lunes, 13 de febrero de 2017

EL HONOR PERDIDO DE KATHARINA BLUM
                         Henrich Böll

La obra está escrita en 1972, dos años después de haber recibido el autor el Premio Nobel de Literatura.
La mejor manera – a mi entender – de comentar esta lectura es leer su epílogo escrito por el propio autor diez años después de que se publicase el libro.
ALGUNOS DE SUS COMENTARIOS:
- Una chica sencilla, una doncella, se enamora de un hombre del que después se comprueba que es buscado por la policía. Por su carácter, se hubiera enamorado de él incluso si hubiese sabido antes que lo buscaban. Estas cosas pasan.
- La narración tiene un título: “El honor perdido de Katharian Blum”, un subtítulo: “Como surge la violencia y a donde puede conducir”, y un lema: “Las personas que se citan y los hechos que se relatan son producto de la fantasía del autor”. Hay que ocuparse de estos tres elementos porque sin ellos, no se entiende la tesis panfletística, y ésta es realmente una novela de tesis.
Considero como lectora que éste es un libro que todo el mundo debería leer, para saber hasta qué punto se han de recibir con prudencia las noticias difundidas a través de los medios de comunicación.
En su lectura, la tensión va creciendo a medida que se desvelan los métodos primitivos y hasta crueles con los que la prensa amarilla tergiversa los hechos, destruyendo con ello: “La salud, el honor y el buen nombre de personas inocentes” convertidas en objeto de interés público.
Henrchi Böll construye un relato de una mujer que lucha por mantener su integridad por encima de las convenciones sociales.

Mariana Cámara



BIOGRAFIA  DE HEINRICH BOLL (1917-1985)


-Se celebra este año el centenario de su nacimiento en Colonia, donde se crio y vivió en un ambiente católico, contrario al nacionalsocialismo.

-Le tocó combatir durante la guerra en diversos frentes, lo cual le impidió poder cursar estudios universitarios.


-Fué un alemán exento de sospecha de connivencia con el nazismo. Apolítico (no estaba afiliado a ningún partido) si bien, en su condición de militante progresista en los últimos años de su vida se aproximó al partido de los verdes, iniciando una creciente participación en política, siempre en defensa de los más desfavorecidos, perseguidos y marginados por parte del estado.

-Quienes le conocieron destacan en él su solidaridad y compasión. Un hombre honrado, capaz de afrontar riesgos por los demás. Con bondad, sencillez en el trato y sentido del humor anima a sus paisanos a actuar con dignidad, con respecto al pasado reciente, con libertad y mirarlo sin miedo a la realidad, con conciencia crítica, sin tratar de evitar temas difíciles como el antisemitismo y el rearme militar.

-En su calidad de escritor humanista, son temas comunes en todos sus libros: el amor, la vida en comunidad, lo personal y lo cotidiano, es decir, todo aquello que lleva al individuo hacia un compromiso consigo mismo y con la sociedad.

-En su condición de católico comprometido, es una de las figuras más destacadas y renovadoras de la RELIGIOSIDAD CATOLICA de Alemania. Participa en los consejos ciudadanos en donde se debate sobre los acontecimientos más polémicos del país.
Critica con dureza tanto en sus libros como en los panfletos y artículos en prensa, a los llamados “cristianos viejos” por su negación a condenar el nazismo, por su integración en los partidos socialcristiano (CSU) y cristianodemócrata (CDU) para ocupar cargos de poder, por su defensa de la INFALIBILIDAD DEL PAPA, así como la hipocresía de obispos y cardenales, capaces de hablar sobre pobreza desde suntuosos edificios y  adornarse de valiosos báculos, cruces y anillos.

Así, algunos de los personajes de sus libros, opinan:

 “Los católicos me ponen nervioso porque juegan sucio. Los protestantes me irritan con su manoseo de las conciencias. Y los ateos me aburren porque solo saben hablar de Dios… ¿yo?. Yo solo soy un payaso; y, de momento, superior a mi fama.
O también: “La Iglesia Católica huele como el cadáver de un rico. El cadáver de un rico solo huele a dinero. El cadáver de un pobre en cambio solo huele como un ser humano”.
-En sus últimos años terminaría renegando de la Iglesia, con la que se enfrentó en numerosas ocasiones. Pero no de la fe, de la cual nacía su profundo compromiso humanista (afecto y solidaridad con sus semejantes).
-Un hombre sencillo, preocupado por la historia y por el devenir de su país, detestaba que lo considerasen “la conciencia moral de Alemania”, o que le colgasen el rótulo de “Cristiano”.
-A finales de los años sesenta fue nombrado presidente del CLUB P.E.N. (poetas, ensayista y novelistas), fundado en Londres en 1920, que agrupa a escritores de todos los países del mundo, para la divulgación de obras literarias en todos los países y para proteger los derechos de los escritores.
-En 1972 recibe el Premio Nobel de Literatura por sus aportaciones para rescatar la Literatura Alemana de los escombros en que se encontraba sumergida y sentar las bases de la moderna literatura Alemana, así como su condición de humanista y por su actitud en todos sus escritos en defensa de los más desfavorecidos de la sociedad.

ESTILO LITERARIO

-En su polémica y crítica agresiva con las instituciones del estado, la prensa sensacionalista, la iglesia y los partidos políticos emplea el panfleto, escrito en prosa de carácter clandestino, propio de momentos de gran tensión histórica, con enfrentamientos sociales graves de carácter político o religioso.

-Publica en prensa NOVELAS DE FOLLETIN, a razón de un capítulo por día. Este tipo de novela, histórica o social, de enredo y sentimental, de gran simplicidad sicológica y escritas con sencillez, son de gran aceptación entre las capas inferiores de la sociedad.

-Dotado de gran sentido del humor, utiliza la ironía de sus personajes para satirizar y criticar duramente los excesos de las instituciones del estado o el inmovilismo y el silencio de la iglesia y sindicatos.

-Tiene facilidad para crear personajes, que por tratarse de hombres y mujeres que han vivido la guerra y han sufrido sus consecuencias, hace que les resulte fácil identificarse con ellos a la mayoría de los Alemanes.

-Sus escritos se caracterizan por su sencillez y concreción. Son directos y gozan de un alto grado de veracidad testimonial.

SUS ADVERSARIOS

Su lucha infatigable en defensa de la paz y su preocupación por Alemania y por las minorías sociales postergadas tras la guerra, lo convierten en una de las voces más firmes en la denuncia de los abusos policiales y de la justicia Alemana (empleo de la tortura en las cárceles, retraso en los juicios a los acusados de terrorismo, detenciones masivas y muertes injustificadas de presos, espionaje telefónico, etc) y de los medios de comunicación sensacionalista de gran difusión e influencia de opinión entre los ciudadanos, que actúan en connivencia y confabulación con las instituciones.
Durante varios años estuvo vigilado y perseguido por la policía, sospechoso de pertenencia a banda terrorista. El periódico Alemán de mayor tirada le difamó y acusó de organizar y participar en manifestaciones y huelgas de hambre. En el parlamento Alemán, un senador cristiano le acusó de pertenecer a la Terrorista Facción del Ejército Rojo (GRUPO BAADER-MEINHOF). Una vez reconocida su inocencia, se vengó de sus adversarios escribiendo en 1974 la novela EL HONOR PERDIDO DE KATHARINA BLUM.
  
ACTUALIDAD

Pese al intento de sus adversarios por silenciar y dejar en el olvido tanto al autor como a su obra, Heinrich Boll sigue figurando entre los escritores más leídos del Siglo XX.
En 2015, con motivo del treinta aniversario de su muerte fueron numerosos los homenajes y actos celebrados en distintos países del mundo.
Fernando Aramburu (San Sebastián -1959) ha vivido durante treinta años en Alemania, siendo Heinrich Boll uno de sus escritores favoritos. Asegura que los temas que trata en sus libros son universales, por eso pertenecen a cualquier época. En ésta gozan de gran actualidad ya que vivimos momentos de grandes contradicciones y de una gran violencia, implícita y explicita en la sociedad contemporánea.
Aramburu ha publicado recientemente su libro PATRIA, en donde, siguiendo la línea de Heinrich Boll, critica los abusos de unos, denuncia a otros que callan en lugar de levantar voces, defiende a los que han vivido la situación y padecido sus consecuencias: LAS VICTIMAS DEL TERRORISMO.





