LA DAMA DE LAS
CAMELIAS. ALEJANDRO DUMAS
Pasadas las vacaciones navideñas,
hacemos nuestro primer encuentro literario
dedicándolo a la puesta en común
de las sensaciones, ideas y criterios
que nos ha producido la lectura de la
obra de Alejandro Dumas, “La Dama de las Camelias.
Editado
por Anaya, cuenta con una buena traducción de
Emilio Pascual, llena de meticulosas notas y un amplio apéndice, lo que
facilita comprender la época y el contexto en que se escribió la novela. Algún miembro de nuestro club de lectura la calificó de mediocre, a cuyo criterio me uno,
y me pregunto ¿Por qué una convencional
novela, que exhibe una moral tan falsa, puede alcanzar una audiencia tan
grande convirtiendo a Margarita Gautier en una mujer famosa y en un mito erótico del romanticismo?
La dama
de las camelias es la
historia de un episodio de la
propia vida de Alejandro Dumas. Un caso que le aconteció al mismo con una conocida prostituta
parisiense, Marie Duplessis; una mujer joven y hermosa que según cuentan, con su sola presencia atraía la admiración de
quienes la veían por primera vez y no sabían cuál era su profesión.
Esta obra, encuadrada dentro del
Realismo literario, conjuga todos los
elementos del Romanticismo: amor, traición, celos, pasión y muerte por
tuberculosis.
Margarita Gautier es una
cortesana, un tanto idealizada por el autor, hija de un granjero y criada en el
campo hasta los 16 años, es vendida por
su padre. Es sorprendente que, al poco tiempo
de encontrarse en Paris, llegue a
ser la “entretenida” de los hombres más ricos de la ciudad, sepa tocar el piano
y en su biblioteca se encuentren libros de profunda literatura. Mujer que
necesita ser amada y cuando descubre que
lo es, se enamora de Armand Duval. Y es entonces cuando se produce su gran
transformación: pasa de ser una mujer licenciosa frívola y superficial a una
mujer generosa, enamorada, sencilla y sobre todo abnegada, muy superior a
Armand que aparece como un joven inmaduro, mezquino, torpe e inseguro no digno
de ella.
Alejandro
Dumas nos narra una sociedad burguesa
del los años 40 del Siglo XIX, donde vive complaciéndose en ella. Un mundo
ocioso, egoísta y juerguista, lleno de nobles libertinos y mujeres depravadas.
Una sociedad de doble moral, que a la
burguesía le permitía tener amante, llevar segundas vidas, sólo
siempre y cuando el individuo sea capaz de mantener muy bien y claramente
separadas ambas cosas. Una burguesía obsesionada por su gozo, insensible e
incapaz de ver más allá de su mundo de
placeres. Coexistiendo con la anterior sociedad hay una clase obrera sometida a
una situación inhumana de miseria hambre y embrutecimiento, creadora de la
riqueza que la burguesía disfrutaba.El
político Casimir Persier manifestó que: “Es
preciso decir, que los obreros se enteren de una vez, que para ellos los únicos
remedios son la paciencia y la resignación. Los pobres solo viven para morir”
Dumas publicó en 1852, meses después de
la muerte de Marie Duplessis, la amante y base de la novela, La dama de las camelias. Tras el éxito,
decidió transformarla en obra de teatro.

En 1853, Verdi estrenó La Traviata- la
extraviada-en el teatro veneciano “La Fenice” basándose también en la obra de
Dumas.
Uno de los gozos que me ha producido este año,
es escuchar mientras leía la novela de Dumas, la opera “La Traviata” en la voz de María Callas. Es
uno de los méritos de Alejandro Dumas,
el haber inspirado a Verdi una obra
genial como es esta Opera.
Juan José
Jávega