la cultura occidental, música y literatura, norteamericana e inglesa, principalmente.


Estudió Literatura y Teatro Griego, en la prestigiosa Universidad Privada de Waseda, en Tokio, en el distrito de Shinjuku. En ella conoció a su esposa Yoko, con la que vive actualmente. Frecuentaba poco la universidad. Trabajaba en una tienda de discos y pasaba muchas horas en los JAZZ-BAR de la zona universitaria. Antes de terminar sus estudios, abrió un bar – JAZZ PETER CAT (“Gato Pedro”)- que regentó junto a su esposa, entre 1974 y 1981. La pareja decidió desde un principio no tener hijos, debido a su desconfianza en el progreso del mundo futuro.

En 1988, tras la publicación y el éxito fulminante de su novela TOKIO BLUES, abandonan Japón. Viven en Europa y en Estados Unidos, regresando a Japón en 1995, tras el terremoto de Kobe y el ataque terrorista en el metro de Tokio, sobre cuyos temas escribiría posteriormente.

Murakami es escritor de novelas, relatos y ensayos. Su literatura (en Japón se la considera “pop”) es humorística y surrealista. Refleja LA SOLEDAD, LA ANSIEDAD Y EL DESEO DE AMOR, de un modo conmovedor. Nos muestra un mundo que oscila entre lo real y lo onírico, entre el placer y la oscuridad. Ha traducido y recibido influencia de los norteamericanos John Irving, Raymond Carver y Scott Fitzgerald, a los que considera sus maestros. En su estilo surrealista y de suspense recibe influencia de escritores como Alan Poe, Kerouac ó Brautigan, dotados todos ellos de una gran imaginación. Se le considera incluído por su estilo dentro del movimiento literario del POSMODERNISMO. En Japón, no obstante, se le acusa con frecuencia de “oler a mantequilla”, es decir, de estar completamente americanizado. También de no mostrar en sus libros a Japón tal como es realmente, sino tal como lo ven sus lectores extranjeros. Lo que si parece es que Murakami no escribe solo de temas japoneses  para lectores japoneses, sino de temas universales dirigidos a lectores de todo el mundo.

Murakami reparte sus grandes aficiones entre la música y el deporte. La primera está presente en toda su vida literaria. Algunos de sus libros toman su nombre del título de canciones de alguno de sus intérpretes favoritos, tanto de rock, pop ó jazz (The Beatles, Bee Gees, Marvin Gaye, Sarah Vaughan, Miles Davis, Thelonius Monk, etc.) como de clásica (Bach, Mahler, Ravel). Fanático de The Beatles, no solo da a uno de sus libros el titulo de una de sus canciones – NORWEGIAN WOOD – en la que habla de los amores, ciertos ó no, de John Lennon con una mujer casada, sino que, además, se casa con una mujer llamada YOKO, igual que la esposa de Lennon. “Ya que no se puede elegir a tus padres, ni tampoco a tus hijos, pero si a tu pareja, tienes que ser responsable con tu elección”, dice el escritor. En cuanto al deporte, Murakami es gran aficionado al atletismo y natación. Participa activamente en maratones y triatlón desde los 35 años. En 1996, completó una carrera de 100 km, alrededor del lago Saroma, en Japón. Aborda el tema de su relación con el deporte en su libro DE QUE HABLO CUANDO HABLO DE CORRER (2008).

Entre sus novelas destacan: ESCUCHA LA CANCION DEL VIENTO (1979), TOKIO BLUES (1987), AL SUR DE LA FRONTERA, AL OESTE DEL SOL (1992), CRONICA DEL PAJARO QUE DA CUERDA AL MUNDO (1994) KAFKA EN LA ORILLA (2002), SAUCE CIEGO, MUJER DORMIDA (relatos 2009).

Son temas comunes en todas sus obras : LA SOLEDAD, LA ENFERMEDAD Y LA MUERTE. LA MEMORIA Y SU PERDIDA. EL SUICIDIO. LA RELACION HOMBRE-MUJER. LA LITERATURA Y LA MUSICA OCCIDENTALES. LA LOCURA. LA ALIENACION Y LA DEPRESION. PROVOCAR EN EL LECTOR LA RISA Y EL LLANTO.

Ha sido traducido a cincuenta idiomas, y ha recibido, entre otros, los premios FRANZ KAFKA (2006), MUNDIAL DE FANTASIA (2006), JERUSALEN (2009), y PRINCESA DE ASTURIAS DE LAS LETRAS (2023).

Dice Murakami : “El trabajo de un novelista es soñar despierto”. “Para mí, escribir una novela es como soñar de forma consciente. Es como poder continuar un día el sueño del día anterior”.       Es también una forma de descender profundamente en mi conciencia”. “Aunque sea algo onírico (soñado), no es fantástico. Para mí, todo lo onírico es muy real”.”Cuando escribo pienso en música. No veo ningún color. Yo no sueño, ó no recuerdo mis sueños. Pero mis libros están llenos de sueños: esos sueños los imagino”.


TOKIO BLUES (NORWEGIAN WOOD), es una novela escrita en 1987, cuando Murakami tenía 38 años, y toma su titulo del de una famosa canción de The Beatles, de cuyo grupo se considera fanático admirador.

