viernes, 15 de enero de 2021

 

LA TEJEDORA DE SUEÑOS– ANTONIO BUERO VALLEJO

 Es ésta una obra seleccionada en el Club para leer durante las Navidades.Teniendo en cuenta las dudas para la reunión del grupo   agradecemos muy especialmente su trabajo sobre a PEPA SIRVENT

DATOS BIOGRÁFICOS:


Su infancia, que transcurre en Guadalajara hasta 1934, está muy centrada en la vida familiar y en la figura “cultural” que le transmite su padre, y a pesar de que ya muestra inclinaciones hacia la escritura, cuando se traslada a Madrid se matricula en la Escuela de Bellas Artes, aunque le sigue atrayendo el teatro y por ello se afilia a la FUE en su afán de corregir las injusticias sociales, que él mismo afirma, le inspiraron toda la vida, aunque con el paso de los años “de forma más reflexiva y conflictiva”…

Con el inicio de la Guerra, se interrumpe su carrera y al inicio de 1937 es movilizado con su quinta. 1939 le coge en Valencia y aunque intenta regresar a Madrid, la Guardia Civil lo encierra en la Plaza de Toros, y posteriormente en el Campo de Concentración de Soneja (Castellón) donde ya comienza a sufrir los rigores del sistema. Un salvoconducto colectivo lo devuelve a Madrid y entre el miedo a ser encerrado de nuevo se oculta y trabaja en una organización clandestina, que es denunciada y tras el juicio por “adhesión a la rebelión”, trasladado a la prisión de Conde de Toreno en Madrid. Con el miedo a una ejecución rápida, surge su admiración y acercamiento a la figura de Dostoyevski con quién se identifica. Poco tiempo después llega a la cárcel Miguel Hernández, a quién había conocido en 1938 en Benicasin, y también condenado a muerte…esta cercanía generaría una gran amistad y un alivio carcelario. Cuando a ambos se les conmuta la pena de muerte por treinta años de prisión, se separan, y tras un rosario de presidios por toda España, Buero regresa a Ocaña en donde en 1946 obtiene la libertad condicional…Han pasado diez años y ya nada volvería a ser igual: la vuelta a la vida sin rencor alguno pero condenando cualquier enfrentamiento fratricida, y la certeza de que el frio y las penurias han destrozado sus dedos y por lo tanto, truncado su vocación de pintor…

Desde su estancia en la cárcel ha visto crecer sus dotes de escritor, y tras el intento fallido de escribir una novela, redacta su primera obra de teatro: “En la ardiente oscuridad”. Animado por los compañeros de tertulia de café, García Pavón, Arturo del Hoyo o Vicente Soto, continua escribiendo y en 1947 ve la luz “Historia de una escalera”, casi autobiográfica de su momento vital, y que sería premiada en 1949 por el jurado del Lope de Vega en el concurso convocado por los “Amigos de los Quintero” y estrenada el 14 de octubre de ese mismo año; fecha considerada por la crítica como el momento de arranque del mejor teatro español de la posguerra...Desde su estreno, mitificada y sin embargo no bien entendida en aquellos difíciles años de posguerra, marcaría la trayectoria de toda su obra que ante cada estreno suscitaba apasionadas críticas y feroces desprecios, aunque el autor, lo que realmente pretendía era hacer un teatro que superase el mero entretenimiento para convertirse en instrumento de cultura capaz de plantear con honradez los problemas que todo hombre debe tener presente , y hasta las preguntas sin respuesta con las que es necesario encararse…

Premiado en muchas y variadas ocasiones, recibió el Premio cervantes en 1986 y el Nacional de las Letras en 1996. En 1972 pronunció su discurso como miembro de la RAE. Sin duda el más importante dramaturgo tras la Guerra Civil, definió así su carrera: “El teatro es una de las más duras carreras del mundo, pero a la vez, merece la pena. “

Falleció en Madrid el 29 de abril del año 2000.

