PEPITA JIMÉNEZ (1874) JUAN VALERA
1. ORIGENES.
Juan Valera nació en Cabra- Córdoba- y falleció en Madrid. Sus restos reposan
en el cementerio de su ciudad natal. Su
padre José Valera Viaña- 1783-1859- era oficial de la Marina Española y
según los altibajos de la vida política de la época-reinado de Fernando VII e
Isabel II-era despedido y readmitido sin ton ni son. Fue gobernador civil de
Córdoba. Cuando no ejercía de marino, administraba las grandes propiedades
agrarias de su esposa.
madre, Dolores Alcalá–Galiano y Pareja-Espínola, marquesa de
la Paniega y Vizcondesa del Barco, pertenecía a una familia noble, andaluza, de
marinos y militares. Casó en 1814 con Santiago Freírle, general suizo al
servicio de España, con quien tuvo un hijo, José (nacido en Málaga y heredero
universal de títulos y hacienda por mayorazgo de la madre). Fallecido el marido
casó en segundas nupcias con José Valera en 1823, naciendo tres hijos de este
matrimonio: Juan, Sofía Y Ramona.
Durante más de cuarenta años, Sofía,
mantuvo correspondencia, muy abundante, con su hermano quedando recogida toda
ella en la colección ”Cartas intimas”
2.
DESTINO Y FORMACION. Juan Valera “segundón” de una familia aristocrática, rural y andaluza
estaba destinado a formar parte del
EJÉRCITO, DIPLOMACIA O IGLESIA CATOLICA.
*
Desde los 10 a los 16 años estudio Filosofía y Teología en el seminario de
Málaga.
*Estudia
Derecho en la Universidad de Granada. En 1843 se marcha a Madrid, terminando
allí la carrera. Buscaba en Madrid la protección de miembros de la nobleza
(Duque de Rivas, Condesa de Montijo, Duque de Frías, el General Serrano) que lo
introducen en los círculos culturales y sociales de la élite madrileña.
* Durante
su estancia en Nápoles estudió griego, atraído por la cultura griega, y
posteriormente ruso, portugués e inglés, durante los años de residencia en esos
países como Agregado de la Embajada, Secretario y Embajador.
*
En la última etapa de su vida se sintió atraído por la TEOSOFIA ( doctrina
religiosa fundada por la norteamericana Blavatzki, que recogía influencias del
hinduismo, de la sabiduría y tradiciones
clásicas y oriental y del cristianismo En sus escritos muestra Valera sus
amplios conocimientos sobre la Mitología Clásica y la Sabiduría Oriental.
*
En 1851 entabla relación con su pariente Antonio Alcalá Galiano (escritor,
político, diplomático, hijo del ilustre marino fallecido en Trafalgar), que
junto con Martínez de la Rosa, (escritor
y primer presidente del Consejo de Ministros de España) y el Duque de Rivas
fundarían el Ateneo de Madrid, magnifico balcón para los líderes políticos, del
que Valera sería nombrado, posteriormente, Vicepresidente.
*
Colaboró con la Institución Libre de Enseñanza donde imparte clases de
literatura Europea Contemporánea.
3.- MATRIMONIO INFELIZ.
Don Juan Valera fue un hombre que vivió para la Literatura pero sobre todo para
las mujeres a las que considera y trata como EMBAJADORAS del Reino Celestial
que pueden llevarte al cielo pero también llevarte de cabeza al Infierno.
*
En 1867 se casó en Paris, con DOLORE DELAVAT AREAS, nacida en 1845, hija de su
antiguo jefe, como Embajador en Rio de Janeiro. Tienen tres hijos: Carlos, fallecido a los 16 años a causa
de una epidemia de cólera, durante su estancia en Washington, como embajador. Luis, marqués de Villasindo, por su
matrimonio con una nieta del Duque de Rivas. Fue escritor y diplomático como su
padre, coincidiendo en Viena en 1893-95, uno como embajador y el hijo como
secretario de embajada y Carmen.
Pero
no fue un matrimonio feliz, y pronto desembocaría en una separación de hecho
disimulado por conveniencia social. Ella permanece en Madrid, junto a sus hijos
y él en las diversas embajadas.
