viernes, 14 de junio de 2019

EL HALCÓN MALTÉS: Negro sobre negro

El halcón Maltés es una obra maestra de la literatura. Así, sin más.

Dashiell Hammett, su autor, había publicado en Black Mask sus primeros textos inaugurando un realismo de la sordidez muy alejado del estilo que primaba en el género policiaco de su época y que se basa en su propia experiencia como detective.

 Influido por un joven genio llamado Hemingway  el estilo de Hammett era seco y descarnado con diálogos erigidos en auténticos duelos. Antes de atrapar al criminal, su héroe, Sam Spade, cometía vilezas, mentía, y se tuteaba con los malvados. Houston  fue fiel a la novela de una manera asombrosa. Planificó cada escena sobre el papel especificando uno a uno los movimientos de cámara. Brillantes, por cierto. Para acabar con los recelos del estudio, el cineasta en ciernes, llevó a cabo una jugada maestra: renunció a su sueldo como director y acordó cobrar solamente como guionista. Un gesto muy acorde con lo que fue su vida. En realidad, la historia de El halcón Maltés también tiene mucho que ver con la filosofía vital de John Houston. Una carrera de obstáculos en la que casi todo es mentira y en la que el objeto de deseo (en este caso una legendaria estatuilla recubierta de joyas) no es más que una de las múltiples máscaras del fracaso.

Sólo una vez se permitió Houston escapar a las especificaciones de Hammett cuando escogió a Bogart muy lejos todavía de ser una estrella para encarnar a Sam Spade. Bogart se entregó por entero al personaje y lo humanizó. Spade era implacable, pero en su rostro se reflejaba su lucha interior. Pero si algo caracteriza a la primera película de John Houston es el haber otorgado carta de identidad al cine negro. Un cine anticipado por los gangsters de la década de los treinta que bebe del expresionismo alemán, del realismo poético y de los melodramas de Stenberg. 

En los cuarenta la sombra de la guerra incita al pesimismo y el cine como espejo de la realidad muestra un mundo en descomposición poblado por hombres depravados, mujeres amorales, seres roídos por la ambición. Las fronteras entre el bien y el mal se desdibujan en el reino de la ambigüedad moral. Tras El halcón Maltés las cámaras abandonaron los decorados, pero en el exterior la atmósfera siguió siendo turbia: las calles lluviosas, las composiciones asimétricas, la iluminación escasa y contrastada. Y el aroma de fracaso permaneció inalterable. Y si alguien sabía algo sobre el fracaso ese era John Houston. Quizás por eso la frase emblemática de la película en realidad no fue escrita por Dashiell Hammett.

ALEJANDRO HENARES

VOLVER A CAMUS

Hace unos meses  en el club de lectura volvimos a leer a Camus con recelo, casi con miedo: ¡se le ha amado tanto!

Tiembla uno de encontrarle ahora atrasado, o blando, o mezquino, o pomposo, o sacristanesco. Con cierta garantía, al menos: le recordamos lo suficientemente bien como para saber que no defendió crímenes, ni justificó masacres, ni se regodeó en el elogio político o estético (¡Sade!) de ninguna forma de crueldad. No padeció la cobardía física que suele empujar a los intelectuales al elogio de la violencia e incluso a lo que Chesterton justamente llamó "el menos viril de los vicios": la fascinación por la brutalidad. Regresamos a sus páginas y se disipan los temores. Algunas discrepancias, ciertos fetichismos lingüísticos ya obsoletos, pero por lo demás Camus no tiene ni una arruga. Más nuestro que nunca, más ecuánime, más valiente, más tonificante y lúcido que jamás. ¿A quién podemos acudir en este nuevo siglo de hiperbólicas convulsiones, con tanto pelmazo cantando el tango lacrimoso de la "crisis de los valores" y los peligros del "nuevo orden mundial", con todos los nacionalismos funcionando a pleno pulmón y un splendor veritatis sospechosamente parecido al alumbrar de las hogueras inquisitoriales, rodeados por la masificación creciente de la miseria, del hambre y de la inmolación despiadada de los niños? ¿Y si volviésemos a Camus?

Así lo hicimos. Y lo hicimos con La peste. Camus escribió La peste a poco de finalizar la segunda guerra mundial, casi al mismo tiempo que el tribunal de Nuremberg juzgaba a los criminales de guerra nazis. La mayoría de los comentaristas de La peste le han atribuido una directa intención alegórica. Se trata sin duda de una hipótesis que no por verosímil deja de ser contingente. En sentido estricto La peste es la historia minuciosa y terrible de una epidemia que se abate entre Orán y deja a la ciudad argelina angustiosamente aislada del mundo. La vinculación metafórica entre el flagelo atroz de la peste y el exterminio brutal de la guerra parece bastante plausible. El bacilo de la enfermedad puede representar aquí al germen destructivo de una abyecta realidad histórica. Nada se opone a admitir esa parábola sobre una concreta devastación humana. La memoria se convierte así en una especie de antídoto para atajar el avance de un porvenir desolado.

Pero lo que más netamente remite a un presunto alcance simbólico de La peste es la conducta de los personajes que comparecen en sus páginas y se enfrentan a una tragedia colectiva. Camus describe la propagación terrorífica de la epidemia valiéndose de un realismo implacable, situando a los habitantes de Orán frente a la crueldad de un destino que afecta sin distinción a culpables e inocentes. El censo de personajes de la novela responde a una muy profusa diversidad de caracteres. La población musulmana queda llamativamente al margen, o apenas destaca por omisión. En términos precisos, sólo un grupo de franceses protagonizan la historia infernal de la ciudad argelina asolada por la epidemia.


Aunque La peste sea, en efecto, una crónica, el texto va más allá de sus simples fronteras genéricas y ocupa otros espacios articulados a lo que podría ser la investigación moral de los acontecimientos. Ese presunto sustrato alegórico de la trama argumental se enriquece así con otros muchos aportes filosóficos y sociológicos. El novelista-cronista ha procurado en todo momento contrastar testimonios ajenos y dar sus propias respuestas a los comportamientos de unos personajes implicados de uno u otro modo en la tragedia. A veces se tiene la impresión de que todos esos personajes son el propio Camus repartido en otros tantos intérpretes de los hechos. 

