lunes, 20 de julio de 2020


ADIÓS A JUAN MARSÉ

Ofrecemos aquí una síntesis de lo publicado por EL PAÍS sobre el autor que se nos acaba de ir.

 El novelista ha fallecido este domingo en Barcelona a los 87 años, pero su legado literario es uno de los más destacados de la España del siglo XX con sus historias sobre una sociedad en evolución desde el tardofranquismo a la democracia.

Estos son algunos de los fragmentos de las entrevistas que el autor catalán concedió a lo largo de su carrera:

“Me hice escritor porque tengo un desajuste con la realidad que me rodea, mi país, mi ciudad, mi época… Eso me lleva a encontrar en la literatura un mundo de experiencias que no he tenido, pero que he soñado”, explicaba Juan Marsé en 2008 al recoger el Premio Cervantes

 “Como me aburría mucho en la mili, escribía un montón de cartas”, explica Marsé en el programa `Imprescindibles’ de TVE que dedicaron a su carrera, que se emitió el 6 de marzo de 2015. Precisamente, de unas cartas que se escribió con una chica con la que mantuvo una relación (en las que recuerda momentos vividos con ella en su casa y en el barrio) nació su primera novela Encerrados con un solo juguete (1960).

En 1959, Marsé se mudó a París. Allí estuvo viviendo hasta 1962 y trabajó de traductor y profesor de español. “Hice una vida en París que muy poco tiene que ver con esa idea que tiene la gente del escritor en París o del intelectual en París”, confesó Marsé en una entrevista emitida en 1979 en el programa ‘Encuentros con las letras’ en TVE. Una época en la que el novelista catalán confiesa que fue incapaz de escribir nada, aunque allí se le ocurrió el título de Últimas tardes con Teresa, una de sus novelas más populares que se publicaría un par de años después de su regreso a Barcelona.

Últimas tardes con Teresa se publicó en 1966 y se ha convertido en una de las obras más conocidas de Marsé. En 1984, Gonzalo Herralde llevó al cine la novela con la ayuda del escritor catalán. Ese mismo año, con motivo del estreno de la película, Marsé explicó la historia de Pijoaparte, el protagonista de la novela, en una entrevista al programa Informe Semanal en TVE: “Es una persona que intenta abrirse camino en una sociedad, en un medio cultural que le es completamente ajeno por la lengua, por las costumbres sencillamente”.

“La única verdad o autenticidad de una obra literaria está en la obra, es decir, en la capacidad de ser convincente en el sentido de creíble”, explicaba Marsé en una entrevista en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona en febrero de 2012. Para el autor catalán la novela era “el arte más libre que existe probablemente”, y la única norma para él era que el relato fuera verosímil para el lector.

En 2005, el escritor abrió las puertas de la biblioteca de su casa al programa ‘Estravagario’: “Tengo la biblioteca completamente desorganizada, no me ha dado tiempo. Debería incluso hacer una limpieza de libros”. Unos libros que, como explica en esa entrevista, en muchas ocasiones terminaba donando a la biblioteca barcelonesa que lleva su nombre en el barrio de El Carmel. “En realidad los libros no están para estar ahí parados donde los ves. No acaba de gustarme eso de los libros ahí parados”, explicaba el autor catalán para quien los libros existían para ser “leídos, usados e incluso anotados”.

BIBLIOGRAFÍA  ESENCIAL DEL AUTOR.
Encerrados con un solo juguete (1960, Seix Barral)
Últimas tardes con Teresa (1966 Seix Barral), Premio Biblioteca Breve.
La oscura historia de la prima Montse (1970, Seix Barral).
Si te dicen que caí (1973, Novaro), Premio México de Novela.
La muchacha de las bragas de oro (1978, Planeta), Premio Planeta.
Un día volveré (1982 Plaza & Janés).
El amante bilingüe (1990, Planeta), Premio Ateneo de Sevilla.
Rabos de lagartija (2000, Plaza & Janés), Premio de la Crítica y Premio Nacional de Narrativa.
Canciones de amor en Lolita’s Club (2005, Lumen).
Caligrafía de los sueños (2011, Lumen).