En
cartas amargas dirigidas a su hermana Sofía, se expresa así:” Hace ya doce años que Dolores no quiere ser mi mujer pero siempre se
pone furiosa contra cualquier otra que me desdeñe menos y no me halle tan
viejo, tan feo ni tan averiado”
4. DIPLOMATICO Y POLÍTICO
* En 1847 es nombrado Agregado de Embajada, sin
sueldo, en Nápoles, junto al Duque de Rivas, como embajador. Es mantenido
económicamente por su familia. Permanecería, durante cuatro años, en varios
países mediterráneos y Lisboa.
*
De 1851-56 es nombrado Agregado en la embajada de Rio de Janeiro, siendo
embajador José DeLavat, su futuro suegro.
*
De 1856-1860 permaneció en San Petersburgo, como secretario de Embajada en
Rusia, siendo embajador el Duque de Osuna
*
Desde 1881 a 1895 a petición propia, por motivos económicos se incorpora de
nuevo a la carrera diplomática ocupando el cargo de ministro de España en
Lisboa- 2 años-, plenipotenciario en Washington- tres años, Embajador en
Bruselas-.7 años- y en Viena-1893-95-junto a su hijo Luis, como Secretario de
Embajada. En Viena abandonaría definitivamente la vida diplomática, debido a su
incipiente ceguera, regresando a Madrid donde residiría hasta el final de sus
días.
*
Políticamente esta considerado UN LIBERAL MODERADO. Ocupará cargos políticos en
el Sexenio Revolucionario y en el periodo Canovista, tras la Restauración.
*
Fue elegido diputado en diversas legislaturas y por diversas demarcaciones-
Archidona, Tenerife, Puerto Rico y Senador, en Málaga y Córdoba. Ocupó el cargo
de secretario del Congreso de los Diputados y en su última etapa fue nombrado
Senador Vitalicio.
*
Ocupó el cargo de ministro y de director general de Instrucción Pública.
Colaboró como tal, en la recuperación de la Alhambra de Granada, muy
deteriorada, desde la invasión francesa, y presidió los tribunales que
adjudicaron las cátedras a Menéndez Pelayo en la Universidad de Madrid y a
Unamuno en la de Salamanca.
*
En este periodo fue elegido miembro de la Real Academia de la Lengua-leyendo su
discurso de ingreso sobre poesía popular en 1861-, y posteriormente- 1904-de la
Academia de Ciencias Morales y Políticas.
*
Es conocida su anécdota en el Congreso de los Diputados en 1871, siendo
secretario del Congreso. Impartía una conferencia, en castellano, sobre
Shakespeare, y en un momento dado cita al escritor inglés por su nombre, tal
como suena, en castellano, lo que provocó las risas de algunos diputados. Sin
inmutarse Valera se disculpó: ”Perdonen
sus señorías, creí que no sabían Inglés” y continuo impartiendo la
conferencia en Inglés.
5. EL ESCRITOR
Juan
Valera, más que un escritor es considerado por sus contemporáneos “Un hombre de
letras”

Valera
esta considerado el escritor español del siglo XIX más poliédrico, exquisito y
cuidadoso del lenguaje:
●
Demuestra un gran amor por la POESIA- su primera vocación para la que se
considera bien dotado pero que abandona “porque
no rinde”-
●
EL COSTUMBRISMO- en sus novelas retrata la sociedad cordobesa de su época, la
estructura social, el papel del cacique, la religión, el humor popular, siendo
considerado por todo ello UN ANDALUZ UNIVERSAL
●
EL EROTISMO, observable más en lo que no se dice pero se piensa. Valera trata
de una manea exquisita la preparación y descripción de los momentos eróticos,
tanto de sus personajes como los suyos propios a través de sus cartas, sin
detallar nunca la consumación de los actos.