(Datos biográficos reseñados en la edición de Luis Iglesias Feijoo- Cátedra 2000)

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“LA TEJEDORA DE SUEÑOS”


Estrenada en Madrid el 11 de enero de 1952, es una obra dramática dividida en tres actos que recrea el mito de Penélope y Ulises, dándoles una vida nueva y sobre todo, una visión transformadora…La acción se sitúa en el palacio del reino de Ulises y en los aposentos de Penélope donde esta trabaja en tejer de día y destejer de noche un sudario, mientras espera el regreso de Ulises de la Guerra de Troya durante veinte años tratando con ello de desesperar a su pretendientes…

El primer acto escenifica la situación de Penélope y la presencia de sus pretendientes, arrullados por el canto del coro de sus esclavas y la presencia celadora de Euriclea su nodriza. Durante el segundo acto, aparece el “estranjero” que traerá noticias de Ulises y comienza a crecer la tensión entre los pretendientes que alentados por la esclava Diane - enamorada de Anfino, el pretendiente más “noble” de Penélope, y de quién a su vez está enamorado Telémaco, aunque rechazado violentamente por ella y a quién su madre intenta alejar de su influencia – pretenden descubrir el verdadero secreto que guarda Penélope en su telar…En el tercer acto, el de más acción, Telémaco ayuda a su padre Ulises - el extranjero - a desenmascarar a los pretendientes, proponiéndoles un concurso con su arco – el mismo con el que había enamorado a Penélope para obtener su mano –  desencadenando así la tragedia y desvelando la “personalidad e intenciones” de cada uno:

-      Penélope, se revela como una mujer cansada de esperar, consciente del paso de los años y las huellas del tiempo, capaz de amar a otra persona que tiene una sensibilidad diferente a la del “hombre guerrero”.

-      Ulises por su parte deja de ser el héroe fiel, y se convierte en un ser que reclama lo que cree pertenecerle aunque se haya alejado y olvidado durante veinte años, pretendiendo que todo vuelva a ser como en el pasado y sin renunciar a cualquier modo de lucha para conseguirlo.

-      Anfino es su contrario, fiel a sí mismo y al amor de Penélope hasta elegir la muerte antes que una derrota moral a manos un perdedor como Ulises, que sólo vence con su fuerza física…”Me matas – le dice a Ulises – porque tú ya estás muerto. Morir en vida, es peor”

-      Euriclea es la nodriza de Penélope a quien ayuda siempre, y consigue el perdón para las esclavas y la horca para Dione, a quien reconoce como autora de toda la intriga contra su dueña…

-      Telémaco, es un personaje sin fuerza moral, que solo suma venganza y que aplaude la violencia con la que su padre “limpia” el desorden del palacio a su regreso, en vez de apoyar a su madre…

En definitiva, todos los personajes dejan de ser héroes y se convierte en humanos, con sus miserias y sus grandezas, atados a un destino que no quieren y al que probablemente no saben rebelarse…quizás se puedan salvar Afino y Penélope por creer en la redención del amor y de la dignidad…

La transformación que hace el autor de los mitos clásicos se podría definir brevemente:

-      En un alegato contra toda guerra y sus terribles y deshumanizadas consecuencias…

-      E igualmente una defensa de la potencia de la mujer enfrentada a un rol que no acepta, y que es capaz de romper con cualquier atadura que pretenda someterla.

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Siempre me ha fascinado el Teatro, y además de la representación incluye la lectura…y como ahora el tiempo da para mucho, he vuelto a releer “El tragaluz”  cuya representación ya se movía entre girones de olvido, y “La fundación” que no he visto representada, pero de cuya lecturas hacia finales del siglo pasado apenas se sostenía una idea sin perfiles. Me ha parecido una genialidad. La recomiendo. Y sugiero que, si un día, cualquier día,  regresamos a la “normalidad” podamos ver su representación.