En el principio de la novela, TORU WATANABE, personaje principal, se dispone a abandonar el avión que le ha traido hasta Hamburgo (Alemania). Es noviembre de 1986, y él tiene 37 años. Por los altavoces del avión está sonando una canción: se trata de Norwegian Wood. Al escucharla, Watanabe sufre una violenta conmoción y está a punto de caer, teniendo que ser atendido por la azafata. Esta canción le ha traído a la memoria los recuerdos de su llegada a Tokio en 1968, procedente de Kobe en donde vivió su juventud, y su vida durante los dos años siguientes, cuando tenía 18 a 20 años, esos años turbulentos de su juventud, y las relaciones de amor, sexo y muerte con otras personas, amigos, amantes y compañeros de la universidad. Recuerda especialmente a NAOKO, pero apenas puede identificar su rostro, ni reconocer con claridad los bellos paisajes que recorrieron juntos. Decide escribir todos sus recuerdos a medida que vayan aflorando. “Soy de ese tipo de personas que no acaba de comprender bien las cosas que me están pasando, hasta que las pongo por escrito”.

“Naoko hablaba siempre de un pozo, muy profundo y muy peligroso, cercano a nosotros, pero que nadie había localizado hasta ahora. Si alguien cae dentro de él, está perdido, y su muerte es horrible. Cada dos o tres años desaparece una persona, y la gente dice que ha debido de caer en el pozo. Alguien debería buscarlo y cercarlo para evitar caer en él, pero, hasta hoy, nadie ha podido encontrarlo”.

También decía Naoko : “Eso de que alguien proteja eternamente a alguien… es imposible. Nadie podría exigirlo, ni nadie podría soportarlo”. “Me siento mucho más perdida de lo que puedas imaginar…perdida entre tinieblas y hielo… ¿Por qué te acostaste conmigo aquel día?.¿Por qué no me dejaste en paz?... “Si no comprendes lo que te digo, nunca podrías ayudarme”… ¿Te acordarás siempre de que existo y de que he estado a tu lado?.

Este pensamiento me llena de tristeza, pues comprendo que, en realidad, Naoko nunca me amó.

Watanabe se presenta a sí mismo : “Soy una persona corriente, hijo de una familia corriente. Asisto a una escuela corriente, mis notas son corrientes y tengo amigos corrientes. Me gusta leer, caminar y nadar, pero mis lecturas son corrientes y no destaco en la práctica de ningún deporte, y tampoco creo sobresalir en nada con las mujeres con las que me acuesto.

Naoko, Kizuki y yo, nacimos y pasamos nuestra juventud en Kobe. Kizuki y yo éramos amigos desde los tres años. Kizuki y Naoko novios desde los doce, y los tres inseparables desde esa misma edad. Ella hablaba poco, a mí me gustaba escuchar, y él, que era el más inteligente y mejor conversador, era el que llevaba la voz cantante. Así pasamos cinco años, pero en 1966, último año de instituto, con 17 años y sin motivo aparente, Kizuki puso fin a su vida, suicidándose, en el interior de un coche, dentro del garaje de su padre. Yo fui la última persona que estuvo con él antes de morir, y tuve que declarar ante la policía. En clase, en su pupitre, durante un tiempo, lucieron unas flores blancas. Tras su muerte, Naoko sufrió una profunda depresión por lo que precisó de asistencia siquiátrica. Se sentía culpable, y me culpaba a mi también por no haber sabido detectar sus intenciones. Yo me quedé aislado y tenía necesidad de abandonar Kobe. Busqué universidad en Tokio para el próximo curso. No volví a ver a Naoko hasta unos años después. Nos encontramos casualmente en Tokio, en donde se había matriculado en una de sus universidades. Reiniciamos nuestros encuentros los fines de semana. Dábamos largas caminatas, hablando de Kizuki y nuestras relaciones personales, así como de nuestras expectativas de futuro. Naoko se mostraba muy excéptica de cara al futuro. Me dio cuenta de la muerte de su hermana, seis años mayor que ella, una de esa clase de mujeres que “son las mejores en todo lo que tocan”, les gusta arreglar todas las cosas por sí mismas, y a la que yo trataba de imitar siempre. “Cuando tenía 17 años, sín razón aparente, y sin dejar nota alguna, puso fin a su vida, colgándose en su habitación. Yo fui la primera que descubrí su cadáver. Desde entonces me siento un ser imperfecto”.

En Abril, Naoko cumplió 20 años. Yo los cumpliré en Noviembre. El día de su cumpleaños le llevé una tarta. Hablamos como nunca y bebimos. De pronto, apoyada su cabeza en mi hombro, lloró desconsoladamente. Esa noche hicimos el amor, y hoy día, después de veinte años, aún no estoy seguro de haber obrado bién. Resultó el orgasmo más triste que nunca haya oído. A partir de ese día perdimos el contacto. Ella abandonó la universidad y se marchó de Tokio. Traté de encontrarla. Tres meses después recibí una carta suya, indicándome su intención de ingresar en un centro de recuperación en las montañas de Kioto.

