viernes, 13 de enero de 2017

EL DIOS DE LAS PEQUEÑAS COSAS
Arundhati Roy (Kerala, India 1960)

Aunque estudia Arquitectura en Delhi, la autora se inclina muy pronto por la Literatura, escribiendo guiones para la TV y el cine principalmente. En 1997 publica “El dios de las pequeñas cosas” por el que recibe el premio Booker. En 2004 recibe el Premio por la Paz de Sidney en méritos a su labor en pro de obras sociales. Su próxima novela “El misterio de la máxima felicidad” está previsto que aparezca en junio de 2017.
Aunque se la ha comparado con G. G. Márquez y Salman Rushide por el “realismo mágico”, la autora no lo comparte, porque ella, afirma, cuenta la realidad y la transforma en ficción…y esta ficción tiene mucho de autobiografía.
Hay muchísimos pensamientos reveladores en la novela. A mí, éstos, me han parecido muy significativos con la historia:
“En aquel momento todo era incoherencia. Como si el significado de las cosas las hubiera abandonado dejándolas fragmentadas. Como aisladas, que no significan nada. Como si la inteligencia que descodifica los diseños ocultos de la vida – que conecta las reflexiones con las imágenes, los destellos con la luz, las arrugas con las telas, las agujas con el hilo, las paredes con las habitaciones, y el amor con el miedo, con la furia, con el remordimiento – se hubieran perdido súbitamente.” (273)
“El secreto de las grandes historias es que no tienen secretos”. “Las grandes Historias son aquellas que ya se han oído y se quieren oír otra vez”. (276)
“El danzarín de Kathakali es el más hermoso de todos los hombres. Porque su cuerpo es su alma. Su único instrumento. Ese hombre que está detrás de una máscara pintada y lleva unas faldas ondulantes está lleno de magia”. (277)
“Sin duda no existe ninguna bestia que haya desarrollado la infinita capacidad de inventiva que caracteriza el odio humano. Ninguna bestia puede compararse con el alcance y el poder de un odio así”. (284)

La novela comienza con el regreso de Rahel a la casa de Ayenemen (Estado de Kerala al sur de la India entre los años 60-90 del siglo XX) veintitrés años después de haber sido separada de su hermano gemelo – heterocigóticos – Estha, y aunque hay un narrador que sitúa los espacios y los personajes, son éstos y a través de la memoria de Rahel, los que cuentan los hechos, sus hechos, los que ella guarda en la confusa memoria de cuando eran “nosotros” y los que recuerdan ahora que piensan como “esos”…
Porque sus vidas han cambiado.
La Historia ha cambiado.
El narrador cuenta la Historia y sitúa las historias, que agitadas por el viento de las aspas de los ventiladores se mueven de atrás hacia adelante, y vuelven: pasado, presente y futuro, y de nuevo presente, y pasado, y futuro…y además juega con las palabras grandes y en Mayúscula, y con las pequeñas, y con las metáforas, y con los poemas, y con el cine, y con la música, y con los elementos: el “Plymouth azul cielo” y la “Fábrica de encurtidos PARAISO”…y con los lugares y los espacios: el río, la casa familiar y el jardín de Bebé Kochamma, la Casa de la Historia, y la oficina del Inspector Thomas Mathew y su acrónimo (Pulcritud – Obediencia – Lealtad – Integridad – Cortesía – Imparcialidad – Abnegación)…y con los personajes: Esthappen y su tupé a lo Elvis, Rahel y su vestido de Hada del Aeropuerto,  Ammu  hermosa y orgullosa y rebelde, Bebé Kochamma y su rabia de solterona, Mammachi que había aprendido a tocar el violín para olvidar las palizas que le pegaba Pappachi que fue Entomólogo Real y rompió su mecedora de caoba cuando su hijo Chako le prohibió pagar a su mujer a la que ya no volvió a dirigir la palabra, Chako el hijo varón de una familia privilegiada muy amado por su madre y estudiante en Oxfod con ideas revolucionarias, utópico e idealista, contradictorio y errático, y Kochu María la cocinera, y Velutha “el Dios de las pequeñas cosas”,  y Vellya Paapen su padre, paraván e intocable, y el camarada Pillai y el inspector Mathew, y el hombre de la Naranjada y de la Limonada, y Sophie Mol que murió dentro de su ataúd porque no podía respirar, y su madre Margaret Kochamma que culpó a Estha de la muerte de su hija…
Una historia que abarca tres generaciones, una guerra y una revolución social; una historia con más lagrimas que sonrisas, que ahogan, que silencian, que ciegan y que amargan…Una historia de momentos pequeños y fugaces, exótica, etnográfica, tradicional, familiar, cotidiana, dura y triste, en donde el Amor puede vencer al Miedo y transgredir su Leyes que dictan a quién debe quererse y cómo y cuánto, la Libertad oponerse a la terrible Opresión, y la Dura Realidad a los Sueños Imposibles…Una historia que sepulta un abuso a un menor tras la barra de un bar, o los golpes de un padre mientras la madre no puede hacer nada, o la muerte de un hombre inocente “Porque después de todo, no estaban luchando contra una epidemia. Estaban vacunando a una comunidad contra un simple brote” (363 – Captura la Policía a Velutha)
Una hermosa historia que puede parecer bárbara…
Un texto largo que al repensarlo precisa releerlo…
Un método vertiginoso que precisa comprenderlo con calma…
Unas inocencias robadas…
Unos amores prohibidos…
Unos seres vulnerables y contradictorios…
Y un sistema capaz de imponer el orden con economía, con eficiencia, con responsabilidad. (363)

