martes, 23 de abril de 2019


“Si hoy es 23 de abril, este premio Cervantes se llama Ida Vitale”

Vitale: “El Quijote es un breviario para la vida” (1)

Ella dice que es cosa del chocolate. Y habrá que confiar en las virtudes de las semillas del cacao. No hay más que verla, a sus 95 años, capaz de cruzarse el charco sin remilgos que valgan para recoger el premio CervantesIda Vitale (Montevideo, Uruguay, 1923) hace honor a la vertiente italiana de su apellido y desprende tanta vida que, al escucharla, lo mismo que al leerla, a una se le olvida que la suya propia abarca casi un siglo de lo más convulso. En Madrid aterrizó el domingo, acompañada de su hija, la arquitecta Amparo Rama, y de dos de sus nietas, Nuria y Emilia, y la agenda que le espera en nuestro país es digna de un ministro. Precisamente, el del ramo que nos ocupa, José Guirao, se ausentó ayer en el primero de los fastos cervantinos: el encuentro que la poeta mantuvo con los medios en la Biblioteca Nacional de España (BNE).
Vitale es «bicho más bien nocturno» y por eso llegó «en estado de lelez», según ella misma reconoció. La disculpa de la uruguaya sonó a pura poesía, pues no estamos los plumillas  acostumbrados a que el centro de los focos pida «perdón por la demora» y asegure, además, que «fue culpa mía». «Y encima sin café», se le escuchó decir a Ana Santos Aramburo, directora de la BNE.
«No sé qué se espera de mí. Estoy improvisando la vida en estos días. Todavía no respondo debidamente a todo lo que está detrás de este acto. Es un premio que no me esperaba para nada... Pienso por qué no llegó diez años antes, que yo estaba en mejores condiciones para responder». Pero el caso es que Vitale respondió. A lo que de ella se esperaba y a todo lo que quienes allí nos encontrábamos quisimos preguntarle, previo permiso de la homenajeada para «ser todo lo indiscretos» que pudiéramos, que ya se encargaría ella de ponernos «en orden».
Pedagoga literaria
Maestra vocacional y pedagoga literaria como sólo pueden serlo quienes aman las letras que escriben tanto como las que leen, Vitale nunca ha dado clases sobre ella, por lo que «este cambio de foco» le resulta bastante perturbador. Eso de verse rodeada de fotógrafos, ávidos de una imagen suya que nunca valdrá más que mil de sus palabras, le desconcierta, quizás porque considera que su oficio es poco atractivo para la mayoría y no acapara titulares. «Lo que yo hago, eso de escribir poesía, no es lo habitual. Uno puede vivir toda su vida prescindiendo de la poesía; yo no, pero sé que es lo normal».
Dicho esto, ¿qué tiene de Cervantes la obra de la reconocida este año con el galardón que lleva su nombre? «Sobre todo el buen humor con el que puedo asumir todos los riesgos». Y eso que, pese a disponer de una biblioteca en casa que ya quisiera cualquier crío -de entonces y de ahora-, por lo que tenía de prohibido, Vitale llegó al autor del Quijote «un poco tarde, cuando estaba en el liceo». Allí fue picando, un día un capítulo, otro día otro... Hasta que descubrió «que era el libro de mi vida» y empezó a buscar, entre quienes le rodeaban, a todos los Quijotes y los Sanchos que pudo -nunca dio con Dulcinea, aunque «por suerte» no le interesaba-. Tanto es así que la obra magna de Cervantes se convirtió «casi en un tratado de psicología precoz para elegir a la gente, a los amigos». No es extraño, por tanto, que Vitale defienda que «quizás la escuela debería obligar a leer el Quijote antes, porque es un breviario para la vida, está todo en el Quijote».
Equilibrio
A sus 95 años, la poeta uruguaya atesora una trayectoria en la que brillan galardones y obras envidiables por cualquier literato de los que presumen de lanza en astillero, pero a ella «eso de carrera le pone «un poco nerviosa». «Yo no he sido una corredora de gran velocidad. Haber llegado a los 95 me hace tomar conciencia de que no trabajé lo suficiente... Carrera nada, fui muy lenta, nunca tuve la sensación de que tenía que ir en una dirección». Simplemente le gustó escribir y supone que «eso vino de lo que leía» en su casa. «Tener libros a mano en la infancia es importante, y que no sean los libros que técnicamente corresponden a la edad que uno tiene. Pienso que es tan importante entender como no entender, y del no entender sale la curiosidad de ir más allá».
Como en la vida, Vitale sabe que en la escritura lo ideal, y también lo más difícil, es buscar el equilibrio, huir de los extremos. En este caso, el término medio al que debe llegar el escritor se encuentra «entre la respuesta instantánea al lector y lo que va a quedar como curiosidad para que éste regrese al libro». Sólo de ese modo su obra será imperecedera, universal. Claro que ese territorio está reservado a genios de la categoría de Cervantes y ella sabe que «la vida no nos da para eso». Por eso hay tan pocos libros a los que «uno vuelve como volvemos a un amigo al que no vemos a diario, pero que hay una gana enorme de volver a ver».
A tenor de lo escuchado, la poeta cumplió con creces, en su debut como premio Cervantes, con lo que ella considera el «deber último de todo lector»: ser una «criatura que absorbe una cultura, la elabora y se la transmite a quienes están cerca». Afortunados nosotros, que estos días la tenemos como maestra.
Un manuscrito de Bergamín, su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes
Tras su paso por la BNE, Vitale se ha trasladado al Instituto Cervantes para depositar su legado en la Caja de las Letras, la antigua cámara acorazada del banco que albergaba este edificio y en la que tradicionalmente los premios Cervantes dejan algún objeto personal. El legado de la uruguaya, el manuscrito de Bergamín, se encuentra desde este lunes custodiado en la caja de seguridad 1191, donde permanecerá hasta el 2 de noviembre de 2023, fecha en la que Vitale cumple cien años. Este manuscrito es un «tesoro» que la poeta tiene desde hace años, un documento que le llegó debido a que Bergamín fue profesor suyo en la entonces recién creada Facultad de Humanidades de Montevideo.
Bergamín, ha recordado, llegó a Montevideo «muy desamparado» con sus tres hijos tras perder a su mujer en plena Guerra Civil y encontró allí a un grupo de alumnos entre los que se estaba ella. «El resto del grupo habría tenido derecho a tener el manuscrito también pero yo tuve más oportunidad que otros que estaban distraídos», ha dicho entre risas. La posesión de este manuscrito era una responsabilidad para ella y no sabía qué iba a hacer con él, ha explicado Vitale, que ha indicado que al poder depositarlo en la Caja de las Letras se ha quedado con la «conciencia tranquila». «Todas las cosas se conjuntaron, lo que yo suelo llamar tímidamente el destino, sin saber lo que hay detrás de esa palabra; el azar, porque no todo es improvisación», ha señalado.
El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha querido homenajear a Vitale con la lectura de un poema de la uruguaya, titulado precisamente «Mi homenaje». Y ha recalcado que actos como el de este lunes ponen de manifiesto que la verdadera riqueza de un país no es el dinero sino su cultura y ha agregado: «El compromiso que tenemos con el futuro es la herencia que elegimos del pasado».

