jueves, 5 de mayo de 2016

El país de las mujeres. Gioconda Belli


La  novela fue publicada en 2010. Su autora Gioconda Belli nacida en Managua, fue una persona comprometida con la política de su país y por supuesto con las mujeres. Fundó en los años ochenta un grupo de mujeres amigas que se denominaron Partido de la Izquierda erótica. Tiene por tanto la novela aspectos autobiográficos.

El tema, es imprescindible en la actualidad y siempre. Trata de las mujeres en el mundo y se especula sobre cómo sería un país gobernado por ellas. Se sitúa en Faguas, país imaginario latino americano que aparece en varias de sus obras. Transcurre a lo largo de dos meses, desde que Viviana Sansón, Presidenta electa del país y fundadora del partido de la izquierda erótica, sufre un atentado que la sume en un grave estado de coma hasta que se recupera. Este periodo le permite recordar su vida personal, motivaciones y actitudes políticas.

La autora va narrando paralelamente lo que ocurre realmente en Faguas y lo que va recordando Viviana postrada en la cama del hospital. La narración de los hechos se hace desde el Galeón, lugar de los recuerdos siempre presentes, y donde estos se van estructurando  a través de objetos que ella va visionando. Cada uno de ellos desencadena otros nuevos que arrastran sucesivamente a otros.

Los capítulos son cortos y muy claros, hay algunos programáticos, como son por ejemplo el de la nueva democracia,  el manifiesto de su partido, la educación, y otros más propios de los problemas de la mujer como la violación, el maltrato, la maternidad, y en general la conciliación entre la vida familiar y laboral y el no reconocimiento social de los valores femeninos. Algunos otros están dedicados al análisis sicológicos de las mujeres del grupo político.

Los personajes, todos bien definidos son cinco mujeres que forman el núcleo del partido fundado por Viviana, llamado PIE (partido de la izquierda erótica). En su manifiesto declaran que es izquierda porque quieren darle un golpe a la pobreza, corrupción y desastre del país y erótica porque eros quiere decir vida y porque las mujeres no solo han estado desde siempre encargadas de darla, conservarla y cuidarla.  PIE es también  la metáfora de poner un pie delante de otro para avanzar. El partido se propone limpiar el país, lavarlo y plancharlo como siempre han hecho las mujeres en su hogar, ya que el gobierno fundamentalmente formado por hombres, ha demostrado no ser capaz de hacer esta labor imprescindible para organizar la convivencia.

Las cinco mujeres, Viviana, Martina, Eva, Rebeca e Ifigenia que forman el gobierno, junto a otras que aparecen, Patricia, Juana de Arco, son auténticos  prototipos de luchadoras femeninas. Entre los hombres, José de Aritmética, vendedor ambulante representa el sentido común, y es el cronista de los acontecimientos; Sebastián y Emir fueron los maridos de Viviana. También está Emiliano Montero que junto a su mujer Leticia lideran el complot contra este gobierno.

La protagonista, Viviana es todo un modelo de mujer fuerte y luchadora que va aprendiendo a través de sus experiencias. A la política le llevó la visión cercana de la pobreza, cuando ella volvía del trabajo y percibía la línea de desigualdad entre barrios limítrofes.

Ella vivió dos amores. Su primer marido, Sebastián, que murió pronto le dejó una hija, Celeste y fueron muy felices como ella misma reconoce. El segundo Emir que vive con ella su periodo de coma, con gran intensidad y entrega, la valora enormemente aunque no comparte sus ideas.

EL PIE no es un partido feminista en el sentido habitual del término. No solo  pretende logar una igualdad entre hombres y mujeres. No va en absoluto contra los hombres. Más bien es un partido que reivindica los valores femeninos, como la capacidad de negociación, la convivencia y el cuidado de las personas y las cosas. Valores todos ellos que podrían justificar un buen gobierno y esos es lo que intentan. Quieren que tanto hombres como mujeres alcancen la felicidad y tengan libertad.

Proponen como medida inmediata que durante seis meses los hombres abandonen sus trabajos y se queden en las casas y las mujeres los aborden. De esta manera los hombres se darán cuenta de lo que la mujer realiza en el hogar, puesto que lo que no se experimenta no se llega a conocer bien.

El libro es una ficción con planteamientos muy claros. Se exponen problemas que realmente existen, la solución que se  da demuestra una gran imaginación, rayando la utopía. Es de mencionar la erupción del volcán que ocasiona un descenso dramático de testosterona de los hombres lo que curiosamente permite a la mujer llegar al poder. Nunca sabremos lo que hubiera pasado sin la erupción.

En mi opinión lo más importante de la novela es el tono que la autora logra, divertido, informal, ingenioso y desenfadado. Reivindica derechos pero no es ofensivo para nadie. La humanidad que destila el relato, el valor que da a la experiencia personal, el concepto de felicidad.

La novela tiene un buen final. Viviana ya recuperada, decide volver a la política, superando un momento inicial de desánimo, estimulada por una manifestación de mujeres que se lo piden.

Por último me gustaría reseñar dos frases del texto. La primera es lo que la  terapeuta dice a Juana de Arco “que uno escoge como se cuenta a sí mismo la propia historia en positivo o en negativo”. Esto ayuda mucho en la vida a dejar de sentirse víctima. La otra frase sería el objetivo de Viviana con su política. “….para que jamás volviera a aceptar ser menos de lo que podían ser”

AURORA SÁNCHEZ LAISECA





1 comentario:

Esther Moreno dijo...

Me ha parecido un comentario con unas reflexiones muy profundas y que bucea hasta descubrir no solo lo que a simple vista nos sugiere la obra, sino todo lo subliminal y simbólico que hay en ella. A la vez también quisiera compartir con todos/as este poema de Gioconda, que desde hace mucho tiempo lo tengo pinchado en el tablón de mi oficina:"Y Dios me hizo mujer". Gioconda Belli.

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

Espero que os haya gustado.
Esther Moreno