jueves, 18 de junio de 2020

LITERATURA TAMBIÉN EN EL CONFINAMIENTO


Ahora que tenemos tiempo de sobra para leer y para escribir…y que afortunadamente  nuestra mente no está recluida, ni encerrada, ni aislada…los miembros de nuestro club comparten sus lecturas, en tiempo de confinamiento con quien se acerque a este blog. Nos servirán, como material básico, para nuestros futuros encuentros físicos en la Biblioteca. ¡Cuánto podremos expresar de lo que estamos viviendo…!Y todo convertido en literatura: poemas, expresión de vivencias personales,  diarios de esta pandemia… y hasta cuentos de alguna abuela a sus nietas para que este hueco sentimental no haga mella en este amor único de nietos y abuelos. Animaos todos. Eso sí , no seáis muy extensos.

domingo, 7 de junio de 2020


EL CONFINAMIENTO  DE  
ANA FRANK
Últimamente se han colado en nuestro vocabulario, con demasiada frecuencia, palabras y frases repetidas hasta la saciedad: Confinamiento, desconfinamiento, escalada, desescalada, volver a la normalidad, la nueva normalidad, ya nada será como antes…

Nos dijeron hace casi tres meses “Quédate en casa” y no nos podíamos hacer a la idea de lo que nos estaba pasando pero  nos fuimos adaptando a esta situación inédita.
Creo que cada uno vive su encierro como puede, según el propio microcosmos que es cada individuo. Todos los estados de ánimo son posibles: desde el hastío y aburrimiento, a la creatividad y solidaridad. Pero en general, hay que reconocer, que  lo vivimos con bastantes comodidades. Podemos salir a la calle aunque sea con limitaciones. Contamos con medios de comunicación generalizados: periódicos, radio, televisión, móviles que nos permiten  contactos mediante  los que buscamos afectos, más que nunca, e incluso  más allá de lo habitual, interesándonos de cómo otros  sobrellevan el momento.
Es cierto que muchos de nosotros hemos estado en un carrusel de emociones: hemos pasado miedo, algunos mucho- porque han sufrido esta terrible enfermedad- hemos llorado por los que se han ido, no hemos podido expresar, como estamos habituados, nuestros afectos más profundos, quizás la depresión haya acompañado a más de uno… y seguimos anhelando lo que hemos perdido en estos meses. Nos lamentamos con expresiones como: “Nos han robado la  primavera, los abrazos, las reuniones familiares…
Aunque ya se ve la luz al final del túnel en el que aún estamos, noto desazón como si se quisiéramos quemar las etapas que quedan.
Y haciéndome estas consideraciones estaba yo, cuando volví los ojos a  un libro que lleva años en mi biblioteca:
EL DIARIO DE ANA FRANK
No pretendo resumir esta obra  porque creo que es sobradamente conocida. Me voy a centrar en hacer una aproximación, necesariamente superficial, de cómo vivió el confinamiento su protagonista.

Ana Tuvo que soportar un encierro de dos años junto a sus padres, su hermana Margot y cuatro personas más de otra familia.
Se trasladaron a su escondite  andando, sin maletas, para no llamar la atención, con todos los vestidos puestos que podían. Algunos amigos les daban lo necesario para subsistir accediendo a su escondite a través de una entrada oculta detrás de una estantería
De familia judía, fueron de Alemania a  Ámsterdam huyendo de la persecución de Hitler. Allí, después de un tiempo, también se pusieron mal las cosas para los judíos. Así que  tuvieron que esconderse prácticamente en un zulo. En él permanecieron desde el 14 de junio de 1942 al 4 de agosto de 1944 en que fueron trasladados al campo de concentración Auschwitz. Ana acabó sus días en Bergen-Belsen Allí moriría de tifus, precisamente una enfermedad infecciosa, tenía 15 años. Le tocó experimentar, tan joven, la barbarie nazi.
El suyo fue un terrible confinamiento. Tuvo que recomponer su vida. Se agarró, como  nos ha ocurrido a muchos en este Covid-19, a los libros. "Las personas libres jamás podrán concebir lo que los libros significan para quienes vivimos encerrados", escribió en su cuaderno
Su padre le había regalado un diario poco antes de este encierro al que bautiza como "Kitty" y que, según ella misma, a partir de entonces, sería   su mejor amiga.
En él, comienza a escribir todo lo que le ocurre a ella y a su familia así como sus pensamientos. Como siempre había soñado con ser escritora, comienza a redactar cuentos y citas que copia de los libros que lee. De esta forma, la escritura se convierte en la principal aliada de Ana. Pero tiene dudas al respecto:
 
“Más adelante, ni yo ni nadie va a estar interesado en leer las reflexiones de una niña de 13 años. ¡No importa! Quiero escribir”