(1) ABC CULTURA

sábado, 16 de marzo de 2019


CAÍN (2009)- JOSÉ SARAMAGO (1922-2010)


I. JOSÉ SARAMAGO. MISTERIO Y FE

Para el conjunto de los seres humanos los dos grandes enigmas a lo largo de la vida son: LA MUERTE Y EL MÁS ALLÁ. Nos ocupan toda la vida pero no logramos acercarnos lo suficiente para comprender su misterio. Nada nos enriquece tanto como el tratar de comprender pero la única herramienta que se nos ofrece para entender el misterio es LA FE. Desgraciadamente nuestra fe solo está apoyada en la TRADICIÓN- transmitida de una a otra generación- y se nos “escamotea” el misterio. Para el autor, la fe no es un tranquilizante, no resuelve las “oscuridades” ni la angustia ante la muerte y ante el más allá.Una fe que no se arriesga a enfrentarse con el misterio no merece la pena”

Apoya estas afirmaciones en las expresiones que ha conocido de  los que él llama embajadores celestiales en la tierra, tan significativos como: Gregorio VII-León X-CLEMENTE II-INOCENCIO III... Todos ellos expresan sus grandes dudas de fe como es el caso de PABLOIII, cuando escribe al duque de Mendoza, embajador de España en Roma: “Al no haber podido encontrar prueba alguna de la realidad histórica de Cristo, me veo obligado a aceptar solamente la figura de un dios más mítico y solaz”

Para el autor, la fe se desmorona inevitablemente cuando, al intentar comprender la verdad del otro, la única actitud que encuentras es la de “ceguera voluntaria” cuando no la de hipocresía o mala intención.En tal caso no cabe más que acatar la máxima de la Lógica Universal: “Lo que sin pruebas se afirma, no necesita pruebas para negarse”

II. CAÍN-LA NOVELA

Aunque no podamos decir que esta obra es su testamento vital, sí que condensa lo esencial de su escritura. Mucho de lo que hay en Caín ya estaba recogido en obras anteriores.

De hecho, esta novela tiene la importancia de cerrar un ciclo abierto con ”El evangelio según Jesucristo” Si en la primera Saramago lleva a cabo una lectura personalísima del Nuevo Testamento, en Caín hace lo propio con el Antiguo Testamento. Aunque planteadas como novelas independientes, los puntos en común entre ambas son más que evidentes, y sus lecturas resultan complementarias para esclarecer el sentido más profundo del insistente ateísmo del escritor portugués. Sin embargo, el planteamiento entre ambos libros es diferente como distintas son las fuentes en las que se basan. El Nuevo Testamento se basa en la biografía de un único personaje: Jesucristo. En el Antiguo Testamento se aglutinan un conjunto de textos más heterogéneos, donde el protagonista es el mismo Dios. Saramago elige como protagonista, entre todos los personajes bíblicos, a Caín, condenado a vagar eternamente como castigo por haber asesinado a su hermano Abel. El autor le concede la capacidad de avanzar y retroceder en el tiempo, lo que le permite ser testigo de diversos sucesos bíblicos relatados en el Antiguo Testamento y conocer otros antes de que sucedan.

Desde el punto de vista literario podemos decir que el autor juega con el anacronismo entre el tiempo postmoderno-el que comparte él con los lectores-  y el tiempo bíblico de los personajes. Y también podemos hablar de ucronía que según la RAE es “La reconstrucción de la historia sobre datos hipotéticos” y “modificar el resultado de un hecho histórico” e incluso se conoce como género literario denominado novela histórica alternativa que se caracteriza porque la trama se desarrolla a partir de un punto del pasado en el que algún acontecimiento sucedió de forma diferente a como ocurrió en la realidad.

 En efecto, la maldición de Caín le proyecta en el tiempo como un personaje que no conoce su futuro sino que ha vivido en él. Ello le permite ser testigo de algunos de los episodios  del Génesis en los que mejor se aprecia  la crueldad de Yahvé: Abraham, Isaac, Babel, Sodoma, Median, Job…El autor da un buen repaso al Antiguo Testamento y, parecería,  que, con razón, porque en sus libros encontramos un Dios vengativo y exigente con quienes creen en Él. Hay muchos ejemplos: El sacrificio que pidió a Abraham de su hijo Isaac; la serie de torturas a las que sometió a su siervo Job; la destrucción de Sodoma y Gomorra con todos sus habitantes. El autor inventa elementos en cada uno de los episodios que, a veces, resultan hilarantes.