Volvemos a Camus y quizá el único reproche que puede hacerse a su estilo deriva precisamente de este mérito, según apunta Octavio Paz: "Encandilado por la misma brillantez de sus fórmulas, a veces fue, más que hondo, rotundo". Concedido; pero le rescata el que no sólo trató de hacer pensar sino también de conmover sin truculencia, con hermosa sencillez. Su énfasis no insulta ni intimida sino que nos reclama: nos convoca. 

Cuando cierta vez le preguntaron en una encuesta trivial cuáles eran sus diez palabras favoritas, repuso: "el mundo, el dolor, la tierra, la madre, los hombres, el desierto, el honor, la miseria, el verano, el mar." No requirió muchas voces más ni desde luego más barriobajeras para decirnos lo que aún hoy necesitamos oír.

ALEJANDRO HENARES

miércoles, 15 de mayo de 2019


ACCIDENTE NOCTURNO.PATRICK MODIANO (1945)

Datos biográficos.

Si existe un escritor en que sea imposible separa  vida y obra, ése es, sin duda, Patrick Modiano. Por eso, y sin ser exhaustivos,  vamos a bosquejar su biografía para poder encajar la obra que nos ocupa.

Patrick Modiano, nacido en Boulogne-Billancourt, al Oeste de Paris, en Junio de 1945, está considerado como uno de los mejores escritores franceses vivos.
Pertenece al grupo  de franceses nacidos durante el periodo de ocupación de Francia por las fuerzas alemanas durante la II Guerra Mundial. Una vez finalizada la guerra, los gobiernos franceses posteriores se encargaron de ensalzar la Resistencia del pueblo francés pero negaron, siempre, su colaboración con los ocupantes, falseando la realidad histórica. Esto hizo que estos jóvenes fueran creciendo con una intensa sensación de incertidumbre y desinformación, llegando con veinte años, al periodo revolucionario de los 60, buscando, desesperadamente un gurú espiritual o un líder intelectual que los guiara en su búsqueda de un dogma rígido o doctrina política al que poder entregarse en cuerpo y alma.



Familia desestructurada

Modiano era hijo de una actriz belga de cine y teatro LOUISA COLSPIN (1918-2015) y de Alberto Modiano, empresario italiano, judío. Refugiados ambos en Paris, en 1942, se conocieron y se casaron en 1944 y tuvieron dos hijos: PATRICK y RUDY. El último fallecido  por leucemia  a los diez años. Durante la ocupación alemana, la madre trabajó como actriz de doblaje en una empresa  cinematográfica alemana dejando la atención familiar en manos de su madre. El padre, buscado por la Gestapo, vive del estraperlo, cambiando continuamente de domicilio o de ciudad y tiene la obligación- aunque no la cumple- de lucir el lazo amarillo distintivo de los judíos y presentarse periódicamente  a las autoridades. Esto obliga a la familia a un cambio frecuente de residencia y a su integración imposible en ningún sitio.

La muerte de su hermano Rudy supuso uno de los momentos más triste de su vida. A él dedicó todos sus libros escritos entre 1967 y 1982. En 1960 sus padres se separaron definitivamente. La madre continuó trabajando en cine y teatro y el padre desapareció de sus vidas. No volvieron a verle, ni asistieron a su entierro ocurrido en 1977.

En 1962, terminados sus estudios primarios, decide no ingresar en la Universidad: “No me apetecía seguir sentándome en los bancos, en fila; ya había tenido bastante con los de los internados y los del cuartel”- dice el autor. Se independiza de la familia y comienza a deambular por ese Paris extraño, seductor y clandestino que describe en sus obras. Decide dedicarse a la escritura. Se inicia en ella junto al escritor RAYMOND QUENEAU (1903-1976), amigo de su madre, que le tomó bajo su protección. QUENEAU es escritor, novelista y poeta francés.

En 1970 se casa con  DOMINIQUE ZEMRFUSS con quien tuvo dos hijos: ZINA Y MARY.

Una timidez enfermiza

“Una obra muy personal, muy autobiográfica, a través de recuerdos y alusiones” ”Un autor extremadamente tímido. Nunca concede entrevistas. Nunca acude a la televisión. Nunca ha venido a la editorial de Barcelona pese a las numerosas invitaciones” JORGE HERRALDE.

El escritor Modiano

Modiano es un escritor deslumbrante. Sus libros constituyen una especie de biografía novelada de su autor. En varias de ellas el personaje principal no tiene nombre pero los lugares, personajes secundarios y hechos narrados coinciden con otros idénticos ocurridos en la vida del autor.

En dos de sus novelas, LIBRO DE FAMILIA (1977) y UN PEDIGRI (2007) Modiano  desgrana toda su biografía hasta el nacimiento de su primera hija y la de sus padres desde la huida de sus respectivos países y su refugio en Paris. El resto de su obra parece fluir a partir de aquí repitiendo variaciones de la misma historia de penumbras  y destinos frustrados.

En todos sus libros, Modiano se adentra en las sombrías historias de Francia durante la ocupación alemana que le producen un profundo desconcierto. También la infelicidad por su situación familiar y el dolor por la muerte de su hermano están presentes en su rostro y en sus libros. A su hermano dedicará gran parte de sus obras.

La memoria es un factor importante  en la literatura de Modiano. Muchos de sus libros no son sino una recreación de la memoria de los momentos más importantes de su propia vida:” El pasado siempre nos seduce- dice el autor-No solo por los bellos recuerdos de antaño, también porque solo él sabe decirnos quienes somos” (Búsqueda de la identidad propia)

Para este autor el tiempo no transcurre cronológicamente. La cronología sigue el orden en que los pensamientos y los recuerdos acuden a la memoria del narrador, por lo cual los hechos narrados avanzan o retroceden en el tiempo constantemente.