martes, 31 de enero de 2017


UN INVIERNO EN LISBOA - Antonio Muñoz Molina
DATOS PARA UNA BIOGRAFÍA

Autorretrato:  Antoniomuñozmolina.es/biografia/


Creo que el escritor continúa el oficio inmemorial de los narradores de cuentos, que daban forma mediante relatos orales a la experiencia compartida del mundo. Contar y escuchar historias no es un capricho, ni una sofisticación intelectual: es un rasgo universal de la condición humana, que está en todas las sociedades y arranca en la primera edad de la vida. Quizás por eso no me atrae mucho la literatura que se vuelca sobre sí misma, que tiene al escritor y a la escritura como focos principales de atención. Cervantes y Galdós, Virginia Woolf y James Joyce, Borges y Onetti, Proust y Flaubert, entre tantos otros, me han enseñado lo mismo, de muy diversas maneras: a buscar la forma más eficaz de contar la realidad visible del mundo y la invisible de la conciencia humana. Pero también aprendo mucho de la música y de la pintura, y del cine, aunque lo frecuento menos que cuando era más joven.
Políticamente, soy un socialdemócrata: defiendo la instrucción pública y la sanidad pública, el respeto escrupuloso de la legalidad democrática, la igualdad de hombres y mujeres, el derecho de cada uno a elegir su forma de vivir y si es preciso de morir dentro de la conciencia de nuestra responsabilidad como ciudadanos. Derechos sin responsabilidades son privilegios; un derecho individual beneficia a la comunidad; un privilegio siempre se ejerce a costa de alguien. Ser progresista no es defender a rajatabla al grupo al que uno pertenece sino vindicar como propias las causas singulares de quienes en principio no son como nosotros. Un progresista, aunque sea hombre, es feminista; aunque sea heterosexual, defiende con vigor el respeto a la condición y la igualdad jurídica de los homosexuales; un progresista se rebela contra el sufrimiento innecesario de los animales y contra el despilfarro de los bienes ambientales que son de todos, también de las generaciones futuras

BIOGRAFÍA:   Nacido en Úbeda (Jaén) en 1956, estudió Historia del Arte en la Universidad de Granada y Periodismo en la de Madrid. Sus primeros escritos fueron artículos periodísticos que en 1984 recogió en su primer libro publicado, El Robinsón urbano. Posteriormente escribió en la sección literaria de ABC, y colabora regularmente con el diario ELPAÏS.  En su primera novela, Beatus ille (1986) ya aparece su ciudad imaginaria, Mágina, que se convertirá en un lugar común en sus obras sucesivas. El invierno en Lisboa (1987) mereció el Premio de la Crítica y el Nacional de Narrativa, que volvió a recibir en 1992 por El jinete polaco (Premio Planeta, 1991). La obra de Muñoz Molina se mueve en los territorios de la memoria tratando de reconstruir la reciente historia de España con la mirada del que se siente deudor del cine negro y la novela policiaca.

BIBLIOGRAFÍA
1986 - Beatus Ille
1987 - Un invierno en Lisboa. Premio de la Crítica Castellana y Nacional de Narrativa 1988
1998 - Beltenebros- En 1991 la lleva al Cine Pilar Miró
1991 - El jinete polaco. Premio Planeta y Premio Nacional de Narrativa
1995 - Ardor guerrero
1997 - Plenilunio
2001 - Sefarad
2004 - Ventanas de Manhattan
2006 - El viento de la luna
2009 - La noche de los tiempos
2013 - Todo lo que era sólido

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS
1996 - Miembro de la RAE con la letra minúscula u
2007 - Doctor Honoris Causa por la Universidad de Jaén
2012 - Dona parte de su patrimonio literario a la Biblioteca Nacional
2013 - Premio Príncipe de Asturias de las Letras y Premio Jerusalén
2015 - Miembro Honorario de Buenas Letras de Granada
2017 - Premio Unamuno de los protestantes

EL INVIERNO EN LISBOA - COMENTARIOS

Juana Salabert .  “El País”   -  Madrid 27 MAY 1987

De jam-session califica Antonio Muñoz Molina su última novela, El invierno en Lisboa.
La presentación, a cargo del cantante Joaquín Sabina, tuvo lugar en un bar, "ya que", señala Muñoz Molina, "hay en mi novela una especie de invocación a los bares, a los lugares no legitimados como patria". Narrada con una prosa rica y envolvente, El invierno en Lisboa (editada por Seix Barral), cuyo protagonista es un joven músico de jazz atrapado en las lindes de una historia enigmática y convulsa, es un thriller con ritmo de jamsession
Así es que he integrado elementos cinematográficos, con una gran influencia, por ejemplo, de Hitchcock, en la narración, y he tratado de articular una suerte de ritmo jazzístico. Sabes, como los músicos de jazz, que abandonan la melodía, improvisan y luego regresan a ella...Así, la historia gira sobre dos nombres, Burma y Lisboa, que al principio sólo son dos nombres de canciones".