●
Muestra su atracción hacía EL MODERNISMO NACIENTE y honda preocupación por la
EDUCACIÓN Y LA LENGUA ( colabora extensamente con la Institución Libre de
Enseñanza) así como un gran interés por la FILOSOFIA, LA POLITICA,LA RELIGIÓN ,
LA MORAL y LA PSICOLOGIA .“Para pintar el
interior del alma de mis personajes, no he usado más arte que mirar en el fondo
del alma de algunos amigos míos, familiares y en el fondo de mi propia alma”- dice
el autor)
6. CORRESPONDENCIA EPISTOLAR.
Es autor de una abundante correspondencia (que constituye la mayor aportación
de sus conocimientos) a lo largo de toda su vida, con su esposa, familiares,
amantes, escritores y amigos. Con su hermana Sofía mantuvo una correspondencia
durante más de 40 años, estando recogidas la mayoría en el libro ”cartas intimas”
*
En Nápoles conoció al escritor Serafín Estabanet Calderón con quien mantuvo
relación toda la vida, y en 1875 a Marcelino Menéndez Pelayo, a quien escribía
Valera:” Marcelino, somos grecolatinos y
clásicos hasta los tuétanos” cuya correspondencia se encuentra recogida en
el libro “Entre la amistad y la
literatura”
Esta
literatura epistolar, dotada de una prosa impecable muestra su experiencia
viajera y amorosa y ha permitido conocer su extensa biografía, sus actividades
políticas, amorosas y literarias, así como su extrema pobreza.
7. LA SINDINERITIS,
como Valera llama a la pobreza, dice el autor que “lo acompañó desde su nacimiento hasta su muerte…el ser pobre es la
mayor joroba que hay en el mundo y esa joroba la llevo yo a cuestas desde que
nací…el dinero es para mí un VALOR SOCIAL Y UNA NECESIDAD COTIDIANA”
* Su
actividad literaria y diplomática se mueve casi exclusivamente por motivos
económicos: “Necesidad de escribir para
ganar dinero” -repite en muchas de sus cartas-
“Desesperado
por la pobreza y por las deudas adepto el traslado diplomático a Bruselas,
porque la miseria me fuerza a ello”- escribió en 1885-” En España, para un escritor, ganar dinero y mantener el honor-
prestigio literario- son incompatibles”
*
La poesía no rinde, y pronto renuncia a ella. Renuncia también, por “honradez
profesional” a la novela- folletín, por entregas y al teatro comercial, llamado
popular.
Valera,
gran ensayista y crítico literario, debido a su amplia cultura y la agudeza de
sus juicios, sufre al verse convertido de “Aristócrata creador” en “Obrero de
la literatura”
8. EL LUGAR DE VALERA EN LA LITERATURA
ESPAÑOLA.
*
Juan Valera es un escritor profesional, consciente del valor de su obra,
comprometido con la cultura y el conocimiento de su época en España, con una
percepción realista del lugar que, como escritor, ocupa en la sociedad, así
como del poder trasformador de la literatura:
“Una
novela o un drama puede extraviar o regenerar a sus lectores” y añade:
“Yo escribo mis novelas para divertir
y no para enseñar”… Solo pretendo divertir a mis lectores, dejando a los
políticos la difícil tarea de regenarlos y sacarlos del atolladero en que todos
estamos metidos”
* Como novelista se distanció del
Romanticismo decadente de su época y en cuanto al Naturalismo y al Realismo,
rechaza los excesos de carácter fantástico y sentimental así como los aspectos
más penosos y crudos de la realidad.
Se
declara el autor como un ESTETICISTA, buscador de la belleza y del amor ideal, que apoyándose en la realidad, construye
un universo literario, embelleciéndolo e idealizándolo.
Para
ello crea ambientes bien definidos y personajes verosímiles. Emplea un estilo
elegante y bien cuidado. Elige la sencillez en su prosa, dotada, al tiempo de
gracia, agudeza y de cierta ironía. Predomina el Realismo Psicológico,
especialmente en sus personajes femeninos. Estas son siempre: JOVENES, BELLAS, ASTUTAS, SENSUALES,
COQUETAS, APASIONADAS, HEROINAS- capaces de hacer lo imposible por el ser
querido- REDENTORAS- dispuestas a
sacrificar su propia vida por la salvación del varón-. Nacidas en la pobreza-y
aún en la miseria- son capaces de elevarse hasta altas cotas sociales y hasta
dotarse de cierta belleza moral.
*
En los últimos años de su vida quedó completamente ciego pese a lo cual
continuo publicando libros con gran fecundidad, gracias a la ayuda impagable de
Pedro de La Gala- a quien él llamaba Periquito- al que dictaba y le acompañó
hasta el fin de sus días.