Los personajes de sus libros son evanescentes. Pueden aparecer por azar, llamar la atención por algún asunto importante relacionado con el personaje principal y desaparecer sin dejar rastro o volver a aparecer en otro momento, en un lugar diferente y con un comportamiento distinto. Personajes con un halo exótico o aparentemente malvado, que aparecen en lugares y situaciones que el propio autor ya vivió personalmente en su juventud (La vida es un entorno retorno)

Todos estos personajes que desfilan por sus libros conforman el mundo literario de Modiano así como el conjunto de sus PROPIOS FANTASMAS. Aparecen y desaparecen sin llegar a saberse si han resuelto o no sus propios conflictos. En Modiano es más importante lo que calla        que lo que cuenta. ”Los hombres suelen llevarse los secretos a la tumba”

Los premios:

* En 1972 recibió el premio GONCOURT por su novela: la calle de las tiendas oscuras.
* En 1984 el premio de la FUNDACIÓN PIERRE DE MÓNACO por el conjunto de su obra.
* En 2014, EL PREMIO NOBEL DE LITERATURA, Según el jurado “Por el arte de la memoria, con el que ha evocado los destinos humanos más inasibles y descubierto el mundo de la ocupación”


ACCIDENTE NOCTURNO


“Entrada la noche, en un día ya lejano en que estaba a punto de cumplir la mayoría de edad, cruzaba la plaza de Les Pyramides en dirección a la plaza de La Concorde cuando salió un coche de entre las sombras. Primero pensé que me había rozado; luego noté un dolor agudo del tobillo a la rodilla. Había caído desplomado a la acera. Pero conseguí levantarme. El coche dio un bandazo y chocó contra uno de los arcos de los soportales de la plaza con ruido de cristales rotos. Se abrió la puerta y salió tambaleándose una mujer.» 

Así, con un joven atropellado en el centro de París por un Fiat verde, arranca Accidente nocturno.

La policía toma declaración a los implicados y después el joven es enviado a una clínica para que le curen la pierna. Mientras convalece, ese accidente le trae el recuerdo de otro vivido en la infancia y no logra quitarse de la cabeza a la mujer que lo ha atropellado. Al salir de la clínica decide emprender la búsqueda de la conductora, sobre la que tiene algunas pistas: un nombre, Jacqueline Beausergent, y una dirección, glorieta de Alboni.

La novela se estructura, pues, como una investigación, no de un crimen sino de las incertidumbres de la juventud y la memoria que forja el relato de nuestras vidas. Y, en este caso, no se persigue a un criminal sino a una figura femenina que proyecta rasgos de otras mujeres 
El protagonista se embarca en una búsqueda que le llevará, a callejones en los que se para el tiempo, a encuentros oníricos con otros habitantes de la noche. Pero… considera inútiles los esfuerzos para reconstruir la propia historia. Los principales   obstáculos son, por un lado, el olvido y por otro los engaños de la memoria
Esta obra es, como otros títulos del autor,  vibrante y te absorbe desde el principio. Así que invito a leer a Modiano.

MANUEL JIMÉNEZ

martes, 23 de abril de 2019


“Si hoy es 23 de abril, este premio Cervantes se llama Ida Vitale”

Vitale: “El Quijote es un breviario para la vida” (1)