Buscando la música

Afirma este escritor, nacido en Úbeda en 1956 y afincado en Granada desde 1974, "que la base del libro está ciertamente en la pasión, en el amour fou". "Hay en él un paralelismo entre el discurso amoroso y el discurso artístico. Mi protagonista busca en la música y en el amor, en ese amor magnético que le fue dado en plena inocencia y que sólo puede recuperar cuando ya ha renunciado a conservarlo, una justificación absoluta".
Nacido en una familia de origen campesino, Antonio Muñoz Molina creció bajo el influjo de las narraciones orales que hablaban de una guerra perdida (esa guerra que en Beatus ille se torna imantada, mítica memoria, "quizá porque", explica, "para nosotros, los jóvenes, la guerra civil tiene el mismo resplandor que la de Secesión para un Faulkner, que no la vivió pero que la escuchó de labios de ancianas negras en la cocina de su casa") y de viejas leyendas.

www.lecturalia.com › Antonio Muñoz Molina

Esta historia es un homenaje al cine «negro» americano y a los tugurios en donde los grandes músicos inventaron el jazz, una evocación de las pasiones amorosas que discurren en el torbellino del mundo y el resultado de la fascinación por la intriga que enmascara los motivos del crimen.
 Entre Lisboa, Madrid y San Sebastián, la inspiración musical del jazz envuelve una historia de amor. El pianista Santiago Biralbo se enamora de Lucrecia y son perseguidos por su  marido Bruce Malcolm .

Mientras, un cuadro de Cézanne también desaparece y Toussaints Morton, procedente de Angola y patrocinador de una organización ultraderechista, traficante de cuadros y libros antiguos, participa en la persecución. La intriga criminal se enreda siguiendo un ritmo meticuloso e infalible. El Invierno en Lisboa confirmó plenamente las cualidades de un autor que se cuenta ya por derecho propio entre los valores más firmes de la actual novela española. El invierno en Lisboa fue galardonada con el premio de la Crítica y el premio Nacional de Literatura en 1988 y fue llevada al cine, con la participación del trompetista Dizzy Gillespie.
PEPA SIRVENT

viernes, 13 de enero de 2017

EL DIOS DE LAS PEQUEÑAS COSAS
Arundhati Roy (Kerala, India 1960)

Aunque estudia Arquitectura en Delhi, la autora se inclina muy pronto por la Literatura, escribiendo guiones para la TV y el cine principalmente. En 1997 publica “El dios de las pequeñas cosas” por el que recibe el premio Booker. En 2004 recibe el Premio por la Paz de Sidney en méritos a su labor en pro de obras sociales. Su próxima novela “El misterio de la máxima felicidad” está previsto que aparezca en junio de 2017.
Aunque se la ha comparado con G. G. Márquez y Salman Rushide por el “realismo mágico”, la autora no lo comparte, porque ella, afirma, cuenta la realidad y la transforma en ficción…y esta ficción tiene mucho de autobiografía.
Hay muchísimos pensamientos reveladores en la novela. A mí, éstos, me han parecido muy significativos con la historia:
“En aquel momento todo era incoherencia. Como si el significado de las cosas las hubiera abandonado dejándolas fragmentadas. Como aisladas, que no significan nada. Como si la inteligencia que descodifica los diseños ocultos de la vida – que conecta las reflexiones con las imágenes, los destellos con la luz, las arrugas con las telas, las agujas con el hilo, las paredes con las habitaciones, y el amor con el miedo, con la furia, con el remordimiento – se hubieran perdido súbitamente.” (273)
“El secreto de las grandes historias es que no tienen secretos”. “Las grandes Historias son aquellas que ya se han oído y se quieren oír otra vez”. (276)
“El danzarín de Kathakali es el más hermoso de todos los hombres. Porque su cuerpo es su alma. Su único instrumento. Ese hombre que está detrás de una máscara pintada y lleva unas faldas ondulantes está lleno de magia”. (277)
“Sin duda no existe ninguna bestia que haya desarrollado la infinita capacidad de inventiva que caracteriza el odio humano. Ninguna bestia puede compararse con el alcance y el poder de un odio así”. (284)