Ella denominó a su cuaderno: “La casa de atrás” luego ha pasado  a la posterioridad como “El diario de Ana Frank”  dejando, sin saberlo, un inmenso legado a la Humanidad. El libro fue editado en 1947
El Diario es una obra que describe el paso de una joven de la niñez a la adolescencia y de la adolescencia a la madurez en unas circunstancias extremas.
“Anhelo montar en bici, ver gente, sentirme libre”, escribió tras dos años de encierro, tenía 15 años. Obviamente nuestro encierro por el Covid-19 está a mucha distancia de lo que Ana Frank vivió. Cuando ella hablaba de que estaba “rodeada de peligros y oscuridad” se refería a algo mucho más siniestro y atroz que el covid-19. Nuestra desescalada será camino de una libertad aunque con precauciones.  Su desconfinamiento fue por la Gestapo y para terminar como todos sabemos.
Nuestro encierro, también ha dado cabida a la soledad, tan temida, necesaria y querida, incluso, por algunos. Esos momentos en que  eres sólo tú y tu esencia pueden ser una puerta abierta para que dejes de mirar al exterior, lleno de estímulos y navegues por tu interior. Un ejercicio de autoconocimiento imprescindible en el desarrollo personal.
Ana Frank aprovechó el micro entorno que le rodeaba para hacer una revisión de su vida mostrando una gran capacidad  de introspección, impropia de su edad, dando como resultado una mejora personal, dejando atrás un yo adulterado por el siempre condicionante mundo exterior.
Así se expresa en los días finales del Diario: “Cuando me pongo a pensar en la vida que llevaba en 1942, todo me parece tan irreal. Esa vida de gloria la vivía una Ana Frank muy distinta de la Ana que aquí se ha vuelto tan juiciosa. Una vida de gloria, eso es lo que era. Un admirador en cada esquina, una veintena de amigas y conocidas, la favorita de la mayoría de los profesores, consentida por papá y mamá, muchas golosinas, dinero suficiente… Veo a esa Ana Frank como a una niña graciosa, divertida, pero superficial, que no tiene nada que ver conmigo … Ahora examino mi propia vida y me doy cuenta de que al menos una fase ha concluido irreversiblemente: la edad escolar, tan libre de preocupaciones y problemas, que nunca volverá. Ya ni siquiera la echo en falta: la he superado. Ya no puedo hacer solamente tonterías; una pequeña parte en mí siempre conserva su seriedad”
¿Saldremos los del Covi19 fortalecidos en lo mejor de nosotros mismos cuando acabe la desescalada?
No fue su transformación de un día para otro. A lo largo de los dos años de encierro, mantiene una lucha consigo misma para limar las aristas de su carácter que hacen que choque, con frecuencia, con algunos de los  que la rodean
En el caso de nuestra autora, su introspección se intensifica sobre todo en torno al tema de la libertad y de la propia personalidad. Pretende ser ella misma y construir una vida con valores
“Me angustia más de lo que puedo expresar el que nunca podamos salir fuera, y tengo mucho miedo de que nos descubran y nos fusilen”
“Yo sé lo que quiero. Tengo un objetivo, una opinión; tengo una religión y un amor. Quiero ser yo misma. Con esa me basta y me sobra
“No quiero haber vivido en vano, como la mayoría de la gente. Quiero ser útil, llevar alegría a los demás, incluso a los que no conozco. Quiero seguir viviendo, incluso después de la muerte”
Lo que sigue es un grito lleno de desesperación por el mundo que ha perdido con el encierro:
Tengo la sensación de ser un pájaro enjaulado al que le han cortado las alas y que, en la más absoluta negrura, choca contra los barrotes de su estrecha jaula, al querer volar…deambulo por las habitaciones, bajando y subiendo las escaleras... Oigo una voz dentro de mí que me grita: ¡Sal fuera, al aire, a reír! Ya ni le contesto; me tumbo en uno de los divanes y duermo para acortar el tiempo, el silencio, y también el miedo atroz, ya que es imposible matarlos”
Tendemos a sortear los sentimientos negativos, en situaciones difíciles, pero éstas nos dan la oportunidad de aprender  a vivirlos. Nuestra joven autora se reconstruye por dentro potenciando su singularidad y activando sus  capacidades con una  mirada esperanzadora.
 “Esta crueldad también pasará”.
No pienso en toda la miseria sino en toda la belleza que aún permanece.
Mientras puedas mirar al cielo sin temor, sabrás que eres pura por dentro y que, pase lo que pase, volverás a ser feliz.
Cuando Ana escucha en la radio que, después de la guerra, recopilarán los diarios decide reescribir el suyo, con miras a una posible publicación. Su gran sueño: convertirse en una famosa escritora o periodista.
 “Anoche, por Radio Orange, el ministro Bolkestein dijo que después de la guerra se hará una recopilación de diarios, cartas relativas a esta guerra. (…) Imagínate lo interesante que sería editar una novela sobre   ”¡la Casa de atrás!” Diario, - 29 marzo 1944-