Ella dice que es cosa del chocolate. Y habrá que confiar en las virtudes de las semillas del cacao. No hay más que verla, a sus 95 años, capaz de cruzarse el charco sin remilgos que valgan para recoger el premio CervantesIda Vitale (Montevideo, Uruguay, 1923) hace honor a la vertiente italiana de su apellido y desprende tanta vida que, al escucharla, lo mismo que al leerla, a una se le olvida que la suya propia abarca casi un siglo de lo más convulso. En Madrid aterrizó el domingo, acompañada de su hija, la arquitecta Amparo Rama, y de dos de sus nietas, Nuria y Emilia, y la agenda que le espera en nuestro país es digna de un ministro. Precisamente, el del ramo que nos ocupa, José Guirao, se ausentó ayer en el primero de los fastos cervantinos: el encuentro que la poeta mantuvo con los medios en la Biblioteca Nacional de España (BNE).
Vitale es «bicho más bien nocturno» y por eso llegó «en estado de lelez», según ella misma reconoció. La disculpa de la uruguaya sonó a pura poesía, pues no estamos los plumillas  acostumbrados a que el centro de los focos pida «perdón por la demora» y asegure, además, que «fue culpa mía». «Y encima sin café», se le escuchó decir a Ana Santos Aramburo, directora de la BNE.
«No sé qué se espera de mí. Estoy improvisando la vida en estos días. Todavía no respondo debidamente a todo lo que está detrás de este acto. Es un premio que no me esperaba para nada... Pienso por qué no llegó diez años antes, que yo estaba en mejores condiciones para responder». Pero el caso es que Vitale respondió. A lo que de ella se esperaba y a todo lo que quienes allí nos encontrábamos quisimos preguntarle, previo permiso de la homenajeada para «ser todo lo indiscretos» que pudiéramos, que ya se encargaría ella de ponernos «en orden».
Pedagoga literaria
Maestra vocacional y pedagoga literaria como sólo pueden serlo quienes aman las letras que escriben tanto como las que leen, Vitale nunca ha dado clases sobre ella, por lo que «este cambio de foco» le resulta bastante perturbador. Eso de verse rodeada de fotógrafos, ávidos de una imagen suya que nunca valdrá más que mil de sus palabras, le desconcierta, quizás porque considera que su oficio es poco atractivo para la mayoría y no acapara titulares. «Lo que yo hago, eso de escribir poesía, no es lo habitual. Uno puede vivir toda su vida prescindiendo de la poesía; yo no, pero sé que es lo normal».
Dicho esto, ¿qué tiene de Cervantes la obra de la reconocida este año con el galardón que lleva su nombre? «Sobre todo el buen humor con el que puedo asumir todos los riesgos». Y eso que, pese a disponer de una biblioteca en casa que ya quisiera cualquier crío -de entonces y de ahora-, por lo que tenía de prohibido, Vitale llegó al autor del Quijote «un poco tarde, cuando estaba en el liceo». Allí fue picando, un día un capítulo, otro día otro... Hasta que descubrió «que era el libro de mi vida» y empezó a buscar, entre quienes le rodeaban, a todos los Quijotes y los Sanchos que pudo -nunca dio con Dulcinea, aunque «por suerte» no le interesaba-. Tanto es así que la obra magna de Cervantes se convirtió «casi en un tratado de psicología precoz para elegir a la gente, a los amigos». No es extraño, por tanto, que Vitale defienda que «quizás la escuela debería obligar a leer el Quijote antes, porque es un breviario para la vida, está todo en el Quijote».
Equilibrio
A sus 95 años, la poeta uruguaya atesora una trayectoria en la que brillan galardones y obras envidiables por cualquier literato de los que presumen de lanza en astillero, pero a ella «eso de carrera le pone «un poco nerviosa». «Yo no he sido una corredora de gran velocidad. Haber llegado a los 95 me hace tomar conciencia de que no trabajé lo suficiente... Carrera nada, fui muy lenta, nunca tuve la sensación de que tenía que ir en una dirección». Simplemente le gustó escribir y supone que «eso vino de lo que leía» en su casa. «Tener libros a mano en la infancia es importante, y que no sean los libros que técnicamente corresponden a la edad que uno tiene. Pienso que es tan importante entender como no entender, y del no entender sale la curiosidad de ir más allá».
Como en la vida, Vitale sabe que en la escritura lo ideal, y también lo más difícil, es buscar el equilibrio, huir de los extremos. En este caso, el término medio al que debe llegar el escritor se encuentra «entre la respuesta instantánea al lector y lo que va a quedar como curiosidad para que éste regrese al libro». Sólo de ese modo su obra será imperecedera, universal. Claro que ese territorio está reservado a genios de la categoría de Cervantes y ella sabe que «la vida no nos da para eso». Por eso hay tan pocos libros a los que «uno vuelve como volvemos a un amigo al que no vemos a diario, pero que hay una gana enorme de volver a ver».
A tenor de lo escuchado, la poeta cumplió con creces, en su debut como premio Cervantes, con lo que ella considera el «deber último de todo lector»: ser una «criatura que absorbe una cultura, la elabora y se la transmite a quienes están cerca». Afortunados nosotros, que estos días la tenemos como maestra.
Un manuscrito de Bergamín, su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes
Tras su paso por la BNE, Vitale se ha trasladado al Instituto Cervantes para depositar su legado en la Caja de las Letras, la antigua cámara acorazada del banco que albergaba este edificio y en la que tradicionalmente los premios Cervantes dejan algún objeto personal. El legado de la uruguaya, el manuscrito de Bergamín, se encuentra desde este lunes custodiado en la caja de seguridad 1191, donde permanecerá hasta el 2 de noviembre de 2023, fecha en la que Vitale cumple cien años. Este manuscrito es un «tesoro» que la poeta tiene desde hace años, un documento que le llegó debido a que Bergamín fue profesor suyo en la entonces recién creada Facultad de Humanidades de Montevideo.
Bergamín, ha recordado, llegó a Montevideo «muy desamparado» con sus tres hijos tras perder a su mujer en plena Guerra Civil y encontró allí a un grupo de alumnos entre los que se estaba ella. «El resto del grupo habría tenido derecho a tener el manuscrito también pero yo tuve más oportunidad que otros que estaban distraídos», ha dicho entre risas. La posesión de este manuscrito era una responsabilidad para ella y no sabía qué iba a hacer con él, ha explicado Vitale, que ha indicado que al poder depositarlo en la Caja de las Letras se ha quedado con la «conciencia tranquila». «Todas las cosas se conjuntaron, lo que yo suelo llamar tímidamente el destino, sin saber lo que hay detrás de esa palabra; el azar, porque no todo es improvisación», ha señalado.
El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha querido homenajear a Vitale con la lectura de un poema de la uruguaya, titulado precisamente «Mi homenaje». Y ha recalcado que actos como el de este lunes ponen de manifiesto que la verdadera riqueza de un país no es el dinero sino su cultura y ha agregado: «El compromiso que tenemos con el futuro es la herencia que elegimos del pasado».

(1) ABC CULTURA

sábado, 16 de marzo de 2019


CAÍN (2009)- JOSÉ SARAMAGO (1922-2010)


I. JOSÉ SARAMAGO. MISTERIO Y FE

Para el conjunto de los seres humanos los dos grandes enigmas a lo largo de la vida son: LA MUERTE Y EL MÁS ALLÁ. Nos ocupan toda la vida pero no logramos acercarnos lo suficiente para comprender su misterio. Nada nos enriquece tanto como el tratar de comprender pero la única herramienta que se nos ofrece para entender el misterio es LA FE. Desgraciadamente nuestra fe solo está apoyada en la TRADICIÓN- transmitida de una a otra generación- y se nos “escamotea” el misterio. Para el autor, la fe no es un tranquilizante, no resuelve las “oscuridades” ni la angustia ante la muerte y ante el más allá.Una fe que no se arriesga a enfrentarse con el misterio no merece la pena”

Apoya estas afirmaciones en las expresiones que ha conocido de  los que él llama embajadores celestiales en la tierra, tan significativos como: Gregorio VII-León X-CLEMENTE II-INOCENCIO III... Todos ellos expresan sus grandes dudas de fe como es el caso de PABLOIII, cuando escribe al duque de Mendoza, embajador de España en Roma: “Al no haber podido encontrar prueba alguna de la realidad histórica de Cristo, me veo obligado a aceptar solamente la figura de un dios más mítico y solaz”

Para el autor, la fe se desmorona inevitablemente cuando, al intentar comprender la verdad del otro, la única actitud que encuentras es la de “ceguera voluntaria” cuando no la de hipocresía o mala intención.En tal caso no cabe más que acatar la máxima de la Lógica Universal: “Lo que sin pruebas se afirma, no necesita pruebas para negarse”

II. CAÍN-LA NOVELA

Aunque no podamos decir que esta obra es su testamento vital, sí que condensa lo esencial de su escritura. Mucho de lo que hay en Caín ya estaba recogido en obras anteriores.