  PEPA SIRVENT

Albacete 12 de enero de 2017

sábado, 17 de diciembre de 2016



FELIZ NAVIDAD





“Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar” de Charles Dickens



Queremos felicitaros estas Fiestas a todos los que visitáis nuestro blog regular o esporádicamente. Aquí dejamos el testimonio de nuestra alegría compartida y os animamos a seguir disfutando de la lectura porque ya sabéis ”Todo está en los libros”




Es nuestra compañera Pepa quien, una vez más, nos ofrece la expresión de su vena poética como felicitación navideña:

Silenciosa tarde de otoño.
La hora del ocaso, luz escasa,
hielo en el aire, y un cielo gris y opaco.
Como una ráfaga fugaz
cruza por mi mente el recuerdo
de esas tarde de verano
cálidas, y doradas, y rosa,
de cielo azul, cobalto y despejado
en el que ya se dibujan algunas estrellas,
o la, aún pálida, luna creciente.

Silenciosa tarde de otoño.
Hora de oración, de recogimiento,
de imposibles sueños,
de pensamientos sinceros,
de inagotables recuerdos.
Me gustan los atardeceres,
esos momentos íntimos
para la reconciliación con el pasado,
para  la contrición y el perdón,
para la contemplación y el éxtasis.

Silenciosa tarde de otoño.
La hora del ocaso, luz escasa,
hielo en el aire, y un cielo gris y opaco.
Breves instantes
para sentirse vivo,
conforme, agradecido.

Y esperar la noche a cambio de nada.
Porque mañana…
Sí, tal vez…mañana
   
Pepa Sirvent

 ¡NO PERDÁIS NINGUNA OCASIÓN DE SER FELICES!




jueves, 8 de diciembre de 2016



DESGRACIA. John Maxwell Coetzee
 (Ciudad del Cabo, 09 de Febrero de 1940).

“Cuando la incomprensión abre la puerta a la violencia”.

           
Desgracia” es una obra compleja, muy directa, con un léxico duro rayando a veces los límites del buen gusto, que se desarrolla en la Sudáfrica todavía inmersa en los devastadores efectos del Apartheid y consta de dos partes bien diferenciadas: La primera nos relata la vida rutinaria de David Lurie, el protagonista, profesor Universitario que actuando con un acervado cinismo y arrogancia, está por encima del bien y del mal, imbuido en una apatía existencial y vocacional, rota únicamente por las relaciones íntimas a golpe de impulsos que va manteniendo con mujeres muy variopintas de toda clase social a las que despersonaliza por completo. Esta actitud casi autodestructiva, origina el obligado abandono de su carrera cuando estas relaciones se llevan a cabo con una de sus alumnas (Melanie Isaacs), desembocando en la huida a una de las zonas más deprimidas de Sudáfrica donde su hija, (Lucy Lurie), es propietaria de  una granja y sobrevive usándola como residencia canina y cultivando flores para su posterior venta en el mercado local.
           