El 5 de abril de 1944 se expresa así:
“Debo seguir estudiando para no ser ignorante, para progresar, para ser periodista, porque eso es lo que quiero ser. Me consta que sé escribir. Algunos cuentos son buenos; mis descripciones de la Casa de atrás, humorísticas; muchas partes del diario son expresivas, pero... aún está por verse si de verdad tengo talento.”
 Valora la educación que le han dado sus padres y tiene muy clara su vocación de escritora:
No quiero haber vivido para nada, como la mayoría de las personas. ¡Quiero seguir viviendo, aun después de muerta! Y por eso le agradezco tanto a Dios que me haya dado desde que nací la oportunidad de instruirme y de escribir, o sea, de expresar todo lo que llevo dentro de mí. Cuando escribo se me pasa todo, mis penas desaparecen, mi valentía revive. Pero entonces surge la gran pregunta: ¿podré escribir algo grande algún día? ¿Llegaré algún día a ser periodista o escritora? ¡Espero que sí, ay, pero tanto que sí!”… Porque al escribir puedo plasmarlo todo: mis ideas, mis ideales y mis fantasías”
Es una pena comprobar que el confinamiento de esta joven, que tantas esperanzas tenia puestas en su futuro, terminara en el terrible holocausto que nunca tuvo que haber existido
Pero, como predijo, sí ha conseguido  seguir viviendo aun después de muerta y vivir en la memoria colectiva de la Humanidad.
Además del Diario, Ana Frank es autora también de  una colección de relatos titulada Cuentos del escondite secreto.
Os recomiendo la relectura de su Diario. Hay tragedias que no hay que olvidar para que nunca se repitan.
ISABEL Gª FERNÁN






jueves, 21 de mayo de 2020


DIARIO DE LA PESTE. Daniel Defoe.

Todos conocemos a Daniel Defoe como autor de Robinson Crusoe pero creo que, no tantos, como autor de su obra de madurez: EL DIARIO DE LA PESTE,  escrita en 1722.

Es un libro, no al uso, está a caballo entre el periodismo de investigación y la novela histórica. Efectivamente, Defoe es un adelantado a su tiempo en ambas formas de escritura. Al comenzar su lectura, crees que tienes ante ti un reportaje periodístico de la peste Bubónica que asoló Londres en 1665.

Como fuente principal utilizó los diarios de un tío suyo, que estuvo presente  en el Londres de la epidemia. También recopiló información variada de diversa procedencia como tratados de divulgación médica sobre la peste. A todo este material le da una forma narrativa que está entre lo novelesco y lo periodístico. Hay críticos que consideran El Diario de la peste como la primera  novela histórica por cuanto narra hechos ocurridos más de cincuenta años atrás.

La obra se presenta como una especie de guía pormenorizada de cómo se desarrolla la plaga en Londres y cómo se comporta la población cuando se han disparado las alarmas. Es como un espejo, 350 años después, de los hechos relatados.

Me llama poderosamente la atención el paralelismo que se puede establecer entre esa epidemia y la que estamos padeciendo en el 2020.Bastaría considerar las diferencias de la evolución de la Humanidad  en aspectos económicos, industriales, tecnológicos, desde aquel 1665 hasta hoy, para constatar que el ser humano y sus sociedades reaccionan de forma similar en situaciones de gran tragedia, como lo es una pandemia.

Se dieron instrucciones sobre:

*Intento de huida de las ciudades contaminadas: “La ciudad se quedó casi despoblada…Mientras los ricos se embarcaban en navíos, la clase pobre se refugiaba en embarcaciones pequeñas…fue mal negocio el ir de acá para allá porque la infección azotó e hizo terribles estragos. La miseria era deplorable en los barrios marineros y digna de la mayor conmiseración.”

* Aislamiento de enfermos: Los jueces cerraron muchas casas de infectados poniendo estricta vigilancia; así se consiguió amainar la peste. Disminuía más en los barrios en que se había actuado precozmente.