El amor y las mujeres en la vida de
Juan Valera. Escritor clásico, de formación humanista irónico
y enamorado de la vida, mantuvo Valera una profunda y permanente admiración por
la mujer.
* “Esta afición mía a las mujeres es terrible…
Ellas son las que me han educado y han modelado mi personalidad… Conforman el
más alto valor de la vida… Su objeto, su fin, su todo es el amor… En un abrazo
de a mujer querida está el cielo”
Estos
y otros muchos comentarios sobre el amor y la mujer pertenecen a su libro Psicologia
del amor
* “Sabido es que nada hay más imposible que forzar a una mujer
a hacer lo que no quiere hacer…Para el hombre enamorado una mujer puede suponer
siempre el Infierno o el Paraíso”
El
amor es la base de la vida, opina el autor, pero un
amor en cuerpo y alma: físico y espiritual al mismo tiempo, sin amor a la vida,
ni los individuos ni los pueblos pueden hacer nada de provecho.
“Solo en el amor platónico el cuerpo
queda anulado o incapacitado para el amor corporal. La sexualidad no constituye
solamente una mera manifestación del apetito sexual: requiere además
aproximación, cortejo, deseo y contacto físico… El amor platónico es posible solo en la
novela, pues la novela es FANTASIA Y ES POESIA, y el amor así entendido es una
forma de poesía”
Mujeres
en la vida de Valera.
* Durante su estancia en Madrid, como
estudiante, se enamoró platónicamente de la escritora cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda, diez
años mayor que él a quien, con el sobrenombre de Leia, dedicaría varios de sus
poemas.
*
Durante su estancia en Nápoles se enamoró de Lucia Palladi, marquesa de Bedmar por su matrimonio, Rumana,
separada a quien el Duque de Rivas llamaba
”La muerta” por su palidez y Valera, “La griega”. “La persona que más he querido en el mundo”- confiesa el
autor-.La trató de por vida hasta su muerte en 1860 (se encuentra enterrada
junto a su marido, en la Catedral de Sigüenza)
En
su estancia en Madrid, en 1850, coqueteó con Malvina, una de las hijas del Duque de Rivas. Años después, su hijo
Luis se casaría con una nieta del Duque.
En
Brasil, con27 años, muestra en sus cartas “su
asombro de las peculiaridades anatómicas de algunas brasileñas y disfruta de
los encantos de un cierta varonesa-a la que llama “La Romanista”- experta en
los pormenores eróticos.
*
Durante su estancia en Rusia vive una historia de amor que no olvidaría nunca,
que le marcaría para siempre, que significaría para él un fracaso estrepitoso y
que daría lugar a muy abundante correspondencia con la actriz de la comedia
francesa Madeleine Brohan.
*
En Lisboa, mantiene una nueva relación sentimental con la española Magdalena Burgos. En carta a su hermana
Sofía le confiesa que tiene una delicada situación: escaparse o casarse. Eligió
la primera y se marchó a WASHINGTON. Allí, como embajador, ya casado y con más
de 60 años, tuvo la experiencia amorosa más desgraciada de su vida. Se enamoró
de una jovencita: Katherine Lee Bayard-
hija del Secretario de Estado
Norteamericano, que acabaría suicidándose con el corazón destrozado al serle
notificado el traslado a Bruselas, sin que Valera se decidiera a formalizar la
relación.
*
Decía Valera:” Si yo hubiera nacido
mujer, habría sido harto fácil y liviana, pues nunca se negarme a nada de lo
que se me propone”
*
Arrepentido y sintiéndose viejo, en carta a su hermana Sofía se confiesa: “He de prepararme-para cuando ya pronto-
mi capacidad amatoria desaparezca. Para encontrar en la HUMANIDAD, LA PATRIA ,LA
GLORIA, LA CIENCIA,EL ARTE, o en el mismo DIOS el sustituto del amor carnal al
que poder dedicar mis ritos y sacrificios sustituyendo la erección física por
otra espiritual sin límites”
De
Valera se ha dicho” amó mucho y si pecó
merece el perdón como la Magdalena”
9. PEPITA JIMENEZ.LA NOVELA (1874)
La
novela surge en defensa, por parte del autor, del filósofo SANZ DEL RIO acusado
por el Partido clerical de ser el introductor del Krausismo en España.