La novela comienza con el regreso de Rahel a la casa de Ayenemen (Estado de Kerala al sur de la India entre los años 60-90 del siglo XX) veintitrés años después de haber sido separada de su hermano gemelo – heterocigóticos – Estha, y aunque hay un narrador que sitúa los espacios y los personajes, son éstos y a través de la memoria de Rahel, los que cuentan los hechos, sus hechos, los que ella guarda en la confusa memoria de cuando eran “nosotros” y los que recuerdan ahora que piensan como “esos”…
Porque sus vidas han cambiado.
La Historia ha cambiado.
El narrador cuenta la Historia y sitúa las historias, que agitadas por el viento de las aspas de los ventiladores se mueven de atrás hacia adelante, y vuelven: pasado, presente y futuro, y de nuevo presente, y pasado, y futuro…y además juega con las palabras grandes y en Mayúscula, y con las pequeñas, y con las metáforas, y con los poemas, y con el cine, y con la música, y con los elementos: el “Plymouth azul cielo” y la “Fábrica de encurtidos PARAISO”…y con los lugares y los espacios: el río, la casa familiar y el jardín de Bebé Kochamma, la Casa de la Historia, y la oficina del Inspector Thomas Mathew y su acrónimo (Pulcritud – Obediencia – Lealtad – Integridad – Cortesía – Imparcialidad – Abnegación)…y con los personajes: Esthappen y su tupé a lo Elvis, Rahel y su vestido de Hada del Aeropuerto,  Ammu  hermosa y orgullosa y rebelde, Bebé Kochamma y su rabia de solterona, Mammachi que había aprendido a tocar el violín para olvidar las palizas que le pegaba Pappachi que fue Entomólogo Real y rompió su mecedora de caoba cuando su hijo Chako le prohibió pagar a su mujer a la que ya no volvió a dirigir la palabra, Chako el hijo varón de una familia privilegiada muy amado por su madre y estudiante en Oxfod con ideas revolucionarias, utópico e idealista, contradictorio y errático, y Kochu María la cocinera, y Velutha “el Dios de las pequeñas cosas”,  y Vellya Paapen su padre, paraván e intocable, y el camarada Pillai y el inspector Mathew, y el hombre de la Naranjada y de la Limonada, y Sophie Mol que murió dentro de su ataúd porque no podía respirar, y su madre Margaret Kochamma que culpó a Estha de la muerte de su hija…
Una historia que abarca tres generaciones, una guerra y una revolución social; una historia con más lagrimas que sonrisas, que ahogan, que silencian, que ciegan y que amargan…Una historia de momentos pequeños y fugaces, exótica, etnográfica, tradicional, familiar, cotidiana, dura y triste, en donde el Amor puede vencer al Miedo y transgredir su Leyes que dictan a quién debe quererse y cómo y cuánto, la Libertad oponerse a la terrible Opresión, y la Dura Realidad a los Sueños Imposibles…Una historia que sepulta un abuso a un menor tras la barra de un bar, o los golpes de un padre mientras la madre no puede hacer nada, o la muerte de un hombre inocente “Porque después de todo, no estaban luchando contra una epidemia. Estaban vacunando a una comunidad contra un simple brote” (363 – Captura la Policía a Velutha)
Una hermosa historia que puede parecer bárbara…
Un texto largo que al repensarlo precisa releerlo…
Un método vertiginoso que precisa comprenderlo con calma…
Unas inocencias robadas…
Unos amores prohibidos…
Unos seres vulnerables y contradictorios…
Y un sistema capaz de imponer el orden con economía, con eficiencia, con responsabilidad. (363)

  PEPA SIRVENT

Albacete 12 de enero de 2017

sábado, 17 de diciembre de 2016



FELIZ NAVIDAD





“Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar” de Charles Dickens



Queremos felicitaros estas Fiestas a todos los que visitáis nuestro blog regular o esporádicamente. Aquí dejamos el testimonio de nuestra alegría compartida y os animamos a seguir disfutando de la lectura porque ya sabéis ”Todo está en los libros”




Es nuestra compañera Pepa quien, una vez más, nos ofrece la expresión de su vena poética como felicitación navideña:

Silenciosa tarde de otoño.
La hora del ocaso, luz escasa,
hielo en el aire, y un cielo gris y opaco.
Como una ráfaga fugaz
cruza por mi mente el recuerdo
de esas tarde de verano
cálidas, y doradas, y rosa,
de cielo azul, cobalto y despejado
en el que ya se dibujan algunas estrellas,
o la, aún pálida, luna creciente.