*Confinamiento. ”La gente andaba de un sitio a otro y eso transportaba  en la ropa la peste… así, pues, se cerraron las tiendas, las casas de juego, las tabernas, el teatro, las salas de baile y de música… Londres se había convertido en el sitio más terrible del mundo”

*La prohibición de traslados fuera de la casa contaminada:”La tristeza y el horror se instalaron en las mentes de la gente común. Ante sus ojos, solo la muerte… Cada habitante cuidaba de él y de su familia como en situación de sumo peligro… Londres entero lloraba”

*Entierros, sin acompañamiento. ”Muchos se fueron de este mundo sin que nadie lo supiera y sin que los registros  de mortalidad los tomaran en cuenta…No era posible creer en las cifras porque la situación no era la indicada para llevar un registro estricto”

*Limpieza de las calles y recogida de basuras.

Se nombraron funcionarios para ayudar a controlar la enfermedad:

 Inspectores, guardianes, investigadores sobre las muertes, cirujanos que hacían informes sobre la enfermedad. Enfermeras a las que se imponía, luego, la cuarentena de 28 días.

La medicina.

 “El Lor Mayor designó medios para aliviar a los enfermos pobres. Ordenó al colegio de médicos la publicación de instrucciones acerca de remedios baratos, así no se amontonarían ante los dispensarios”

Heroicidad de los médicos: “La crudeza de la enfermedad, cuando llegaba a lo más alto, era devastadora…Desafió a la medicina, hasta los médicos fueron atrapados por ella, con sus protectores sobre la boca, y caían muertos por cuidar a los demás, destruidos por el enemigo contra el que luchaban en otros cuerpos. Tal fue el caso de algunos eminentes…Aventuraron sus vidas tanto como para perderlas. Se esforzaron en hacer el bien y salvar la vida de los otros”

El relato es minucioso, lleno de viveza, casi hiperrealista. Parece vivido en primera persona cuando obviamente no lo es. Defoe tenía cuatro años cuando ocurrió la pandemia. Es, por tanto, una recreación, una novela de no ficción. Mezcla anécdotas, presuntos testimonios y pequeñas historias que se van concatenando.

Son curiosas las tablas que inserta de los muertos de cada parroquia.

El autor te introduce en una montaña rusa de emociones. Es una indagación sobre la psicología colectiva. Se plasman gestos de solidaridad, abnegación, sacrificio y también aparece el egoísmo y la cobardía. Pone, ante el lector el miedo y hasta  el terror, de los habitantes de la ciudad cuyo instinto de supervivencia llevó, a algunos, a mostrar sus mayores vilezas.

Anota el autor, la causa, para él, de que la pandemia se extendiera tan rápidamente” A menudo he pensado de qué modo, en los comienzos del azote, todo el mundo se hallaba desprevenido y cómo el desorden que siguió y que habría de cobrarse tantas víctimas provino, en parte, del hecho de no haber tomado a tiempo las medidas necesarias, tanto en el caso de la administración pública como en el de los particulares” y añade :”Espero que esto sirva de experiencia a las nuevas generaciones”

Cuando la malignidad de la epidemia se fue debilitando y las victimas mortales decrecieron, “El pueblo corría hacia el peligro, abandonando precauciones y cuidados, confiados en que la enfermedad no los alcanzaría…se abrieron las tienda, la gente iba y venía por las calles”

Pero se constató que la infección se conservó en seres aparentemente sanos y que la transmitían a otros con los que se habían relacionado, sin que unos ni otros lo advirtieran. Esto asustó mucho a la población e hizo que se tomaran medidas que sirvieran de protección.

“La peste azotó a los pobres de manera terriblemente violenta y esto sumado a la miseria de su situación fue la razón por la que murieron en masa

La caridad se puso de manifiesto en la sociedad londinense: “Grandes cantidades de dinero recibieron las autoridades para la asistencia y el alivio de los enfermos pobres…Un elevado número de particulares distribuyeron dinero, día a día, para socorrer a los infelices…Piadosas damas  distribuyeron limosnas y visitaban familias enfermas afectadas”

Es muy impresionante la descripción que hace el autor de como muchas personas, ante el horror vivido, quedaron psicológicamente destruidas: “familiares de los muertos llegaron a perder la cabeza…Después vino la época de la estupidez y el aturdimiento sin saber qué hacer.

Un cuadro, casi insoportable de leer, es la relación angustiosa de madres e hijos en condiciones tan penosas y miserables.