Caín duda de si mató a su hermano por envidia, por celos- al ser el preferido de dios- o porque sus cabras se comían cada día su alfalfa y sus lechugas. Culpa a Dios de ser “más pastor que hortelano” Condenado por su osadía, que no por su pecado, comenzó así sus idas y venidas por todos los acontecimientos bíblicos en donde fue viendo y analizando el comportamiento divino, sus relaciones con sus criaturas. En todos los episodios atribuye a Dios lo peor, le trata sobre todo y reiteradamente  de “injusto, cruel y vengativo”

El autor se rebela con Dios constantemente y en todos los episodios que narra:

*  Así, en el Génesis, Dios creó al primer hombre de barro- el material más degradante- eligió lo peor “Dios no nos tiene aprecio”, dice Caín.

* Creó a la primera mujer- LILIT- de igual materia que al hombre, pero no dio resultado. No quería estar sumisa, fue condenada a ganarse el pan con el placer de su cuerpo. Dios no nos quiere.

* Expulsó a sus padres del botánico por comer una fruta prohibida. ”Dios no se fía de nosotros” y sin entregarles un pez ni enseñarles a pescar: Dios no se despreocupa de nuestro futuro.

* Caín presenció la historia del becerro al sentirse abandonado el pueblo. Al regreso de Moisés la venganza fue terrible: 3000 muertos. Caín, escandalizado, se sacudió el polvo y se marchó haciendo cálculos: ”si  por una sola muerte he sido condenado a un castigo cruel, ¿cuál  será el castigo que debiera recibir Dios por tantas muertes por Él ordenadas”

* Fue testigo también de cómo el pobre rico Job, aquel de:” Desnudo nací, desnudo volveré a la tierra. Dios todo me lo dio y ahora todo me lo quita”. Después de ver morir a todos sus hijos y perder toda su fortuna, es abandonado por Dios en brazos de SATAN. Caín se marcha sin poder consolar a Job, pensando que ”Dios es sordo”. ¿Merece la pena tener un Dios así?- se pregunta Caín-

* Otro día tomaba el aperitivo con Dios en el Arca mientras los ángeles obreros terminaban de armarla y transportarla hasta el agua, lejana, para comprobar que no tenía goteras.
Le dijo Dios: “Un dios es como un pozo sin fondo. Si te asomas a él nunca consigues ver reflejado tu rostro”. A lo cual respondió Caín, con todo respeto: ”Con el tiempo todos los pozos acaban secándose. Ten cuidado, pues algún día el tuyo también puede agotarse”.

* Caín debió ser el primer enólogo. Conoció las virtudes del vino. Las grandes borracheras estaban a la orden del día. El vino debía acompañarse de ciertas sustancias afrodisíacas y alucinógenas pues el sueño profundo podía prolongarse durante varios días, durante los cuales tenían lugar verdaderas bacanales. El consumo de vino y las bacanales se han mantenido en todo el tiempo como afirma Caín incluyéndose también en los ritos y en la liturgia de su iglesia.

* Caín También fue testigo del mayor espectáculo de circo de todos los tiempos. No hubo nunca más un día como aquel, en el que Dios detuvo el sol durante un día entero, para que Josué y su ejército pudieran arrasar y destruir con luz de día toda la ciudad de Jerico.

* Tras pasar un fin de semana visitando las obras de Babel, pudo comprobar Caín lo triste y doloroso y difícil que resulta ponerse de acuerdo sobre algo, un grupo de personas con distintos intereses , en una obra, hablando cada uno lenguas incomprensibles para el resto, tener banderas diferentes, no hablarse, no mirarse, no oírse, no querer entenderse. Los unos con los pies en el suelo y la mirada a la tierra, los otros con la cabeza en las nubes y la mirada en el más allá.Se marchó desolado consciente de que esa obra se caería por sí sola, si un mediador eficiente no intervenía pronto.

* Tiene necesidad, Caín, de regresar junto a Lilith y conocer a su hijo de diez años y contarles cuánto ha visto y aprendido durante su castigo.

“Después de todo lo visto siento que no soy el mismo hombre”- dice Caín-
“Nadie es una sola persona”- afirma Lilit- “Tú, Caín, eres también Abel y yo soy, a la vez, todas las mujeres. Todos sus nombres son mis nombres”

 Algo sí he aprendido, Qué, Que nuestro dios, el creador del cielo y de la tierra, está rematadamente loco. Cómo te atreves a decir que el señor dios está loco, Porque sólo un loco sin conciencia de sus actos admitiría ser el culpable directo de la muerte de cientos de miles de personas y se comportaría luego como si nada hubiese sucedido, salvo que, y pudiera ser, no se tratara de locura, la involuntaria, la auténtica, sino de pura y simple maldad, Dios nunca podría ser malo, o no sería dios, para malo ya tenemos al demonio”
Este fragmento, refleja bien el estilo literario de la novela  que es el del propio Saramago: sin diálogos más que los novelados, sin puntos apenas, con muy pocos puntos y aparte.

III. CONCLUSIÓN.

* Creo que para hacer una lectura adecuada de esta obra hay que hacerla desde lo ajeno a la religión. Desde el ateísmo se caería en el aplauso y desde la fe se la quemaría. Caín es una amarga desacralización del A. Testamento. Es una obra importante de lo denominado “desarraigo postmodernista” de nuestros días y debe formar parte de la historia de los hombres que, como dice Saramago, ”Es la historia de sus desencuentros con dios”

El autor  parece invitar  a los lectores a hacer una reflexión personal sobre la naturaleza y fortaleza de su fe, del nivel de comunicación con nuestro dios, pudiendo plantearle dudas y quejas que pone en boca Caín.