Silenciosa tarde de otoño.
Hora de oración, de recogimiento,
de imposibles sueños,
de pensamientos sinceros,
de inagotables recuerdos.
Me gustan los atardeceres,
esos momentos íntimos
para la reconciliación con el pasado,
para  la contrición y el perdón,
para la contemplación y el éxtasis.

Silenciosa tarde de otoño.
La hora del ocaso, luz escasa,
hielo en el aire, y un cielo gris y opaco.
Breves instantes
para sentirse vivo,
conforme, agradecido.

Y esperar la noche a cambio de nada.
Porque mañana…
Sí, tal vez…mañana
   
Pepa Sirvent

 ¡NO PERDÁIS NINGUNA OCASIÓN DE SER FELICES!




jueves, 8 de diciembre de 2016



DESGRACIA. John Maxwell Coetzee
 (Ciudad del Cabo, 09 de Febrero de 1940).

“Cuando la incomprensión abre la puerta a la violencia”.

           
Desgracia” es una obra compleja, muy directa, con un léxico duro rayando a veces los límites del buen gusto, que se desarrolla en la Sudáfrica todavía inmersa en los devastadores efectos del Apartheid y consta de dos partes bien diferenciadas: La primera nos relata la vida rutinaria de David Lurie, el protagonista, profesor Universitario que actuando con un acervado cinismo y arrogancia, está por encima del bien y del mal, imbuido en una apatía existencial y vocacional, rota únicamente por las relaciones íntimas a golpe de impulsos que va manteniendo con mujeres muy variopintas de toda clase social a las que despersonaliza por completo. Esta actitud casi autodestructiva, origina el obligado abandono de su carrera cuando estas relaciones se llevan a cabo con una de sus alumnas (Melanie Isaacs), desembocando en la huida a una de las zonas más deprimidas de Sudáfrica donde su hija, (Lucy Lurie), es propietaria de  una granja y sobrevive usándola como residencia canina y cultivando flores para su posterior venta en el mercado local.
           
            Aquí es donde comienza la segunda parte de la novela, dejando atrás la frivolidad del principio y tornándose con un cariz desolador, sórdido, desesperanzado y de una extrema violencia cuando padre e hija son víctimas de una agresión por parte de tres individuos de raza negra, que poco a poco irá distanciándolos  en la forma de afrontar tal Desgracia; ahora la seguridad y soberbia de David se desmoronan, se ve obligado a  recibir ayuda de todos aquellos que internamente le inspiraban desprecio  y esto va a ir provocando que se humanice a medida que transcurren los acontecimientos.

            El personaje de Lucy, se nos muestra como una mártir, una sufridora que trata de expiar el simple hecho de ser blanca, ella es el objeto del odio racial, representa a ojos del hombre negro, la desfachatez del colono que se apodera de lo que no es suyo y cree estar justificado  por el mero hecho de asentarse sin darle permiso y sin pedir perdón por los desmanes posteriores, y a pesar de todo ello, es reacia a seguir los dictámenes que le marca su padre de alejarse de aquella comunidad que tanto daño le ha hecho.

            Aunando los dos mundos (el colonial y el mundo negro) está Petrus, empleado de la granja, un ser siniestro, frio, calculador, que bajo la fachada de su ignorancia y simplicidad, sueña con grandes aspiraciones de terrateniente sin importarle como tenga que conseguirlas. Va a representar en la diferente manera de ser tratado tanto por David como por Lucy, la bipolaridad de sentimientos que la raza negra infunde en la obra: rechazo, miedo, desconfianza, desprecio……, pero también el reconocimiento de su legitimidad como dueños morales de la tierra, acreedores de un peaje que Lucy estará dispuesta a pagar por sentirse integrada en la comunidad.