“Cuando se advirtió el fin de la pandemia una sonrisa de júbilo reinaba en el rostro de cada cual. Tal fue la dicha del pueblo que la vida parecía salir de la tumba”

Leyendo esta obra, no puedo menos de tener presente una frase que oigo con frecuencia en mi entorno: “Cuando esto pase ya no va a ser nada igual” dándole un sentido positivo a nuestros  posicionamientos ante el mundo material, la naturaleza, relaciones, actitudes…

Así pensaba Defoe, a este propósito, en la situación de aquella epidemia creyendo que ”La visión de la muerte próxima o de un mal que lleva en si la amenaza de la muerte, libraría a nuestro humor de los malos gérmenes, borraría las animosidades que existen entre nosotros y nos llevaría a ver las cosas con otros ojos… pero cuando el terror de la epidemia  disminuyó, las cosas volvieron a su curso ordinario, tan poco deseable…Cuando la enfermedad pasó, también disminuyó el espíritu de caridad y las cosas retornaron a su antiguo cauce”

Así termina Daniel Defoe esta obra:

“Una terrible peste hubo en Londres
 En el año sesenta y cinco
Que arrasó con cien mil almas
¡ Y sin embargo estoy vivo!

Me ha gustado encontrarme con esta obra, justo en este momento.

ISABEL Gª FERNÁN

domingo, 10 de mayo de 2020


VISTO Y OÍDO A LO LARGO DEL CORONAVIRUS 2020

Aquí dejo pequeñas perlas y lágrimas, procedentes de diversas lecturas de prensa y otros medios. Son también mi propio punto de vista

1. El aislamiento de los ciudadanos ha sido eficaz, fuera tardío o no. El riesgo no ha quedado atrás, por eso el confinamiento se mantiene.

2. El futuro de la salud y de la economía dependerá de cómo se articule ahora la vuelta a la actividad así como del grado de colaboración entre fuerzas políticas y Administraciones.

3. El comportamiento de muchas personas, durante este periodo, nos han permitido darnos cuenta de lo hermosa que es la Humanidad.

4. También de las plagas y epidemias aprendemos dos cosas importantes:
      *Que el miedo a la muerte es universal y produce en el ser humano un sentimiento de solidaridad al notar que no estamos solos.
        * En  esta situación “quienes  tienen miedo suelen vivir más tiempo”

5. Sin la certeza de que la próxima pandemia no nos pillará sin los deberes hechos, será muy difícil recuperar la credibilidad y la confianza en las políticas públicas”En estos tiempos de turbulencia, nadie puede darse el lujo de elegir sus propios retos. El destino y la historia deciden por ti”

6. BUEN TIEMPO PARA LEER
“Leer para escribir, escribir para pensar,pensar para vivir” (Elias  Canetti)
Podemos sentirnos privilegiados, en estos tiempos complicados, por poder leer y seguir viviendo. Al tiempo que dedicamos un recuerdo afectuoso a todos aquellos familiares, compañeros y amigos, que no han podido superar la Pandemia: Ellos la leyeron su último libro.

7. “EL ARTE ES UNA HERIDA , HECHA LUZ”- George Braque-
¿Qué podemos hacer con las heridas que la vida nos causa, sino intentar convertirlas en luz para que no nos destruyan?

8.” LA CORUÑA”- Manuel Rivas-
“Donde hay buen pan, hay librerías”
“Una ciudad musical que siempre tuvo fama de dormir de pie”

9. EL CORONAVIRUS Y LA CULTURA.A los ciudadanos se nos reconoce, por parte de la Constitución, el derecho a la salud- cultivo del cuerpo- y el derecho a la cultura-cultivo del espíritu- y al Estado, la obligación de garantizar el acceso de los ciudadanos a ambos. La crisis ha forzado al Estado a suspender temporalmente nuestro acceso a la cultura a cambio de mantener un estado de salud aceptable. Ahora, levantadas las barreras, ciudadanos e Instituciones nos agrupamos en dos bandos: los que corren para llegar los primeros y los que deciden recorrer el camino con prudencia y paciencia.

10. CONFINAMIENTO CON LO JOVENES.

     * Delphine de Vican- escritora- “Es muy difícil ser padre,  ninguno es perfecto. Lo que transmitimos a los hijos es la manera de asumir nuestros fracasos. He comprendido que los dolores que no se atienden, no cicatrizan. Creo que la herida mayor de la infancia es no haber sido amado. Es muy difícil sobreponerse a la falta de amor" En situaciones difíciles, como la que vivimos, aflora la formación humana  que hemos transmitido a nuestros jóvenes.