Fui a visitarla varias veces. La primera vez me recibió Reico, su compañera de habitación, para indicarme las normas del centro y el estado de Naoko. Se trata de un centro abierto, aquí la gente entra y sale cuando quiere en función de su recuperación. Es un centro caro pero no lucrativo. Aquí no recibes tratamiento médico; solo si lo necesitas. Aquí la terapia es la vida misma en el centro, ejercicio físico, vida al aire libre, cuidado de huertos y jardines y ayuda mutua (cada uno enseña a quien lo desea aquello que conoce). Es un lugar adecuado para enfermos como nosotros, siempre que aceptemos que necesitamos ayuda, y que también estemos dispuestos a prestarla a otros, además de ser honestos y decir siempre la verdad, no disfrazándola con mentiras piadosas, aunque puedan beneficiar al que las dice ó a quien las escucha. Reico lleva siete años en el centro. Es profesora de piano, da clases y ayuda en tareas administrativas. Cree que está recuperada y podría salir del centro, pero es feliz con la vida que hace, y, además quiere ayudar a Naoko en su recuperación. “Aquí en el centro, hay dos tipos de personas : los que son capaces de abrir su corazón a los demás, y los que no”, dice Reiko. “Tú, Watanabe, te cuentas entre los primeros : puedes abrir tu corazón siempre y cuando quieras hacerlo”. ¿Y que sucede cuando lo abres?, pregunté. “Que te curas”- respondió Reiko. Con respecto a Naoko me aconsejó tener mucha paciencia. En ella coinciden diversos conflictos, que hay que desactivar uno a uno. Debeis hablar de vuestros actos del pasado. El tiempo ayuda a reflexionar sobre ellos. Se trata, no tanto de querer ayudarla, como de desear curarte a ti mismo mientras la ayudas a curarse. Ten en cuenta que puede pasar mucho tiempo antes de curarse, y la espera puede ser muy dura, sobre todo para alguien de tu edad.


El encuentro con Naoko fue tranquilo. Me agradeció mis cartas y mis visitas, y me pidió que no la olvidara nunca. Dijo haber escuchado a su padre en una ocasión, decir que un hermano suyo, de 21 años, se había suicidado tirándose al tren. “Tal vez sea algo hereditario por parte mía”. Hablamos, largamente, del amor y de las relaciones sexuales con Kizuki y conmigo. Naoko se consideraba incapacitada para las relaciones sexuales. No gozaba, sentía dolor y se sentía incapaz de dar placer. Pero, extraordinariamente generosa, nos había ayudado a ambos a satisfacer nuestro deseo sexual, de manera oral ó manual. Cuando recordamos el día de su cumpleaños, rompió a llorar desconsolada. Cuando se recuperó, con ayuda de Reiko, hablamos de nuevo. Le hablé de irnos a vivir juntos. Yo le cuidaría durante toda la vida. Su respuesta fue : “Quiero que continúes con tu vida. Por favor, no me esperes. No quiero interferir en la vida de nadie. Acuérdate siempre de mí, y ven a verme siempre que quieras”.

Naoko falleció poco tiempo después. Se quitó la vida, colgándose de un árbol, en un bosque cercano a la residencia.

Forman parte de la novela otros personajes memorables, con capacidad, cada uno de ellos, para ocupar el papel protagonista en una nueva novela : REIKO, que vió frustrada su vida a los veinte años, al renunciar a convertirse en concertista de piano, debido a la parálisis del dedo meñique de la mano izquierda. Posteriormente, a los 31 años, fue humillada por una alumna de 13, acusándola injustamente de lesbiana. A consecuencia de ello, cambió su residencia, se separó de su marido y de su hija de dos años e ingresó en un centro de recuperación, donde permanecíó siete años. MIDORI KOBAYASHI, compañera de Watanabe en la clase de Historia del Teatro. Joven, guapa, atractiva y provocadora. Su madre falleció hace dos años a causa de un tumor cerebral, y su padre se encuentra hospitalizado en estado grave. Ella lo visita y lo cuida cuatro días a la semana, y su hermana los tres restantes. También comparten del mismo modo una pequeña librería de barrio, que constituye el negocio familiar. Dice Midori que el día que murió su madre no sintió el menor sentimiento de tristeza, de amargura ó de soledad. Sin embargo, cuando tenía diez años, soñaba en conocer a alguien que la quisiera con toda su alma todos los días del año. "Hoy invito yo” – me dijo un día Midori -.He cobrado uno de esos trabajos que hago a tiempo parcial. Ahora bien, si eres un fascista a quien no le gusta que lo invite una mujer, la cosa cambia”. Midori y Watanabe se gustan mutuamente y empiezan a pasar juntos los fines de semana, después de la muerte del padre de Midori. Ella está interesada en saber más del comportamiento sexual de los hombres. Le convence a él para ver juntos alguna película porno, pero no le basta. Sabe de la importancia de la satisfacción mutua en las relaciones sexuales para la convivencia. Tanto Naoko como Reiko, que conocen su existencia, aconsejan encarecidamente a Watanabe que la una a mi vida para siempre. NAGASAWA, compañero en la residencia de estudiantes, estudiaba Derecho (que consideraba su trabajo), y en el tiempo libre estudiaba varios idiomas y preparaba oposiciones para embajadas (eso lo consideraba “su esfuerzo personal”). Coincidiamos al considerar EL GRAN GATSBY y LA MONTAÑA MAGICA, nuestras novelas favoritas. Tenía polos opuestos de comportamiento : A veces conmovía de cariñoso, y a veces rebosaba de mala intención. Pero su mayor virtud era su honestidad : Nunca mentía, y siempre reconocía sus errores y sus faltas. Conmigo se mostraba amable y me ayudaba. A mí, no me gustaba demasiado acostarme con chicas desconocidas. Era una forma cómoda de satisfacer el deseo sexual. Nagasawa lo hacía todos los fines de semana, y, alguna vez me arrastraba. HATSUMI era su novia y estaba enamorada de él desde el primer curso. Intuía que se acostaba con otras mujeres, pero nunca se lo había reprochado. A mí me caía muy bien, y yo a ella también. Nagasawa decía que era   demasiado buena y que él no se la merecía. Cuando aprobó la oposición, salimos juntos una noche para celebrarlo. Ahora Nagasawa  tenía que hacer un curso de formación, y el próximo año sería destinado a otro país. Hablaron, largamente de su futuro. Él no deseaba casarse ni le prometía esperarla. La única opción que le ofrecía era marcharse con él. Llegado el momento, Nagasawa se marchó solo a Alemania. Hatsumi se quedó en Tokio y esperó dos años. Transcurrido este tiempo, se casó con otra persona. Dos años mas tarde se quitó la vida, cortándose las venas. Fue Nagasawa quién me comunicó su muerte. Su pérdida fue muy triste y amarga para mí, y nunca después volví a hablar con Nagasawa. Otro personaje era mi compañero de habitación en la residencia de estudiantes. Era un poco tartamudo y todos lo llamábamos TRO-PA-DE-A-SAL-TO. Se levantaba cada día a las seis de la mañana, para hacer media hora de gimnasia radiofónica. Después salía al patio para asistir al acto de izado de bandera y canto del himno de Japón, antes de empezar la jornada. En las paredes de todas las habitaciones de la residencia había fotografías de mujeres desnudas. En la nuestra había un cuadro que representaba un canal de Amsterdam. Tropa de Asalto se masturbaba cada noche, mirando al cuadro.