La
novela narra EL IDILIO o lento proceso de seducción de un seminarista-a punto
de ser ordenado sacerdote, Luis Vargas,
por una joven y hermosa viuda, Pepita
Jiménez.
Pepita,
viudita, guapa, traviesa y coquetísima, hacia la que don Luis muestra una
cierta inclinación harta y pecaminosa
“Mi héroe es un falso cristiano, mas
poeta que varón serio y piadoso”, dice el autor.
Es
una novela fundamentalmente psicológica en la que el autor analiza y profundiza
en la interioridad de los protagonistas.
La
primera parte tiene forma epistolar. Don Luis está pasando una temporada junto a su Padre , en
su pueblo natal, antes de ser ordenado sacerdote. A través de la
correspondencia de Luis con su tio,-el Dean, pesonaje importante en la obra a
pesar de su incomparecencia-se va presentando la lucha interior entre su
vocación religiosa y la fascinación que, en él, produce Pepita.
La
evolución del idilio está perfectamente señalada: seguridad, jactancia del
seminarista, falso misticismo, desconocimiento del mundo terrenal, soberbia
espiritual, los remordimientos, angustias y dudas hasta llegar a la certeza de
su ilusoria vocación y la total entrega a Pepita.
El
carácter de Pepita queda definido por lo que dicen de ella todos los
personajes, especialmente don Luis.
Está
considerada un mito literario de la moderna literatura española: representa la
lucha de un corazón que, entre el amor
divino, el humano, se rinde, al fin a las leyes de la Naturaleza, sin ofensa a
la divinidad ni a las buenas costumbres.
*
Simbólicamente, representa EL TRIUNFO DEL AMOR Y DE LA VIDA- representado por
la irresistible atracción de la joven viuda- y el FRACASO DEL MISTICISMO, que
por ser falso y débil no merece otro final.
También
muestra una enseñanza sobre los resultados que producen las “vocaciones falsas”
y la “beatitud fingida”
*
Entre las fuerzas externas que condicionan el comportamiento de los personajes
principales, cabe citar:
▪
Integridad en el nacimiento de don Luis
▪
Matrimonio anterior de Pepita por interés
▪
Ser el padre de don Luis pretendiente a la mano de Pepita
▪
Orgullo personal de uno y otra.
▪
Inquietudes espirituales que provocan ”Casos de conciencia”
▪
Inexperiencia sexual de ambos.
Criticas. Fueron abundantes
los reproches a la novela por parte de los críticos integristas que la acusaron
de:
▪
Obra inmoral y pecanizante
▪
Triunfo del materialismo y la sensualidad- amor terrenal y físico- sobre el
amor espiritual y la virtud ascética.
▪
Resultado irreconciliable entre los sueños místicos y del creyente y los
impulsos naturales.
▪
El autor ha venido a decir que el matrimonio representa un estado superior al
del celibato.
Según Valera, la novela,
está inspirada en hechos reales, debe narrar una “historia fingida” ser un
relato de conflictos verosímiles. Está exenta de prejuicios didácticos. De
trama sencilla, pero con algún matiz destacado. Los personajes vulgares y
corrientes con historias normales, pero con un caudal infinito de poesía en el
fondo de sus almas, que el autor descubre y muestra transformando la ficción, de
prosaica y vulgar, en diferente y poética.
Destacan
en la novela:
* Perfección del lenguaje
elegante, correcto y expresivo
* Profundización en el
análisis psicológico de los personajes, especialmente de los femeninos.
* Búsqueda del amor ideal.
* Situación de los hijos
ilegítimos – Dolores, la hermana de Valera, había nacido antes del matrimonio
de sus padres, que trataron de ocultarlo-
* EL SABER POPULAR a través de los refranes, chascarillos y el humor popular
* Religiosidad popular
andaluza y problemas espirituales.
* Situación de la mujer en
España y su evolución entre la Revolución- 1868- y la Restauración- 1875-
La acción transcurre en un
espacio ficticio andaluz pero se identifica próximo a Cabra, su ciudad natal.