       * J.L.Rodriguez Zapatero." Me gustaría, mirando al pasado, que los jóvenes aprendieran la lección de convivencia, de defensa de los Derechos Humanos,la tolerancia y que cualquier planteamiento político cabe en democracia, defendido democráticamente”

11. CORONAVIRUS FUERA DE NUESTRAS FRONTERAS.

Muy variadas opiniones existen, en relación con la evolución del coronavirus en otros países, dependiendo del aspecto que se mire y de los principios democráticos que constituyen la base de cada uno.

                *EL PAPA FRANCISCO. Ha intervenido en varias ocasiones, en sus homilías, durante el actual periodo, siempre poniéndose al lado de los más necesitados. Así ha solicitado:
 - Solidaridad en la Unión Europea para aliviar la deuda que martiriza los presupuestos de algunos países, echando mano de soluciones innovadoras”
 - A pedido y ha hecho oraciones  por los gobernantes que deben tomar decisiones importantes sobre algunas medidas, para que se sientan acompañados.

Esta actuación ha dado origen a un asedio internacional al Papa, por parte de los sectores ultras de la de la derecha Política Mundial, incluidas algunas Conferencias Episcopales. Aquí se ha alzado la voz de VOX, denominándolo “ciudadano Bergoglio” para desautorizar su opinión a favor de una posible renta universal.

La pobreza en América Latina

Según la escritora argentina Beatriz Sario, “America Latina es un continente de hambre y violencia desde antes de la llegada del virus. Y sus dirigentes, muchas veces, son cómplices de la desigualdad económica y la debilidad de las Instituciones…El daño que está causando la epidemia en los distintos países depende de la situación social, sanitaria y económica que ha encontrado en cada uno de ellos…Al Coronavirus puede haberlo enviado el diablo, pero los hospitales y los servicios sanitarios son obra de los hombres, como también lo son los suburbios superpoblados y las villa-miserias…América Latina quedará más herida allí donde no logró ganarle a la pobreza"

12. EL SEXO DESPUÉS DEL CORONAVIRUS.  La sexóloga Laura Moran manifiesta que  una de las emociones que peor llevamos los seres humanos es la incertidumbre. De ahí nacen las dudas sobre nuestros comportamientos sexuales. A saber:
_ Cómo vamos a compartirlo? Sexo con mascarillas? Aunque tienen sus fans no es lo más frecuente.
- ¿será seguro? Aunque no hay evidencia científica de que el Coronavirus pueda contagiarse por transmisión sexual, existe gran dificultad para practicar “Sexo presencial” manteniendo la distancia de seguridad prescrita.

Por todo ello, es muy probable que el miedo al contagio fomente muy mucho las prácticas con la juguetería erótica y el amor propio.

13. ECONOMIA Y CORONAVIRUS.

 Según el filósofo y periodista italiano Paolo  Flores d´Arcais: “No se pueden poner en el mismo plano el problema de la salud y el de la economía. Hay situaciones en que uno de los dos debe ser sacrificado…Debía haber sido confinado todo- excepto lo esencial- desde el momento de la aparición del virus, pero, hasta que el miedo lo invadió todo, las medidas necesarias eran absolutamente impopulares e inaceptablesPara resolver los graves problemas económicos presentes, es necesario una transparencia total de la riqueza. Si existe hoy día, una tecnología capaz de detectar los contagios, también la hay capaz  de detectar el fraude. Es intolerable la existencia de cuentas cifradas,   sociedades ocultas y blanqueo de dinero y debe perseguirse la corrupción y la evasión fiscal de grandes fortunas”

No deberíamos decir ni aceptar eso de que “estamos todos en el mismo barco” Si acaso estamos en el Titanic, y ya sabemos lo que pasó: murieron muchísimos más de la tercera clase porque todos los botes disponibles fueron ocupados por los de la primera clase.

MANOLO JIMÉMEZ



EXTRAMUROS

Jesús Fernández Santos (Madrid 9/11/1926 – 2/6/1988)