Dice el autor : En mis libros no hablo de los vínculos familiares entre distintas generaciones. Solo me interesa explorar todo lo que pasa entre un hombre y una mujer. Es una relación especial. Quizás la más importante.

En mis libros hay MUSICA, SEXO, COMIDA… Intento que el lector se sienta atraído por esas cosas físicas. Que desee probarlas. Si se trata de un personaje enfermo, intento que el lector se identifique tanto con él, que sea capaz de llegar a detectar sus síntomas.

SOLEDAD, VIOLENCIA, LOCURA… Reir y llorar son las emociones más transparentes…Busco provocar en el lector esas emociones…Hacer llorar es más sencillo… Sonreir ó reir a carcajadas, demuestra que te has relajado, que hay empatía entre lo que cuenta el libro y lo que el lector percibe.

Por su parte, el protagonista Toru Watanabe se despide así : “ Tanto la muerte de Kizuki como la de Naoko dejaron en mi ánimo un profundo sentimiento de culpa por no haber podido evitarlo. Con el tiempo, mi cabeza se fue despejando y empecé a aceptar ambos sucesos como inevitables. Ahora, pasados casi veinte años, puedo traducirlo como LA MUERTE NO EXISTE EN CONTRAPOSICION A LA VIDA, SINO COMO PARTE DE ELLA.

 MANUEL JIMENEZ    -  ALBACETE, ENERO – 2025       

                   


                                   

martes, 17 de diciembre de 2024

 

2024, UN AÑO QUE SE ACABA…

                                                                  

Tras el cristal de la ventana desde la que                                            

                tantas veces y tantos días

vivo mocionada las horas del atardece                                            r,

                hoy puedo contemplar

cómo se van oscureciendo los rosas fríos de las nubes,

               escribiendo en un cielo violáceo las últimas palabras del día,

cómo los últimos rayos del sol se reflejan en múltiples espejos

               transformando los ocres de los muros en deslumbrantes destellos dorados,

cómo bandadas de minúsculos pajarillos

               vuelan en formaciones perfectas oscureciendo el cielo en busca de su nido.

 

Es otoño.Es diciembre.

Es un año que se acaba.

 

Sólo a un paso, al bajar a la calle, se siente el ruido.

Y son incontables los puntos de luz de variados colores

                que extienden un manto de brillantes destellos y ocultan la negrura de la noche.

 Y hay un incesante trasiego humano donde se mezclan

                un universo de voces confusas con músicas de ayer y de hoy.

Sólo a un paso. Al bajar a la calle.

 

Un año que se acaba.

Regreso a mi silencio.

Un silencio que duele y llora sin lágrimas,

                 por tantos que han visto sus vidas arrasadas,

                 por tantos que lloran a los que desaparecieron,

                 por tantos que tuvieron que alejarse de su tierra invadida,

                 por tantos que no pudieron llegar al final de un viaje inseguro,

                 por tantos niños y mujeres víctimas de abusos y violencia.

                

Regreso a mi silencio.

Y te busco a ti, amigo.

Y comparto contigo mi dolor y la alegría de encontrarnos.   

 

Regreso a mi silencio.

Y contemplo a través del cristal la belleza de un día que se acaba.

Y siento el calor de todo lo que conforma mi vida.

Y escucho – sin palabras - la voz de los que amo.

Y busco - en el recuerdo – la sonrisa   la alegría de mis nietas.

Y me siento agradecida.   

                                                        

   

  Y sueño con un año nuevo.    Y renace una esperanza.                   

Albacete, diciembre 2024            Pepa Sirvent                                                               

    

 



martes, 29 de octubre de 2024

 

           “LOS INGRATOS” - Pedro Simón. 

Premio Primavera de Novela 2021                                              

Pedro Simón, Madrid 1971. Periodista. Autor de varios libros y ganador del Premio Ortega y Gasset 2015; Mejor Periodista del año de la APM 2016; Premio Rey de España de Periodismo 2021, y Premio Primavera – Espasa y Ámbito Cultural – 2021

               

El título de la novela responde a la reflexión, consensuada como principal en el grupo, del retorno que el protagonista hace al lugar olvidado por la inercia del paso de los días, para descubrir la irrecuperable realidad del tiempo perdido…y en ese trayecto los afectos irrecuperables.