* Saramago, en sus obras, hace reflexiones que no se detienen ante ningún dogma, ningún tipo de corrección política, ninguna frontera. “Yo me digo: cuanto más viejo, más libre; y cuanto más libre, más radical”. Esa radicalidad hace de él un escritor controvertido.
* Caín es la historia de la discusión entre Dios y Caín- los hombres- Argumentan el uno contra el otro, una y otra vez y seguramente continuaran haciéndolo.
* Pero lo que no es discutible es la “maestría de una poética narrativa, extraordinariamente eficaz, suntuosa y trascendente a la vez”
También aquí, el autor, pone a prueba su magia para contar cuentos, su capacidad narrativa al contar, a su modo, una historia que todos conocemos.
 ¡PAZ A CAÍN, FE EN EL FUTURO!
MANUEL JIMÉNEZ  



miércoles, 6 de marzo de 2019


TODO SE DESMORONA. Chinua Achebe


“Todo se desmorona” narra la historia de Okonkwo y de su familia, a través de las vicisitudes que les van ocurriendo, nos describe la cultura del pueblo igbo, situado al este de Nigeria, y nos ofrece una visión de África, antes y durante el proceso de colonización por parte de Inglaterra.

El libro está dividido en tres partes. En la primera, que comienza cuando Okonkwo tiene unos 38 años, lo describe como un hombre fuerte, valiente, laborioso, prestigioso, que se ha hecho a sí mismo gracias a, sus triunfos personales como guerrero (venció a Amalinze el Gato con 18 años; ha cortado unas cuantas cabezas; ha sido enviado por su clan a Mbaino como emisario de guerra, porque han matado a una mujer, volviendo a los dos días con una virgen (que será la nueva esposa del viudo), y un chico de 14 años, Ikemefuma que se quedara a vivir en su casa 3 años) y sobre todo a su trabajo.

Describe a Okonkwo en oposición a su padre, Unoka, huyendo de su imagen y de su fama de haragán, improvisador, parlanchín, derrochador y acumulador de deudas (le gustaba vivir a costa de los demás), que dejó a su familia en la pobreza y sin ninguna posesión. Durante toda su vida se sintió avergonzado de él porque murió sin haber conseguido ningún título, lo que hizo que fuera considerado como agbala, palabra que sirve para designar a las mujeres y a los hombres sin título. Todo esto, junto al miedo al fracaso, le ocasionará a lo largo de su vida grandes problemas porque le lleva a odiar a todas las personas que él considera que tienen esos atributos.

Okonkwo se ha ganado su prestigio trabajando en el campo todos los días de sol a sol. En su casa se refleja su prosperidad, su cabaña, su “obi” es un recinto amplio, rodeado por un ancho muro, que tiene en la parte de atrás una cabaña y un corralito con gallinas para cada una de sus tres esposas, y en los extremos, un granero, con grandes montones de ñames (raíz grande tuberculosa, base de la economía del pueblo igbo) y un recinto para las cabras, aparte un pequeño santuario donde guarda los símbolos de madera de su dios  personal y de sus espíritus ancestros, a los que rinde culto con ofrendas (nuez de cola, comida y vino de palma) y les reza por él, por sus tres esposas y sus ocho hijos.

Pero Okonkwo es un hombre de trato duro, en algunos  momentos brutal, porque odia y teme todo lo relacionado con la ociosidad, la debilidad y el miedo al fracaso; esto le hace muy irascible y odiar las fiestas. Responde a los suyos con gran violencia ante la mínima sospecha de debilidad o haraganería. Sus esposas y sus hijos le temen, sobre todo su hijo mayor, de 12 años, es un niño triste porque le golpea habitualmente. Llegando al extremo de participar en la muerte de Ikemefuna para que nadie del clan pudiera considerarle cobarde, cuando miembros importantes del clan le habían eximido de participar.

Junto a esto también muestra su lado más humano cuando Ikemefuna no come porque quiere volver a su aldea; cuando la hija de su segunda esposa  Ezinma cae enferma y va a buscar hierbas para curarla…. También es muy significativa del valor que le dan a la amistad entre los hombres en la relación que establece con Obierika, un hombre sabio, que sabe aconsejarle y ayudarle en la adversidad.

En toda esta primera parte hay hechos y anécdotas que ponen de manifiesto el gran valor que dan a los proverbios y a los relatos, de hechos de guerra si los hacen los hombres, los de las mujeres estaban más relacionados con hechos de la naturaleza, con costumbres o de carácter moralizante.
Describe la organización social, cuál es el papel de cada uno en el clan, que fiestas celebran antes de sembrar la tierra, como la Semana de La Paz que ningún miembro del clan puede violar ni siquiera elevando la voz a un vecino (antiguamente cuando un hombre violaba La Paz lo arrastraban por toda la aldea hasta que se moría) y de qué forma se llevan a cabo; que es lo que está permitido y prohibido; cuál es el procedimiento a seguir para contraer matrimonio; como aplican la justicia frente a las infracciones, bien los sacerdotes de las diferentes diosas, bien los 9 hombres enmascarados (hombres de prestigio que no se pueden desenmascarar, esto es un delito muy grave castigado con la muerte). En todas estas situaciones se pone de manifiesto la dureza e injusticia de muchas de sus costumbres: abandonaban a los gemelos en el Bosque Maligno, lugar del clan en el que estaban los malos espíritus, porque consideraban que eran una ofensa y había que destruirlos.