De hecho, esta novela tiene la importancia de cerrar un ciclo abierto con ”El evangelio según Jesucristo” Si en la primera Saramago lleva a cabo una lectura personalísima del Nuevo Testamento, en Caín hace lo propio con el Antiguo Testamento. Aunque planteadas como novelas independientes, los puntos en común entre ambas son más que evidentes, y sus lecturas resultan complementarias para esclarecer el sentido más profundo del insistente ateísmo del escritor portugués. Sin embargo, el planteamiento entre ambos libros es diferente como distintas son las fuentes en las que se basan. El Nuevo Testamento se basa en la biografía de un único personaje: Jesucristo. En el Antiguo Testamento se aglutinan un conjunto de textos más heterogéneos, donde el protagonista es el mismo Dios. Saramago elige como protagonista, entre todos los personajes bíblicos, a Caín, condenado a vagar eternamente como castigo por haber asesinado a su hermano Abel. El autor le concede la capacidad de avanzar y retroceder en el tiempo, lo que le permite ser testigo de diversos sucesos bíblicos relatados en el Antiguo Testamento y conocer otros antes de que sucedan.

Desde el punto de vista literario podemos decir que el autor juega con el anacronismo entre el tiempo postmoderno-el que comparte él con los lectores-  y el tiempo bíblico de los personajes. Y también podemos hablar de ucronía que según la RAE es “La reconstrucción de la historia sobre datos hipotéticos” y “modificar el resultado de un hecho histórico” e incluso se conoce como género literario denominado novela histórica alternativa que se caracteriza porque la trama se desarrolla a partir de un punto del pasado en el que algún acontecimiento sucedió de forma diferente a como ocurrió en la realidad.

 En efecto, la maldición de Caín le proyecta en el tiempo como un personaje que no conoce su futuro sino que ha vivido en él. Ello le permite ser testigo de algunos de los episodios  del Génesis en los que mejor se aprecia  la crueldad de Yahvé: Abraham, Isaac, Babel, Sodoma, Median, Job…El autor da un buen repaso al Antiguo Testamento y, parecería,  que, con razón, porque en sus libros encontramos un Dios vengativo y exigente con quienes creen en Él. Hay muchos ejemplos: El sacrificio que pidió a Abraham de su hijo Isaac; la serie de torturas a las que sometió a su siervo Job; la destrucción de Sodoma y Gomorra con todos sus habitantes. El autor inventa elementos en cada uno de los episodios que, a veces, resultan hilarantes.

Caín duda de si mató a su hermano por envidia, por celos- al ser el preferido de dios- o porque sus cabras se comían cada día su alfalfa y sus lechugas. Culpa a Dios de ser “más pastor que hortelano” Condenado por su osadía, que no por su pecado, comenzó así sus idas y venidas por todos los acontecimientos bíblicos en donde fue viendo y analizando el comportamiento divino, sus relaciones con sus criaturas. En todos los episodios atribuye a Dios lo peor, le trata sobre todo y reiteradamente  de “injusto, cruel y vengativo”

El autor se rebela con Dios constantemente y en todos los episodios que narra:

*  Así, en el Génesis, Dios creó al primer hombre de barro- el material más degradante- eligió lo peor “Dios no nos tiene aprecio”, dice Caín.

* Creó a la primera mujer- LILIT- de igual materia que al hombre, pero no dio resultado. No quería estar sumisa, fue condenada a ganarse el pan con el placer de su cuerpo. Dios no nos quiere.

* Expulsó a sus padres del botánico por comer una fruta prohibida. ”Dios no se fía de nosotros” y sin entregarles un pez ni enseñarles a pescar: Dios no se despreocupa de nuestro futuro.

* Caín presenció la historia del becerro al sentirse abandonado el pueblo. Al regreso de Moisés la venganza fue terrible: 3000 muertos. Caín, escandalizado, se sacudió el polvo y se marchó haciendo cálculos: ”si  por una sola muerte he sido condenado a un castigo cruel, ¿cuál  será el castigo que debiera recibir Dios por tantas muertes por Él ordenadas”

* Fue testigo también de cómo el pobre rico Job, aquel de:” Desnudo nací, desnudo volveré a la tierra. Dios todo me lo dio y ahora todo me lo quita”. Después de ver morir a todos sus hijos y perder toda su fortuna, es abandonado por Dios en brazos de SATAN. Caín se marcha sin poder consolar a Job, pensando que ”Dios es sordo”. ¿Merece la pena tener un Dios así?- se pregunta Caín-

* Otro día tomaba el aperitivo con Dios en el Arca mientras los ángeles obreros terminaban de armarla y transportarla hasta el agua, lejana, para comprobar que no tenía goteras.
Le dijo Dios: “Un dios es como un pozo sin fondo. Si te asomas a él nunca consigues ver reflejado tu rostro”. A lo cual respondió Caín, con todo respeto: ”Con el tiempo todos los pozos acaban secándose. Ten cuidado, pues algún día el tuyo también puede agotarse”.

* Caín debió ser el primer enólogo. Conoció las virtudes del vino. Las grandes borracheras estaban a la orden del día. El vino debía acompañarse de ciertas sustancias afrodisíacas y alucinógenas pues el sueño profundo podía prolongarse durante varios días, durante los cuales tenían lugar verdaderas bacanales. El consumo de vino y las bacanales se han mantenido en todo el tiempo como afirma Caín incluyéndose también en los ritos y en la liturgia de su iglesia.

* Caín También fue testigo del mayor espectáculo de circo de todos los tiempos. No hubo nunca más un día como aquel, en el que Dios detuvo el sol durante un día entero, para que Josué y su ejército pudieran arrasar y destruir con luz de día toda la ciudad de Jerico.

* Tras pasar un fin de semana visitando las obras de Babel, pudo comprobar Caín lo triste y doloroso y difícil que resulta ponerse de acuerdo sobre algo, un grupo de personas con distintos intereses , en una obra, hablando cada uno lenguas incomprensibles para el resto, tener banderas diferentes, no hablarse, no mirarse, no oírse, no querer entenderse. Los unos con los pies en el suelo y la mirada a la tierra, los otros con la cabeza en las nubes y la mirada en el más allá.Se marchó desolado consciente de que esa obra se caería por sí sola, si un mediador eficiente no intervenía pronto.