 “Te imagino todo el tempo de después, pensando mucho lo que me ibas a poner en las cartas que escribías. Tomándote la cuestión epistolar como el momento más importante de tus días, ya ves, como si las palabras pudieran cambiar algo. Esperando al cartero cada mañana para comprobar que no había nada para ti. Que tú ya no eres nadie. Que cada vez eras menos que nadie. Y el día en que te llegaba una carta, yendo a abrirla corriendo y contenta como una chiquilla”

A la mayoría del grupo, le ha “removido” una historia vivida y olvidada:

 -     La de una generación que vivió en aquella España donde se viajaba sin cinturones de seguridad en un Simca y la comida no se tiraba porque no hacía tanto que se había pasado hambre.

-     El retrato de un país que miraba al futuro y se olvidó de dar las gracias a la generación que lo hizo posible.

-     Un poética crónica de la España de ese momento. Unos personajes con fuerza: Mercedes, a los ojos de su hijo es una mujer adelantada, es la maestra del pueblo, a diferencia de las otras mujeres que viven en él, fuma, lleva vaqueros de campana, conduce, escucha música moderna... Ser maestra, además, hace que su nivel cultural sea mayor.

El contrapunto es Emérita, más mayor y más conservadora. Ella nunca ha salido del pueblo, apenas sabe leer y escribir, pero es pura bondad. Ello lo refleja en el diario que escribe.”

-    


Una historia de amor, una historia de soledad y de olvido, también de ingratitud, no de la que nace de una decisión premeditada y consciente, sino de aquella que el paso del tiempo impone, la ingratitud provocada por las vidas que se alejan, por la distancia y el tiempo que van minando las relaciones, por las buenas intenciones…hasta que un día despertamos sin saber si es demasiado tarde o si aún tenemos tiempo.

 

Ente los muchos temas singulares de la novela, ha destacado “el silencio”:

-     “Lo malo del silencio, señorita, - le dice Emérita – no es el que lleva una dentro, como si fuese un luto que no tiene remedio. Lo malo son los silencios de fuera. Cuando no tienes a nadie que te ponga el brazo. Y no hay un chico en bici que te abra el camino. Esos son los silencios malos. Benditos ruidos señorita Mercedes.”

-     “Deje a su hijo que lo revuelva todo, señorita. Porque solo el que lo revuelve todo es capaz de sacar algo en claro.”

 

Todos, en algún momento, nos hemos visto reflejados.

MUY RECOMENDABLE.

lunes, 7 de octubre de 2024

 

PEPA nos ofrece este artículo sobre la escritora recientemente desaparecida.

                  ROSA REGAS

(Barcelona, 11 de noviembre 1933 - 17 de julio de 2024)

 


Rosa Regàs Pagés
fue una escritora, traductora y editora española, ganadora de múltiples premios y reconocimientos, entre otros, el Premio Nadal, el Premio Planeta, el Premio Biblioteca Breve, el Premios Ciudad de Barcelona, el Premio José Luis Sampedro y la Legión de Honor francesa.

Una Rosa Regàs ya octogenaria abre las puertas acristaladas del salón de su masía de Llofriu, en la Costa Brava, las que dan al jardín amplio, a la poza circular que ella ideó como y mandó construir, igual que todo lo que la rodea, según su particular idea del mundo y la belleza. A la izquierda, los olivos; más allá, enfrente, el campo de fútbol familiar y otros campos. Repasa su nómina de árboles y arbustos, recuerda la historia de cada uno, y también todos los matices de la luz. Son las 8 en punto de la mañana de un día fresco, casi frío, del mes de febrero.

Acaba de amanecer, pero el sol aún tardará un rato en asomar. Cruza el porche y baja descalza al césped, como cada día de cada mes del año a la misma hora, cubierta solo con un albornoz blanco. Cuando llega a la poza, se lo quita y se sienta desnuda en el borde. Su cuerpo de ochentytantos mezcla solidez y delicadeza a partes iguales. Vuelve a echar una ojeada alrededor, después mira el agua un momento y se sumerge. Como cada día de cada mes del año a la misma hora.

Ese gesto, cotidiano y tozudo, encierra todas las Rosas: la mujer cuya audacia la convirtió en una editora única, autora singular, pensadora lúcida, una persona extraordinaria en el sentido literal de la palabra; la mujer que ha construido un mundo a base de tesón, constancia y una idea clara de hacia dónde quería dirigir sus pasos. Insobornable, implacable e intolerante ante la estulticia. Un ser humano excepcional, activista sin concesiones, republicana hasta las trancas, luchadora por la memoria histórica en este país desmemoriado... Ese gesto, ese sumergirse desnuda en su poza de agua fría encierra la audacia, la testarudez, la valentía y la libertad de deseo de Rosa Regàs. Pocas veces me he encontrado una forma tan clara de ser en un gesto, creo que ninguna tan inspiradora.

Sentada bajo la sombra de la arcada, la miro y sé que ese baño del amanecer es lo que me ata a ella. Hay gestos que encierran una forma de vida, una memoria y varios campos de batalla. Ese es. Yo no me atrevo a bañarme, no en febrero, no todavía. Tras el baño, volverá al porche avanzando despacio pero con la misma obstinación, se sentará en una de las sillas envuelta en su albornoz y volverá a mirar la luz sobre sus árboles y los montes cercanos, comentará que nada hay más bello que lo que tiene delante y volveré a dudar si es consciente de que está hablando de sí misma. Ella construyó la masía, la amplió, se hizo con campos colindantes, sembró césped, plantó árboles y arbustos, crió animales, cubrió los muros exteriores con esa particular mezcla de la zona que, en la poza y con el sol, parece bronce bruñido y falso verdín.

