EL AMANTE BILINGÜE JUAN
MARSE
Si alguien se acerca a este comentario sin haber leído el libro correrá a leerlo inmediatamente.¡Qué maravilla de análisis el de nuestras compañeras Gloria y Aurora! Gracias por vuestro esfuerzo y dedicación al crecimiento, en calidad, de nuestro Club.

En este capítulo ya se descubre al
protagonista como un hombre que afronta semejante situación de una forma,
cuando menos sorprendente, por no decir esperpéntica. Cuando acaba el capítulo,
el mismo autor, nos dice que se acaba de cerrar una puerta, pero que se abre otra
“llena de vacío y soledad” y a partir de ese momento se ve abocado a la
indigencia, recorre la ciudad tocando el acordeón con diferentes disfraces.
La novela está estructurada en dos
partes, magníficamente narradas, con un lenguaje fuerte, vigoroso, claro y muy
poético, lleno, a veces de humor sarcástico y de ironía siempre. El autor nos
va narrando el proceso de transformación que se da en este hombre engañado, con
un objetivo muy claro: recuperar a su mujer. Es una historia que cuenta la
búsqueda desesperada de un amor perdido, en una realidad social, descrita maravillosamente,
sentida y vivida por el autor.
Marsé nos habla de muchas cosas: de la
infancia desamparada, de la necesidad de una figura paterna, de como el abandono
daña la autoestima, de los perdedores, de las clases sociales, de la soledad,
de los dislates de los nacionalismos lingüísticos, pero sobre todo de la
identidad que Juan Marés busca durante toda la novela. El vestido, el disfraz,
la apariencia, todo lo carnavalesco son recursos que utiliza en el relato, así
como el lenguaje, pero sobre todo, los sueños y su pensamiento transforman a
Juan Marés en Faneca. Lo dice muy claro el autor “si te conviertes en otro, sin
dejar de ser tú, ya no te sentirás sólo”.
El argumento es original, muy bien
construido y desarrollado. Los personajes, más bien arquetipos, están muy bien
descritos: Marés, Faneca, Norma, el limpiabotas, Cuxot, Serafín, la tierna
Griselda, Carmen la muchacha ciega; y envolviendo o situando a todos, una
Barcelona muy típica, con sus barrios y sus gentes (Guinardo, las Ramblas, el
Raval…) escenarios de muchas de sus obras.
La novela tiene tintes autobiográficos,
en ella se refleja su niñez, su juventud, sus sueños, su Barcelona natal, el
catalanismo incipiente. Hay un juego interesante entre los nombres de sus
personajes y su propio nombre: Marsé/Marés; Faneca es su apellido biológico. La
novela tiene un alto contenido simbólico: Walden 7 el controvertido edificio
del que se van cayendo las losetas que recubren la fachada al mismo ritmo que él
se va convirtiendo en Faneca; el parche que se pone en el ojo, para no ver..;
los carteles con los que pide limosna en los que refleja una gran carga de ironía...
Capítulos que destacaríamos: El
contenido de los tres cuadernos, “nacen del deseo obsesivo de Marés : para
guardar memoria de su desgraciada existencia”, “El día que Norma me abandonó”,
que contiene todo el relato del primer capítulo. “Fu-ching, el gran
ilusionista” en el que recuerda su niñez
en lo alto de la calle Verdi y en el que describe la relación con su madre y
con su padre. “El pez de oro”, en el que refleja recuerdos de su infancia,
cuando con sus tres amigos (Faneca, David y Jaime) llegan a Villa Valentí,
típica villa burguesa, donde el destino le llevará posteriormente a vivir con Norma
y con sus tías. Todo es fiesta, jolgorio, alegría. Le piden que recite unos
versos y como premio le dan un duro, que el cambia por el pez dorado en una
pecera, que perderá accidentalmente en el estanque, yéndose con él sus
ilusiones…
Entre medias están, sus sueños, cuando
era un muchacho solitario que se soñó “joven escritor de un libro maravilloso”;
sus pesadillas sobre la usurpación de Faneca, que narrará cansinamente a Cuxot
cuando coinciden en la Plaza del Rey…
Termina la primera parte, cuando
disfrazado de limpiabotas, entra en el local en el que están Norma y sus amigos
hablando de él, al mismo tiempo que Marés limpia los zapatos verdes de ella,
hasta que termina llorando encima de sus rodillas sin que ella lo haya reconocido
y sin poderse apartar de ella, dejando reflejada su patética obsesión de
encontrarse con Norma.
Son necesarias unas breves líneas sobre
los datos biográficos del autor. Juan Marse nació en 1933 en Barcelona con el
nombre de Juan Faneca Roca, pero tras la muerte de su madre en el parto fue
adoptado por un matrimonio, de quienes tomó sus apellidos, pasándose a llamar
Juan Marsé Carbó. De origen humilde, su infancia transcurrió en las calles del
barrio de Guinardó. Mantuvo una buena
relación con su madre adoptiva a quien dedica el libro. Con esta obra ganó el
Premio Ateneo de Sevilla en 1990.
La historia de Juan Marés/Faneca en la
que se ve engañado y abandonado por una mujer de la alta burguesía catalana y
en su obsesión por reconquistarla se reinventa a sí mismo en la figura de un
charnego tramposo y variopinto. Lo que empieza como una aventura grotesca e
inverosímil se convierte en una sátira irónica y feroz sobre la dualidad social
y lingüística catalana, agravada por las diferencias de clase. Es una lúcida
reflexión sobre la identidad personal y su lado oscuro, algo que solo se
desvela cuando se atraviesa el espejo.
En resumen es una novela compleja, que
de una forma simbólica, surrealista y esperpéntica, refleja los desvaríos y
obsesiones personales de Marés de una forma seductora. Es una sátira de la
política lingüística llevada a cabo en Cataluña. Contiene numerosos acontecimientos a través de
múltiples situaciones surrealistas, que nos transmiten la realidad social y
cultural de Barcelona.
Nos ha gustado mucho el final que le da
a la novela, vuelve al barrio de su niñez, a la pensión Ynes, - su lugar
nutricio- . Abandona definitivamente y desilusionado su obsesión por Norma. Y
elige quedarse con Carmen, la muchacha ciega, para seguir contándole películas,
tenemos que reconocer que el final es esperanzador:
“Trastornado, indocumentado,
acharnegado y feliz, se quedaría allí iluminando el corazón solitario de una
ciega, descifrando para ella y para sí mismo un mundo de luces y sombras más
amable que este”.
A Juan Marés le dieron por desaparecido
al cabo de 8 meses.
GLORIA Y AURORA