* Tiene necesidad, Caín, de regresar junto a Lilith y conocer a su hijo de diez años y contarles cuánto ha visto y aprendido durante su castigo.

“Después de todo lo visto siento que no soy el mismo hombre”- dice Caín-
“Nadie es una sola persona”- afirma Lilit- “Tú, Caín, eres también Abel y yo soy, a la vez, todas las mujeres. Todos sus nombres son mis nombres”

 Algo sí he aprendido, Qué, Que nuestro dios, el creador del cielo y de la tierra, está rematadamente loco. Cómo te atreves a decir que el señor dios está loco, Porque sólo un loco sin conciencia de sus actos admitiría ser el culpable directo de la muerte de cientos de miles de personas y se comportaría luego como si nada hubiese sucedido, salvo que, y pudiera ser, no se tratara de locura, la involuntaria, la auténtica, sino de pura y simple maldad, Dios nunca podría ser malo, o no sería dios, para malo ya tenemos al demonio”
Este fragmento, refleja bien el estilo literario de la novela  que es el del propio Saramago: sin diálogos más que los novelados, sin puntos apenas, con muy pocos puntos y aparte.

III. CONCLUSIÓN.

* Creo que para hacer una lectura adecuada de esta obra hay que hacerla desde lo ajeno a la religión. Desde el ateísmo se caería en el aplauso y desde la fe se la quemaría. Caín es una amarga desacralización del A. Testamento. Es una obra importante de lo denominado “desarraigo postmodernista” de nuestros días y debe formar parte de la historia de los hombres que, como dice Saramago, ”Es la historia de sus desencuentros con dios”

El autor  parece invitar  a los lectores a hacer una reflexión personal sobre la naturaleza y fortaleza de su fe, del nivel de comunicación con nuestro dios, pudiendo plantearle dudas y quejas que pone en boca Caín.

* Saramago, en sus obras, hace reflexiones que no se detienen ante ningún dogma, ningún tipo de corrección política, ninguna frontera. “Yo me digo: cuanto más viejo, más libre; y cuanto más libre, más radical”. Esa radicalidad hace de él un escritor controvertido.
* Caín es la historia de la discusión entre Dios y Caín- los hombres- Argumentan el uno contra el otro, una y otra vez y seguramente continuaran haciéndolo.
* Pero lo que no es discutible es la “maestría de una poética narrativa, extraordinariamente eficaz, suntuosa y trascendente a la vez”
También aquí, el autor, pone a prueba su magia para contar cuentos, su capacidad narrativa al contar, a su modo, una historia que todos conocemos.
 ¡PAZ A CAÍN, FE EN EL FUTURO!
MANUEL JIMÉNEZ  



miércoles, 6 de marzo de 2019


TODO SE DESMORONA. Chinua Achebe


“Todo se desmorona” narra la historia de Okonkwo y de su familia, a través de las vicisitudes que les van ocurriendo, nos describe la cultura del pueblo igbo, situado al este de Nigeria, y nos ofrece una visión de África, antes y durante el proceso de colonización por parte de Inglaterra.

El libro está dividido en tres partes. En la primera, que comienza cuando Okonkwo tiene unos 38 años, lo describe como un hombre fuerte, valiente, laborioso, prestigioso, que se ha hecho a sí mismo gracias a, sus triunfos personales como guerrero (venció a Amalinze el Gato con 18 años; ha cortado unas cuantas cabezas; ha sido enviado por su clan a Mbaino como emisario de guerra, porque han matado a una mujer, volviendo a los dos días con una virgen (que será la nueva esposa del viudo), y un chico de 14 años, Ikemefuma que se quedara a vivir en su casa 3 años) y sobre todo a su trabajo.

Describe a Okonkwo en oposición a su padre, Unoka, huyendo de su imagen y de su fama de haragán, improvisador, parlanchín, derrochador y acumulador de deudas (le gustaba vivir a costa de los demás), que dejó a su familia en la pobreza y sin ninguna posesión. Durante toda su vida se sintió avergonzado de él porque murió sin haber conseguido ningún título, lo que hizo que fuera considerado como agbala, palabra que sirve para designar a las mujeres y a los hombres sin título. Todo esto, junto al miedo al fracaso, le ocasionará a lo largo de su vida grandes problemas porque le lleva a odiar a todas las personas que él considera que tienen esos atributos.

Okonkwo se ha ganado su prestigio trabajando en el campo todos los días de sol a sol. En su casa se refleja su prosperidad, su cabaña, su “obi” es un recinto amplio, rodeado por un ancho muro, que tiene en la parte de atrás una cabaña y un corralito con gallinas para cada una de sus tres esposas, y en los extremos, un granero, con grandes montones de ñames (raíz grande tuberculosa, base de la economía del pueblo igbo) y un recinto para las cabras, aparte un pequeño santuario donde guarda los símbolos de madera de su dios  personal y de sus espíritus ancestros, a los que rinde culto con ofrendas (nuez de cola, comida y vino de palma) y les reza por él, por sus tres esposas y sus ocho hijos.

Pero Okonkwo es un hombre de trato duro, en algunos  momentos brutal, porque odia y teme todo lo relacionado con la ociosidad, la debilidad y el miedo al fracaso; esto le hace muy irascible y odiar las fiestas. Responde a los suyos con gran violencia ante la mínima sospecha de debilidad o haraganería. Sus esposas y sus hijos le temen, sobre todo su hijo mayor, de 12 años, es un niño triste porque le golpea habitualmente. Llegando al extremo de participar en la muerte de Ikemefuna para que nadie del clan pudiera considerarle cobarde, cuando miembros importantes del clan le habían eximido de participar.

Junto a esto también muestra su lado más humano cuando Ikemefuna no come porque quiere volver a su aldea; cuando la hija de su segunda esposa  Ezinma cae enferma y va a buscar hierbas para curarla…. También es muy significativa del valor que le dan a la amistad entre los hombres en la relación que establece con Obierika, un hombre sabio, que sabe aconsejarle y ayudarle en la adversidad.