En una de esas ceremonias y ritos, en el entierro de Ezeudu se le escapa un tiro a Okonkwo y mata accidentalmente a un hijo de este. Matar a un hombre del clan era un delito contra la diosa de la tierra y el hombre que lo cometía tenía que huir del lugar con toda su familia. El delito podía ser de dos tipos, macho o hembra. El de Okonkwo era hembra, porque había sido accidental. Podría regresar al clan pasados siete años.

Obierika y algunos amigos acudieron esa noche a ayudarles a recoger todo y a consolarles, antes de cantar el gallo abandonaron la aldea huyendo hacia la aldea en la que nació su madre, Mbanta. Al amanecer hombres de Ezeudu derribaron y quemaron las cabañas de Okonkwo, mataron a los animales y destruyeron el granero.

Termina la primera parte con el llanto y la reflexión de Obierika sobre lo ocurrido ¿Por qué había que sufrir tanto por un delito cometido accidentalmente? Pensó en ello mucho rato y no halló respuesta, solo mayor confusión. Se acordó de los gemelos de su esposa que él había tirado. ¿Qué delito habían cometido?. Si el clan no ejecutaba el castigo se desataría la cólera de la diosa de la Tierra contra todo el clan, “si un dedo tenía aceite, manchaba a los demás “.

La segunda parte describe el destierro de Okonkwo, cómo es recibido él y su familia por el hermano menor de su madre, Uchendu, cómo  le ayudan a construir su casa;, hacen ritos para expiar su pecado; le facilitan todo para sembrar de nuevo, pero a Okonkwo le falta el ánimo, “es como aprender a ser zurdo en la vejez”. Se ha roto su sueño de llegar a ser  un hombre importante en su clan. El hermano de su madre preocupado por su desánimo, lo reúne junto con sus hijos y le dice que tiene la obligación de consolar a sus esposas y a sus hijos, de valorar la familia que tiene ahora que le va a ayudar a volver a Umofobia después de 7 años.

En el segundo año de destierro recibe la visita de Obierika, le lleva todos los cauris obtenidos por sus ñames y le asegura que continuarán haciéndolo el los próximos años. Le cuenta que la aldea de Abame ha sido destruida por la aparición del hombre blanco.

Obierika vuelve a visitarle dos años más tarde y le comunica que su hijo mayor, Nwoye se presentó en Umofobia con los misioneros. Okonkwo se niega a hablar de su hijo, es la primera esposa la que le explica lo ocurrido: la nueva religión ha dado respuesta a muchos de los interrogantes que atormentaban su alma desde hace mucho tiempo (muerte dé Ikemefuna, llanto de los gemelos…)
Cuenta la llegada a Mbanta de los misioneros blancos que les piden un terreno para construir su iglesia. El clan les da una parte del Bosque Maligno, cuando pasan 7 semanas y no están muertos como ellos esperaban, se quedan desconcertados ¿Qué está pasando?. Los parias, la gente que está rechazada por el clan, se siente acogida por la nueva religión. Nwoye empieza a visitarlos, cuando se entera Okonkwo le da una gran paliza, las mujeres y los niños lloran pero no se atreven a intervenir, llega Uchendu y le obliga a parar, Nwoye huye a la escuela que los misioneros han abierto en Umofobia donde le enseñan a leer y a escribir.

Al acercarse el séptimo año, momento de la partida hacia Umofobia, Okonkwo organiza un gran banquete para agradecer la acogida y ayuda de sus parientes y despedirse de ellos. Reúne a toda la familia de su madre. En el banquete uno de los miembros más ancianos del clan da las gracias a Okonkwo por su generosidad “Ojalá todo lo que has sacado aquí te sea devuelto con creces” Señaló a los miembros más jóvenes sobre la importancia de los vínculos de parentesco y les advierte de los peligros de la nueva religión que permite a un hombre abandonar a su familia.

La tercera parte habla de la vuelta a Umofobia, repasa todo lo planeado por Okonkwo durante los últimos 7 años. Sabe que ha perdido su puesto entre los nueve espíritus enmascarados que administran la justicia del clan. Ha perdido la posibilidad de alcanzar los títulos más altos del clan, así como la de dirigir a su aguerrido clan contra la nueva religión.

Pero no lo ve todo perdido, se siente con fuerzas para reconstruir su recinto, hacer un granero más grande, dos casas más para dos nuevas esposas. Luego se propone casar a sus dos hijas mayores con hombres importantes, e iniciar a sus hijos en la sociedad ozo, el nivel más alto de su clan.
Todo ello se va a venir abajo cuando comprueba que la nueva religión se ha adueñado de parte de los hombres de su clan. Además han traído una nueva forma de poder y justicia que no tiene para nada en cuenta sus reglas, sus normas, sus principios y que castiga de forma arbitraria lo que sucede en su aldea.

Y lo que es más doloroso, comprueba que no todos los miembros del clan tienen los mismos sentimientos hacia la nueva situación, ya que han instalado una nueva factoría y de esta forma el aceite de palma y el maíz han adquirido mucho valor lo que ha enriquecido a la aldea.

Mientras permanece el padre Brown, respetuoso con las costumbres del clan, no se generan conflictos, pero cuando el vuelve a Inglaterra porque enferma, viene otro hombre muy rígido en sus planteamientos e intolerante con sus creencias y sus costumbres. Okonkwo organiza un grupo de hombres para echar al misionero y quemar la iglesia, lo que tiene graves consecuencias, los hombres son apresados y encarcelados, se burlan de ellos y los maltratan, además de haberlos llevado engañados ante el juez.