Entre tanto, por si alguien está interesado, le recomiendo un artículo muy completo sobre la obra: Antonio Buero Vallejo: “La fundación” . (Publicado el 24 marzo, 2018 por Simón Valcárcel Martínez - leeryescribirblog.wordpress.com)    

Hacia el final de la historia, Tomás, el personaje principal, el hombre que va cambiando y nos hace cambiar, le dice a su compañero Lino: ”Aunque la más justa indignación nos encienda la sangre, hemos de aprender a dominarla. Si no acertamos a separar la violencia de la crueldad, seremos aplastados…Y ahora esperemos…¿La muerte?...O la celda de castigo. El túnel espantoso hacia la libertad.”

 

 

lunes, 11 de enero de 2021

 

VIAJES CON HERÓDOTO.RYSZARD KAPUSCINSKI

Edt. ANAGRAMA 2012

Este ya largo tiempo de pandemia me ha permitido acercarme a lecturas que tenía pendientes. Una de ellas es este texto que me atrevo a recomendaros. Me ha parecido muy rico tanto en el contenido como en su  peculiar forma literaria.

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KAPUSCINSKI
 descubrió a HERÓDOTO en la universidad de Varsovia a través de la profesora del Mundo Clásico Biezunska-Malowist. Estamos en los años 50 del siglo XX. Quiso conocerle mejor pero no tuvo manera de hacerse con un ejemplar de su obra “Historia” porque no fue reeditada hasta dos años después de la muerte de Stalin. No fue permitida antes, por las muchas alusiones del  texto a la situación política de Polonia. Kapuscinsky apoya esta afirmación extrayendo textos, de Heródoto, referidos a tiranos sanguinarios de ciudades de Grecia.

Terminada su carrera comenzó a trabajar en un periódico local, recorriendo aldeas y villorrios en condiciones propias de la situación económica del país. Ya entonces Kapuscinsky era presa de una obsesión: “Cruzar la frontera”, sin importante el fin, ni la meta, ni el destino sino el mero hecho de traspasar un límite. Y, como respondiendo a su deseo, un buen día, su Periódico le envía a la India con la idea de entablar relaciones  entre ambos Estados. Se quedó estupefacto. Aunque no sabía nada de la India, aceptó. La directora, como regalo, le entregó un grueso volumen, forrado, y con el nombre del autor en letras doradas, cuyo título era HISTORIA.

El relato del viaje de Varsovia a Roma- primera escala del viaje- es la expresión de una alucinación por contraste entre los dos mundos, el Este, del que viene, y el Occidente en el que se encuentra.

Aunque un poco largo el preámbulo, así entiendo  que comenzó la relación especialísima de Kapuscinsky y Heródoto a pesar de los 2500 años que separa a ambos.


Me intrigaba cómo podía viajar el polaco con el griego con tan gran distancia temporal. El mismo autor nos da la pauta. En realidad él hizo dos viajes simultáneamente: el que implica su labor de reportero y  el que hace siguiendo las expediciones del autor de HISTORIA. Establece un paralelismo en los métodos de ambos: viajar, preguntar, observar, sacar conclusiones de lo que se ha visto y comunicarlo. Así atesoró sus conocimientos Heródoto y el resultado es su libro que puede considerarse el primer gran reportaje de la literatura universal. Y ésta es también la esencia de un buen reportero. Kapiscinski consulta con frecuencia el libro del que considera su alma hermana; lee sus descripciones de personajes y escenas, intenta penetrar en aquel mundo y hacerlo propio. Así pues viaja simultáneamente en el tiempo- A la Grecia antigua, a Persia, a la tierra de los escitas…- y en el espacio, su labor cotidiana de  reportero, en África, Asia y América Latina. El pasado se incorpora al presente “confluyendo los dos tiempos en el ininterrumpido flujo de la historia”

¿Qué empuja a estos viajeros incansables? “La curiosidad por el mundo, el deseo de estar allí, ver todo aquello a cualquier precio y vivirlo en carne propia”

El camino en ambas situaciones es “la fuente, el tesoro, la riqueza…Estando de viaje, el reportero se siente él mismo, a sus anchas, como en casa”