            Aquí es donde comienza la segunda parte de la novela, dejando atrás la frivolidad del principio y tornándose con un cariz desolador, sórdido, desesperanzado y de una extrema violencia cuando padre e hija son víctimas de una agresión por parte de tres individuos de raza negra, que poco a poco irá distanciándolos  en la forma de afrontar tal Desgracia; ahora la seguridad y soberbia de David se desmoronan, se ve obligado a  recibir ayuda de todos aquellos que internamente le inspiraban desprecio  y esto va a ir provocando que se humanice a medida que transcurren los acontecimientos.

            El personaje de Lucy, se nos muestra como una mártir, una sufridora que trata de expiar el simple hecho de ser blanca, ella es el objeto del odio racial, representa a ojos del hombre negro, la desfachatez del colono que se apodera de lo que no es suyo y cree estar justificado  por el mero hecho de asentarse sin darle permiso y sin pedir perdón por los desmanes posteriores, y a pesar de todo ello, es reacia a seguir los dictámenes que le marca su padre de alejarse de aquella comunidad que tanto daño le ha hecho.

            Aunando los dos mundos (el colonial y el mundo negro) está Petrus, empleado de la granja, un ser siniestro, frio, calculador, que bajo la fachada de su ignorancia y simplicidad, sueña con grandes aspiraciones de terrateniente sin importarle como tenga que conseguirlas. Va a representar en la diferente manera de ser tratado tanto por David como por Lucy, la bipolaridad de sentimientos que la raza negra infunde en la obra: rechazo, miedo, desconfianza, desprecio……, pero también el reconocimiento de su legitimidad como dueños morales de la tierra, acreedores de un peaje que Lucy estará dispuesta a pagar por sentirse integrada en la comunidad.

            Otro personaje clave es Bev Shaw, amiga de Lucy, una mujer sencilla, sin atractivo, algo anodina a primera vista pero que con su trabajo de voluntaria en la Perrera, intenta aliviar el sufrimiento de estos animales y acompaña en sus últimos días a los que deben pasar por el trance de morir, dándoles el protagonismo y la importancia que nadie les ha brindado nunca. Es la artífice de uno de los momentos más conmovedores y compasivos de la obra, consiguiendo que germine en David un sentimiento de piedad como no lo había experimentado con ningún ser humano; su escepticismo se resquebraja cuando descubre  que poseen “alma”.

            Finalmente, la obra nos deja un regusto amargo porque no vislumbramos ningún atisbo de esperanza en el porvenir; sus personajes, que se nos muestran sin un pasado, vegetan en un presente caótico y cruel, avocados a vivir sin un futuro.

Esther Moreno Sánchez.



sábado, 3 de diciembre de 2016


EDUARDO MENDOZA, PREMIO CERVANTES 2016




A estas alturas, todo el mundo, al menos el literario, sabe que el Premio Cervantes, el galardón más prestigioso de las letras en lengua española, ha sido otorgado al escritor Eduardo Mendoza, nacido en Barcelona en 1.943.

A los lectores que lo seguimos –al menos ese es mi casodesde la publicación de su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta, este reconocimiento a su buen hacer nos llena de satisfacción, al tiempo que sentimos el pequeño orgullo de que nuestras preferencias literarias hayan sido refrendadas por los sesudos intelectuales integrantes del jurado.

 Eduardo Mendoza pertenece al grupo de grandes escritores (Galdós, Dickens, Tolstoi, Mark Twain, Kundera y un larguísimo etcétera) que no sólo se reconocen deudores de Cervantes y de su Quijote sino que, además, lo tienen a gala.

