EL AMANTE DE LADY CHATTERLEY (D. H. LAWRENCE)
El debate sobre esta obra estuvo muy animado. Aunque las criticas en general fueron negativas también se tuvo en cuenta lo que aporta como marco socio-político de la época - entre guerras- en que está escrita.Gloria, en esta ocasión nos deja su punto de vista. Se lo agradecemos porque no es fácil resumir este libro que por añadidura,es bastante extenso
Acercarse en nuestros días a esta
novela es una gran decepción, no porque la obra sea mala, sino porque quizás su
fama nos haga esperar un escándalo que no vamos a encontrar.
Pasan los años, cambian las
costumbres, y lo que fue una novela absolutamente indecente en su momento hoy
no nos parece casi ni atrevida. No obstante, nos encontramos ante un gran
clásico de la literatura erótica inglesa que durante muchos años no pudo ser
publicada libremente.

Cuando su juventud pasa, la vida
de Lady Chatterley da un giro y transcurre junto a su marido, paralítico tras
la guerra, en un pueblo minero, entre conversaciones y días monótonos. El amor
deja paso al respeto y la compresión y desaparece completamente la pasión…
hasta que Connie (Lady Chatterley) decide tomar las riendas de su vida de nuevo
y dejar de ser simplemente la compañera y enfermera de Sir Clifford.
Ésta novela perseguida por el
puritanismo, acusada de escandalosa e inmoral, relata con extremada
minuciosidad y rigor las relaciones libres entre hombres y mujeres, sin
escatimar en detalles las sensaciones y emociones que van surgiendo entre los
amantes.
Pero no fueron estas
descripciones detalladas de los actos eróticos lo que revolucionó la crítica y
la moral de la sociedad anglosajona del siglo XX sino la trasgresión social,
puesto que el amante de Lady Chatterley no pertenece a su clase.
David Herbert aborda temas
inusualmente tratados, el de la mezcla de clases y el de la liberación sexual
femenina, no es que Lady Chatterley pudiese serle infiel a su marido en el
bosque, es que lo hace con un obrero.
La historia nos ayuda a meternos
de lleno en la conciencia de aquella sociedad marcada por los tabúes y la
moral, sociedad burguesa que cerraba los ojos y se escandalizaba ante las
relaciones sexuales y la pasión.
No es de extrañar que la primera
semana en que se permitió su publicación la novela vendió más de un millón de
ejemplares.
Comparto el contenido de
esta crítica, pero a ello añadiría que es una novela repetitiva (le sobra
muchísimas páginas), a veces confusa y contradictoria en cuanto a las ideas
sociales, políticas y en cuanto a las características de las relaciones
interpersonales (entre los amigos y entre el hombre y la mujer) ya que no he
conseguido acabar de saber qué defiende, en cuanto al papel de la mujer en esas
relaciones; en cuanto al papel de la iniciativa personal en la búsqueda de la
realización personal (tiene muchos pasajes en la que devalúa con ideas muy
confusas cómo debe de ser la búsqueda del éxito… la perra diosa), en relación
al valor del dinero.
Desvaloriza todo lo relacionado
con el papel de la industrialización en el desarrollo humano, para él es un
atraso y una forma de alienación que llevará al hombre a perder su contacto con
la naturaleza.
Me ha parecido muy enrevesado y
poco claro en la descripción de hechos: como por ejemplo la relación de Connie
con Michaelis…, incluso en la misma relación con Mellors, mezcla muchas cosas
que a mí no me han permitido ver cuáles son realmente sus ideas.
Refleja claramente cuál es la
opinión de la clase aristocrática sobre los obreros, a los que considera
esclavos y con un valor próximo a animales, pero no cual era su opinión sobre
ese tema, o cuál debería ser la forma de evolución social… Tiene una idea muy
pesimista de la capacidad que tiene el hombre en el progreso de la sociedad.
En resumen creo que ha mezclado
demasiados temas y que no ha conseguido reflejar claramente sus ideas.
Creo que el lenguaje que utiliza
es poco claro y muy trasnochado. No me ha gustado. No la recomendaría a otros
clubs, creo que tiene que haber mejores obras literarias que reflejen la
realidad de ese momento histórico.
GLORIA ESPINILLA