Kapuscinski hace un retrato de Heródoto producto de la lectura de su libro: “Es benévolo, comprensivo, cordial, abierto, un amigo para todos…intenta comprenderlo todo, no culpa al ser humano sino al sistema. Es un ardiente defensor de la democracia y enemigo del despotismo y la tiranía…Es un hombre poseído por la pasión, la manía y el ansia de conocer, rebosante de planes, de ideas… con una memoria prodigiosa y  dotado además de inteligencia y talento para escribir”

“Mi experimentado y sabio griego” Así lo llama Kapuscinski para quien nunca dejó de ser un guía excepcional. “Nunca me abandonó la sensación de codearme con un gigante”

Le sobrecoge el contenido de Historia por su dimensión trágica. Hay que tener en cuenta que su autor es coetáneo de  los grandes autores de la tragedia griega: Eurípides, Sófocles y Esquilo.

Heródoto, según Kapiscinski se propuso inmortalizar la historia del mundo, conocido de entonces, pero con versiones más o menos verosímiles. No se trata de una historia objetiva  sino pasada por la criba de la subjetividad de otros. Por eso no deja de  subrayar sus reservas con expresiones como “Según  me refieren… unos afirman…otros sostienen…hay varias versiones“El pasado no existe, solo existen sus infinitas interpretaciones”

He disfrutado leyendo este libro. Abre una ventana a un pasado que es necesario conocer porque, de alguna manera, es el nuestro. Kapuscinski  me ha enseñado el camino que quizás algún día recorra leyendo  los nueve libros que componen “HISTORIA O HISTORIAS “de Heródoto.


 RYSZARD KAPUSCINSKI .Polonia (1932-2007). Escritor y periodista, sufrió en su infancia las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, lo que marcaría el devenir de sus obras posteriores. Tras estudiar historia en la Universidad de Varsovia, trabajó como corresponsal de guerra durante muchos años, cosechando un gran éxito gracias a su peculiar estilo. Su producción literaria, influida en los últimos tiempos por su pasión por África, ha sido traducida a multitud de idiomas y ha recibido una excelente acogida por parte del público y la crítica amante de los relatos de viajes.  

 Algunas de sus obras más conocidas son:

 Ébano

● El Emperador. .

● El Sha. 

● El Imperio.

Un día más con vida. 

El mundo de hoy. En el que el autor reflexiona sobre los últimos acontecimientos tales   como el 11-S o el 11-M, más una especie de autobiografía acerca de lo mucho que ha vivido y sus reflexiones para comprender el mundo en el que vivimos.

● Viajes con Heródoto. 

 Entre los galardones  queremos destacar el  Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, 2003 por “su preocupación por los sectores más desfavorecidos y por su independencia frente a presiones de todo signo, que han tratado de tergiversar su mensaje”

ISABEL

  

martes, 22 de diciembre de 2020

 

NOS VEMOS ALLÁ ARRIBA – Pierre Lamaitré



Nacido en
París el 19 de abril de 1951, es un escritor y guionista francés, ganador del premio Goncourt 2013 con su novela Au revoir là-haut (Nos vemos allá arriba)[]

Estudió psicología e hizo gran parte de su carrera en la formación profesional de adultos enseñando comunicación, cultura general, y literatura destinada a bibliotecarios. Se consagró luego a la escritura, como novelista y guionista. Sus novelas han sido traducidas a decenas de idiomas.[] Considera su trabajo como un permanente “ejercicio de admiración por la literatura”.[] Desde su primera novela, Travail soigné (2006; publicada en español con el título de Irene), rinde homenaje a sus maestros.  Esta obra marca también el comienzo de su serie policial que tiene como protagonista a Camille Verhoeven, comandante de la Brigada Criminal de París.

Tres años más tarde, en 2009, lanza su segunda novela, Robe de marié (Vestido de novia), ejercicio explícito de admiración del arte de Hitchcock.[]

Aborda la intriga social con Cadres noires (Recursos inhumanos) en 2010, que pone en escena el drama de un ejecutivo en paro que termina aceptando participar en un juego de rol en forma de toma de rehenes.