En el caso de Mendoza han sido numerosas las declaraciones y escritos que ha hecho referentes a este tema. He aquí algunas:

“Cervantes ha tenido una enorme influencia en mí como escritor y como persona”
“Cuando leí El Quijote, en el Preuniversitario, me quedé inmediatamente abducido. Me di cuenta de que se puede escribir literatura sin perder la sonrisa”.
“Lo que caracteriza a Cervantes es la sencillez, la elegancia y el buen rollo.”
En Mendoza, desde sus novelas más serias y documentadas como La verdad sobre el caso Savolta o La ciudad de los Prodigios, como en las más desquiciadas e hilarantes peripecias del orate detective de El laberinto de las aceitunas o El tocador de señoras, se entrevé una fina capa de ironía, un amor hacia sus personajes y, como, el mismo dice “sencillez, elegancia y buen rollo”, de origen claramente cervantino.

Por último, y aprovechado que estamos entre amigos, me atrevo a recomendar – ya lo hice en este mismo blog con otra de sus obras: Una comedia ligera– que ésta es una buena ocasión para que aquellos que no lo hayan leído lo hagan y los que ya lo conocemos para releer alguna de sus obras.

Juan Cuerda.






domingo, 20 de noviembre de 2016

UN LARGO SILENCIO. ANGELES CASO


Este libro se publicó en el año 2000.

La postguerra, el regreso, la desolación y el desamparo es el paisaje en el que se ven inmersas las mujeres de la familia Vega frente a la realidad.

La guerra fratricida ha dejado una sociedad fracturada, dividida, atemorizada ante las represalias que arrebatan los sentimientos rompiendo los vínculos que los unían.

Es el largo silencio el que se impone como defensa ante los acontecimientos vividos, el miedo, la inseguridad para afrontar la vida y seguir adelante.

La autora trata de plasmar las consecuencias que en la vida de estas mujeres tendrá la postguerra. Así nos va narrando como crónicas la lucha para superar las dificultades, la incomprensión que las enfrenta a las miserias, el dolor por la pérdida de los seres queridos, el abandono familiar, el sacrificio, la impotencia, el desamor…

Es el largo silencio que las familias mantuvieron ante la división de la sociedad lo que mejor está reflejado, la claudicación mirando al futuro de las nuevas generaciones. Se hizo el silencio.

El libro ha despertado un largo debate. Para la mayoría refleja la situación de esa época con sencillez y sin intentar ir más allá de los hechos constatados. Los personajes están bien retratados. Ha sido una novela que les ha gustado y la recomendarían a otros lectores. Para otros, el relato no ha profundizado en la complejidad de ese momento social. Se la ha considerado una novela muy floja para un tema importante.


LOURDES
LA BUENA TIERRA. PEARL S. BUCK


 Autora: Pearl S. Buck, publicado en 1931. Es el primer libro de una trilogía sobre una familia China durante tres generaciones, que fue llevado al cine en el año 1937.

Es una novela que refleja la situación de la sociedad rural china antes de la revolución comunista. Es un relato con un lenguaje muy sencillo y fácil de leer, escrita en tercera persona, siempre desde la perspectiva del principal protagonista Wang Lung: todos los personajes y los hechos están narrados desde su punto de vista, sus emociones, desde sus sentimientos...

Es una historia humana, profunda, que describe las características del alma oriental, de su capacidad para superar la adversidad, para enfrentarse, con gran estoicismo, a las circunstancias terribles que les plantea un trabajo vinculado a la tierra y a las vicisitudes que esta les plantea de hambruna, miseria o abundancia porque su trabajo depende exclusivamente de ella.

Wang Lung es un humilde labrador que vive en una pequeña aldea, en una casa de tierra con tres habitaciones, dedicado a cultivar la tierra y a cuidar de su padre. Es una buena persona con grandes valores humanos como se revela a lo largo del relato.