La miro y todo a su alrededor me dice con voz queda que la cuestión no está en lo que consigues, sino en lo que te atreves a desear. Eso es lo que encierra el gesto de la mujer que me cautiva sin remedio, gesto con poza y masía, con campos y bibliotecas, ese gesto matinal y cotidiano que tiene su contexto necesario, eso encierra, la sabiduría de que, para ser como deseas —en fin, para ir avanzando—, antes tienes que atreverte a desear.

Un día, la escritora y editora Rosa Regàs supo de unos hombres que cada mañana se daban un baño al aire libre, fuera invierno o verano, lloviera o granizara, ellos se sumergían al amanecer. "Si ellos pueden, yo también", se dijo. Y así lo hizo, desde entonces, todos y cada uno de los días de su vida, hasta el final, hasta que ya: necesitaba ayuda para cruzar el jardín desde el porche hasta la poza. Hay quien desea ser rica, quien desea ser famosa o acumular victorias, quien desea estabilidad o poder. Rosa Regàs deseó ser lo que era, ser casa y ser jardín, ser árboles, familia y ser palabras, ser obra, pensamiento terco y cuerpo al sol. Se atrevió a desear ser libre de los deseos de otros. Cuando regresa al porche, mojada y sin prisa, sonríe satisfecha, como cada día de cada mes del año a la misma hora. Satisfecha.

Pienso que ya va siendo hora de atreverme a desear mi poza, mi amanecer, mi baño. Y después, sumergirme.”

 

(Público – Rosa Fallarás – 21 de julio 2024)


Me permito traer aquí alguno de  los títulos de sus libros:



                  


             



martes, 24 de septiembre de 2024

 

HAMNET ( 2020 )  -  MAGGIE O’FARRELL ( 1972 )


Maggie O’Farrell, nacida en Coleraine (Irlanda del Norte), en 1972, periodista y escritora, está considerada destacada en la literatura anglosajona de la última década.

Creció en Gales y en Escocia. A los ocho años sufrió una encefalitis, que le hizo perder un año escolar. Esta incidencia la cita en sus libros de memorias.

Estudió periodismo y literatura inglesa en Cambridge. Para un irlandés, a finales del siglo pasado, residir en Gran Bretaña era muy complicado. Sufrió burlas y vejaciones, tanto por parte de estudiantes como de profesores, tema que aparece reflejado también en alguno de sus libros

Trabajó como periodista en Hong Kong durante algunos años, y como periodista literaria en The Independent. También impartió clases de Escritura Creativa en la universidad de Warwick

En 2004 publica su novela LA DISTANCIA QUE NOS SEPARA, una novela de amor entre dos desconocidos, dos seres que huyen de sus vidas y en algún momento de la novela se encontrarán. Tras el éxito del libro, la autora se dedica exclusivamente a la escritura.

Está casada con el también escritor William Sutcliffe, especialista en literatura infantil y juvenil, a quien conoció cuando eran estudiantes, y al que considera como “mi primer lector”. Tienen tres hijos, y actualmente residen en Edimburgo.

Entre sus libros merecen destacarse: INSTRUCCIONES PARA UNA OLA DE CALOR y LA PRIMERA MANO QUE SOSTUVO LA MIA, sobre temas contemporáneos; los libros de memorias – ESTOY AQUÍ (2017) -, que trata del tema de la muerte, y de cómo le afectaron a ella y a sus hijos, y SIGO AQUÍ (2019), y las novelas históricas HAMNET, sobre la familia de William Shakespeare, y EL RETRATO DE CASADA (2023), sobre Lucrezia de Médici y el Renacimiento italiano. Algunos de sus libros han tenido bastante éxito, han recibido diversos premios, y han sido traducidos a más de treinta idiomas.

Son temas comunes en las novelas de la autora:

.LA FAMILIA, como un sistema más o menos organizado, en el que todo lo que sucede a cada uno de sus miembros afecta a los demás. Para conocer al individuo hay que conocer su entorno y las relaciones personales que en él se establecen.

. REFLEXION SOBRE EL PASADO, como una especie de corriente subterránea hacia la infancia, en busca de secretos ó problemas no resueltos, de los que solo tomamos consciencia muchos años después.

. TEMAS IRLANDESES, incluidos en sus libros a partir de 2013, cuya acción transcurre en escenarios que ella conoce perfectamente y de los que expone su historia, vida y costumbres, siguiendo el estilo de James Joyce en ULISES, del que se siente profunda admiradora.

.LA HISTORIA, experimentando formalmente, no con la historia oficial de determinados personajes, sino con sus facetas menos conocidas ó ignoradas, y con las de otras personas, menos conocidas, con las que convivieron.

.LA MUERTE, y como repercute la muerte de una persona en el resto de las personas de su entorno.

.LA AUTOFICCION o NOVELA AUTOBIOGRAFICA, en la que la autora traslada experiencias personales a alguno de sus personajes de ficción, manteniendo íntegro el relato y variando solamente el nombre, el escenario y el tiempo.

 

HAMNET. Es una novela histórica publicada en 2020. La autora, de modo supersticioso, esperó a que su hijo cumpliera doce años antes de publicarla. Hamnet, el protagonista de la novela, falleció cuando tenía solo once años.

LA REFERENCIA HISTORICA de la autora, es la siguiente: En la década de 1580, una pareja que vivía en Henley Street (Stratford) tuvo tres hijos: Susanna, y Hamnet y Judith que eran gemelos. Hamnet, el niño, murió en 1596, a los once años. Cuatro años después, su padre escribió una obra de teatro titulada HAMLET.