En“Alex”, su cuarta novela,  juega con la identificación como motor del thriller y en ella se encuentran múltiples referencias, que el autor señala explícitamente, sobre Louis Aragon, Marcel Proust, Roland Barthes, John Harvey, Borís Pasternak…sus autores de referencia.

Au revoir là-haut (2013; Nos vemos allá arriba) marca un cambio importante en su obra, que se convierte en una novela picaresca.[] Abandonando el género policíaco, Lemaitre permanece fiel al espíritu de sus primeras novelas, puesto que cita desde d'Émile Ajar a Stephen Crane, Victor Hugo y La Rochefoucauld, y otros que nombra en los agradecimientos, entre ellos especialmente a Louis Guilloux y Carson McCullers. En noviembre de 2013 recibe el premio Goncourt y encabeza la lista de superventas L'Express.

                  (Los datos biográficos han sido recogidos en Internet.)

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COMENTARIO:

El título de la novela está tomado de la carta que el soldado Jean Blanchard dirigió a su esposa antes de morir fusilado el 4 de noviembre de 1914 por abandono de su posición en el frente, aunque posteriormente, el 29 de enero de 1921 fue rehabilitado. “Te doy cita en el cielo, donde espero que Dios nos reúna. Nos vemos allá arriba, mi querida esposa”

La novela comienza un dos de noviembre de 1918,”Dia de difuntos”, cuando está cercano – tan solo a diez días – el final de la Gran Guerra, y en uno de los últimos puntos del frente, el teniente Henrri d’Aulnay-Pradelle ordena un ataque a la posición enemiga, conociendo la firma del armisticio y con el único afán de un ascenso en su carrera militar. Los dos soldados – Louis Thérienx y Gaston Grisonnier un joven y un viejo – que hacen de avanzadilla, mueren tiroteados nada más salir de la trinchera, lo que desata el ímpetu de la tropa que encabezan Alberte Maillard y Eduard Perocourt…Y acaba el 14 de julio de 1920, el día en las autoridades, el ejército y el pueblo, rinden homenaje institucional a los muertos en la contienda.

El teniente Pradelle es condenado a la cárcel, la decadencia y la pobreza por sus muchos y deshumanizados actos, por su depravación y desordenado afán de riqueza y poder.

El soldado  Eduard Pericourt, a quién la carga de un obús había destrozado el rostro negándose a cualquier regreso a la normalidad, incluido el reencuentro con su familia, muere atropellado por el coche que conduce su propio padre a la salida del hotel en el que pasa los últimos días y en un momento de alocada euforia, cubierta su destrozada cara con una careta que reproduce sus rasgos de antes de la guerra, y que Marcel Pericourt, el padre, sólo descubriría, años más tarde antes de morir él también, el gesto de “gratitud” con el que Eduard se despidió de él en el instante del reencuentro.

El soldado Albert Maillard, que había descubierto al teniente Pradelle, asesino de sus propios soldados y hombre sin escrúpulos ante la memoria de los muertos o el honor y la honestidad de los vivos, dedica todos sus esfuerzos físicos y económicos a ayudar a Eduard que lo ha salvado de morir también a manos de Pradelle, y lo acompaña en sus momentos de descarnada destrucción y en los de desenfrenada euforia, también en sus locas e inverosímiles proposiciones, a pesar de sus dudas, de su  inseguridad y falta de espíritu, a pesar de sus miedos…Es el único que consigue escapar con su novia Pauline y todo el dinero conseguido por la estafa pergeñada por Eduard contra una sociedad a la que considera corrupta, deshumanizada, materialista y opresora, sobre todo con los débiles, los desposeídos y los diferentes…Una “venganza” con final feliz, que quizás sólo sea posible en una novela…Todo ello, 440 páginas de por medio.