La historia comienza el día que va a recoger a la que será su esposa a la ciudad próxima a su aldea. Casamiento que como en todas las familias chinas ha acordado su padre y ha elegido para él una esclava de la gran casa Hwang, que no es bonita, que tiene unos pies grandes, porque según el padre “así será una mujer con capacidad de trabajo y pocas exigencias”, esto liberará al hijo del trabajo diario del cuidado de la casa, de la atención al padre y  además podrá ayudar en el campo.

Es un bello relato todo lo referido a su apocamiento ante la nueva situación en la gran casa donde se siente perdido y ridiculizado; a cómo va observando a su mujer O’Lan el personaje más hermoso de la obra, que se va revelando como una mujer humilde, callada, muy trabajadora y sufrida, que va a tener un papel muy relevante por su valentía, inteligencia, sabiduría y gran prudencia, en la superación de las grandes dificultades a las que se va a tener que enfrentar la familia en las épocas de sequía, de hambruna, ante los embarazos y los partos que lleva a cabo sin ninguna ayuda.

Él se siente satisfecho y agradecido porque se da cuenta de la gran fortuna que ha tenido con esa mujer, le ha dado muchos hijos y le ayuda en todo sin pedir nada a cambio, pero no se lo dice en ningún momento porque en ese medio cultural se consideraba algo indigno que el hombre le dijera a una mujer lo que valía, se le consideraría como un hombre débil .

O’Lan se convierte en una pieza clave para la supervivencia de todos,  ha sido una esclava desde los siete años cuando la vendieron sus padres en otra época de gran hambruna, lo que le enseñó a luchar y sobrevivir frente a las dificultades. Esto la hará tomar en algunos momentos decisiones importantes: matará al buey para que sus hijos no mueran de hambre; orientará a su marido en la compra de nuevas tierras; va a saber conducir a sus hijos para enfrentarte a la miseria, les enseñará a pedir para no morir de hambre; les dará de comer un trozo de carne, frente a la oposición del padre, porque uno de los hijos lo ha robado, es un alimento y no lo puede desaprovechar cuando están hambrientos; gracias a un golpe de fortuna en una revuelta popular dentro de un palacio, va a “robar, llevarse” unas joyas que encuentra, lo que les permitirá salir de la penuria, volver a su tierra y alcanzar una situación económica desahogada que le llevará a Wang Lung a comprar nuevas tierras;  le permitirá poder educar a sus dos hijos mayores; construir una casa nueva; contratar trabajadores para sus tierras.

Cuando Wang Lung logra una gran fortuna trabajando en sus tierras, con la ayuda de O’Lan y de su amigo Ching, comienza a imitar el comportamiento de los hombres ricos, deja de trabajar directamente en el campo, primero por una gran inundación y después porque ya tiene trabajadores que lleven la tierra. El ocio le lleva a la ciudad, a visitar las casas de te, a dejarse influir por la vida fácil, los malos consejos de su tío y a desear a las mujeres bonitas, enamorándose perdidamente de Loto una concubina que hará su segunda mujer, ahí comenzarán nuevas dificultades, se hará patente su insatisfacción y su desprecio hacia O’Lan, ya que se da cuenta (rechaza) su fealdad y rudeza y con gran egoísmo la desprecia.

La mejora económica no supone ninguna ventaja para ella, sigue haciéndose cargo de todos los trabajos derivados de la familia y del mantenimiento de la casa, pero sabe mantener su dignidad y separar la presencia de la segunda esposa en la casa, con la vida de su familia a pesar del gran sufrimiento que ello le supone.

Solo al final de la obra y cuando Wang Lung  se hace consciente que O’Lan se muere,  la acompaña hasta el último momento y le surgen remordimientos por su falta de reconocimiento de su primera mujer, aunque en el fondo piensa que ha sido un buen marido porque nunca la ha golpeado.