Maggie O’Farrell oyó hablar de Hamnet por primera vez en clase de inglés, en1989. La vida privada de William Shakespeare y de su familia era muy poco conocida. Decide buscar información y escribir sobre ellos, especialmente de los secundarios en la historia oficial. Sus consultas de archivos y documentos y el estudio de biografías, plantas e historia de la época, dan lugar a este libro, al que la autora define así: “Se trata de una historia de amor entre dos personas desconocidas, que buscan escapar de la vida que les ha tocado vivir. Cuando se cruzan sus caminos y se encuentran, deciden compartir sus vidas y crear una familia. No será fácil, al ser menor de edad el varón, embarazada la mujer y contar con la oposición de la familia. Pese a todo la familia crece y se desarrolla. Con el tiempo, la familia tiene que separarse, permaneciendo en la villa la madre y los tres hijos, al tiempo que el padre se marcha a Londres, donde tratará de salir adelante en el desconocido mundillo del teatro. El tiempo y la distancia parece ir enfriando los vínculos familiares. “Necesito estar seguro de que no te pasará nada, cuando yo no esté aquí para impedirlo”, le había dicho su padre a Hamnet. La muerte del niño a los once años va a poner a prueba la fortaleza de esos lazos familiares. La madre comienza a enloquecer, llora sin cesar y espera en todo momento que el espectro de su hijo se haga presente. Lo llevará en su corazón durante toda su vida. Por su parte, el padre regresa a Londres, y cuatro años más tarde, estrenara una obra de teatro que lleva por título HAMLET. La madre acude al estreno y queda convencida de que la obra está dedicada al hijo ausente. De que su padre no lo ha olvidado y de que el dolor sigue presente en el corazón de ambos. Estas estrofas del IV Acto de la obra, se lo confirma:”

 Ya se ha ido, ya está muerto, muerto ya, señora mía. Verde hierba a su cabeza, a su pie una piedra fría”.

Y también éstas: “Buenas noches tengáis, oh dulce príncipe, y que vuelos de ángeles te acompañen cantando a tu final descanso”.

Dice la autora, que toda vida tiene un núcleo, un eje, un epicentro del que todo sale y al que todo vuelve. También el padre de Hamnet, más conocido por sus obras que por su propia vida, y al que, en ningún momento la autora cita por su propio nombre, regresó, definitivamente, a Stratford, su lugar de nacimiento, en 1613. Falleció tres años más tarde y está enterrado en la iglesia de la Trinidad, el mismo lugar donde fue bautizado

Dice también la autora, que espera de los lectores de este libro su “no está mal”.

                         Albacete, octubre de 2024                           Manuel Jiménez


martes, 7 de mayo de 2024

 

ESTUPOR Y TEMBLORES (1999)

AMELIE NOTHOM (1967)

 

AMELIE NOTHOMB.


La Baronesa Fabienne Claire Nothomb, más conocida como AMELIE NOTHOMB, nació en 1967, en la industriosa y populosa ciudad japonesa de KOBE, donde su padre, diplomático de profesión, ejercía de embajador. Proviene de una antigua familia de Bruselas, perteneciente a la alta burguesía, católica y conservadora. Hasta los 17 años, vivió la mayor parte del tiempo en Japón y China, y temporalmente, en Estados Unidos y otros países del Extremo Oriente, en los que conoció el horror de la guerra y el hambre, que refleja en su novela de carácter autobiográfico BIOGRAFIA DEL HAMBRE.

A los 17 años conoció Europa por vez primera, instalándose en Bruselas, en donde se sentirá extraña y extranjera, y en donde estudiará Filología Románica en la Universidad Libre, de carácter liberal y socialista, y cuya estancia y adaptación describe en su novela autobiográfica ANTICHRISTA

En 1989 regresa a Japón. Habla perfectamente en japonés. Trabajará durante un año, como traductora, en una gran empresa japonesa de Tokio, trasladando esta aventura a su novela ESTUPOR Y TEMBLORES.

En 1992 se traslada definitivamente a Bruselas. Publica su primer libro – HIGIENE DEL ASESINO – que obtiene un gran éxito, y le permite, a partir de ese momento, poder dedicarse a la escritura, su gran pasión. Hasta el momento tiene publicados treinta libros, entre novela y teatro, y más de cien escritos entre cuento, relato corto, guiones cinematográficos y letras de canciones. Según ella, escribe tres libros de diferentes estilos cada año, de los cuales solo publica uno.

Como escritora, se la suele incluir en el llamado Movimiento de literatura posmodernista, siendo considerada en la actualidad, una de las escritoras en lengua francesa, más popular y más traducida a otras lenguas. Ha obtenido numerosos premios literarios, entre ellos: Gran Premio de Novela de la Academia Francesa por ESTUPOR Y TEMBLORES, Alain Fournier por HIGIENE DEL ASESINO, Renaudot por PRIMERA SANGRE, Goncourt, y Leteo por toda su obra.

Entre sus autores favoritos destacan Diderot, Proust, Gassel y Celine por parte francesa, y Mishima, Tanizaki, Ogawa e Ishiguro entre los japoneses.

En 2015 fue nombrada académica de la Real Academia de la Lengua y de la Literatura Francesa de Bélgica. En la actualidad, reside en París.