La novela, escrita para conmemorar el Primer Centenario del inicio de la Gran Guerra y que obtuvo, entre otros, el Premio Goncourt, utiliza varios géneros, sostiene una estructura impecable, los personajes representan muy bien su arquetipo, el lenguaje, correctamente utilizado, transforma en imagen visual a personajes y escenas, la acción mantiene un desarrollo a la vez trepidante y sereno con la finalidad de mantener el interés del lector…Sin duda, una gran novela…Reducida a la mitad, sería extraordinaria.

Pepa Sirvent- Diciembre de 2020

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viernes, 18 de diciembre de 2020

 

FELICITACIÓN NAVIDEÑA.

También este año se hace presente Pepa, con su voz poética, para traeremos un mensaje de Esperanza.

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En mi recuerdo sobreviven con la llegada de diciembre,

los días escasos de luz y los atardeceres rojos,

las mañanas de nieblas húmedas y espesas,

los medios días de cielos azul intenso sin rastro de nubes,

las aceras alfombradas de hojas doradas y húmedas de lluvia,

el viento, racheado y frío, azotando las ramas de los árboles desnudos,

y bandadas de pájaros, chillones al anochecer,

buscando el calor de sus nidos…

 

Diciembre, breve en sus horas de luz, nos trae el Invierno.

Tiempo de descanso, de lectura, de recogimiento,

de seguridad, de aventuras breves, de sueños,

de proyectos, de promesas, de intimidad.

 

Diciembre, breve en sus horas de luz, nos trae la Navidad.

Tiempo de hogar, de familia, de risas de niños,

de encuentros amistosos, de añoranzas, de ausencias sin retorno,

de largos abrazos, de miradas cómplices, de alguna lágrima…

 

En mi recuerdo sobreviven con la llegada de diciembre

la sencilla esperanza de un reencuentro…

el simbólico gesto de un regalo de bienvenida…

la emoción contenida del regreso al hogar…                                                                                                                                  

 

Diciembre, breve en sus horas de luz, nos ha traído este año

un mensaje nuevo: LA ESPERANZA.


 

 

 

 

Mis nietas y yo te deseamos una Navidad cargada de Esperanza.

 PEPA SIRVENT

  Albacete 2020

 

 

 

 

viernes, 27 de noviembre de 2020

 

EN EL CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE MIGUEL DELIBES Y A UNA DÉCADA DE SU MUERTE


Un soneto me manda hacer Violante,

que en mi vida me he visto en tanto aprieto

 

No; ni esto que voy a escribir va a ser un soneto, ni lo hago por mandato de ninguna Violante, ni muchísimo menos trato de emular al tan genial como prolífico Lope.

Lo que sí me pone en gran aprieto es la petición, que no orden, que me hace Isabel, presidenta en el exilio de nuestro Club de Lectura, para que escriba algo sobre Miguel Delibes en conmemoración y recuerdo de las dos fechas arriba indicadas.

Debo confesar que intenté eludir tan honroso como difícil encargo aduciendo que qué podía aportar yo a estas efemérides cuando tantísimas plumas ilustres han glosado la figura y la obra del genial vallisoletano.

A mis objeciones, Isabel, conocedora de mis preferencias literarias, me propuso que tratara de encontrar algún paralelismo en las obras de mis tres escritores favoritos en nuestra lengua que son, por este orden, Cervantes, Galdós y Delibes.



Puesto a la labor y sin profundizar en el tema que considero superior a mis fuerzas y digno (seguro que ya lo habrá hecho más de uno) de ser tratado por algún experto en la materia, encuentro las siguientes similitudes en sus obras:

 Primera: El estilo, la sencillez y la riqueza de la prosa es en los tres una constante:

En Cervantes que, al escribir la primera novela moderna, enriqueció el castellano como nadie lo ha hecho ni antes ni después que él.

En Galdós, confeso admirador de don Miguel, –sólo en los Episodios Nacionales se encuentran más de doscientas cuarenta alusiones a Cervantes o a personajes de sus obras–  poseedor como pocos de un estilo coloquial a la hora de narrar escenas cotidianas y que le valió el tan poco honroso como injusto apodo de “Garbancero” por parte de otro genial escritor: Valle-Inclán.