El hecho de alcanzar un reconocimiento social y riqueza no satisface a Wang Lung,  no es feliz cuando se traslada a vivir a la casa grande por decisión del hijo mayor; no consigue que se entiendan sus hijos y nueras, al final de su vida volverá a su casa en el campo con Flor del Peral, una joven esclava que ha comprado y que lo aprecia por su bondad y que será la persona que se responsabilice, cuando él  falte, de la hija mayor, “la pobre tonta” como el la llama y por la que siente un gran cariño

La obra a través de sus numerosos personajes hace un relato de las costumbres y tradiciones chinas y de su valores supremos:

-          La veneración y respeto por los ancianos, por su sabiduría, aunque también deja traslucir la tiranía que imponen en todos los aspectos sobre los hijos, tomando por ellos todas las decisiones personales claves: trabajo, estudio, elección de esposa, etc.
-          La permanencia de todos los hijos varones de la familia en la casa del padre con sus familias.
-          El mantenimiento y cuidado de toda la familia extensa del padre, que en la obra se va revelar como un gran inconveniente por el egoísmo, la falta de laboriosidad para mantener a su familia con su propio trabajo de un hermano del padre y de su familia, que les lleva a convertirse en parásitos y depredadores de la familia de Wang Lung porque viven todos a su costa
-          El valor del propio trabajo para progresar en la vida.
-          Su respeto y vinculación con la tierra que para los campesinos chinos supone su máxima riqueza.
-          El l estoicismo frente a la adversidad

También están muy bien descritas las grandes limitaciones que suponen esas y otras tradiciones:

-          La valoración del poder de los dioses en los que creen, ya que piensan  que van a enfurecerá y a castigarlos con nuevas desgracias si se enorgullecen de las cosas buenas que les pasan, lo que les lleva a una gran hipocresía en sus relaciones tanto con ellos, como entre las personas.
-          La desvalorización de la mujer, consideran una desgracia tener una hija: ante la adversidad son vendidas como esclavas o incluso asesinadas. Este será un dato relevante de la bondad de Wang Lung, porque en el momento de gran hambruna, no vende a su hija. Las mujeres en la sociedad china son las responsables del mantenimiento de todas las labores del hogar tanto de su familia como de la familia extensa, como esclavas, como concubinas, o en las casas ricas, como objetos bellos responsables de darles hijos.
-          La gran dependencia de la opinión de los demás, del qué dirán vecinos, familiares, etc
-          Las grandes distancias entre clases sociales y el servilismo que ello supone a las clases más desfavorecidas.

Hay muchos otros personajes que completan este relato presentando prototipos humanos universales. La descripción de todos ellos son notables, con sus luces y sombras, sin juicios de valor ni maniqueísmo, la avaricia, el odio, el rencor, la dulzura, el amor, la ternura están contemplados con sencillez como parte de la vida y de la naturaleza humana.

Está muy bien elegido el título del relato “La buena tierra”, es la auténtica protagonista de la novela, como dice el padre de Wang Lung “de la tierra salimos y a ella volvemos”, nadie puede robarnos la tierra si sabemos conservarla. Esta va ser una de las grandes desilusiones de Wang Lung al final de sus días, cuando percibe que los hijos venderán la tierra cuando el muera, “piensa que eso será el fin”; los hijos se sonríen por encima de su cabeza, diciéndole al mismo tiempo que esté tranquilo...

Otra de sus grandes preocupaciones va a ser el futuro de la hija mayor, “la pobre tonta” hacia la que manifiesta durante toda su vida una gran ternura.Será Flor del Peral a la que elegirá para acompañarle a la casa del campo en la que decide volver para pasar el final de sus días, quien la cuide

Me parece importante resaltar como resumen de este relato, rico en matices, que describe muy bien el ambiente social de miseria y hambruna que desembocará en la Revolución China y, sobre todo, que presenta en sus dos principales protagonistas, las características universales que mejor definen a las buenas personas: responsabilidad por su familia y por su trabajo, gran laboriosidad, dignidad y respeto por los valores que rigen sus vidas, capacidad de soportar y superar la adversidad, estoicismo: fortaleza y dominio de ellos mismos, sabiduría frente a las circunstancias que se plantean en la vida.

Por último señalar que ha habido una valoración unánime y muy positiva del libro por parte de todos los componentes del grupo, lo que ha generado un debate muy enriquecedor e interesante.