En toda esta primera parte hay hechos y anécdotas que ponen de manifiesto el gran valor que dan a los proverbios y a los relatos, de hechos de guerra si los hacen los hombres, los de las mujeres estaban más relacionados con hechos de la naturaleza, con costumbres o de carácter moralizante.
Describe la organización social, cuál es el papel de cada uno en el clan, que fiestas celebran antes de sembrar la tierra, como la Semana de La Paz que ningún miembro del clan puede violar ni siquiera elevando la voz a un vecino (antiguamente cuando un hombre violaba La Paz lo arrastraban por toda la aldea hasta que se moría) y de qué forma se llevan a cabo; que es lo que está permitido y prohibido; cuál es el procedimiento a seguir para contraer matrimonio; como aplican la justicia frente a las infracciones, bien los sacerdotes de las diferentes diosas, bien los 9 hombres enmascarados (hombres de prestigio que no se pueden desenmascarar, esto es un delito muy grave castigado con la muerte). En todas estas situaciones se pone de manifiesto la dureza e injusticia de muchas de sus costumbres: abandonaban a los gemelos en el Bosque Maligno, lugar del clan en el que estaban los malos espíritus, porque consideraban que eran una ofensa y había que destruirlos.

En una de esas ceremonias y ritos, en el entierro de Ezeudu se le escapa un tiro a Okonkwo y mata accidentalmente a un hijo de este. Matar a un hombre del clan era un delito contra la diosa de la tierra y el hombre que lo cometía tenía que huir del lugar con toda su familia. El delito podía ser de dos tipos, macho o hembra. El de Okonkwo era hembra, porque había sido accidental. Podría regresar al clan pasados siete años.

Obierika y algunos amigos acudieron esa noche a ayudarles a recoger todo y a consolarles, antes de cantar el gallo abandonaron la aldea huyendo hacia la aldea en la que nació su madre, Mbanta. Al amanecer hombres de Ezeudu derribaron y quemaron las cabañas de Okonkwo, mataron a los animales y destruyeron el granero.

Termina la primera parte con el llanto y la reflexión de Obierika sobre lo ocurrido ¿Por qué había que sufrir tanto por un delito cometido accidentalmente? Pensó en ello mucho rato y no halló respuesta, solo mayor confusión. Se acordó de los gemelos de su esposa que él había tirado. ¿Qué delito habían cometido?. Si el clan no ejecutaba el castigo se desataría la cólera de la diosa de la Tierra contra todo el clan, “si un dedo tenía aceite, manchaba a los demás “.

La segunda parte describe el destierro de Okonkwo, cómo es recibido él y su familia por el hermano menor de su madre, Uchendu, cómo  le ayudan a construir su casa;, hacen ritos para expiar su pecado; le facilitan todo para sembrar de nuevo, pero a Okonkwo le falta el ánimo, “es como aprender a ser zurdo en la vejez”. Se ha roto su sueño de llegar a ser  un hombre importante en su clan. El hermano de su madre preocupado por su desánimo, lo reúne junto con sus hijos y le dice que tiene la obligación de consolar a sus esposas y a sus hijos, de valorar la familia que tiene ahora que le va a ayudar a volver a Umofobia después de 7 años.

En el segundo año de destierro recibe la visita de Obierika, le lleva todos los cauris obtenidos por sus ñames y le asegura que continuarán haciéndolo el los próximos años. Le cuenta que la aldea de Abame ha sido destruida por la aparición del hombre blanco.

Obierika vuelve a visitarle dos años más tarde y le comunica que su hijo mayor, Nwoye se presentó en Umofobia con los misioneros. Okonkwo se niega a hablar de su hijo, es la primera esposa la que le explica lo ocurrido: la nueva religión ha dado respuesta a muchos de los interrogantes que atormentaban su alma desde hace mucho tiempo (muerte dé Ikemefuna, llanto de los gemelos…)
Cuenta la llegada a Mbanta de los misioneros blancos que les piden un terreno para construir su iglesia. El clan les da una parte del Bosque Maligno, cuando pasan 7 semanas y no están muertos como ellos esperaban, se quedan desconcertados ¿Qué está pasando?. Los parias, la gente que está rechazada por el clan, se siente acogida por la nueva religión. Nwoye empieza a visitarlos, cuando se entera Okonkwo le da una gran paliza, las mujeres y los niños lloran pero no se atreven a intervenir, llega Uchendu y le obliga a parar, Nwoye huye a la escuela que los misioneros han abierto en Umofobia donde le enseñan a leer y a escribir.

Al acercarse el séptimo año, momento de la partida hacia Umofobia, Okonkwo organiza un gran banquete para agradecer la acogida y ayuda de sus parientes y despedirse de ellos. Reúne a toda la familia de su madre. En el banquete uno de los miembros más ancianos del clan da las gracias a Okonkwo por su generosidad “Ojalá todo lo que has sacado aquí te sea devuelto con creces” Señaló a los miembros más jóvenes sobre la importancia de los vínculos de parentesco y les advierte de los peligros de la nueva religión que permite a un hombre abandonar a su familia.

La tercera parte habla de la vuelta a Umofobia, repasa todo lo planeado por Okonkwo durante los últimos 7 años. Sabe que ha perdido su puesto entre los nueve espíritus enmascarados que administran la justicia del clan. Ha perdido la posibilidad de alcanzar los títulos más altos del clan, así como la de dirigir a su aguerrido clan contra la nueva religión.

Pero no lo ve todo perdido, se siente con fuerzas para reconstruir su recinto, hacer un granero más grande, dos casas más para dos nuevas esposas. Luego se propone casar a sus dos hijas mayores con hombres importantes, e iniciar a sus hijos en la sociedad ozo, el nivel más alto de su clan.
Todo ello se va a venir abajo cuando comprueba que la nueva religión se ha adueñado de parte de los hombres de su clan. Además han traído una nueva forma de poder y justicia que no tiene para nada en cuenta sus reglas, sus normas, sus principios y que castiga de forma arbitraria lo que sucede en su aldea.

Y lo que es más doloroso, comprueba que no todos los miembros del clan tienen los mismos sentimientos hacia la nueva situación, ya que han instalado una nueva factoría y de esta forma el aceite de palma y el maíz han adquirido mucho valor lo que ha enriquecido a la aldea.