En Delibes, ganador del premio Cervantes y conocedor a fondo el lenguaje rural de su Castilla; lenguaje que, ya en 1.975, en su discurso de ingreso en la Real Academia de la Lengua, publicado bajo el título de “Un mundo que Agoniza”, veía peligrar:

 

“Me temo que muchas de mis propias palabras, de las palabras que utilizo en mis novelas de ambiente rural, como por ejemplo aricar, agostero, escardar, celemín, soldada, helada negra, alcor, por no citar más que unas cuantas, van a necesitar muy pronto notas aclaratorias como si estuviesen escritas en un idioma arcaico o esotérico.”

 

Segunda: Los personajes. Los tres, cada uno a su estilo, han creado unos tipos llenos de humanidad, y de credibilidad:

Cervantes, además de los prototipos universales de don Quijote y Sancho, nos ofrece, en su obra cumbre, una galería de personajes que podíamos llamar secundarios de lujo, como el pícaro Gines de Pasamonte, la moza Maritornes, La bella Marcela, la primera feminista de nuestra literatura, Dorotea, El ventero juan Palomeque y otros muchos.

Pérez Galdós, nos ha dejado personajes inolvidables como Benigna y el ciego Almudena en Misericordia, el conde Albrit de El Abuelo, Fortunata y Jacinta, doña Perfecta, el cesante Villamil de Miau, etc, etc.

Por su parte, Delibes, nos regala unas criaturas tan entrañables como el Nini, el niño sabio de Las Ratas, Daniel “El Mochuelo” protagonista de El Camino, Don Eloy, el jubilado de La Hoja Roja, Azarías y Paco el Bajo de Los Santos Inocentes, o Cipriano Salcedo de El Hereje, por citar sólo unos pocos.

 

Tercera: La recreación de sus respectivas épocas ya que los tres nos ofrecen datos tan fiables como un libro de historia pero de forma mucho más amena.

La lectura de El Quijote es una gran fuente de información sobre la sociedad de finales del siglo XVI y principios del XVII desde la alta nobleza hasta los campesinos, de los palacios ducales a las humildes ventas. Así mismo nos da a conocer la problemática de la  España de su tiempo: la expulsión de los moriscos, el bandolerismo catalán, el problema turco en el Mediterráneo o la situación de los cristianos cautivos en el norte de África.

Nadie mejor que Galdós para conocer como vivía las clase media y popular en el Madrid de su tiempo y nadie mejor que él narra las peripecias de la convulsa política del siglo XIX.

Por su parte, Miguel Delibes nos hace un fidelísimo retrato de la España de la posguerra en Las Ratas o los Santos Inocentes hasta las primeras Elecciones democráticas en El Disputado voto del señor Cayo.

 

Cuarta: Rizando el rizo una injusticia que los une es el no haber recibido ninguno de los tres el Premio Nobel.

Si bien Cervantes no lo pudo obtener por motivos obvios fue, a mi juicio, una flagrante injusticia que no lo recibieran tanto Galdós como Delibes.

El primero por puro cainismo hispano ya que gran parte de la derecha se opuso rotundamente a su candidatura llegando a afirmar, en el diario Época, que había escrito “novelas revolucionarias que habían manchado el suelo de sangre”.

Si lo de Galdós fue una atropello político lo de Delibes, que fue candidato en varias ocasiones, fue una injusticia literaria como la copa de un pino pues basta comparar su obra con la de muchos de los autores que lo consiguieron por entonces para comprender la gran tropelía que se cometió con él.

Y como, parafraseando el dicho que asegura que “lo bueno si bueno si breve dos veces bueno”, opino que “lo malo si breve es menos malo” lo dejo aquí.

 JUAN CUERDA

 P.D. Un montón de abrazos virtuales para todas y todos canjeables por otros tantos reales cuando lo permita este maldito bicho.