            Otro personaje clave es Bev Shaw, amiga de Lucy, una mujer sencilla, sin atractivo, algo anodina a primera vista pero que con su trabajo de voluntaria en la Perrera, intenta aliviar el sufrimiento de estos animales y acompaña en sus últimos días a los que deben pasar por el trance de morir, dándoles el protagonismo y la importancia que nadie les ha brindado nunca. Es la artífice de uno de los momentos más conmovedores y compasivos de la obra, consiguiendo que germine en David un sentimiento de piedad como no lo había experimentado con ningún ser humano; su escepticismo se resquebraja cuando descubre  que poseen “alma”.

            Finalmente, la obra nos deja un regusto amargo porque no vislumbramos ningún atisbo de esperanza en el porvenir; sus personajes, que se nos muestran sin un pasado, vegetan en un presente caótico y cruel, avocados a vivir sin un futuro.

Esther Moreno Sánchez.



sábado, 3 de diciembre de 2016


EDUARDO MENDOZA, PREMIO CERVANTES 2016




A estas alturas, todo el mundo, al menos el literario, sabe que el Premio Cervantes, el galardón más prestigioso de las letras en lengua española, ha sido otorgado al escritor Eduardo Mendoza, nacido en Barcelona en 1.943.

A los lectores que lo seguimos –al menos ese es mi casodesde la publicación de su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta, este reconocimiento a su buen hacer nos llena de satisfacción, al tiempo que sentimos el pequeño orgullo de que nuestras preferencias literarias hayan sido refrendadas por los sesudos intelectuales integrantes del jurado.

 Eduardo Mendoza pertenece al grupo de grandes escritores (Galdós, Dickens, Tolstoi, Mark Twain, Kundera y un larguísimo etcétera) que no sólo se reconocen deudores de Cervantes y de su Quijote sino que, además, lo tienen a gala.

En el caso de Mendoza han sido numerosas las declaraciones y escritos que ha hecho referentes a este tema. He aquí algunas:

“Cervantes ha tenido una enorme influencia en mí como escritor y como persona”
“Cuando leí El Quijote, en el Preuniversitario, me quedé inmediatamente abducido. Me di cuenta de que se puede escribir literatura sin perder la sonrisa”.
“Lo que caracteriza a Cervantes es la sencillez, la elegancia y el buen rollo.”
En Mendoza, desde sus novelas más serias y documentadas como La verdad sobre el caso Savolta o La ciudad de los Prodigios, como en las más desquiciadas e hilarantes peripecias del orate detective de El laberinto de las aceitunas o El tocador de señoras, se entrevé una fina capa de ironía, un amor hacia sus personajes y, como, el mismo dice “sencillez, elegancia y buen rollo”, de origen claramente cervantino.

Por último, y aprovechado que estamos entre amigos, me atrevo a recomendar – ya lo hice en este mismo blog con otra de sus obras: Una comedia ligera– que ésta es una buena ocasión para que aquellos que no lo hayan leído lo hagan y los que ya lo conocemos para releer alguna de sus obras.

Juan Cuerda.






domingo, 20 de noviembre de 2016

UN LARGO SILENCIO. ANGELES CASO


Este libro se publicó en el año 2000.

La postguerra, el regreso, la desolación y el desamparo es el paisaje en el que se ven inmersas las mujeres de la familia Vega frente a la realidad.

La guerra fratricida ha dejado una sociedad fracturada, dividida, atemorizada ante las represalias que arrebatan los sentimientos rompiendo los vínculos que los unían.

Es el largo silencio el que se impone como defensa ante los acontecimientos vividos, el miedo, la inseguridad para afrontar la vida y seguir adelante.

La autora trata de plasmar las consecuencias que en la vida de estas mujeres tendrá la postguerra. Así nos va narrando como crónicas la lucha para superar las dificultades, la incomprensión que las enfrenta a las miserias, el dolor por la pérdida de los seres queridos, el abandono familiar, el sacrificio, la impotencia, el desamor…

Es el largo silencio que las familias mantuvieron ante la división de la sociedad lo que mejor está reflejado, la claudicación mirando al futuro de las nuevas generaciones. Se hizo el silencio.

El libro ha despertado un largo debate. Para la mayoría refleja la situación de esa época con sencillez y sin intentar ir más allá de los hechos constatados. Los personajes están bien retratados. Ha sido una novela que les ha gustado y la recomendarían a otros lectores. Para otros, el relato no ha profundizado en la complejidad de ese momento social. Se la ha considerado una novela muy floja para un tema importante.


LOURDES