ANDAMIOS. MARIO BENEDETTI
No es mala idea escribir a dos manos. Siempre
enriquece aunque no sea fácil compactar ideas y expresiones. En esta ocasión lo
hacen Isabel y Susi. Aquí tenéis su comentario a esta obra.

Andamios, como dice el propio
autor, “narra los encuentros y desencuentros de Javier Montes, que tras doce
años de exilio, regresa a Montevideo, cargado de nostalgias, prejuicios y
soledades”
Es, efectivamente, un relato
sobre los exiliados políticos que retornan a un país del que tuvieron que salir.
Recoge el sentimiento de una generación de rioplatenses. Nos habla del reencuentro con familias, amigos…que
sufrieron la represión. Plasma el vacío que queda después de tantos años perdidos aunque
también hay una búsqueda de una salida en el amor.

Aunque la primera edición de
esta obra es del 1996, casi veinte años después parece tratarse de una obra
actual. Sus páginas encuentran sentido y vitalidad en estos tiempos en que
muchos afrontan la aventura de emigrar o regresar al lugar y al problema social
del que partieron.
Muchos son los interrogantes
que se abren en los retornados:
¿Qué
hay en la memoria del propio país?
¿Cómo
reconstruir los afectos?
¿Cómo
reinsertarse en la sociedad que apenas conocemos ya?
Según nuestra apreciación es
una obra excepcional. Estructurada en 75 capítulos y con una prosa rigurosa, es
fácil de leer. Un libro que respira ironía, critica social, ternura, humor…La
mirada del autor se acerca con tanto humor y amor a los seres humanos que,
quiero pensar, puede convertirse en el reflejo de cualquiera de nosotros.
ISABEL Y SUSI
SU
VIDA EN POCAS PALABRAS (poema del autor)
“Uno,
llegar e incorporarse el día.
Dos,
respirar para subir la cuesta.
Tres,
no jugarse en una sola apuesta.
Cuatro,
escapar de la melancolía.
Cinco,
aprender la nueva geografía.
Seis,
no quedarse nunca sin siesta.
Siete,
el futuro no será una fiesta.
Ocho,
no amilanarse todavía.
Nueve,
vaya a saber quién es el fuerte.
Diez,
no dejar que la paciencia ceda.
Once,
cuidarse de la buena suerte.
Doce,
guardar la última moneda.
Trece,
no tutearse con la muerte.
Catorce,
disfrutar mientras se pueda”