El tiempo de la narración ocupa desde un 18 de marzo- llegada del seminarista a
la casa de su padre- y el 27 de julio en que, tras renunciar al sacerdocio
contrae apresurado matrimonio con Pepita. El tiempo histórico debe ser la mitad
del siglo XIX, a juzgar por algunos hechos históricos citados. En cuanto al
narrador-Don Luis, en la primera parte- el autor juega con el lector al decir
que se trata de “uno de nosotros”, sin decir quién.
MANOLO JIMÉNEZ
“Érase una vez… una pandemia”: pestes, plagas y otras calamidades en la literatura.
“TODO ESTÁ EN LOS
LIBROS”. También lo que nos está pasando; esta terrible pandemia que desorientados
y agobiados nos hace no ver el final a corto plazo. En la angustia que, como
todos, soporto, recordé un libro que leí hace tanto tiempo como para constatar
que ahora soy incapaz de leerlo en el formato bolsillo en el que está editado Me refiero a EL DECAMERÓN DE
BOCCACCIO. Me asombró el paralelismo con nuestro momento lo que expresa así en la introducción: “En 1348, la peste invadió a Florencia, la más hermosa de las ciudades de
Italia. Algunos años antes se había dejado sentir esa plaga en diversas
comarcas de oriente, causando numerosísimas víctimas. Sus estragos se
extendieron hasta una parte de occidente, de donde, sin duda en castigo de
nuestras iniquidades, cayó sobre mi
ciudad querida…
Os traigo este breve estudio sobre
calamidades, similares a la actual, a lo largo de la Historia de la Humanidad y
que se reflejan en la Literatura. (Está
tomado de www.infobae.com-america-mundo)
“ENLIL, dios acadio de los
cielos y la tierra, se cansó de soportar el ruido que ocasionaban los seres
humanos recién creados, intentó exterminarlos mediante una peste. Lo narra el Poema de Atrahasis, que fue escrito
hace más de 3.700 años y que inaugura así una relación entre literatura y
pandemia que se ha mantenido estrecha, ininterrumpida y fértil hasta nuestros
días.
Casi ninguna época de la historia se ha librado
de su plaga y cada civilización la ha reflejado en sus obras literarias a
través del filtro de sus propias creencias, sus miedos y sus obsesiones
LA IRA DE LOS DIOSES
Para las culturas primitivas, toda peste era el castigo de la divinidad a
los pecados individuales o colectivos. En
los libros más tempranos del Antiguo Testamento –hacia el siglo VIII a.C. – un
cruel Yahvé no vacila en lanzar sus
plagas contra egipcios e israelitas.
El Apolo de la Ilíada –puesta por escrito por
esa misma época, aunque de tradición oral anterior– venga el rapto de Criseida
extendiendo la peste con sus flechas en el campamento de los griegos: “(…) y sin pausa ardían densas las piras de cadáveres”
Todavía SÓFOCLES nos presenta una Tebas asolada
por la epidemia que había motivado su rey Edipo, sin saberlo él, con un
viejo crimen: “Un dios portador de
fuego se ha lanzado sobre nosotros y atormenta la ciudad la peste, el peor de
los enemigos”.
EL ENFOQUE CIENTÍFICO
Pero bajo esa Tebas mítica Sófocles estaba aludiendo en realidad a la Atenas
de su propio tiempo, que desde el 430 a.C. estaba siendo diezmada por una
terrible epidemia. Se ha discutido ampliamente sobre su posible etiología, pero
ahora parece identificarse con la fiebre tifoidea, la Salmonella Typhi.
TUCÍDIDES narró en su Historia
de la Guerra del Peloponeso los estragos de esa enfermedad, que él
mismo contrajo y que acabó con la vida del más ilustre de los atenienses, PERICLES.
Sin embargo, el suyo es por primera vez una relato de base científica
–pretende, siguiendo la doctrina de Hipócrates, describir detalladamente los
síntomas de modo que “en el caso de que un
día sobreviniera de nuevo, se estaría en las mejores condiciones para no errar
en el diagnóstico”–, e incorpora elementos de interpretación psicológica y social.
“La epidemia acarreó
en la ciudad una mayor inmoralidad (…) Ningún temor de los dioses ni ley humana
los detenía; de una parte juzgaban que daba lo mismo honrar o no honrar a los
dioses, dado que veían que todo el mundo moría igualmente, y, en cuanto a sus
culpas, nadie esperaba vivir hasta el momento de celebrarse el juicio y recibir
su merecido; pendía sobre sus cabezas una condena mucho más grave que ya había
sido pronunciada, y antes de que les cayera encima era natural que disfrutaran
un poco de la vida”.