Okonkwo vive todos estos hechos como una degradación de la virilidad y del valor de los hombres de su pueblo, considera que se han vuelto cobardes y afeminados, lo que él  más rechaza. Mata a un hombre blanco cuando los agentes tratan de disolver la reunión. Escapa y se ahorca. Los hombres del clan no pueden tocarlo, porque el suicidio es un acto abominable, por lo que solicitan ayuda a los hombres blancos para descolgarlo y enterrarlo, porque ellos lo tienen prohibido.

Resumir un libro como este no ha sido una tarea fácil. Por el interés y la gran cantidad de hechos que contiene cada una de las tres partes del libro para comprender al pueblo igbo y las consecuencias de la colonización impuesta por la fuerza,  de un pueblo sin tener en cuenta su visión del mundo, sus valores, sus creencias, la organización social y económica que la sustenta.
En el vivo debate que se suscitó en el grupo se reflejaron temas muy interesantes:
·         Es una sociedad cerrada en sí misma que cree que todo lo que viene de fuera es malo.
·         Predomina una identidad colectiva – la identidad del clan por encima de la individual

·         El libro ayuda a reflexionar sobre la necesidad de revisar de qué forma se podria  transmitir el progreso sin someter a los pueblos primitivos.

·         El texto ha logrado el objetivo del autor: quiere que el mundo conozca las raíces de África, porque no hay documentos allí que permitan conocerla. Que se conozca tal y como es con sus valores y sus defectos. Lo narra con objetividad, de forma desapasionada, en tercera persona.

·         Está maravillosamente escrito, tiene la belleza de la narración oral y la oscuridad de las sociedades rurales.

·         Muy bien tratado a nivel literario y a nivel filosófico.

·         La lectura del libro ha enriquecido nuestro conocimiento de África y nos ha motivado a seguir profundizando en ese conocimiento con la lectura de otros libros de Achebe y también se hizo la propuesta de conectar con el club de lectura que lee sobre temas africanos para compartir esta experiencia.


Por último es necesario resaltar el contenido del prólogo en el que se hace un atinado análisis de todo su contenido,  de los objetivos que el autor se proponía y lo que ha supuesto tanto para el pueblo africano como para Occidente.

Compartimos la opinión de la autora del prólogo, la obra de Achebe ha sido muy importante tanto desde el punto de vista literario, ya que muchos novelistas africanos pudieron encontrar en las obras de Achebe el espacio imaginario para sus propias obras; como desde una perspectiva ética y filosófica para transformar la mirada de los africanos sobre sí mismos, y la mirada del resto del mundo con respecto de África. Ha alcanzado uno de sus deseos más transcendentales: “ayudar a los propios africanos a recuperar la fe en ellos mismos y superar los complejos años de denigración y auto desprecio.

Marta Sofía López dirige palabras muy duras hacia el mundo occidental, afirma que como sigue necesitando para mantener su estructura socioeconómica de los recursos materiales y humanos de África, no ha tomado medidas de apoyo para la independencia y el desarrollo de los pueblos africanos, por el contrario ha apoyado gobiernos nefastos para seguir manteniendo el subdesarrollo y ha contribuido a minar las propias fuerzas sociales, económicas y espirituales de dichos pueblos. Termina su prólogo diciendo que gracias a la obra de Achebe y de otros autores africanos, las historia de África ya no está solo narrada desde el punto de vista de los pueblos “civilizados.

GLORIA ESPINILLA



REFRANES Y PROVERBIOS EN “TODO DE DESMORONA”




Un hábito común en todas las civilizaciones es la utilización, tanto en el lenguaje oral como en su representación literaria, del uso de refranes, proverbios y frases hechas.
En el caso de “Todo se desmorona” es tan evidente dicho uso que incluso podríamos compararlo con el que Sancho –tipo aficionado a los refranes donde los haya– hace en “El Quijote”.

He aquí algunas muestras sacadas de la obra de Chinua Achebe:



“ Si un niño se lava las manos podrá comer con los reyes.”
Si un hombre se esfuerza puede conseguir lo que se proponga.

“Cuando brilla la luna, hasta al lisiado le entran ganas de dar un                                        paseo”
En momentos de fiesta hasta los viejos recuerdan su pasada juventud.
                   
 “Un sapo no corre de día sin que haya una razón”
Viene a decir que nadie corre ningún riesgo sin una buena motivación.

“Una vieja se siente incómoda cuando se mencionan huesos secos                                  en un proverbio”
A nadie le agrada que se hable de algo relacionado con algún defecto propio.

 “Cuando se mira la boca de un rey nadie diría que ha mamado alguna                               vez del pecho de su madre”
Denuncia que mucha gente importante oculte, o trate de ocultar, sus orígenes.

 “Al pollo que se convertirá en gallo se le nota ya el día que rompe el                                cascarón.”
Algunas personas, para bien o para mal, ya muestran sus inclinaciones desde muy              pequeños.

 “Cuando la vaca come hierba, las terneras no apartan la vista de su                                 boca.”
Relacionado con aquellos que saben aprender de la experiencia de los mayores.

“ Si un dedo tiene aceite mancha a los demás.”
Relacionado con las malas compañías.

 “Hay forasteros que lloran más fuerte que los familiares del difunto.”
Dedicado a aquellos que siempre quieren ser “el niño en el bautizo, el novio en la                  boda   y el difunto en un funeral.”

 “Nunca te cites de madrugada con hombre que ha tomado nueva                                    esposa”
Sobre la puntualidad de ciertas personas.

“Eran hombres que vendían el machete y llevaban la vaina al combate.”

Referencia a hombres como aquel Abundio que vendió el coche para comprar                      gasolina.