GLORIA ESPINILLA



viernes, 28 de octubre de 2016



CORAZÓN TAN BLANCO
Javier Marías – Madrid 1951

Desde un tiempo improbable de medir por ya lejano, sigo – me atrevería a asegurar que sin apenas lapsus – la última página de “El semanal” de “El País” en la que el autor suele hacer una radiografía crítica - siempre educada y respetuosa aunque vaya dirigida a personajes en los que no confía - de temas de actualidad y utilizando invariablemente una prosa culta sin caer en la pedantería, unos razonamientos fácilmente entendibles y un tono humorístico que genera empatía por duro y complejo que sea el tema. En resumen, Javier Marías es, desde mi punto de vista como lector, uno de los mejores articulistas que tenemos en la actualidad, y me atrevo a recomendaros “Lecciones pasadas de moda” que me pareció casi insuperable…
De su faceta como escritor de grandes relatos, mi primer encuentro se remonta quizás a más de veinte años cuando leí “Todas las almas”, novela casi autobiográfica de la que me atrajeron la construcción de los personajes, una sutil ironía y de nuevo y sobre todo, la belleza del lenguaje…con todo ello no quiero decir que la lectura sea fácil ni entretenida, al contrario, obliga y compromete…No hace mucho tiempo, y esta vez a través de mi hijo, me llego “Los enamoramientos”, un libro de relatos cortos que me pareció una delicia…Sin embargo, no había tenido ocasión de leer la que sin duda es su novela más conocida, “Corazón tan blanco”; leerlo en el Club ha sido de nuevo un privilegio por el obligado ejercicio de tener que compartirlo con mis compañeros…
El título de la novela lo toma el autor de la obra de Macbeth en referencia a
esa extraña circunstancia en la que una persona es el origen de un acto delictivo y siempre cruel perpetrado por otra…en este caso, también. El asesinato de una mujer a manos de su marido - que queda impune – determina el suicidio de una segunda esposa cuando conoce su grado de culpabilidad a pesar de su corazón tan blanco…pero la trama, que se hace manifiesta en el primer párrafo del relato, no se descubre hasta el último capítulo porque uno de los centros de atención de la novela es el “silencio que oculta la verdad”, el cuestionamiento de esa “verdad” que encierran los recuerdos y el acompañamiento que algunos de esos recuerdos nos conduce a la sospecha, “la sospecha” misma, “la duda” que se crece en el silencio de la noche y en las horas del insomnio, el “no querer saber” y andar buscando siempre la respuesta en los recuerdos del pasado y en los indicios del presente…
La construcción de los personajes es otro centro de atención de intensidad suprema, tanto en lo que respecta a su fisonomía de la que hace un retrato en palabras con calculada precisión, cuanto en su psicología, sus sentimientos, sus emociones y sus pensamientos con los que pone al descubierto la personalidad de cada uno de ellos siempre a través del universo reflexivo del protagonista, y cuya profesión de interprete y traductor de organismos internacionales le obliga indefectiblemente a un uso preciso y precioso del lenguaje de límites poco comunes, al tiempo que lo conduce desde el más descarnado uso de la ironía a una mordaz crítica de esos organismos y de los influyentes personajes que lo habitan, mientras que va trazando los perfiles de la realidad – poco conocida y mal concebida – en la que viven los profesionales de su gremio…
La creación de unos espacios imaginables, la presencia de unos personajes reales y creíbles, el devenir de un tiempo concreto y reconocible, y la confección de una trama con tintes de intriga policiaca serían andamios más que suficientes para la construcción de una buena novela…pero aquí hay más, mucho más, es el ejercicio de estilo – en sus casi trescientas páginas – de un lenguaje sencillo y complejo, preciso y precioso, sutil y comprometido que atrapa al lector y es sin duda la base del éxito conseguido en casi todo el mundo, así como el reconocimiento alcanzado a través de los mejores premios literarios…
Hoy, escribo desde el recuerdo, sin el apoyo del texto para no caer en la tentación de trascribir aquellas palabras que no sé explicar, e induciendo así a la lectura a los que no lo han hecho todavía…y prometiéndome hacerlo yo también pasado un tiempo… 


PEPA SIRVENT