De esa misma peste
de Atenas hará un relato truculento el poeta romano TITO LUCRECIO CARO en el último libro de su poema –probablemente incompleto– Sobre
la naturaleza de las cosas.
LA
PESTE ANTONINA
Roma iba a padecer también sus propias pandemias, que recogieron
puntualmente sus escritores. Si el gran VIRGILIO
inventó en sus Geórgicas una epidemia del ganado, la “peste Antonina” –una viruela, a lo que parece– fue terriblemente real.
A pesar de los desvelos del mismísimo Galeno, causó según el historiador CASIO DIÓN más de dos mil muertes
diarias en la ciudad, entre las que se incluiría la del emperador Lucio Vero en
el año 169.
LA
PLAGA DE JUSTINIANO, AZOTE DE BIZANCIO
El imperio bizantino, por su parte, padeció durante dos siglos la letal “plaga
de Justiniano”, de la que da cuenta PROCOPIO DE CESAREA en su Historia de las guerras persas:
“Incluso aquellos que
con anterioridad disfrutaban entregándose a acciones viles y perversas,
desterraron de su vida diaria todo delito para practicar escrupulosamente la
piedad”.
EL
DECAMERÓN Y LOS CUENTOS DE CANTERBURY
Se trataría en este caso de la peste bubónica. La misma que reaparecería en
la Europa del siglo XIV y que serviría de telón de fondo a una de las grandes
novelas de esta época. BOCCACCIO utiliza el aislamiento durante diez días –de
donde el título Decamerón– de diez jóvenes en una villa a las afueras de
Florencia como marco narrativo para hilvanar cien relatos breves que alternan
temáticas diversas con un predominio de lo amoroso y del culto a la
inteligencia.
Poco después, siguiendo su modelo y en un Londres recurrentemente afectado
por la epidemia, GEOFFREY CHAUCER escribirá sus Cuentos de Canterbury.
En 1487, SANDRO BOTTICELLI ilustró
el Decamerón con cuatro tablas dedicadas a la historia de Nastagio degli
Onesti. Esta tabla, la primera, y otras dos se exponen en el Museo del Prado
DE
LO APOCALÍPTICO A LO ALEGÓRICO
En la literatura moderna y contemporánea, la temática generará una multitud
de obras que irán desde lo apocalíptico hasta lo alegórico, con particular
énfasis en el tratamiento de la repercusión psicológica y social de las
pandemias, ya sean reales, como la tuberculosis o el SIDA, ya imaginadas.
Si bien resulta imposible llevar a cabo aquí un catálogo exhaustivo de esos
títulos –algunos de ellos, por cierto, francamente prescindibles desde el punto
de vista de sus méritos literarios–, no podrían faltar en él ni el Diario
del año de la peste de DANIEL DEFOE, ni la Historia de la columna infame de ALESSANDRO MANZONI, ni El último hombre en la tierra de
Mary Godwin (MARY SHELLEY), ni La
máscara de la muerte roja de EDGAR
ALLAN POE, ni La muerte en Venecia de
THOMAS MANN, ni Nemesis
de PHILIP ROTH, NI El
amor en los tiempos del cólera, de GARCÍA MÁRQUEZ.
LOS
MEJORES VALORES DEL SER HUMANO
Pero si una obra merece destacarse entre todas, esa es, desde luego, La
peste de ALBERT CAMUS, donde la epidemia en Orán es a la vez trasunto
de la expansión del nazismo y ocasión para la reflexión existencialista.
Por encima del horror, de la angustia y de la tentación de salvación
individual que cualquier peste provoca, Camus
impone los mejores valores del ser humano, a saber, la capacidad de
reconocimiento en el otro, la solidaridad y la dignidad. En palabras del
doctor Rieux, el héroe común de la obra: “Es una idea que puede hacer reír, pero la única manera de luchar contra la
peste es la honestidad”.
QUIZÁS LA LECCIÓN MÁS
RECOMENDABLE PARA ESTOS DÍAS Y PARA LOS QUE HAN DE VENIR.
(Está tomado de www.infobae.com-america-mundo)