“Uno NO es de la ciudad o la región en la que nace, sino de allí en donde se vive, y en tal sentido yo he pasado gran parte de mi vida al pie de la raya que separa León de Asturias, yo nací en Madrid, pero soy producto de una emigración…Soy hijo de una familia de la burguesía media, como la mayor parte de los novelistas de mi generación, una clase sin muy clara conciencia política. Una burguesía más modesta que la de nuestros días”…(En sus propias palabras)
Perdió muy niño a su madre y su padre se hizo cargo de él y de sus tres hermanas. Estudió los primeros años en los Hermanos Maristas y la Guerra Civil la pasó confinado en Segovia con su familia. Ya de regreso a Madrid, cuando apenas había cumplido los catorce años, muere su padre. Con dieciocho años se matricula en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid, en donde coincide con Carmen Martín Gaite, Rafael Sánchez Ferlosio, Ignacio Aldecoa y su mujer, Josefina…En sus años universitarios, dirige el TEU (Teatro Experimental Universitario) junto a Florentino Trapero y Alfonso Sastre, representando incluso una de sus obras, “Mientras cae la lluvia”…A finales de los años cuarenta se matricula en la Escuela Oficial de Cine (Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas entonces) y allí coincide con Carlos Saura, José Luis Borau y Mario Camus…Su pasión por el cine, el documental y la recién estrenada TV. lo comparte con su intensa actividad literaria, siendo en ambos campos un concienzudo trabajador, documentado investigador y exigente innovador empeñado en recupera el legado que nos dejaron nuestros clásicos.
Su producción literaria sobrepasa la veintena de títulos: novela, relato y ensayo, y juegos con el lenguaje poético; muchos de ellos alcanzaron los mejores premios literarios de la época. “Extramuros”, obtuvo el Nacional de Literatura en 1979, al año siguiente de su publicación.
Sus primeras obras se impregnan del espíritu literario de su grupo, la Generación del Medio Siglo, con la voluntad de reflejar la realidad española de la posguerra, marcada por una estética poética, y el conocimiento realista del mundo en el que vivían…
“Extramuros” llega ya en el periodo de madurez, labrado por un trabajo constante en el conocimiento del Lenguaje: su sencillez, su agilidad, los diálogos cortos y agudos, los silencios interiores y las descripciones precisas, detallistas y plásticas. Todas las aportaciones críticas apuntan a concederle el título de una obra única y excepcional.
Debí leerla entre 1985/86, y la recuerdo con interés pero sin acordarme de ella. En el silencio de esta “encerrona”, creo que su recuerdo perdurará…
“Extramuros” se sitúa históricamente en algún momento del reinado de Felipe II, aunque no hay fechas. El marco es una España que está asociada a la guerra bajo la protección de una religión cerrada e inculta, protectora y protegida por los nobles que castigan al pueblo para dar gloria al Rey que habita muy lejos…y una Justicia que delega en la delación y el silencio: la Santa Inquisición. En una ciudad sin nombre, en un lugar de la Castilla medieval y feudal, en un monasterio que se cae a pedazos, abandonado de su protector por años de sequías y epidemias, de hambre y de frío, un grupo de mujeres, hijas de familias pobres o empobrecidas, sobreviven sin apenas substancias que llevarse a la boca, y entregadas a la oración y la obediencia de una “priora” inculta y soberbia…y en donde dos mujeres jóvenes encuentran el amor…un amor ilimitado, sin fronteras, ni físicas, no sociales, si religiosas…un amor en el tormento y la tortura, en el silencio…un amor hasta la muerte.
La debilidad del hambre genera en una de ellas sueños místicos, y ayudada por su amiga y amante fingen un milagro: la aparición de llagas en las manos de la mística… La “santa”, la que va a cambiar sus vidas y la vida del convento, y la del pueblo que la ensalza y la sigue, y cree y espera de ella la salvación…pero llega el “poder”, la ambición del poder en la hija del protector y todo salta por los aires…La Santa Inquisición hace el resto. Tras un larguísimo silencio, en castigo, las conducen a regresar al monasterio, vacío ahora, para pedir perdón públicamente al pueblo. El orgullo se lo impide…y un día triste muere disfrazada de lo que no pudo ser, Su amiga, su amante, su esclava, esperará la muerte junto a ella.
Contada en primera persona, la belleza del lenguaje consigue que esta historia tan real y tan cruel, resulte hermosa, interesante, atemporal…Viva.
“Miserable de mí, polvo de nada, más infeliz que todas, abandonada, sola, sin otro amparo que su recuerdo y mi aflicción, recogidos por mí en el corazón, en el antigua desván de mi memora”… (pag. 93)
“Señor, en que duro destierro me tienes, con qué miserias me castigas en esta soledad hostil a que estoy condenada. Los días se suceden más allá de los muros de mi celda, en patios y pasillos, en la ciudad que un día atravesé poblada de jardines y alamedas. Aquí en cambio la luz apenas llega sino a través de esa ventana ruin más allá de la cual van y vienen pisadas, no sé si hacia el cadalso o la esperanza”…(pag.151)
¿NO SUENA A POESÍA?...

PEPA SIRVENT