JUAN CUERDA






lunes, 28 de enero de 2019


LA PESTE (1947). ABERT CAMUS (1913-1960)

El autor de la obra que nos ocupa- que ya ha parecido en este blog en su título “El extranjero”- , como otros muchos, es mejor comprendido a través de sus obras. ”La  Peste”, libro leído y comentado últimamente en el Club, nos ofrece la oportunidad de estudiar las características generales del escritor y de la propia obra. Creemos que en ésta se hallan resumidos, de una u otra manera, todos los aspectos de la postura vital de Camus.
Se publicó en 1947, recién salidos de la II Guerra Mundial y el autor utiliza La Peste como metáfora y excusa y Orán (la ciudad) para enmarcar, como en un escenario, lo que el insoportable sufrimiento colectivo hace a los seres humanos: tambalearse, afirmarse o adoptar unos comportamientos increíbles, incluso, para uno mismo en otras circunstancias. Las  descripciones son magníficas y los  diálogos, muchas veces dramáticos y perturbadores, tremendamente  contemporáneos.

La Peste, "es la vida y nada más", nos dice Camus, a través del viejo asmático que contaba garbanzos, un personaje que aparece a lo largo del relato y que nos muestra la sabiduría de la vejez, de la experiencia.

Nos presenta, sirviéndose del lenguaje, arquetipos del ser humano, la existencia en sí; la muerte, el dolor, el amor, la injusticia, la soledad, la solidaridad. Todo ello está muy bien representado en los personajes principales.  

Estamos ante una novela que trata de una epidemia de peste bubónica narrada en tercera persona, desde antes de sus comienzos hasta después de su terminación. La  acción  podría haber tenido lugar en cualquier parte del mundo; los acontecimientos que suceden y los personajes descritos son universales. El autor relata de manera magistral la evolución de la epidemia en la ciudad, prisionera porque se cierran sus puertas y por tanto se establece una barrera infranqueable para evitar su propagación.

En el interior de la ciudad quedan prisioneros todos los habitantes sin excepción, sometidos al capricho y a la voluntad de la muerte. Dentro de esta situación vemos moverse personajes de muy distintos caracteres:

* El personaje principal es el doctor Rieux, es quien hace el relato, aunque lo haga en tercera persona. El doctor, por su profesión de médico se ve en contacto con toda clase de gentes, y está más cerca de la peste. Y por eso lo ha escogido Camus como narrador.

Con una visión más bien pesimista de la vida, duda de haber acertado en su profesión y sin embargo su vida va unida a un profundo sentimiento de solidaridad, del espíritu del deber, de la conciencia de la responsabilidad, de la bondad que deriva de la razón.

"Puesto que el orden del mundo está regido por la muerte, acaso es mejor para Dios, que no crea uno en Él y luche con todas sus fuerzas contra la muerte, sin levantar los ojos al cielo dónde Él está callado"

Personifica al hombre que no cree en Dios ni en un más allá, pero sí en los valores humanos. No pretende ser ningún héroe, sino el hombre honrado, sin esperanza, símbolo de esa honradez desesperanzada que es una de las constantes en Camus, y que se traduce, según él, en cumplir con su obligación. Y así vemos cómo el doctor se entrega por completo a su obligación luchando denodadamente contra los estragos de la peste, poniendo en movimiento todos los medios humanos de que dispone para vencer a la muerte.

Y a su alrededor se mueven otros personajes, cada cual con sus reacciones ante la situación.

* Tarrou: es un hombre que va en busca de su tranquilidad y su paz, no le importa creer en algo en absoluto, actúa como  siente y piensa. Se convierte en amigo y confidente del doctor, acompañándolo por su recorrido,  hasta el último momento cuando enferma y es el doctor Rieux quien lo acompaña hasta el final.
* Rambert, un periodista forastero,  que se encuentra descentrado, extranjero, en la ciudad, se rebela contra esta situación que él estima injusta particularmente en su caso. Trata por todos los medios de escapar de la ciudad bloqueada, y, cuando al cabo después de  muchos intentos fracasados está a punto de conseguirlo, va a ver al doctor para despedirse, y vez de decirle adiós, le dice, de pronto, que se queda a su lado, que renuncia a esa libertad que se le ofrece porque se avergüenza de disfrutar de una felicidad egoísta, exclusiva de él solo. Se  ha despertado un sentimiento de solidaridad humana, tanto en el dolor como en la felicidad.
* Cottard, como extremo opuesto, un negociante de historial turbio, para quien la peste, con su entorpecimiento de las actividades burocráticas ha sido su salvación de la cárcel. A medida que la remisión de la enfermedad va produciendo un alivio general para él supone el castigo y termina enloqueciendo.

*  Paneloux, el jesuita, que al principio la considera un castigo divino y al final después de vivir tantos horrores, duda. Muere de la peste con la angustia de dudar.
"Hay que creerlo todo o negarlo todo y ¿quién se atreve a negarlo todo?"

* Grand, el empleado público símbolo de miles de seres anónimos que cumplen con su deber. Hombre bondadoso  a quien le gusta encontrar las palabras correctas para todo
"Héroe insignificante y borroso" (como tantos otros y otras)

* Todos, en fin padecen sufrimientos, el dolor es el lazo que los une.

 Camus trata el tema de la peste con serenidad, sin extremar la violencia ni la sensación de terror y pánico que debería ser lo adecuado. Trata de hacer el análisis existencial de los seres humanos en esas trágicas circunstancias. El no pone tanto ahínco en la crudeza de la narración porque no quiere distraerse de su preocupación, la tremenda angustia del porqué y para qué del sufrimiento humano, de lo que él llama lo absurdo de la vida. No se recrea en impresionarnos con imágenes plásticas repelentes.

Más que los detalles físicos de la enfermedad, Camus quiere hacer destacar la huella producida en el alma, los sufrimientos morales y no los somáticos. Como hemos dicho antes, estas reacciones nos las dará a conocer por medio de los personajes, centrados siempre en el del Dr. Rieux.

