DATOS PARA UNA BIOGRAFÍA
Creo que el escritor continúa el oficio inmemorial de los narradores de cuentos, que daban forma mediante relatos orales a la experiencia compartida del mundo. Contar y escuchar historias no es un capricho, ni una sofisticación intelectual: es un rasgo universal de la condición humana, que está en todas las sociedades y arranca en la primera edad de la vida. Quizás por eso no me atrae mucho la literatura que se vuelca sobre sí misma, que tiene al escritor y a la escritura como focos principales de atención. Cervantes y Galdós, Virginia Woolf y James Joyce, Borges y Onetti, Proust y Flaubert, entre tantos otros, me han enseñado lo mismo, de muy diversas maneras: a buscar la forma más eficaz de contar la realidad visible del mundo y la invisible de la conciencia humana. Pero también aprendo mucho de la música y de la pintura, y del cine, aunque lo frecuento menos que cuando era más joven.
Políticamente,
soy un socialdemócrata: defiendo la instrucción pública y la sanidad pública,
el respeto escrupuloso de la legalidad democrática, la igualdad de hombres y
mujeres, el derecho de cada uno a elegir su forma de vivir y si es preciso de
morir dentro de la conciencia de nuestra responsabilidad como ciudadanos. Derechos
sin responsabilidades son privilegios; un derecho individual beneficia a la
comunidad; un privilegio siempre se ejerce a costa de alguien. Ser progresista
no es defender a rajatabla al grupo al que uno pertenece sino vindicar como
propias las causas singulares de quienes en principio no son como nosotros. Un
progresista, aunque sea hombre, es feminista; aunque sea heterosexual, defiende
con vigor el respeto a la condición y la igualdad jurídica de los homosexuales;
un progresista se rebela contra el sufrimiento innecesario de los animales y
contra el despilfarro de los bienes ambientales que son de todos, también de las
generaciones futuras
BIOGRAFÍA: Nacido en Úbeda (Jaén) en
1956, estudió Historia del Arte en la Universidad de Granada y Periodismo en la
de Madrid. Sus primeros escritos fueron artículos periodísticos que en 1984
recogió en su primer libro publicado, El
Robinsón urbano. Posteriormente escribió en la sección literaria de
ABC, y colabora regularmente con el diario ELPAÏS. En su primera novela, Beatus ille (1986) ya aparece su
ciudad imaginaria, Mágina, que se convertirá en un lugar común en sus obras
sucesivas. El invierno en Lisboa
(1987) mereció el Premio de la Crítica y el Nacional de Narrativa, que volvió a
recibir en 1992 por El
jinete polaco (Premio Planeta, 1991). La obra de Muñoz Molina se
mueve en los territorios de la memoria tratando de reconstruir la reciente
historia de España con la mirada del que se siente deudor del cine negro y la
novela policiaca.
BIBLIOGRAFÍA
1986
- Beatus Ille
1987
- Un invierno en Lisboa. Premio de la Crítica Castellana y Nacional de
Narrativa 1988
1998
- Beltenebros- En 1991 la lleva al Cine Pilar Miró
1991
- El jinete polaco. Premio Planeta y Premio Nacional de Narrativa
1995
- Ardor guerrero
1997
- Plenilunio
2001
- Sefarad
2004
- Ventanas de Manhattan
2006
- El viento de la luna
2009
- La noche de los tiempos
2013
- Todo lo que era sólido
PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS
1996
- Miembro de la RAE con la letra minúscula u
2007
- Doctor Honoris Causa por la Universidad de Jaén
2012
- Dona parte de su patrimonio literario a la Biblioteca Nacional
2013
- Premio Príncipe de Asturias de las Letras y Premio Jerusalén
2015
- Miembro Honorario de Buenas Letras de Granada
2017
- Premio Unamuno de los protestantes
EL INVIERNO EN
LISBOA - COMENTARIOS
La
presentación, a cargo del cantante Joaquín Sabina, tuvo lugar en un bar,
"ya que", señala Muñoz Molina, "hay en mi novela una especie de
invocación a los bares, a los lugares no legitimados como patria". Narrada
con una prosa rica y envolvente, El invierno en Lisboa (editada por Seix
Barral), cuyo protagonista es un joven músico de jazz atrapado en las lindes de
una historia enigmática y convulsa, es un thriller con ritmo de jamsession
Así es que he integrado elementos
cinematográficos, con una gran influencia, por ejemplo, de Hitchcock, en la
narración, y he tratado de articular una suerte de ritmo jazzístico. Sabes,
como los músicos de jazz, que abandonan la melodía, improvisan y luego regresan
a ella...Así, la historia gira sobre dos nombres, Burma y Lisboa, que al
principio sólo son dos nombres de canciones".
Buscando la música
Afirma
este escritor, nacido en Úbeda en 1956 y afincado en Granada desde 1974,
"que la base del libro está ciertamente en la pasión, en el amour fou".
"Hay en él un paralelismo entre el discurso amoroso y el discurso
artístico. Mi protagonista busca en la música y en el amor, en ese amor
magnético que le fue dado en plena inocencia y que sólo puede recuperar cuando
ya ha renunciado a conservarlo, una justificación absoluta".
Nacido
en una familia de origen campesino, Antonio Muñoz Molina creció bajo el influjo
de las narraciones orales que hablaban de una guerra perdida (esa guerra que en
Beatus
ille se torna imantada, mítica memoria, "quizá porque",
explica, "para nosotros, los jóvenes, la guerra civil tiene el mismo
resplandor que la de Secesión para un Faulkner, que no la vivió pero que la
escuchó de labios de ancianas negras en la cocina de su casa") y de viejas
leyendas.
www.lecturalia.com › Antonio Muñoz Molina

Entre Lisboa, Madrid y San Sebastián, la
inspiración musical del jazz envuelve una historia de amor. El pianista
Santiago Biralbo se enamora de Lucrecia y son perseguidos por su marido Bruce Malcolm .
Mientras, un cuadro de
Cézanne también desaparece y Toussaints Morton, procedente de Angola y
patrocinador de una organización ultraderechista, traficante de cuadros y
libros antiguos, participa en la persecución. La intriga criminal se enreda
siguiendo un ritmo meticuloso e infalible. El Invierno en Lisboa confirmó
plenamente las cualidades de un autor que se cuenta ya por derecho propio entre
los valores más firmes de la actual novela española. El invierno en Lisboa fue
galardonada con el premio de la Crítica y el premio Nacional de Literatura en
1988 y fue llevada al cine, con la participación del trompetista Dizzy
Gillespie.
PEPA SIRVENT