En cuanto a su estilo, buena parte de su obra tiene un carácter autobiográfico, narrado en primera persona por el personaje principal, alter ego de la autora. Los temas y las historias narradas suelen ser muy originales así como el escenario en el que transcurre la acción que suele ser un mundo creado por ella , y por ello singular y único. Demuestra Amelie Nothomb, un perfecto dominio del “arte del absurdo”, lo que origina en sus libros multitud de escenas surrealistas, que recuerdan a las de los Hermanos Marx. Muchos de sus personajes destacan por su excentricidad, que dotan a la trama un cierto ambiente de fantasía y misterio, al estar dotados de rasgos extremados de fealdad, gordura ó monstruosidad.

La mayoría de sus obras se construyen en forma de enfrentamiento entre dos personajes, ó entre un personaje y una situación conflictiva, con ricos y profundos diálogos, reflexiones y monólogo interior. En unas situaciones, el humor y la comicidad, y en otras el pragmatismo ó deseo de resultar útil a la persona ó a la sociedad, se logra mover a alguien de su postura inicial ó incluso, resolver el conflicto.

ESTUPOR Y TEMBLORES.


Es la octava novela de su autora. Publicada en 1999, y premiada con el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, expone el sistema japonés en el mundo del trabajo, consistente en exigir a sus empleados la perfección. Pertenece al género de “novela autobiográfica”, narrada en primera persona por Amelie, personaje principal de la novela. El escenario, único, es la planta 44 del enorme edificio que alberga a la totalidad de empleados de la empresa japonesa YUMIMOTO, en la que transcurre la escasa acción de la misma, pero si la totalidad de escenas y diálogos. El tiempo, tanto de la novela como del narrador, es el comprendido entre el 8 de Enero de1990 y el 7 de Enero de 1991, duración del contrato laboral de Amelie en la empresa. Los dos personajes principales son AMELIE, joven francesa de 22 años, que acaba de entrar en la empresa, como intérprete, con un contrato de un año de duración, y FUBUKI-MORI, su jefa inmediata, mujer de 28 años, soltera, de una belleza apabullante, que ha debido superar una larga línea de obstáculos y humillaciones para lograr en la empresa un puesto, normalmente ocupado por hombres. Los personajes secundarios recaen en Sr. SAITO, jefe de Fubuki, Sr. OMOCHI, vicepresidente de la compañía y jefe inmediato del Sr. Saito, y Sr. HANEDA, presidente y jefe de Sr. Omochi. El tema principal de la novela es mostrar las diferencias laborales, sociales y culturales entre Oriente y Occidente, vistas por las dos mujeres.

Amelie, nacida en Bélgica y criada en Japón, admiraba desde pequeña el refinamiento y el arte de vivir de este país. Soñadora e imaginativa, de pequeña quería ser Dios. Después se conformaba con ser Jesucristo, crucificada. Finalmente, veía que lo único que podía llegar a ser era mártir. Ahora, con 22 años empieza a trabajar como traductora en una empresa japonesa, y tiene como jefa a Fubuki, a quien, en principio considera dios ( por su gran belleza ), después diablo ( por su traición ), y finalmente una mujer japonesa, igual que ella misma, humillada.

Desde el principio, Amelie se topa con un sistema rígido (jerarquización y autoridad en la cadena de mando, individualismo y competitividad entre los empleados, dedicación exclusiva a la empresa, ausencia de solidaridad y empatía entre los compañeros) ´al que le cuesta adaptarse, encadenando un error tras otro en su actividad diaria.

La novela describe, de forma amena, ácida y cargada de ironía y con alto contenido autobiográfico, el descenso de Amelie en la jerarquía laboral de la empresa, al mismo tiempo que un decaimiento personal, totalmente cruel e injusto. Amelie, humillada, desciende al último escalón laboral (limpieza de los aseos masculinos de la compañía), pero se niega a dimitir, agotando su periodo de contratación por un año, salvaguardando, así, su propio honor, valor fundamental en la sociedad y en la cultura japonesa. A la recomendación de Fubuki:” Siempre existe un modo de obedecer. Eso es lo que los cerebros occidentales debían comprender”, la respuesta de Amelie: “Creía que los japoneses tenían sentido del honor. Sepa que en Occidente, el honor también existe”.

Los diálogos entre Amelie y Fubuki son amenos, profundos y bien articulados. El que tiene lugar en el excusado, ó el posterior a la bronca recibida por Fubuki de parte del presidente cuando Amelie trata de solidarizarse con ella, ó comentando la película Feliz Navidad Mr. Lawrence comparándose ellas con los personajes de la película, van marcando la alteración de la opinión que cada una guarda de la otra, ascendente en una y descendente en la otra.

La novela contiene diversas escenas surrealistas, llenas de humor – la noche de Amelie bailando desnuda en la oficina, la invitación del vicepresidente a Amelie a probar el chocolate marciano japonés ´´o el debate ideológico en el wáter – que recuerdan escenas cinematográficas de otra época.

Finalmente, Amelie que acaba de publicar, con éxito, su primer libro, y recibir de Fubuki su felicitación escrita en japonés ( después de haber tenido prohibido el uso de ese idioma durante su estancia en la empresa ), ahora, dos años después de abandonar YUMIMOTO, recuerda aquella estancia en la que entró amando aquellos valores, en los que ya había dejado de creer, que establecían como NORMA GENERAL  “ Todo extranjero que desee integrarse en Japón, debe tener el amor propio de respetar las costumbres del Imperio “, y el DOGMA DE SUMISION Ó “ Prohibición de defenderse del castigo procedente de un superior, y reconocer el derecho del superior jerárquico de castigar los errores de un inferior, incluso en presencia del resto de empleados”.

La novela deja al desnudo, el ideal romántico japonés de su moralidad impecable.

 MANUEL JIMÉNEZ

Albacete – Abril de 2024