La mujer en «La Peste» A primera vista, se diría que La Peste es una novela en la que la mujer no tiene intervención trascendental. Pero quiero destacar la presencia de algunas.
La madre del doctor, una figura constantemente presente, llena de ternura, silenciosa y activa. Está pendiente de los desvelos y preocupaciones de su hijo, dispuesta en todo momento a ayudarle en tan penosas circunstancias. Seguramente Camus quiso rendir un homenaje a su propia madre; los párrafos que la dedica tienen que ser una expresión de lo vívido.- Recordemos que tuvo una infancia sin padre.

 La mujer del doctor Un interés especial presenta esta figura, precisamente por no tomar parte en la acción. Cuando aún no ha hecho su aparición la peste, la esposa del doctor marcha a un sanatorio fuera de la ciudad. Él se ve separado de ella durante los terribles acontecimientos que van a suceder durante todo el libro. Es cierto que este personaje femenino no toma parte de forma directa en el relato, pero es una constante inconsciente en la mente del doctor. A través de las páginas del libro, cuando menos lo esperamos, surge una breve frase, un párrafo corto, y estas apariciones brevísimas del recuerdo no son casuales, están intencionadamente repartidas. Creo que puede simbolizar la  esperanza de felicidad en medio de las calamidadesY este suspense alcanzará su punto culminante en las páginas finales, cuando llegado el fin de la epidemia, en medio del gozo y de la alegría exaltada de la gente al verse al fin de los sufrimientos, cuando todos aquellos que se habían encontrado cruelmente separados durante largos meses van a disfrutar de la reunión con exultante alegría, cuando, en fin, parece haberse alejado definitivamente el dolor y creemos que la esperanza se va a hacer realidad y presencia. En aquel momento, a raíz de la muerte inesperada del amigo y fiel compañero de todas las angustias, un telegrama, frío, impersonal y breve, comunica al doctor que su esposa, su esperanza, había muerto hacía una semana. Y termina el libro con la soledad desesperanzada del hombre que, creyendo sólo en el hombre y en la muerte, se ha visto arrebatar por la muerte las dos cosas que le sostenían: el amor y la amistad.


Se puede seguir ampliando el conocimiento del autor a través de  diversos testimonios como los que encontrareis estos enlaces:


http:www.diariosur.es/20100102/cultura/albert-camus-escritura-compromiso-20100102.html





Albert Camus ganó el Premio Nobel en 1957 y sintió que, si debía dar gracias a alguien, era al señor Germain, que había sido su maestro en primaria, y le escribió una carta. Hay quien dice que fue la única carta de agradecimiento que escribió. Cualquiera que haya tenido un buen maestro se reconocerá en las palabras del escritor.
Sirva de homenaje a esos maestros que hacen bien su trabajo. Ojalá sirviese también para que los gobiernos, de uno u otro color, tratasen a la educación siempre como lo que es: la mayor riqueza de un país.

 
París, 19 de noviembre de 1957
Querido señor Germain:
Esperé a que se apagara un poco el ruido de todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza no hubiese sucedido nada de esto. No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo. Pero ofrece por lo menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de corroborarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso en ello continúan siempre vivos en uno de sus pequeños escolares, que, pese a los años, no ha dejado de ser un alumno agradecido. Un abrazo con todas mis fuerzas,

ALBERT CAMUS
“(Mondovi, Argelia, 1913-Villeblerin, Francia, 1960) Novelista, dramaturgo y ensayista francés. Nacido en el seno de una modesta familia de emigrantes franceses, su infancia y gran parte de su juventud transcurrieron en Argelia. Inteligente y disciplinado, empezó estudios de filosofía en la Universidad de Argel, que no pudo concluir debido a que enfermó de tuberculosis.
Formó una compañía de teatro de aficionados que representaba obras clásicas ante un auditorio integrado por trabajadores. Luego ejerció como periodista durante un corto período de tiempo en un diario de la capital argelina, mientras viajaba intensamente por Europa
Albert Camus empezó a ser conocido en 1942, cuando se publicaron su novela corta El extranjero, ambientada en Argelia, y el ensayo El mito de Sísifo, obras que se complementan y que reflejan la influencia que sobre él tuvo el existencialismo. Tal influjo se materializa en una visión del destino humano como absurdo..

Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial se implicó en los acontecimientos del momento: militó en la Resistencia y fue uno de los fundadores del periódico clandestino Combat. Sus primeras obras de teatroEl malentendido y Calígula, prolongan esta línea de pensamiento que tanto debe al existencialismo, mientras los problemas que había planteado la guerra le inspiraron Cartas a un amigo alemán.

Su novela La peste (1947) supone un cierto cambio en su pensamiento: la idea de la solidaridad y la capacidad de resistencia humana frente a la tragedia de vivir se impone a la noción del absurdoLa peste es a la vez una obra realista y alegórica, una reconstrucción mítica de los sentimientos del hombre europeo de la posguerra, de sus terrores más agobiantes. El autor precisó su nueva perspectiva en otros escritos, como el ensayo El hombre en rebeldía (1951) y en relatos breves como La caída y El exilio y el reino, obras en que orientó su moral de la rebeldía hacia un ideal que salvara los más altos valores morales y espirituales, cuya necesidad le parece tanto más evidente cuanto mayor es su convicción del absurdo del mundo.

De gran interés es también su serie de crónicas periodísticas Actuelles. Tradujo al francés La devoción de la cruz, de Calderón de la Barca y El caballero de Olmedo, de Lope de Vega En 1963 se publicaron, con el título de Cuadernos, sus notas de diario escritas entre 1935 y 1942. Galardonado en 1957 con el Premio Nobel de Literatura, falleció en un accidente de automóvil en 1960.

AURORA FERNÁNDEZ-RIUS