Mientras permanece el padre Brown, respetuoso con las costumbres del clan, no se generan conflictos, pero cuando el vuelve a Inglaterra porque enferma, viene otro hombre muy rígido en sus planteamientos e intolerante con sus creencias y sus costumbres. Okonkwo organiza un grupo de hombres para echar al misionero y quemar la iglesia, lo que tiene graves consecuencias, los hombres son apresados y encarcelados, se burlan de ellos y los maltratan, además de haberlos llevado engañados ante el juez.

Okonkwo vive todos estos hechos como una degradación de la virilidad y del valor de los hombres de su pueblo, considera que se han vuelto cobardes y afeminados, lo que él  más rechaza. Mata a un hombre blanco cuando los agentes tratan de disolver la reunión. Escapa y se ahorca. Los hombres del clan no pueden tocarlo, porque el suicidio es un acto abominable, por lo que solicitan ayuda a los hombres blancos para descolgarlo y enterrarlo, porque ellos lo tienen prohibido.

Resumir un libro como este no ha sido una tarea fácil. Por el interés y la gran cantidad de hechos que contiene cada una de las tres partes del libro para comprender al pueblo igbo y las consecuencias de la colonización impuesta por la fuerza,  de un pueblo sin tener en cuenta su visión del mundo, sus valores, sus creencias, la organización social y económica que la sustenta.
En el vivo debate que se suscitó en el grupo se reflejaron temas muy interesantes:
·         Es una sociedad cerrada en sí misma que cree que todo lo que viene de fuera es malo.
·         Predomina una identidad colectiva – la identidad del clan por encima de la individual

·         El libro ayuda a reflexionar sobre la necesidad de revisar de qué forma se podria  transmitir el progreso sin someter a los pueblos primitivos.

·         El texto ha logrado el objetivo del autor: quiere que el mundo conozca las raíces de África, porque no hay documentos allí que permitan conocerla. Que se conozca tal y como es con sus valores y sus defectos. Lo narra con objetividad, de forma desapasionada, en tercera persona.

·         Está maravillosamente escrito, tiene la belleza de la narración oral y la oscuridad de las sociedades rurales.

·         Muy bien tratado a nivel literario y a nivel filosófico.

·         La lectura del libro ha enriquecido nuestro conocimiento de África y nos ha motivado a seguir profundizando en ese conocimiento con la lectura de otros libros de Achebe y también se hizo la propuesta de conectar con el club de lectura que lee sobre temas africanos para compartir esta experiencia.


Por último es necesario resaltar el contenido del prólogo en el que se hace un atinado análisis de todo su contenido,  de los objetivos que el autor se proponía y lo que ha supuesto tanto para el pueblo africano como para Occidente.

Compartimos la opinión de la autora del prólogo, la obra de Achebe ha sido muy importante tanto desde el punto de vista literario, ya que muchos novelistas africanos pudieron encontrar en las obras de Achebe el espacio imaginario para sus propias obras; como desde una perspectiva ética y filosófica para transformar la mirada de los africanos sobre sí mismos, y la mirada del resto del mundo con respecto de África. Ha alcanzado uno de sus deseos más transcendentales: “ayudar a los propios africanos a recuperar la fe en ellos mismos y superar los complejos años de denigración y auto desprecio.

Marta Sofía López dirige palabras muy duras hacia el mundo occidental, afirma que como sigue necesitando para mantener su estructura socioeconómica de los recursos materiales y humanos de África, no ha tomado medidas de apoyo para la independencia y el desarrollo de los pueblos africanos, por el contrario ha apoyado gobiernos nefastos para seguir manteniendo el subdesarrollo y ha contribuido a minar las propias fuerzas sociales, económicas y espirituales de dichos pueblos. Termina su prólogo diciendo que gracias a la obra de Achebe y de otros autores africanos, las historia de África ya no está solo narrada desde el punto de vista de los pueblos “civilizados.

GLORIA ESPINILLA



REFRANES Y PROVERBIOS EN “TODO DE DESMORONA”




Un hábito común en todas las civilizaciones es la utilización, tanto en el lenguaje oral como en su representación literaria, del uso de refranes, proverbios y frases hechas.
En el caso de “Todo se desmorona” es tan evidente dicho uso que incluso podríamos compararlo con el que Sancho –tipo aficionado a los refranes donde los haya– hace en “El Quijote”.

He aquí algunas muestras sacadas de la obra de Chinua Achebe:



“ Si un niño se lava las manos podrá comer con los reyes.”
Si un hombre se esfuerza puede conseguir lo que se proponga.

“Cuando brilla la luna, hasta al lisiado le entran ganas de dar un                                        paseo”
En momentos de fiesta hasta los viejos recuerdan su pasada juventud.
                   
 “Un sapo no corre de día sin que haya una razón”
Viene a decir que nadie corre ningún riesgo sin una buena motivación.

“Una vieja se siente incómoda cuando se mencionan huesos secos                                  en un proverbio”
A nadie le agrada que se hable de algo relacionado con algún defecto propio.

 “Cuando se mira la boca de un rey nadie diría que ha mamado alguna                               vez del pecho de su madre”
Denuncia que mucha gente importante oculte, o trate de ocultar, sus orígenes.

 “Al pollo que se convertirá en gallo se le nota ya el día que rompe el                                cascarón.”
Algunas personas, para bien o para mal, ya muestran sus inclinaciones desde muy              pequeños.

 “Cuando la vaca come hierba, las terneras no apartan la vista de su                                 boca.”
Relacionado con aquellos que saben aprender de la experiencia de los mayores.

“ Si un dedo tiene aceite mancha a los demás.”
Relacionado con las malas compañías.

 “Hay forasteros que lloran más fuerte que los familiares del difunto.”
Dedicado a aquellos que siempre quieren ser “el niño en el bautizo, el novio en la                  boda   y el difunto en un funeral.”

 “Nunca te cites de madrugada con hombre que ha tomado nueva                                    esposa”
Sobre la puntualidad de ciertas personas.

“Eran hombres que vendían el machete y llevaban la vaina al combate.”

Referencia a hombres como aquel Abundio que vendió el coche para comprar                      gasolina.

JUAN CUERDA